La dacriocistitis es una afección médica que afecta el sistema de drenaje lagrimal del ojo, específicamente el saco lagrimal. Esta condición se define como la inflamación e infección del saco lagrimal, una pequeña estructura ubicada entre el ángulo interno del ojo y el puente nasal. La inflamación suele ser causada por una infección, lo que provoca hinchazón, dolor intenso y, en ocasiones, la formación de pus.
El saco lagrimal forma parte del sistema de drenaje de lágrimas, que a través del hueso nasal llega hasta la parte posterior de la nariz. Cuando la vía lagrimal se ve obstruida, las lágrimas no pueden ser drenadas adecuadamente hacia la nariz, lo que provoca su acumulación y un lagrimeo constante. Como regla general, esta afección suele ser unilateral, es decir, ocurre en un solo ojo.

Mecanismos de la Dacriocistitis
La infección se produce cuando existe una obstrucción en el conducto lagrimal, impidiendo el drenaje normal de las lágrimas. El saco lagrimal, que mide aproximadamente 12-15 milímetros de longitud, normalmente está vacío o contiene solo una pequeña cantidad de lágrimas en tránsito. La obstrucción del conducto nasolagrimal es la causa principal de la dacriocistitis, tanto en recién nacidos como en adultos.
Las infecciones bacterianas son el desencadenante directo de la dacriocistitis una vez que existe obstrucción. Los patógenos comunes incluyen Staphylococcus aureus, Streptococcus pneumoniae y Haemophilus influenzae. Estas bacterias pueden entrar en el saco lagrimal a través del conducto lagrimal obstruido, provocando inflamación e infección.
Causas Comunes de Obstrucción del Conducto Lagrimal en Adultos Mayores
En adultos, la causa más común de obstrucción del conducto lagrimal está relacionada con el estrechamiento progresivo del conducto asociado a la edad. A medida que envejecemos, los pequeños orificios por los que drenan las lágrimas (puntos lagrimales) pueden estrecharse, lo que puede llevar a una obstrucción.
Otras causas significativas incluyen:
- Infecciones nasales y sinusales recurrentes: Estas infecciones pueden causar inflamación que se extiende al conducto nasolagrimal, provocando su estrechamiento u obstrucción completa.
- Lesión o traumatismo: Una lesión en la cara puede causar daño óseo o cicatrices cerca del sistema de drenaje, interrumpiendo el flujo normal de lágrimas por los conductos.
- Enfermedades sistémicas: Ciertas enfermedades pueden predisponer a la dacriocistitis. El síndrome de Sjögren, por ejemplo, reduce la producción lagrimal y afecta la calidad de las lágrimas, favoreciendo las infecciones.
- Gotas para los ojos: En raras ocasiones, el uso a largo plazo de ciertos medicamentos, como las gotas para los ojos utilizadas para tratar el glaucoma, puede causar obstrucción del conducto lagrimal.
- Tratamientos oncológicos: Algunos tratamientos contra el cáncer pueden afectar el sistema de drenaje lagrimal.

Clasificación y Síntomas de la Dacriocistitis
La dacriocistitis se puede clasificar según el tiempo y las características de la infección:
- Dacriocistitis Aguda: Se caracteriza por un inicio repentino y síntomas intensos, incluyendo dolor agudo, hinchazón en el ángulo interno del ojo, enrojecimiento y secreciones purulentas. Puede ir acompañada de fiebre.
- Dacriocistitis Crónica: Se desarrolla gradualmente y puede persistir durante meses o años si no se trata adecuadamente. Los síntomas son menos intensos, pero pueden incluir lagrimeo constante, secreción leve y una sensación de plenitud o molestia en el área del saco lagrimal.
Los síntomas generales de la dacriocistitis incluyen:
- Dolor intenso en el ángulo interno del ojo.
- Hinchazón y enrojecimiento en la zona del saco lagrimal.
- Sensibilidad al tacto.
- Secreción purulenta o mucosa del punto lagrimal.
- Lagrimeo excesivo (epífora).
- En casos agudos, puede presentarse fiebre.
Diagnóstico y Diferenciación con Otras Afecciones
El diagnóstico de dacriocistitis comienza con una evaluación clínica exhaustiva. Un profesional de la salud recopilará la historia clínica detallada del paciente, incluyendo cualquier afección ocular previa, infecciones recientes y síntomas. La exploración física se centrará en el área del saco lagrimal.
Es fundamental diferenciar la dacriocistitis de otras afecciones que pueden presentarse de forma similar:
- Conjuntivitis: Es una inflamación de la membrana que recubre el ojo (conjuntiva), caracterizada por enrojecimiento generalizado, picazón y secreción, pero sin el dolor significativo ni la hinchazón localizada del saco lagrimal.
- Blefaritis: Inflamación de los párpados, que puede causar irritación, enrojecimiento y descamación en los bordes de los párpados.
- Celulitis orbitaria: Una infección más grave que afecta los tejidos alrededor del ojo, con síntomas como dolor severo, hinchazón marcada de los párpados, visión borrosa y posible afectación de la movilidad ocular.
Las muestras de secreción pueden obtenerse mediante presión del saco lagrimal o aspiración directa en casos de absceso para realizar cultivos y antibiogramas.
Tratamiento y Manejo de la Dacriocistitis
El tratamiento de la dacriocistitis depende de la gravedad y la causa subyacente:
Tratamientos Médicos
En casos de infección bacteriana, los antibióticos son la primera línea de tratamiento. Se pueden administrar por vía oral, tópica (gotas o pomadas) o, en casos graves, por vía intravenosa.
Las compresas tibias pueden aliviar el dolor y mejorar el drenaje como complemento al tratamiento médico, pero no curan la infección por sí solas.
Procedimientos y Cirugía
Para casos pediátricos, especialmente en recién nacidos con obstrucción congénita, se suelen enseñar técnicas de masaje del saco lagrimal a los padres. Si el problema persiste, el sondaje de las vías lagrimales puede ser necesario. Este procedimiento se realiza en consulta (tratamiento ambulatorio) tras la aplicación de anestesia local en gotas y consiste en desobstruir manualmente el conducto lagrimal con una fina sonda.
La dacriocistorrinostomía (DCR) es un procedimiento quirúrgico recomendado a menudo en casos de dacriocistitis crónica o episodios agudos recurrentes. Esta cirugía crea una nueva vía de drenaje permanente entre el saco lagrimal y la cavidad nasal, bypassando la obstrucción.
En casos muy específicos, especialmente si el saco lagrimal está severamente dañado o infectado crónicamente, se puede considerar la dacriocistectomía, que consiste en la extirpación parcial o total del saco lagrimal.
Obstrucción Vías Lagrimales
Consideraciones Específicas en Adultos Mayores
Los adultos mayores tienen un mayor riesgo de presentar conductos lagrimales bloqueados debido a los cambios fisiológicos asociados al envejecimiento. El diagnóstico precoz es fundamental para un tratamiento efectivo y para prevenir complicaciones.
Si bien la dacriocistitis en sí misma raramente afecta la visión directamente, complicaciones no tratadas como celulitis orbitaria, abscesos profundos o la extensión de la infección pueden comprometer la función del nervio óptico y causar pérdida visual. Por ello, es crucial buscar atención médica inmediata ante síntomas preocupantes.
Señales de alarma que requieren atención médica urgente incluyen:
- Fiebre superior a 38.5°C.
- Hinchazón que se extiende más allá del saco lagrimal hacia la mejilla o el párpado.
- Visión doble o reducida.
- Dolor ocular severo.
- Protrusión del ojo.
- Incapacidad para mover el ojo normalmente.
Pronóstico y Prevención
El pronóstico de la dacriocistitis suele ser bueno, especialmente con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado. La mayoría de las personas responden bien a los antibióticos y otras intervenciones.
Para reducir el riesgo de tener un conducto lagrimal bloqueado, se recomienda:
- Realizar un tratamiento inmediato para los ojos inflamados o con infecciones.
- Mantener una buena higiene de manos y evitar frotarse los ojos.
- Reemplazar regularmente los cosméticos oculares (delineador, máscara de pestañas) y no compartirlos.
- Si se usan lentes de contacto, mantener una limpieza rigurosa según las instrucciones del fabricante y del oftalmólogo.
La dacriocistitis no es contagiosa. Aunque se trata de una infección bacteriana, está localizada dentro del saco lagrimal y no se transmite de persona a persona por contacto directo.