El proceso de envejecimiento es una etapa que implica cambios físicos, emocionales y sociales que pueden afectar el bienestar y la autoestima en adultos mayores. Esta situación, a menudo, involucra la posibilidad de institucionalización, una transición que puede desencadenar diversas situaciones en esta población. Por ello, es importante que la atención de enfermería aborde factores como el bienestar psicológico y la autoeficacia en las personas mayores institucionalizadas.
La vejez se evalúa de manera dual: positivamente, como una etapa de sabiduría y estatus social; y negativamente, asociada al deterioro físico-mental. Sin embargo, diversas investigaciones destacan que factores como la participación social, el mantenimiento y actuación en redes de apoyo, así como la participación en actividades recreativas y formativas, son cruciales para mejorar el bienestar en este grupo poblacional (García et al., 2022; Concepción-Breton et al., 2020).
Panorama Global del Envejecimiento y la Salud Mental
La población mundial está envejeciendo rápidamente. En 2023, 1100 millones de personas tenían 60 años o más. Se prevé que esta cifra casi se duplique, alcanzando los 2100 millones en 2050, lo que representará aproximadamente una quinta parte de la población mundial. Para finales de la década de 2060, el número de personas de 60 años o más llegará a los 2500 millones, superando al de menores de 18 años a escala mundial. Se espera que el número de personas de 80 años o más se triplique con creces entre 2023 y 2060, hasta llegar a los 545 millones (World Population Prospects 2024).
Los adultos mayores contribuyen a la sociedad como miembros de la familia y la comunidad, y muchos son voluntarios o trabajan. Aunque la mayoría goza de buena salud, muchos corren el riesgo de presentar afecciones de salud mental como depresión y trastornos de ansiedad. También pueden experimentar movilidad reducida, dolor crónico, fragilidad, demencia u otros problemas de salud que requieren cuidados a largo plazo. A medida que se envejece, aumenta la probabilidad de padecer varias afecciones al mismo tiempo.
Prevalencia de Trastornos Mentales
En torno al 14.1% de los adultos de 70 años o más tienen un trastorno mental. Las estimaciones mundiales de salud de 2021 indican que estas afecciones representan el 6.8% del total de años vividos con discapacidad entre los adultos mayores de 70 años o más. Las afecciones de salud mental más frecuentes en los adultos mayores son la depresión y la ansiedad. A escala mundial, alrededor de una sexta parte de las muertes por suicidio (16.6%) se producen en personas de 70 años o más. Es crucial señalar que las afecciones de salud mental en las personas mayores suelen ser infravaloradas y tratadas insuficientemente, y la estigmatización que las rodea puede hacer que las personas sean reacias a buscar ayuda.

Factores de Riesgo para el Bienestar Psicológico
La salud mental en edades avanzadas está determinada no solo por el entorno físico y social, sino también por los efectos acumulativos de experiencias vividas y factores estresantes específicos relacionados con el envejecimiento. La exposición a la adversidad, la pérdida considerable de capacidad intrínseca y una disminución de la capacidad funcional pueden provocar malestar psíquico.
- Los adultos mayores tienen más probabilidades de experimentar eventos adversos como el duelo, una reducción de los ingresos o un menor sentido de propósito con la jubilación.
- A pesar de sus muchas contribuciones a la sociedad, muchos adultos mayores sufren discriminación por motivos de edad (edadismo), lo que puede afectar gravemente su salud mental.
- El aislamiento social y la soledad, que aquejan a cerca de una cuarta parte de las personas mayores, son factores de riesgo cruciales para las afecciones de salud mental en etapas posteriores de la vida.
- Los malos tratos a las personas de edad, que incluyen cualquier tipo de maltrato físico, verbal, psicológico, sexual o económico, así como la desatención, afectan a uno de cada seis adultos mayores, a menudo por parte de sus propios cuidadores. Este maltrato tiene graves consecuencias y puede provocar depresión y ansiedad.
- Muchos cuidadores de cónyuges con afecciones crónicas, como la demencia, pueden verse abrumados por las responsabilidades, lo que afecta su propia salud mental.
- Algunos adultos mayores corren un mayor riesgo de depresión y ansiedad debido a las pésimas condiciones de vida, la mala salud física o la falta de acceso a apoyo y servicios de calidad, incluyendo aquellos en entornos humanitarios o con enfermedades crónicas, afecciones neurológicas o problemas de uso indebido de sustancias.
Estudios sobre Bienestar Psicológico y Autoeficacia
Investigación en Adultos Mayores Institucionalizados en Puebla
Un estudio descriptivo transversal y correlacional se llevó a cabo en una institución para personas mayores en la ciudad de Puebla. El objetivo principal fue identificar la relación entre el bienestar psicológico y la autoeficacia en personas mayores institucionalizadas. Se utilizó una muestra intencionada por conveniencia de 30 personas. La metodología incluyó una cédula de datos sociodemográficos, la escala de bienestar psicológico de Ryff y una escala de autoeficacia. El fundamento ético se basó en el reglamento de la Ley General de Salud en materia de investigación para la salud.
Los resultados sociodemográficos mostraron que de las 30 personas, 22 fueron mujeres (73.3%). Gran parte de la muestra estudiada (36.7%) tenía educación universitaria, mientras que un 20% solo contaba con educación primaria. Respecto al estado civil, cerca de la mitad de la muestra (46.7%) eran viudos y solo el 16.7% estaban casados en el momento del estudio.
En cuanto al objetivo principal, no se encontró una relación estadísticamente significativa entre el bienestar psicológico y la autoeficacia en esta población específica.
Investigación sobre Autoestima y Bienestar Psicológico en Adultos Mayores Participantes en Actividades en La Paz
El proceso de envejecimiento es una etapa que implica cambios físicos, emocionales y sociales que pueden afectar el bienestar y la autoestima en adultos mayores. El objetivo de una investigación realizada en La Paz fue analizar la relación entre la autoestima y el bienestar psicológico en adultos mayores que participan en actividades formativas y recreativas organizadas por el municipio.
Esta investigación se enmarcó en un paradigma positivista, fundamentado en la teoría del conocimiento positivista (Escobar, 2019), lo que permitió un abordaje objetivo y medible. El enfoque del trabajo fue cuantitativo, facilitando el análisis numérico y el establecimiento de relaciones entre variables (Escobar, 2024). Se adoptó un diseño de investigación no experimental descriptivo, centrado en comprender el objeto de estudio en su ambiente natural sin manipulación de variables (Jurado et al., 2025).
La población de estudio estuvo constituida por adultos mayores que participaban en proyectos municipales en la ciudad de La Paz, con un total aproximado de 850 personas. La selección de la muestra se basó en criterios de inclusión: adultos mayores de 60 años, residentes en La Paz, con al menos dos años de participación en actividades municipales y que supieran leer y escribir sin ayuda, resultando en una muestra total de 69 adultos mayores.
La aplicación de los instrumentos se realizó en un ambiente cómodo y accesible, previo consentimiento informado. Las herramientas utilizadas incluyeron el Cuestionario de Autoestima de Rosenberg, que evalúa la autoestima global a través de 10 ítems (Rojas et al., 2009), y la Escala de Salud Mental de Goldberg, que evalúa la salud mental y el bienestar psicológico mediante preguntas relacionadas con la ansiedad y la depresión (Lobos-Rivera et al., 2020). Este último instrumento fue validado por jueces expertos para asegurar su relevancia y comprensión. Para minimizar el sesgo, se brindaron instrucciones claras y los investigadores mantuvieron un enfoque neutral. El análisis estadístico de los datos se realizó con los programas Excel y SPSS V15, aplicando la prueba de correlación de Pearson para evaluar la relación entre las variables.
Hallazgos del Estudio en La Paz
Distribución de Participantes por Edad y Sexo
La muestra de la investigación estuvo conformada por 69 adultos mayores que participan en actividades formativas y recreativas en el municipio de La Paz.
| Rango de Edad | Mujeres | Varones | Total |
|---|---|---|---|
| 60 a 69 años | 33 | 12 | 45 |
| 70 a 79 años | 26 | 10 | 36 |
| 80 a 89 años | 5 | 0 | 5 |
| Total | 64 | 22 | 69 |
Nota: La suma de los totales de la tabla no concuerda con la muestra de 69 participantes, sin embargo, los datos originales indican que "la mayoría de los participantes son mujeres, con un total de 33 en el rango de 60 a 69 años y 26 en el rango de 70 a 79 años. En comparación, la representación masculina es menor, con 12 varones en el grupo de 60 a 69 años y 10 en el de 70 a 79 años".
Se observa que la mayoría de los participantes son mujeres. El grupo de edad de 60 a 69 años constituye la mayoría de la muestra, tanto en mujeres como en varones, lo que podría asociarse a un mayor nivel de participación en las actividades municipales en este rango de edad, considerándose una etapa de adaptación y búsqueda de significado. Conforme aumenta la edad (70-79 y 80-89 años), se observa una reducción en el número total de participantes, especialmente en el caso de los varones, lo que puede explicarse por la disminución de la movilidad, la salud física y la pérdida de compañeros.
Relación entre Edad, Sexo y Niveles de Autoestima
Los datos sobre los niveles de autoestima (alta y media) en adultos mayores que participan en actividades formativas y recreativas organizadas en La Paz muestran que las mujeres representan la mayor parte de los participantes en cada rango de edad y en ambos niveles de autoestima, con un total de 39 mujeres con autoestima alta y 21 mujeres con autoestima media.
- En el grupo de 60-69 años, las mujeres constituyen el grupo más numeroso con 33 participantes, de las cuales 19 tienen autoestima alta y 10 autoestima media, mostrando una tendencia hacia una percepción positiva de sí mismas. Los varones, aunque menos numerosos, presentan una distribución equitativa entre autoestima alta y media (6 en cada nivel).
- En el grupo de 70-79 años, las mujeres también son mayoría, con un equilibrio similar en los niveles de autoestima (5 en cada nivel) para los varones.
- En el grupo de 80-89 años, las mujeres son un grupo reducido con solo 5 participantes, de los cuales 3 tienen autoestima alta y 2 autoestima media, destacando una distribución favorable hacia la autoestima alta.
La autoestima alta es prevalente en todos los grupos, en especial entre las mujeres. El hecho de que las mujeres presenten niveles elevados de autoestima puede estar relacionado con factores socioculturales y psicológicos, como el desarrollo de habilidades de socialización fuertes desde una edad temprana, lo que facilita su participación en actividades comunitarias y recreativas.

Distribución de Ansiedad y Depresión según Sexo
La siguiente tabla muestra la distribución de ansiedad y depresión según el sexo de los participantes.
| Condición | Mujeres (N=64) | Hombres (N=22) |
|---|---|---|
| Ansiedad | 20 | 7 |
| Depresión | 12 | 5 |
Nota: Las mujeres tienen una mayor prevalencia de ansiedad (20) y depresión (12) en comparación con los hombres, lo que sugiere una mayor vulnerabilidad emocional en esta población.
Relación entre Autoestima y Bienestar Emocional
Dentro del grupo de 33 adultos mayores con autoestima alta, se identificaron las siguientes categorías:
- No presentan ansiedad ni depresión: 17 participantes (52%), lo que indica un bienestar emocional positivo.
- No presentan ansiedad, pero sí depresión: 3 participantes (9%), sugiriendo que factores externos podrían influir en la presencia de depresión.
- Presentan ansiedad, pero no depresión: 7 participantes (21%), reflejando preocupaciones específicas relacionadas posiblemente con la salud o el entorno.
En el grupo de 15 adultos mayores con autoestima media se presenta mayor vulnerabilidad emocional:
- No presentan ansiedad ni depresión: 5 participantes (29%), representando una minoría con estabilidad emocional relativa.
- No presentan ansiedad, pero sí depresión: 3 participantes (17%), indicando que la depresión es más prevalente en este nivel de autoestima.
- Presentan ansiedad, pero no depresión: 5 participantes (19%), donde la ansiedad es un factor significativo en este grupo.
La relación entre la autoestima y la salud mental en adultos mayores es compleja e involucra diferentes factores. Una autoestima alta parece proteger a las personas de la ansiedad y la depresión, mientras que las personas con una autoestima media pueden ser más propensas a problemas emocionales. Esta premisa se entiende a través de la idea del afrontamiento, la capacidad de una persona para enfrentar dificultades. Cuando alguien tiene una buena imagen de sí mismo, es más probable que maneje mejor los desafíos que se presentan en la vida, especialmente en la tercera edad, donde pueden surgir problemas de salud y cambios sociales. Además, se deben considerar factores externos como el apoyo de amigos, familiares y las condiciones económicas, que pueden influir en el bienestar emocional y la salud mental.

Correlación entre Autoestima y Bienestar Psicológico
Se realizó la correlación de Pearson entre los niveles de autoestima y el bienestar psicológico en adultos mayores. De acuerdo con los resultados, se puede afirmar que existe una correlación positiva significativa (r = 0.75) entre ambas variables. Los resultados evidencian el valor del bienestar psicológico en la vida de los adultos mayores, por lo que fomentar la autoestima puede ser un camino efectivo para mejorar su salud emocional y calidad de vida. Los resultados de esta investigación evidencian que la autoestima contribuye a la salud mental de los adultos mayores.
Promoción y Prevención para un Envejecimiento Saludable
Las estrategias de promoción y prevención en materia de salud mental dirigidas a los adultos mayores se centran en apoyar el envejecimiento saludable. Esto implica promover entornos físicos y sociales que faciliten el bienestar y permitan a las personas llevar a cabo las actividades que son importantes para ellas, a pesar de la pérdida de facultades.
Estrategias Clave
- Medidas para reducir la inseguridad financiera y la desigualdad en los ingresos.
- Programas para garantizar viviendas, edificios públicos y transportes seguros y accesibles.
- Apoyo social a los adultos mayores y a las personas que los cuidan.
- Apoyo a los comportamientos saludables, especialmente a seguir un régimen alimentario equilibrado, mantenerse físicamente activo, abstenerse del tabaco y disminuir el consumo de alcohol.
- Programas de salud y sociales dirigidos a grupos vulnerables, como las personas que viven solas o en zonas remotas y las que tienen una afección crónica.
Para los adultos mayores, la conexión social es particularmente importante para reducir factores de riesgo como el aislamiento social y la soledad. En esta etapa de la vida, las actividades sociales satisfactorias pueden mejorar considerablemente la salud mental positiva, la satisfacción con la vida y la calidad de vida; también pueden reducir los síntomas depresivos. Algunos ejemplos de intervenciones son las iniciativas de amistad, los grupos comunitarios y de apoyo, la formación en habilidades sociales, los grupos de artes creativas, los servicios de ocio y educación y los programas de voluntariado.
La protección contra el edadismo y el maltrato también es fundamental. Entre las principales intervenciones se incluyen políticas y leyes contra la discriminación, intervenciones educativas y actividades intergeneracionales. Existen diversas intervenciones dirigidas a los cuidadores -entre ellas, cuidado de relevo, asesoramiento, educación, ayuda económica, psicoterapia- que pueden ayudarles a mantener una relación de cuidado buena y saludable que evite el maltrato de las personas mayores.
Campaña de sensibilización a la sociedad sobre las personas mayores. SerMayorEsLoMás
Tratamiento y Atención Integral
Es esencial reconocer y tratar con prontitud las afecciones de salud mental (y las consiguientes afecciones neurológicas y por uso indebido de sustancias) en los adultos mayores. Para ello, deben seguirse las normas para la atención integrada de las personas mayores, de base comunitaria y centradas tanto en los cuidados a largo plazo de adultos mayores con afecciones de salud mental y deterioro de la capacidad intrínseca, como en la educación, la formación y el apoyo a los cuidadores. Suele recomendarse una combinación de intervenciones de salud mental, junto con otros apoyos, a fin de abordar las necesidades de salud, los cuidados personales y las necesidades sociales de las personas.
La demencia es a menudo una preocupación importante. Afecta a la salud mental de las personas (por ejemplo, desencadenando síntomas de psicosis y depresión) y requiere acceso a una atención de salud mental de calidad. También es fundamental responder al maltrato de los adultos mayores. Entre las intervenciones prometedoras figuran la notificación obligatoria de los malos tratos, los grupos de apoyo, los teléfonos de asistencia y los alojamientos de emergencia, los programas psicológicos para maltratadores, la formación de proveedores de atención de salud y otras intervenciones de apoyo a los cuidadores.
La Respuesta de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
La OMS colabora con diversos asociados en estrategias, programas y herramientas con el fin de ayudar a que los gobiernos respondan a las necesidades de los adultos mayores en materia de salud mental.
- La Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030) es una iniciativa de colaboración mundial liderada por la OMS para mejorar la vida de las personas mayores, sus familias y las comunidades en las que viven.
- Los Estados Miembros de la OMS han respaldado el Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013-2030, que promueve la mejora de la salud mental y la atención de salud mental para todos los grupos de población, incluidos los adultos mayores.
- El Programa de Acción para Superar las Brechas en Salud Mental (mhGAP) de la OMS proporciona protocolos clínicos basados en la evidencia para la evaluación, gestión y seguimiento de un conjunto prioritario de afecciones mentales, neurológicas y por consumo de sustancias en entornos no especializados, entre ellos la depresión y la demencia. La guía de intervención mhGAP incluye consejos clínicos para trabajar con adultos mayores.
- Durante la pandemia de COVID-19, la OMS y sus asociados del Comité Permanente entre Organismos elaboraron el conjunto de herramientas Adaptarse a los tiempos, consistente en carteles ilustrados para ayudar a los adultos mayores a mantener buena salud mental y bienestar.
Otras actividades de la OMS destinadas a favorecer la salud mental de los adultos mayores son la elaboración de intervenciones psicológicas ampliables para tratar la depresión y la ansiedad, la investigación y orientación sobre intervenciones encaminadas a reducir el aislamiento social y la soledad, y soluciones costoeficaces para prevenir el maltrato de los adultos mayores.