La deserción universitaria es un fenómeno multidimensional que afecta la trayectoria académica de miles de estudiantes, especialmente tras la crisis sanitaria iniciada en 2020. Lo que comenzó como una respuesta a la incertidumbre económica y académica de la educación telemática, ha evolucionado hacia un escenario donde factores psicológicos y sociales juegan un rol determinante.

Factores determinantes en la deserción estudiantil
Aunque los motivos varían según la institución, la tendencia post-pandemia muestra un cambio en las prioridades. Si bien la inseguridad económica fue el factor inicial predominante, hoy la salud mental y el retracto vocacional han cobrado un protagonismo crítico. Estudios muestran que la falta de herramientas para enfrentar el estrés académico, sumado a la ansiedad y la falta de pertenencia a la institución, incrementan la probabilidad de abandono.
A nivel de sistema, la deserción abarca una amplia gama de problemas que van desde lo económico hasta lo individual. Las consecuencias de este fenómeno son graves: un aumento de estudiantes con educación superior incompleta, lo que merma la productividad colectiva al incorporar al mercado laboral a jóvenes que no han alcanzado su máximo nivel de competencias.
Principales causas identificadas:
- Motivos socioeconómicos: Necesidad de trabajar para apoyar a las familias en contextos de desmejoramiento financiero.
- Salud mental: Aumento de casos de ansiedad, fatiga y dificultades para el rendimiento académico.
- Desajuste vocacional: Falta de claridad en la elección de la carrera, lo que motiva retiros o cambios de institución.
- Factores académicos: Dificultades para adaptarse a las exigencias curriculares, agravadas por la inestabilidad de años previos.
Perspectiva de las instituciones de educación superior
Diversas casas de estudio han documentado la evolución de estas cifras. En la Universidad de Santiago (Usach), por ejemplo, se observa que el principal motivo de suspensión es la salud mental (21,5%). Por otro lado, instituciones como la Universidad de O’Higgins (UOH) reportan un retorno progresivo a las cifras prepandemia, con una disminución del impacto directo del Covid-19 en las renuncias.
| Institución | Estado/Contexto |
|---|---|
| Universidad de Santiago | Tendencia a la baja tras medidas estratégicas en salud mental. |
| Universidad de los Lagos | Cifras a la baja respecto a 2020; predominan motivos personales y financieros. |
| Universidad de Chile | Se reporta un alza en la retención histórica post-pandemia debido a la incertidumbre estudiantil. |
Entrevista - Deserción en la Educación Media / Cecilia Llambí, especialista en Educación
Impacto en los estudiantes vulnerables y brechas socioeconómicas
La desvinculación escolar presenta resultados diferenciados según el nivel socioeconómico. En el sistema educativo, los quintiles más vulnerables enfrentan mayores barreras, pero se ha notado un incremento significativo en la desvinculación de estudiantes de mayores ingresos. Es fundamental entender que la deserción no solo afecta al individuo, sino que también representa una pérdida de recursos públicos y privados, afectando el presupuesto del país y el proyecto de vida de las familias.
Estrategias de mitigación y acompañamiento
Para frenar este proceso, las instituciones están implementando sistemas de garantía de trayectorias educativas. El enfoque actual se centra en:
- Reportes periódicos: Entrega de información oportuna para que los equipos directivos tomen decisiones informadas.
- Aulas de reingreso: Espacios diseñados para estudiantes con rezago educativo.
- Apoyo psicológico: Programas de consejería para mitigar el impacto del deterioro de la salud mental.
- Autoconocimiento: Uso de herramientas que ayuden al estudiante a identificar sus habilidades y vocación desde etapas tempranas.
tags: #cifras #desercion #educacion #superior #estudiantes #vulnerables