En el pasado mes de febrero, el magistrado Mario Carroza conmocionó al país al informar que hasta 20 mil adopciones de niños chilenos enviados al extranjero están bajo investigación. La cifra, inicialmente impactante y sobrecogedora, ha ido en aumento y los antecedentes indican que involucró montos millonarios, llegando a pagarse una media de US$10 mil dólares por niño. Hasta fines de 2014, las adopciones irregulares no eran un tema serio en Chile, y las denuncias de las madres eran invisibilizadas o tratadas como si estuvieran locas.

El Origen de la Investigación y el Papel de "Hijos y Madres del Silencio"
La situación cambió a mediados de 2014, cuando un reportaje actuó como una chispa, revelando a muchas mujeres que buscaban a sus hijos que sus casos no eran aislados. Esto llevó al surgimiento de organizaciones como "Hijos y Madres del Silencio" y "Nos Buscamos".
La agrupación Hijos y Madres del Silencio ha sido fundamental en esta investigación. Han gestionado el reencuentro de 141 madres con los hijos que les fueron sustraídos. CIPER revisó la base de datos de esta agrupación, la cual tiene una estructura nacional con coordinadoras por región y por hospitales, y ha recibido miles de denuncias de sustracción de lactantes. Cada denuncia se contrasta con documentación extraída de bases de datos locales (como el Registro Civil y el Registro Electoral) y de entidades extranjeras que tramitaron adopciones de niños chilenos.

Avances Judiciales y el Rol del Sename
La investigación judicial comenzó a ajustarse para identificar a los responsables. Un informe entregado al ministro Carroza, fechado en septiembre del año pasado, lleva la firma de la asistente social, abogada y perito judicial María Cecilia Erazo Venegas. Este informe analizaba cerca de 5 mil adopciones registradas por el Servicio Nacional de Menores (Sename) entre 1988 y 1994. También se incautaron 25 archivadores con antecedentes de adopciones realizadas por el Hogar Quinta de Tilcoco, bajo la dirección del sacerdote Alceste Piergiovanni, y se esperaba un extenso archivo del Hogar San Ramón Nonato, de Curicó.
Con estos antecedentes, en febrero pasado, un nuevo informe de la perito Erazo estableció que los casos bajo revisión judicial superaron los ocho mil y se proyectaba que podían duplicarse. Para el Poder Judicial no ha sido un tema sencillo de indagar, de hecho, a inicios de mayo pasado la Corte Suprema decidió separar las causas.
Mecanismos de Sustracción y Adopciones Irregulares
Según el informe de la perito María Cecilia Erazo Venegas, se identificaron al menos tres fórmulas principales para generar una adopción irregular destinada al extranjero, afectando principalmente a mujeres pobres, adolescentes o analfabetas, madres que llegaban solas a los hospitales y no recibían visitas, o aquellas que criaban solas y se veían atribuladas por problemas socioeconómicos o de salud.
1. Manipulación para la Entrega Voluntaria
Esta es la fórmula que presenta más visos de cierta legalidad. La entrega del menor aparenta ser voluntaria, pero la investigación judicial ha acreditado casos en que las madres fueron manipuladas. Por ejemplo, se les decía que sus hijos habían nacido con graves problemas de salud y que la única alternativa para que sobrevivieran era darlos en adopción para que recibieran un tratamiento adecuado en otro país.
2. Declaración de Abandono del Niño
El segundo mecanismo era declarar el abandono del niño por parte de la madre. La perito acentúa que existía una coordinación entre la institución que pedía la declaración de abandono y las organizaciones que captaban niños para darlos en adopción.
3. Sustracción Directa del Niño
La tercera fórmula era, directamente, la sustracción del niño. A las madres se les informaba que su hijo había nacido muerto, que no le entregarían el cuerpo por malformaciones graves y que el hospital se ocuparía de sus restos. Hay casos más dramáticos en los que las madres alcanzaron a tener al niño en sus brazos, pero se los llevaban con el pretexto de practicarles exámenes y nunca los volvían a ver.

Casos Emblemáticos y Reencuentros
El Caso de Sandra Erices
Un caso revisado por CIPER es el de Sandra Erices, quien denunció haber firmado papeles en blanco. En febrero de 1989, con 15 años y siete meses de embarazo, llegó a Santiago desde Cerro Alto para ocultar su estado. Tras el parto, recuerda que la despertaron para que firmara papeles que, según le dijeron, eran para una adopción. A pesar de su negación y gritos, fue agredida y se fue sin su hija. Volvió innumerables veces al hospital, a juzgados, al Registro Civil y a la policía, pero casi nadie le creyó, pensando que estaba loca. Su hija, Jennifer, la encontró a mediados de 2014, con 25 años y residente en Nueva York, poseyendo la documentación clave que acreditaba su adopción y la veracidad de la denuncia de Sandra. En junio de 2015, la jueza Claudia Salgado determinó que la perpetración del ilícito estaba justificada.
El Caso de Patricia Sánchez
Patricia Sánchez dio a luz un niño el 14 de agosto de 1977 en un hospital de Santiago. Lo tuvo en sus brazos el 15, pero al día siguiente, el 16, se lo llevaron para exámenes y no lo volvió a ver. Le informaron que su hijo había nacido muerto. Durante 42 años, Patricia vistió luto entre el 15 y el 17 de agosto, asumiendo la muerte de su hijo y sospechando que pudo haber sido dopada. En enero de este año, se enteró de que su hijo, Daniel, estaba en Suecia. Daniel viajó a conocerla, y su adopción fue irregular, a cargo de Anna María Elmgreen, representante del Centro de Adopción Sueco, un nombre que se repite en miles de otros casos. Según cifras de esta entidad, entre 1973 y 2005 tramitó la salida de 2.177 niños chilenos. Un documento de 1984 del Centro de Adopción Sueco revela que se cobraban 35 mil coronas suecas a los matrimonios que querían adoptar niños chilenos.

El Caso de Johanna Hualto
Entre las madres que perdieron a sus hijos porque fueron irregularmente declaradas incompetentes se encuentra Johanna Hualto. En 1993, a sus 18 años, su hija de ocho meses se cayó de sus brazos en la plaza de San Bernardo. Le quitaron la tuición, argumentando que no estaba apta para criarla, y al poco tiempo no le permitieron verla más. Johanna, a pesar de sus intentos en juzgados, siempre fue denegada. Solo le dijeron que había firmado los papeles sin leer nada. Su hija, que permaneció en Chile, la buscaba y se reencontraron por redes sociales en junio de 2018. A pesar de las dificultades idiomáticas, Johanna está feliz con el reencuentro.

Desafíos y Nombres Incómodos en la Investigación
La masividad de las denuncias no ha sido el único factor que ha complejizado la investigación. Los magistrados designados por la Corte Suprema para indagar estas historias ya se han topado con nombres incómodos: jueces y juezas de menores que autorizaron la salida de Chile de niños que habrían sido adoptados de forma irregular. Uno de esos nombres es Tatiana Román Beltramín, quien ascendió a fiscal de la Corte de Apelaciones de Temuco y es apuntada por "Hijos y Madres del Silencio" como responsable de múltiples resoluciones. La presidenta de Hijos y Madres del Silencio, Sol Rodríguez, pide celeridad a la justicia, buscando que estos actos sean declarados crímenes contra los derechos humanos para evitar su prescripción y para que más madres descubran que sus hijos podrían estar vivos y buscándolas.
Información Operativa del Servicio Nacional de Menores (Sename)
El Servicio Nacional de Menores (Sename) ha estado involucrado en diversas iniciativas y proyectos. Un ejemplo es el CAVAS METROPOLITANO PRIMER PROYECTO, bajo los códigos N° 1131597 y N° 1131596.
En relación a estos proyectos, se realizaron anexos de contrato con vigencia desde el 01 de enero de 2018 hasta el 19 de noviembre del mismo año. Estos contratos se efectuaron en virtud de las resoluciones exentas N° 2956 y N° 2957, ambas del 16 de agosto de 2017, emitidas por el Servicio Nacional de Menores.
Dentro de la estructura de estos proyectos, se identifican varios roles y funciones clave:
- Una asistente social cuya tarea es contribuir en la evaluación y tratamiento reparatorio a mujeres víctimas de violencia sexual, brindando orientación a ellas y a sus familias.
- Una psicóloga, encargada de realizar entrevistas clínicas a niños y adolescentes que presentan conductas abusivas de carácter sexual. Esta profesional también administra instrumentos de evaluación según pertinencia clínica, realiza un diagnóstico descriptivo del usuario con la información obtenida y elabora un pronóstico de recuperabilidad basado en aspectos psicológicos y sociales del entorno familiar inmediato del usuario.
- Una trabajadora social, responsable de realizar entrevistas en profundidad a los adolescentes que ingresan al programa y a los adultos responsables del joven en distintas etapas del proceso. También efectúa visitas en terreno a aquellos casos que presenten riesgo social para los niños(as) y/o adolescentes.
- Se incluye también asesoría en la traducción del idioma inglés-francés, para recibir y emitir información de forma rápida y expedita a los países miembros que conforman la O.I.P.C.
- Un rol para prestar asesoría en el Departamento de Apoyo Visual, que incluye el registro, grabación y edición de actividades comunicacionales de la organización, ceremonias y operativos policiales.
