La región de Ñuble enfrenta un proceso de transformación demográfica acelerado. Según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), para el año 2035, más del 31% de los habitantes de la región serán adultos mayores, situándola como la zona más envejecida de Chile. Este cambio plantea desafíos estructurales significativos en áreas críticas como la salud, el transporte y el acceso a servicios básicos.

Situación actual y percepción de bienestar
Diversos estudios, como el publicado en la Revista Médica de Risaralda (2024), han analizado la calidad de vida en este segmento. Los resultados indican que la calidad de vida percibida por las personas mayores en la región se encuentra, en términos generales, en un rango de “Buena”, con un promedio del 53,8% en los cuatro dominios que componen los instrumentos de medición aplicados. No obstante, este panorama convive con una realidad compleja marcada por la ruralidad, el desempleo y la pobreza, factores que dificultan el alcance de un envejecimiento saludable.
Desafíos en el sistema de salud y atención
A pesar de que el Servicio de Salud Ñuble ha fortalecido los programas de atención primaria y ha incorporado nuevos geriatras al Hospital Clínico Herminda Martín de Chillán, persisten brechas importantes. La Dra. Leticia Palma Sánchez, encargada de los programas de adulto mayor, enfatiza que la salud es fundamental para la calidad de vida, pero advierte sobre la falta de políticas sociosanitarias robustas.
- Acceso a especialistas: La capacidad formadora de geriatras en Chile sigue siendo baja, dificultando la atención de pacientes con múltiples comorbilidades.
- Gastos de bolsillo: El costo de los medicamentos y la disponibilidad de los mismos en la atención primaria representan una barrera económica que fragiliza la salud de los pacientes.
- Infraestructura: Existe una carencia de diseño urbano adaptado, con faltantes en transporte público inclusivo, señalética, sombras, bancas y baños públicos.

El impacto de la soledad y las redes de apoyo
Uno de los problemas más críticos y menos visibilizados es la soledad. La falta de propósitos de vida y el aislamiento social han generado cifras alarmantes; la tasa de suicidio en este grupo etario es de 13 por cada 100 mil personas, superando a la de otros grupos poblacionales. La participación en organizaciones sociales y la integración a redes de apoyo se han identificado como elementos clave para mitigar este sentimiento de abandono.
Recomendaciones para un envejecimiento activo
Expertos del área de salud, incluyendo a la geriatra Dra. Jenny Narváez Saldías, sugieren una serie de pilares para mejorar la calidad de vida en esta etapa:
- Salud física: Mantener controles al día de enfermedades crónicas, realizar actividad física de bajo impacto y llevar una alimentación equilibrada, reduciendo el consumo de ultraprocesados, sal y azúcar.
- Bienestar cognitivo: Fomentar nuevos aprendizajes, hobbies y actividades que fortalezcan la memoria para disminuir el riesgo de demencia.
- Participación: Mantenerse activos socialmente y empoderarse para erradicar los estereotipos que asocian la vejez exclusivamente con la enfermedad o la dependencia.
Importancia de integración social de adultos mayores
Hacia una política integral
El desafío para Ñuble radica en la descentralización y en la creación de políticas que consideren la realidad rural del territorio. El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) continúa implementando centros diurnos y viviendas tuteladas, pero la sociedad civil y las instituciones deben avanzar hacia un modelo que reconozca a las personas mayores como sujetos de derecho, eliminando los sesgos edadistas presentes en el mundo laboral y el diseño de los espacios públicos.