El uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) ha experimentado un crecimiento sin precedentes en los hogares, pero no todos los segmentos de la población se benefician de este avance de la misma manera. Los adultos mayores, un grupo demográfico en constante crecimiento, enfrentan significativas dificultades para integrarse plenamente en el mundo digital, lo que da origen a la brecha digital.

Panorama Actual de la Adopción Tecnológica
En España, el uso de las TIC ha alcanzado cifras récord. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 82,6% de los hogares españoles posee algún tipo de ordenador y el 85,4% de las personas entre 16 y 74 años utiliza Internet diariamente. Sin embargo, esta adopción no es uniforme. Mientras el 99,8% de los jóvenes entre 16 y 24 años usa Internet, solo el 65,1% de las personas entre 65 y 74 años lo hace.
Esta disparidad se acentúa con la edad: a mayor edad, la introducción al mundo digital ha sido más forzosa y el desconocimiento genera mayor desconfianza. En España, el 21% de la población supera los 65 años, una cifra que se proyecta duplicar para el año 2050, cuando el número de personas mayores superará al de los niños.
En América Latina, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD) subraya la importancia de apoyar a las personas para que desarrollen habilidades en un entorno laboral y social en rápida evolución. En Perú, la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) indica un alto uso de teléfonos móviles para acceder a Internet en todas las edades, incluyendo a los adultos mayores de 60 años (96,3%), lo que demuestra que el teléfono móvil es el medio preferido para la conexión.
La Situación en Chile
En Chile, aunque el 88% de las personas mayores afirman tener acceso a Internet en sus hogares, la brecha digital en cuanto a su uso sigue siendo significativa, ya que solo el 42% de este segmento declara utilizar Internet en el último mes. Según el informe "Población mayor: ¿Hacia la superación de la brecha digital?" del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, el 83% de las personas mayores poseen teléfonos con conexión a Internet y el 35% cuenta con tabletas, pero solo el 51% de quienes tienen un celular poseen un smartphone.
El acceso a Internet no se distribuye uniformemente entre la población mayor, estando ligado a variables socioeconómicas y de edad. El 76% de las personas mayores sin acceso a Internet tienen educación básica completa o menos, el 75% pertenece a los quintiles de ingresos más bajos, más de la mitad (53%) son mujeres y cerca de un tercio (29%) tiene más de 80 años. Geográficamente, regiones como Ñuble, Maule y Los Lagos muestran porcentajes elevados de hogares con personas mayores sin conexión a Internet (alrededor del 20%).
Brecha Digital en Chile: Solo el 4% de las comunas rurales está digitalizada | Cuatro Cabezas
Factores que Limitan el Uso de las TIC en Adultos Mayores
Los adultos mayores enfrentan una serie de barreras para utilizar las TIC, impulsadas por diversos factores sociales, psicológicos y físicos.
Brecha Digital: Definición y Dimensiones
La brecha digital se define como la desigualdad en el acceso y uso de las tecnologías digitales entre diferentes grupos de personas. Afecta a variables como el género, la edad, el nivel educativo, el nivel socioeconómico y la discapacidad, lo que la convierte en una de las principales causas de aceleración y ampliación de las desigualdades sociales preexistentes.
Este grupo etario tiene, en muchos casos, menos acceso a dispositivos tecnológicos y menos habilidades para utilizarlos, impidiéndoles beneficiarse plenamente de las oportunidades que ofrece Internet.
Factores Psicológicos y de Actitud
- Falta de confianza y miedo: Muchas personas adultas mayores tienen miedo o inseguridad al usar la tecnología. Las principales preocupaciones son equivocarse, borrar datos, sufrir estafas o romper el dispositivo. Un informe del Defensor del Pueblo de la Provincia de Córdoba indica que 4 de cada 10 personas mayores sienten miedo al usar tecnología.
- Falta de motivación y percepción de utilidad: Algunos adultos mayores utilizan tecnologías sin reconocer su potencial informativo, lo que limita su uso. La percepción de utilidad es un factor clave para la adopción tecnológica.
- Resistencia al cambio: La frase "ya no está en edad de aprender" es un reflejo de esta resistencia, mencionada por un 25% de los encuestados en un estudio.
Factores Socioeconómicos y Demográficos
- Nivel educativo: Un nivel educativo bajo es un factor limitante para el uso de las TIC y el acceso a Internet.
- Ingresos económicos: Los bajos ingresos y el acceso limitado a las TIC hacen que la adquisición de dispositivos tecnológicos se considere un lujo, destinando los recursos a necesidades básicas.
- Edad y género: Investigaciones demuestran que la edad y el género pueden influir en el uso de las TIC, observándose una predominancia del género femenino en algunos estudios y un uso más frecuente en adultos menores de 65 años.
- Contexto sociocultural y lingüístico: La intervención y capacitación deben considerar el contexto específico de cada adulto mayor para una participación sostenida y voluntaria.
Factores Físicos y de Accesibilidad
- Limitaciones físicas: El deterioro de habilidades debido a patologías propias de la edad, como problemas de audición, visión reducida o destreza limitada en las manos, dificulta el manejo de dispositivos y aplicaciones.
- Falta de accesibilidad: Otro obstáculo es la falta de accesibilidad en las diversas plataformas y sistemas digitales vigentes, que no siempre están diseñados pensando en las necesidades específicas de este grupo.
Factores de Seguridad en Línea
La preocupación por la seguridad en línea, como el riesgo de sufrir fraudes, estafas o pérdida de privacidad, es un factor que genera resistencia al uso de las TIC.

Impacto de la Digitalización Acelerada y Oportunidades
La pandemia de COVID-19 marcó un antes y un después en la relación de los adultos mayores con la tecnología. La digitalización y la conectividad se aceleraron en tiempo récord, un proceso que, según expertos, se desarrolló en 18 meses en lugar de los cinco años habituales, dejando a ciertos segmentos de la población sin la capacidad de seguir el ritmo. De la noche a la mañana, muchas actividades presenciales pasaron a ser digitales, dejando a un amplio segmento de la tercera edad incomunicado.
La dificultad en la atención médica es un ejemplo claro, ya que cada vez más servicios de salud utilizan plataformas de citas en línea, lo que excluye a quienes no manejan la tecnología.
A pesar de las dificultades, la innovación digital, incluyendo la inteligencia artificial (IA), ofrece un enorme potencial para mejorar la calidad de vida de los adultos mayores. Asistentes virtuales para la gestión de medicamentos, herramientas de detección para la salud preventiva e interfaces más simples para la comunicación con familiares y servicios públicos son solo algunas de las posibilidades. La gran mayoría de los adultos mayores no está en contra de la tecnología; su reticencia se debe más a la falta de conocimiento y de un cuidado adecuado para su capacitación.
Estrategias y Soluciones para la Inclusión Digital
Para reducir la brecha digital y fomentar la inclusión de los adultos mayores, es fundamental promover el acceso a la tecnología y la formación digital. Esto incluye la provisión de dispositivos tecnológicos asequibles y fáciles de usar, así como programas de capacitación y apoyo que les permitan adquirir las habilidades necesarias.
Iniciativas y Programas Existentes
En España, se están llevando a cabo numerosas iniciativas para acercar la digitalización a todas las edades. Ejemplos incluyen:
- ‘Mayores Digitalizados’: Talleres ideados por Secot (Seniors Españoles para la Cooperación Técnica) que aportan autonomía tecnológica a los participantes.
- España Digital: Una iniciativa del Ministerio para la Transición Digital y de la Función Pública que ha formado a más de 880.000 personas en competencias digitales.
En el ámbito de las políticas públicas, se mencionan las "postas digitales", que incluyen la participación activa del adulto mayor mediante sesiones de aprendizaje programadas, y el "Programa Universidad para Adultos Mayores Integrados (UPAMI)", que ofrece talleres especializados para la actualización tecnológica.
Recomendaciones para una Inclusión Efectiva
La clave está en la capacitación, inclusión y alfabetización digital, entendiendo el conocimiento como la base para la comprensión de la utilidad de las TIC. Las sociedades del conocimiento se basan en el reconocimiento y respeto de la diversidad cultural y epistemológica, aprovechando distintas formas de saber para que los individuos cuenten con las competencias necesarias no solo para acceder a la información, sino también para crearla, compartirla y aplicarla en beneficio de su bienestar y el desarrollo sostenible de sus comunidades.
Las políticas internacionales de inclusión digital para la población mayor se centran en el desarrollo de habilidades digitales y el manejo de herramientas tecnológicas cotidianas, con el objetivo de aumentar la confianza en la tecnología y mejorar la autoeficacia digital (la percepción sobre las propias capacidades para manejar las tecnologías).
Es fundamental fomentar la participación activa, la atención médica y emocional, y el uso recreativo de las TIC, reconociendo que la innovación social debe ser un derecho, no un lujo. La educación es un derecho a lo largo de toda la vida y un deber ineludible, y el acercamiento digital es una necesidad básica para los adultos mayores, quienes son, en muchos sentidos, "inmigrantes digitales" en el panorama actual.
