Estadísticas de Adultos Mayores en Salud Pública

La satisfacción con relación a la salud pública es de suma importancia a nivel social, y uno de los desafíos en su medición es el factor de la edad. A pesar de esto, a menudo no existen investigaciones dedicadas específicamente a conocer el grado de satisfacción que tiene el adulto mayor con la salud, aun cuando es cada vez un usuario más frecuente. Este fenómeno global se traduce como un gran desafío para mejorar la calidad de vida y el bienestar de la población.

Definiciones Clave y Contexto Demográfico

Concepto de Salud Pública

Según Álvarez y Kuri-Morales (2012), la definición clásica de salud pública la propuso Winslow en 1920, como una ciencia de prolongar la vida mediante el esfuerzo unido de la comunidad para fines sociales de higiene, prevención, tratamiento y cura. Sin embargo, el objetivo de la salud pública debe estar orientado al servicio comunitario, sin olvidar las características propias de la población que están en constante evolución.

Definición de Adulto Mayor y Envejecimiento

El término adulto mayor se refiere a una persona de 60 años o más, criterio de las Naciones Unidas y asumido por el Gobierno de Chile, establecido en la Ley 19.828 que crea el SENAMA. Dicho término contempla dos conceptos importantes: envejecimiento y edad. De acuerdo con Nieto y Alonso (2007), el envejecimiento es un proceso fisiológico, mental y constante que comienza desde el momento de la concepción. Por otra parte, señalan que la edad puede ser entendida simplemente como los límites que las personas utilizan para clasificar o definir quién es viejo y quién no. A pesar de esto, no se deben omitir ni desconocer los profundos cambios fisiológicos, sociales y mentales que trae consigo la edad.

Envejecimiento Poblacional a Nivel Global y en Chile

En los últimos 30 años, la población ha experimentado un proceso de envejecimiento demográfico acelerado y sin precedentes históricos. El considerable aumento progresivo de la población adulta mayor, debido a la transición demográfica, es un fenómeno que ocurre a nivel mundial y cada vez toma más importancia (Da silva et al., 2017).

Infografía: Proyecciones de envejecimiento de la población mundial y de Chile

Según las Perspectivas de la población mundial de 2019, para 2050, una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 65 años, frente a una de cada 11 en 2019. Se prevé que el crecimiento demográfico de este grupo alcance su punto álgido a finales de siglo, con una probabilidad estimada del 80%. Para finales de la década de 2070, se proyecta que la población mundial de 65 años o más alcance los 2.200 millones, superando en número a los menores de 18 años. A mediados de la década de 2030, habrá 265 millones de personas mayores de 80 años, más que niños. Incluso las naciones de rápido crecimiento experimentarán un aumento de la población anciana en los próximos 30 años. La pandemia de COVID-19 repercutió en todos los aspectos del cambio demográfico, como la fecundidad, la mortalidad y la migración; en 2021, la esperanza de vida al nacer a nivel mundial se redujo a 71 años.

En Chile, hasta 1970, las personas mayores de 60 años representaban un 8% de la población. En el Censo de 2002 aumentaron a un 11,4% de la población, lo que significa 1.717.478 personas (758.049 hombres y 959.429 mujeres) según el INE (2002). En los próximos 20 años se estima una tasa de crecimiento del 3,7% anual para este grupo etario, por lo que se proyecta para el año 2025, una población de 3.825.000 adultos mayores, representando el 20% de la población del país (Superintendencia de Salud, 2006). Francisco Pérez Bravo, director del INTA, explicó que “Chile se dirige a una etapa muy avanzada de envejecimiento poblacional debido a tres factores fundamentales: la baja en la tasa de fecundidad, la reducción de la mortalidad en edades tempranas y la mayor esperanza de vida".

Investigación sobre la Satisfacción de Adultos Mayores con la Salud Pública en Chile

Objetivo y Metodología

El objetivo de una investigación específica fue determinar cuán satisfechos están los adultos mayores con la atención de la salud pública. Para ello, se entrevistaron 30 adultos mayores chilenos de la región de Coquimbo, con una edad entre los sesenta y los noventa años, asistentes a los Centros de Salud Familiar (CESFAM) de Tierras Blancas y Cuatro Esquinas.

En la primera parte de esta investigación, se presentaron los conceptos clave que enmarcan el estudio y sus definiciones y discusiones. Luego, en la segunda parte, se indicaron las características de la muestra y del instrumento del estudio, además de su procedimiento y cálculos.

Esquema del proceso de recolección y análisis de datos de satisfacción en CESFAM

Se utilizó como instrumento de medición base la Encuesta de Buen Trato desarrollada y validada por la Superintendencia de Salud del Gobierno de Chile en el año 2011, que fue validada en una prueba piloto. Se incluyeron ítems de esta encuesta para conformar una de elaboración propia, incorporando variables como edad, sexo, CESFAM al que asiste y previsión. Una vez realizada la encuesta, se crearon 3 tablas que evidenciaron la satisfacción del adulto mayor. Los datos se clasificaron en tres intervalos de satisfacción respectivas a su dimensión: por ejemplo, para la dimensión Acceso a la atención, con un máximo de 28 puntos, los intervalos fueron fácil (20-28), intermedio (13-20) y difícil (0-12). En el caso de la dimensión Trato al usuario, con un máximo de 35 puntos, los intervalos fueron malo (0-12), regular (13-21) y bueno (22-35).

Resultados de Satisfacción

Este estudio pretendió medir la satisfacción de los adultos mayores asistentes a dos centros de salud públicos, con el objetivo de comparar ambos y establecer conclusiones a partir de sus diferencias. De acuerdo con los resultados, en su mayoría los adultos mayores manifestaron sentirse satisfechos con el servicio de salud entregado por los centros. En general, el porcentaje de satisfacción de ambos centros de salud es bueno, lo que se contrapone a la hipótesis propuesta.

  • Los adultos mayores asistentes al CESFAM de Cuatro Esquinas presentaron una satisfacción un 4,8% más elevada en comparación con los pacientes del CESFAM de Tierras Blancas.
  • En el CESFAM de Tierras Blancas no existió diferencia sustancial entre la satisfacción de los hombres con la de las mujeres.
  • En el CESFAM de Cuatro Esquinas se pudo distinguir una ligera diferencia del 7,3%, siendo los hombres quienes presentaron una satisfacción mayor (84,76%) que las mujeres (77,46%). Estos resultados son coincidentes con la Encuesta de Calidad de Vida y Salud del año 2000, que encontró que las mujeres y las personas de escasos recursos están menos satisfechas con el servicio de salud.
  • La Tabla 3 mostró una amplia diferencia en el Acceso a la atención de ambos CESFAM. El CESFAM Tierras Blancas presentó un 33% de pacientes que consideraron fácil el acceso a la atención, mientras que en el CESFAM Cuatro Esquinas un 60% de los encuestados calificó como fácil esta dimensión. Estas diferencias se atribuyen a déficits de carácter organizacional como la mala distribución de la carga laboral, la insuficiencia de personal y la asistencia y organización del personal (Ramírez, Nájera & Nigenda 1998).
  • Un 100% de los sujetos encuestados consideraron que el Trato al usuario en el CESFAM Cuatro Esquinas es bueno, mientras que, en el CESFAM de Tierras Blancas, solo un 87% lo calificó de este modo. La relación médico-paciente es un elemento central al momento de medir la satisfacción, y el personal de salud debe utilizar un lenguaje fácil de comprender, evitando tecnicismos y adaptándose a las características del paciente (Ramírez, Nájera & Nigenda 1998).

En relación con el objetivo general de la investigación, la muestra de adultos mayores usuarios de la salud pública en los CESFAM mencionados presentó una satisfacción alta, entre un rango del 75,60% y 80,40%. A pesar de estos porcentajes positivos, es importante no olvidar las carencias que aún presenta el sistema de salud público. Por lo tanto, sigue siendo necesario reducir las desigualdades en salud al mismo tiempo que hacer frente a los retos del envejecimiento poblacional (Da Silva et al., 2017).

Limitaciones de la Investigación

A pesar de que esta investigación se pudo llevar a cabo de manera óptima, presentó algunas limitaciones. Una de ellas se relaciona con la muestra de la investigación, ya que, al ser reducida, no permitió generalizar los resultados ni concluir que estos evalúen por completo la satisfacción de los adultos mayores en los centros. Además, las características físicas y psicológicas de los adultos mayores (de una edad entre los 60 y los 90 años), interfirieron en la claridad de las respuestas. Aun así, esta investigación puede seguir siendo desarrollada en la misma línea, por ejemplo, con muestras de mayor tamaño o en otras regiones para observar variaciones en los resultados.

Factores que Influyen en la Satisfacción

El hecho de poner atención a las expectativas y necesidades de los pacientes durante su tratamiento contribuiría a una evaluación más favorable de la experiencia terapéutica. Esto hace referencia a la percepción del usuario de haber utilizado correctamente su tiempo, y de que sus expectativas hayan sido satisfechas o sobrepasadas (Rey, 2000). Otro elemento importante que incide en la satisfacción son las expectativas individuales. Respecto a lo mencionado por Da silva et al. (2017), las expectativas individuales conducen a un sesgo subjetivo, es decir, la satisfacción puede variar dependiendo de las expectativas influidas por las realidades socioculturales.

Gráfico de factores que inciden en la satisfacción del paciente

Otros estudios afirman que la comunicación con las enfermeras es el predictor más destacado en cuanto a la satisfacción, seguido por el entorno físico, siendo este el segundo factor más importante de la satisfacción general en los hospitales públicos (Mitropoulos, Vasileiou & Mitropoulos, 2017). Datos similares son dados a conocer por Silva, et al. Asimismo, en la dimensión de Trato al usuario se consideró la limpieza y comodidad del centro de salud. Por último, cabe mencionar que el concepto de satisfacción no es exclusivo de la salud ni aplicado solo a los pacientes. Según Liu, Aungsuroch y Yunibhand (2015), el impacto de la satisfacción en el trabajo ha sido una importante área de investigación para una variedad de disciplinas, proponiendo que los empleados satisfechos con sus empleos demuestran ser más productivos, creativos y organizados.

Otros Desafíos en la Salud de Adultos Mayores en Chile

En las últimas décadas se han producido cambios en la alimentación y estilos de vida de las personas y se ha incrementado la esperanza de vida, con un aumento de enfermedades crónicas no transmisibles, como diabetes y obesidad.

Inseguridad Alimentaria y Salud Nutricional (Estudio ESSALCAVI)

Un estudio realizado en Chile entrevistó en forma presencial a 1.171 mayores de 65 años (62% mujeres), residentes en 88 comunas, cubriendo el total de las regiones y hábitat urbano o rural. Este estudio, ESSALCAVI, subraya la necesidad de reforzar los programas públicos y de implementar estrategias que aborden las desigualdades en el acceso a alimentos saludables.

  • A nivel nacional se registró un 15,9% de Inseguridad Alimentaria (IA) Severa+Moderada, con una proporción de IA Severa del 4,2%.
  • En la Macrozona Norte se observó el mayor nivel de IA Severa, con un 8,5%.
  • La IA es mayor entre aquellos que presentan depresión o soledad o se encuentran insatisfechos con la vida.
  • La evaluación del Estado Nutricional arrojó Riesgo de Desnutrición en adultos mayores del 32,4% promedio a nivel nacional (MNA-SF), siendo más alto en mujeres (35,1% vs 28,9% hombres).
  • Un alto porcentaje califica como valores elevados e inalcanzables el precio de carnes (89,8%) y productos del mar (79,1%).

Salud Oral y Visual

Otro dato relevante es sobre la salud oral y visual de los adultos mayores: a un 50,9% le faltan todos o la mayoría de sus dientes. Además, el 52% declaró no lograr o tener dificultad para ver la información en envases de alimentos.

Condiciones de Vida, Pobreza y Discriminación (Estudio CASEN 2015 y 2022)

Un análisis descriptivo-comparativo de las bases de datos de las encuestas CASEN 2015 y 2022 en Chile, focalizado en la caracterización de los hogares, pobreza multidimensional, salud general y mental, reveló hallazgos clave que indican un escenario complejo. El estudio fue realizado por el Departamento de Salud Pública de la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso y el Centro de Estudios Traslacionales en Estrés y Salud Mental (C-ESTRES).

Impacto del ingreso económico en la calidad de vida de adultos mayores: Evidencia de pobreza

Los resultados indicaron una mejora en los ingresos de jubilación, pero sin reducción de la pobreza multidimensional, una alta presencia de analfabetismo y una fuerte sensación de discriminación por edad. La mayoría de los adultos mayores recibió tratamiento farmacológico para comorbilidades, pero enfrentó dificultades en el pago de beneficios de salud y medicamentos, lo que llevó a una baja participación en las consultas generales y de salud mental. Las dificultades para acceder a la atención médica se agravaron por una falta de vínculos de apoyo social, familiar y comunitario. La conclusión de este estudio es que el estado general de salud y bienestar de las personas mayores en Chile no mejoró entre 2015 y 2022 (Lutz-Riquelme et al., 2025).

Perspectiva Global sobre el Envejecimiento y la Salud

Datos y Cifras del Envejecimiento Global

Todos los países se enfrentan a retos importantes para garantizar que sus sistemas de salud y de asistencia social estén preparados para afrontar el cambio demográfico. En 2050, el 80% de las personas mayores vivirá en países de ingresos bajos y medianos. El ritmo de envejecimiento de la población es mucho más rápido que en el pasado. En 2020, el número de personas de 60 años o más superó al de niños menores de cinco años. Entre 2015 y 2050, el porcentaje de los habitantes del planeta mayores de 60 años casi se duplicará, pasando del 12% al 22%.

Fotografía: Personas mayores realizando actividad física en un entorno comunitario

En todo el mundo, las personas viven más tiempo que antes, y la mayor parte de la población tiene una esperanza de vida igual o superior a los 60 años. Todos los países están experimentando un incremento tanto de la cantidad como de la proporción de personas mayores en la población. En 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más; este grupo habrá subido de 1.000 millones en 2020 a 1.400 millones. Se prevé que el número de personas de 80 años o más se triplique entre 2020 y 2050, hasta alcanzar los 426 millones.

Afecciones Comunes y Factores de Envejecimiento Saludable

Desde un punto de vista biológico, el envejecimiento es el resultado de la acumulación de una gran variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, lo que lleva a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales, a un mayor riesgo de enfermedad y, en última instancia, a la muerte. Entre las afecciones más comunes de la vejez cabe citar la pérdida de audición, las cataratas, los dolores de espalda y cuello, la osteoartritis, las neumopatías obstructivas crónicas, la diabetes, la depresión y la demencia. A medida que se envejece, aumenta la probabilidad de experimentar varias afecciones al mismo tiempo.

La ampliación de la esperanza de vida ofrece oportunidades, no solo para las personas mayores y sus familias, sino también para las sociedades en su conjunto. El alcance de esas oportunidades y contribuciones depende en gran medida de un factor: la salud. Aunque algunas de las variaciones en la salud de las personas mayores se deben a la genética, los factores que más influyen tienen que ver con el entorno físico y social, en particular la vivienda, el vecindario y la comunidad, así como características personales como el sexo, la etnia o el nivel socioeconómico. Mantener hábitos saludables a lo largo de la vida, en particular seguir una dieta equilibrada, realizar actividad física con regularidad y abstenerse de consumir tabaco, contribuye a reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles, mejorar la capacidad física y mental y retrasar la dependencia de los cuidados.

Dificultades y Respuesta de Salud Pública Global

No hay tal cosa como la persona mayor «típica». Una respuesta integral de salud pública debe atender las enormes diferencias que existen en las experiencias y necesidades de las personas mayores. A menudo se da por supuesto que las personas mayores son frágiles o dependientes y que constituyen una carga para la sociedad. Los profesionales de la salud pública, así como la sociedad en general, deben hacer frente a estas y otras actitudes edadistas (Informe mundial sobre el edadismo), ya que pueden dar lugar a situaciones de discriminación y afectar a la formulación de políticas y la creación de oportunidades para que las personas mayores disfruten de un envejecimiento saludable.

Impacto del ingreso económico en la calidad de vida de adultos mayores: Evidencia de pobreza

La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el periodo 2021-2030 como la Década del Envejecimiento Saludable y pidió a la OMS que se encargara de liderar su puesta en práctica. En 1991, la Asamblea General adoptó los Principios de las Naciones Unidas en favor de las Personas de Edad, que enumeraban 18 derechos relativos a la independencia, la participación social, la atención, la realización personal y la dignidad. Siguiendo las recomendaciones de la Conferencia de 1992, la Asamblea General de la ONU proclamó el año 1999 como Año Internacional de las Personas de Edad. Las acciones continuaron en 2002 con la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento en Madrid, que adoptó una Declaración Política y el Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento de Madrid, abogando por un cambio de actitud, políticas y prácticas a todos los niveles para aprovechar el enorme potencial de las personas mayores en el siglo XXI.

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