Modelo de Intervención Antropológico en el Adulto Mayor

En las últimas décadas, se ha observado un aumento significativo en la demanda de atención para personas mayores en las instituciones de salud, un fenómeno universal atribuido al incremento de la esperanza de vida y, consecuentemente, a una mayor incidencia de enfermedades crónicas, fragilidad e incapacidad funcional. Esto hace necesarios cuidados más complejos. En el contexto brasileño, aproximadamente el 28% de los ingresos hospitalarios entre 2002 y 2011 correspondieron a ancianos, implicando cerca del 36% de los recursos destinados para su pago. Además, las personas mayores presentan mayores tasas de hospitalización, estancias más prolongadas y reingresos en comparación con otros grupos etarios.

Ante esta realidad, y reconociendo la insuficiencia del modelo biomédico para abordar la multidimensionalidad humana, la enfermería y otras disciplinas caminan hacia la adopción de prácticas de cuidado más humanísticas. Estas buscan visualizar al anciano como un ciudadano único, dotado de necesidades multidimensionales y con potencial de desarrollo humano a lo largo de la vida. En este marco, la Antropología, como campo de estudio, presenta elementos teóricos que pueden enriquecer el proceso del cuidado para las personas mayores, tanto en situaciones de hospitalización como en su vida cotidiana.

La Antropología como Soporte para el Cuidado Geronto-Geriátrico

La cultura constituye el eje central de la Antropología, la ciencia del hombre. Según el pensamiento del antropólogo americano Clifford Geertz, el ser humano es considerado "un animal ligado a redes de significados que él mismo tejió", siendo la cultura el ser de esas redes y su análisis. Desde esta perspectiva, la persona ve el mundo a partir de su "lente cultural", la cual influye en el comportamiento humano relacionado con la salud-enfermedad y los cuidados.

En el abordaje antropológico, los profesionales de enfermería son vistos como una subcultura profesional, influenciada por conceptos y valores de una cultura mayor, pero con sus propias particularidades. Es fundamental analizar cada cultura en su contexto particular, evitando generalizaciones, ya que la cultura no es homogénea ni estática. Esto subraya la necesidad de un enfoque personalizado en el cuidado de los ancianos.

Esquema de las interconexiones entre cultura, salud y cuidado en la vejez

Desafíos y Metas en el Cuidado del Anciano Hospitalizado

El cuidado profesional de enfermería deriva del cuidado humano universal y es indispensable para el mantenimiento de la vida. Se caracteriza por una relación que implica responsabilidad, conocimiento y habilidades adquiridas formalmente, a las que deben sumarse valores humanísticos como la solidaridad, el respeto, el afecto y la compasión.

La hospitalización del anciano a menudo ocurre en circunstancias de sufrimiento físico y psíquico, generando miedo, ansiedad y extrañeza. Las intervenciones de enfermería deben prevenir y minimizar este estrés emocional, escuchando y respetando las quejas, prestando atención a pequeñas alteraciones y actuando preventivamente. El proceso de salud-enfermedad en el anciano es complejo, permeado por pluripatologías, polifarmacia e inestabilidad rápida.

El cuidado del anciano en el hospital sigue las etapas del proceso de enfermería (valoración, diagnóstico, planificación, ejecución y evaluación), siendo la interacción positiva con el anciano y su familia crucial. Países desarrollados han adoptado programas como el Nurses Improving Care for Healthsystem Elders (NICHE), que busca un cuidado centrado en el anciano. Modelos como el Geriatric Resource Nurse (GRN) y The Acute Care for the Elderly Model (ACE) han demostrado buenos resultados, enfocándose en la ampliación del conocimiento geriátrico y el desarrollo de unidades especializadas.

Las metas principales para la enfermería en el cuidado del anciano hospitalizado incluyen:

  • Promoción del envejecimiento saludable: Se necesitan estrategias que mejoren el período de hospitalización y preparen para el alta, con acciones educativas adaptadas al contexto sociocultural del anciano.
  • Mantenimiento y mejoría de la capacidad funcional: El cuidado de enfermería debe contribuir a la autonomía y participación del anciano en la toma de decisiones sobre su salud. Es fundamental evitar el "poder reductor de los cuidados", que impide al anciano descubrir lo que puede hacer por sí mismo, una influencia de la cultura organizacional centrada en el modelo biomédico.
  • Prevención de enfermedades: Las acciones deben capacitar a los ancianos para mejorar su calidad de vida y salud, promoviendo su participación en el control de su proceso de salud.
  • Recuperación de la salud: Se deben adoptar prácticas basadas en evidencia científica sin desconsiderar el contexto sociocultural. La Evaluación Geriátrica Ampliada (AGA) es una herramienta clave para abarcar la multidimensionalidad humana.
  • Rehabilitación: Es un proceso que debe integrar al equipo multiprofesional y la Red de Atención para la Salud, buscando reducir el tiempo de hospitalización y promover la autonomía. La rehabilitación se enfoca en ayudar a las personas a mejorar su capacidad funcional, lograr la máxima independencia, el bienestar y el placer con la vida.

Personas mayores: ¿Cómo proteger su salud mental? | Sana Mente

Perspectivas Antropológicas en el Estudio del Envejecimiento

El estudio de la vejez ha ganado una importancia progresiva debido a los desafíos sociales, económicos y de salud que plantea este fenómeno a nivel mundial. La implementación de sistemas de educación y salud pública ha contribuido a un aumento significativo de la esperanza de vida, lo que a su vez exige la adopción de diversas perspectivas para el análisis del envejecimiento.

El Caso de México: Desafíos y Enfoques

En México, para 2020, la población de 60 años y más alcanzaba los 15.1 millones, representando el 12% del total. Esta situación ha hecho imprescindible llevar a cabo estudios, programas y acciones que aborden los impactos y desafíos del envejecimiento en términos de dependencia social, económica y de salud. Se han destacado tres perspectivas antropológicas principales para analizar la vejez:

  1. La primera se enfoca en cómo se entrelazan y producen desigualdades y experiencias diversas en la vejez, según la posición social y el contexto cultural.
  2. La segunda se concentra en el cuidado y la atención de la salud, reconociendo la vejez como un fenómeno complejo influenciado por factores genéticos, ambientales, socioeconómicos y de estilo de vida.
  3. La tercera mira a la vejez como una construcción social con múltiples aristas que requiere un enfoque interdisciplinario en un mundo globalizado, con diversas transformaciones sociales, económicas y ambientales.

En estas miradas, los métodos cualitativos emergen como herramientas fundamentales para el análisis de la vejez. Se centran en las historias de vida de los individuos, explorando sus estilos de vida y la significación y representación que la vejez tiene en la sociedad, percibiéndola no como una pérdida o una carga, sino como un cúmulo de experiencias vividas.

Instituciones como el CIESAS, junto con expertos de la UV, UNAM, INGER, INAPAM y otras, han promovido actividades académicas interdisciplinarias. Entre los logros concretos, se destaca la evidencia de experiencias y percepciones relacionadas con la actividad productiva y las alteraciones en las formas de habitar y administrar el entorno en contextos indígenas, rurales y urbanos. También se han identificado pautas de marginalización y analizado cómo los procesos de envejecimiento están influenciados por las condiciones estructurales de cada actividad productiva.

En el ámbito de la política pública, se ha incursionado en el análisis de la relación entre salud, percepción de la vejez y la muerte con modelos de conducta, estilos de vida y el imaginario social. Esto ha contribuido a desmitificar estereotipos y visiones negativas de la vejez. Además, se ha analizado la vulnerabilidad, el autocuidado y el bienestar en personas mayores, especialmente en cuatro aspectos: el mantenimiento de la fuerza y la salud, el aprovisionamiento de necesidades materiales, el sentido y significado de su vida, y la seguridad y la esperanza.

Reconfiguración de la Rehabilitación Geriátrica desde una Perspectiva Antropológica

Envejecimiento poblacional en regiones como Cuba y América Latina exige una transformación de los modelos de rehabilitación geriátrica, tradicionalmente centrados en indicadores funcionales. Un enfoque antropológico busca analizar este proceso, identificando cuatro ejes temáticos clave:

  1. La reconceptualización de la fragilidad como vulnerabilidad relacional.
  2. Los itinerarios terapéuticos y el pluralismo médico.
  3. Los ensamblajes sociotécnicos en rehabilitación digital.
  4. Las tensiones entre autonomía y dependencia en entornos institucionalizados.

Este enfoque antropológico revela la rehabilitación no solo como una restauración funcional, sino como un proceso fundamental de reconfiguración de relaciones en la vida del adulto mayor.

Infografía: Ejes clave del modelo de rehabilitación geriátrica antropológica

Interseccionalidad y Diversidad en el Envejecimiento: Experiencias en Chile

La investigación social también se ha enfocado en caracterizar las experiencias de envejecimiento y participación social de personas mayores con discapacidad y pertenecientes a pueblos originarios, enfatizando la diversidad territorial en lugares como el sur de Chile. Utilizando una metodología cualitativa y etnográfica, que incluye observaciones directas y entrevistas biográficas, se construyen relatos desde un enfoque teórico interseccional y biográfico del envejecimiento.

Este análisis se centra en reconocer la interseccionalidad del envejecimiento, cruzando la mirada de la vejez con la discapacidad, los pueblos originarios y el territorio, en diálogo con otras categorías de diferenciación social. Esto permite comprender la complejidad de las experiencias de envejecimiento en poblaciones diversas.

Implicaciones y Reflexiones para el Modelo de Intervención

Los aportes de la antropología al estudio y cuidado del adulto mayor conducen a reflexiones fundamentales. En primer lugar, es necesario replantear las concepciones acerca de la vejez, cuestionando cómo la antropología se relaciona con otras disciplinas, cómo se comunica con las personas mayores y cómo interactúa con las instituciones encargadas de su atención. Este enfoque permite ver la vejez no solo a través de lentes biológicos, sino también como una experiencia cultural y socialmente construida.

En segundo lugar, se debe poner énfasis en potenciar y promover políticas públicas desde una perspectiva antropológica. Esto es especialmente relevante en temas como la jubilación y la pensión, dado que en muchos contextos, como México, solo un bajo porcentaje de personas mayores (alrededor del 31%) cuenta con este beneficio. La comprensión profunda de las necesidades y realidades socioculturales de los adultos mayores es crucial para diseñar políticas más equitativas y efectivas que promuevan un envejecimiento digno y activo.

tags: #caso #adulto #mayor #con #modelo #de