A medida que envejecemos, el cuerpo experimenta una serie de cambios que pueden afectar la salud y el bienestar, desde la disminución de la flexibilidad hasta el aumento del dolor muscular. Los adultos mayores enfrentan desafíos físicos y emocionales que pueden dificultar su día a día. Los dolores ocasionales son habituales después de la mediana edad, pero para los adultos mayores, pueden durar más y aparecer en más lugares del cuerpo. En Amatsu Spa, comprendemos que la etapa dorada de la vida merece vivirse a plenitud, y por eso, nos dedicamos a brindar servicios que no solo relajan el cuerpo, sino que también mejoran la calidad de vida.
Cuando una persona entra en la etapa de adulto mayor, suelen aparecer algunos cambios tanto físicos como mentales, como alteraciones psiconeurológicas, disminución paulatina de la memoria, falta de interés, apatía, tristeza y una disminución gradual de las esperanzas. Por otro lado, también comienza la discapacidad física, específicamente alteraciones en la musculatura, tendones, huesos de la columna vertebral, articulaciones y aponeurosis, entre otros.

El masaje geriátrico es un método diseñado para satisfacer las necesidades específicas de la población adulta mayor. Al igual que otros masajes, debe ser realizado por un especialista calificado. En este proceso, el masajista manipula los tejidos blandos del adulto mayor, mejora la circulación sanguínea, alivia el dolor y aumenta el rango de movimiento de la persona que lo recibe. Otro componente que forma parte del masaje geriátrico es el movimiento activo y pasivo específicamente de las articulaciones. Cuando se empiezan a observar todos estos síntomas, es recomendable que se aplique el masaje geriátrico, ya que su objetivo fundamental es proporcionar satisfacción, alivio en sus dolencias, mejorar la circulación sanguínea y aumentar el rango de sus movimientos.
En este artículo, se detallarán los beneficios del masaje geriátrico, sus contraindicaciones y otra información relevante sobre este tipo de masaje. La masoterapia ofrece beneficios documentados para el dolor, la circulación, el sueño, la salud mental e incluso los comportamientos relacionados con la demencia. La terapia de masaje para los ancianos es un método eficaz y no invasivo que puede ayudar a aliviar algunos de los síntomas de muchas enfermedades relacionadas con la edad, especialmente cuando se usa para complementar los servicios médicos tradicionales.
¿Cómo ayuda la masoterapia a las personas mayores?
La masoterapia ofrece una gran variedad de beneficios significativos para los adultos mayores, abordando diversas problemáticas físicas y emocionales asociadas al envejecimiento.
Alivio del dolor y reducción de la inflamación
- El dolor crónico (de artritis, degeneración articular o tensión muscular general) es una de las razones más frecuentes por las que los mayores acuden a la terapia de masajes.
- El masaje estimula la liberación de endorfinas (analgésicos naturales del organismo), al tiempo que modula los marcadores proinflamatorios.
- Para los ancianos con artritis, el masaje regular puede favorecer la flexibilidad articular y reducir el dolor, ayudando a mantener la independencia en las actividades cotidianas.
- Ayuda a la disminución de dolores de cabeza y dolencias varias.
- Ayuda a reducir la inflamación en las articulaciones debido al aumento de la circulación de la linfa.

Reducción del estrés y mejora del estado de ánimo
- Si no se controla, el estrés crónico puede contribuir a graves problemas de salud, como hipertensión, ansiedad y depresión.
- Se ha demostrado que el masaje acentúa la respuesta del cuerpo al estrés, reduciendo temporalmente la frecuencia respiratoria y la tensión arterial sistólica.
- Estimula la liberación de serotonina y dopamina (neurotransmisores asociados a la estabilidad del estado de ánimo y la sensación de bienestar), al tiempo que suprime el cortisol.
- Para los adultos mayores que se enfrentan a la ansiedad, el dolor o el estrés diario de la gestión de los problemas de salud, la terapia de masaje puede producir notables mejoras en el estado de ánimo.
- Gracias a los masajes geriátricos, los adultos mayores pueden sentir alivio cuando se encuentran en un momento de ansiedad, estrés, soledad y depresión.
- Los adultos mayores responden muy bien al masaje, ya que ayuda a satisfacer la necesidad de un toque humano cariñoso.
Mejora de la circulación y la movilidad
- Con el envejecimiento, la circulación se ralentiza de forma natural y los músculos tienden a tensarse, lo que reduce la amplitud de movimiento y aumenta el riesgo de caídas.
- Durante el masaje, aumenta el flujo sanguíneo a las extremidades y los tejidos blandos, lo que ayuda a suministrar oxígeno y nutrientes a músculos y articulaciones, al tiempo que elimina los residuos metabólicos.
- El resultado es una reducción de la tensión muscular, una mejora de la flexibilidad y un mayor equilibrio, factores importantes para mantener un estilo de vida activo y prevenir las caídas.
- Los supervivientes de un ictus pueden recibir masaje como parte del proceso de rehabilitación para mejorar el flujo sanguíneo a las zonas afectadas y ayudar a reducir la espasticidad (rigidez muscular involuntaria) de las extremidades.
- Aumento del flujo linfático, lo que eleva la excreción de sustancias dañinas en el organismo.
- Rigidez muscular: A medida que envejecemos, los músculos se vuelven más rígidos y necesitan estirarse constantemente. El masaje ayuda con la rigidez y las condiciones dolorosas debidas al envejecimiento.
- Las personas mayores pueden mejorar su rango de movimiento cuando reciben un masaje que incorpora estiramiento pasivo y rango de movimiento.
- Mejora la calidad de vida y autoestima del adulto mayor.
- Acelera el proceso de curación de enfermedades y lesiones.
- Eleva las posibilidades de recuperación parcial de ciertos movimientos que se pueden perder debido a enfermedades como la artrosis o el Parkinson.
- Incrementa la relajación tanto física como mental.
- Mejora el equilibrio y la agilidad.
- Controla la presión arterial y la frecuencia cardíaca. El masaje ayuda a reducir la presión arterial mediante el acceso al sistema nervioso autónomo, siendo una excelente forma alternativa de controlar la frecuencia cardíaca.
Mejorar el sueño
- Los trastornos del sueño son frecuentes entre los adultos mayores.
- Se ha demostrado que el masaje ayuda a las personas con problemas de sueño a dormirse más rápido y durante más tiempo.
- Estudios en centros de cuidados a largo plazo han descubierto que quienes recibían masajes regularmente dormían mejor, necesitaban menos medicación y menos intervenciones conductuales.
Apoyo a la agitación por demencia
- Las personas con enfermedad de Alzheimer y demencia también pueden aprovechar los beneficios de la masoterapia.
- Un metaanálisis de 17 ensayos controlados aleatorizados descubrió que el masaje y el toque terapéutico (sobre todo el masaje de manos, cabeza y pies) podían reducir comportamientos agitados como el paso de un lado a otro, las vocalizaciones repetitivas y la resistencia a los cuidados.
- Mejora los síntomas de la enfermedad de Alzheimer y la demencia.
Terapia de masaje para personas mayores: 5 beneficios principales
Patologías que mejoran con el masaje geriátrico
Existen diversas patologías que padecen algunos adultos mayores, sin embargo, los masajes geriátricos ayudan a mejorarlas y elevar la calidad de vida de estas personas. Es importante que, si se está conviviendo con un adulto mayor, se tome en cuenta que el uso del masaje geriátrico puede emplearse antes de que aparezcan ciertas patologías, ya que este tipo de masaje es beneficioso en la parte cognitiva.
Algunas patologías que pueden mejorar con la aplicación de masajes geriátricos son:
- Parkinson
- Diabetes
- Enfermedades coronarias
- Patologías traumáticas (tirones y desgarros musculares, esguinces en tobillos, contusiones musculares y articulares, entre otros)
- Procesos reumáticos (tenosinovitis, artrosis, gonartrosis, sinovitis, fibrosis, entre otros)
- Lumbalgia
- Neuralgias intercostales
- Sacroileítis
- Tortícolis
- Ciática
- Fenómenos vasculares (edemas por varices, sub-edema por lesión cardiaca descompensada, micro varicosis, entre otros)
Tipos de masoterapia más adecuados para personas mayores
Hay muchas modalidades diferentes de masaje, pero no todas son igual de apropiadas para las personas mayores. En Amatsu Spa, nos enorgullece ofrecer una amplia gama de masajes diseñados especialmente para atender las necesidades específicas de nuestros clientes de la tercera edad, considerando su condición física, preferencias y entorno. Nuestro equipo está capacitado en técnicas de masaje geriátrico, y cuenta con la experiencia y la sensibilidad necesarias para brindar una atención personalizada que relaja el cuerpo y la mente.
Masaje Geriátrico
El masaje geriátrico es un método que está diseñado para satisfacer las necesidades de la población adulto mayor. Las sesiones deben ser breves, no deben exceder los 30 minutos. El especialista debe aplicar movimientos suaves de las manos, relajantes y confortables, ya que el objetivo es restablecer la circulación sanguínea y la función cardíaca, evitando complicaciones en la diabetes, relajando el cuerpo y la mente, y aliviando la tensión muscular. Se deben aplicar movimientos pasivos, acompañados de estiramientos suaves en los pies, hombros y piernas, para fortalecer la flexibilidad articular y aumentar la movilidad. Si las articulaciones del adulto mayor no están inflamadas, se pueden aplicar masajes suaves en las manos y los pies con el objetivo de aliviar el dolor y prevenir la rigidez. El masajista puede realizar de manera ocasional movimientos más fuertes como fricción y presión, especialmente en los hombros, cuando el objetivo es elevar la flexibilidad.
Masaje Sueco
El masaje sueco utiliza caricias largas y deslizantes, amasamientos y movimientos circulares suaves aplicados a las capas musculares superficiales. Es el estilo más recomendado para las personas mayores porque es suave, profundamente relajante y muy adaptable. Un terapeuta experto puede ajustar la presión y evitar las zonas sensibles. Las sesiones suelen ser más cortas (30-45 minutos), utilizan una presión más ligera que el masaje sueco e incorporan técnicas adaptadas a los cambios relacionados con la edad, como el adelgazamiento de la piel, la reducción de la amplitud de movimiento y la sensibilidad articular. Los terapeutas formados en masaje geriátrico también conocen los medicamentos habituales, las enfermedades crónicas y cómo afectan a la seguridad de la práctica. Para las personas mayores con múltiples problemas de salud, el masaje geriátrico suele ser la mejor opción.
Masaje en Silla
El masaje en silla se realiza mientras el cliente permanece sentado en una silla ergonómica especialmente diseñada, completamente vestido. Se centra en el cuello, los hombros, la espalda y los brazos, y las sesiones suelen durar entre 15 y 30 minutos. Es especialmente relevante para las personas mayores que sufren hinchazón en piernas o brazos debido a mala circulación, linfedema o recuperación posquirúrgica. Está muy extendido entre los terapeutas, pero no suele recomendarse como opción de primera línea para las personas mayores, debido a la mayor fragilidad de la piel, la menor densidad ósea y la mayor propensión a los hematomas.

Frecuencia de la terapia de masaje en adultos mayores
No existe una respuesta universal única sobre la frecuencia del masaje geriátrico, ya que depende de los objetivos de salud, el presupuesto y la comodidad de cada persona. Sin embargo, se pueden ofrecer algunas orientaciones generales basadas en la práctica clínica habitual:
- Para el bienestar general y el alivio del estrés: Una o dos veces al mes es un punto de partida razonable para ancianos sanos sin problemas médicos específicos.
- Para el tratamiento del dolor crónico: Las sesiones semanales o quincenales pueden proporcionar un alivio más constante. La frecuencia puede reducirse a medida que mejoren los síntomas.
- Como parte del cuidado de la demencia o del apoyo conductual: Las sesiones más cortas (15-20 minutos) dos o tres veces por semana pueden ser las más eficaces, pero variarán en función de la persona.
- Para apoyo posquirúrgico o de rehabilitación: La frecuencia debe ser guiada por el médico tratante o el fisioterapeuta.
Consideraciones de seguridad y contraindicaciones
Es importante destacar que los masajes geriátricos no deben ser un sustituto de un tratamiento médico o algún programa de ejercicios en especial. El masaje es seguro para la mayoría de los adultos mayores, pero hay situaciones importantes en las que debe abordarse con precaución o evitarse. Consulta siempre a tu médico antes de iniciar una terapia de masaje si se da alguna de las siguientes circunstancias.
Contraindicaciones absolutas y relativas
El masaje geriátrico no debe ser aplicado en adultos mayores que presenten lo siguiente:
- Cirugías recientes: El masaje cerca de una zona quirúrgica debe evitarse hasta que tu médico lo autorice, normalmente después de que la incisión haya cicatrizado por completo.
- Dolores agudos significativos.
- Huesos rotos o áreas con hematomas o inflamaciones.
- Ciertos tipos de cáncer: El masaje para pacientes con cáncer es un campo especializado. Puede ser beneficioso en las circunstancias adecuadas, pero lo mejor es que lo realice un terapeuta formado en masaje oncológico. La contraindicación definitiva son las neoplasias (salvo el edema post-quimioterapia).
- Trastornos cardíacos específicos.
- Personas con historial de coágulos sanguíneos (Trombosis venosa profunda - TVP): El masaje sobre o cerca de un coágulo puede desalojarlo, creando un riesgo potencialmente mortal. Si tienes antecedentes de TVP, obtén siempre la autorización explícita del médico antes de recibir un masaje.
- Personas con tratamiento médico de anticoagulantes, ya que puede elevar el riesgo de sangrado bajo la piel. Tu terapeuta debe saber si tomas warfarina, aspirina o medicamentos similares.
- Osteoporosis: El masaje debe utilizar una presión ligera y evitar las técnicas de percusión.
- Marcapasos o dispositivos médicos implantados: Ciertos equipos de masaje (como las herramientas de masaje eléctrico, como una unidad TENS) pueden estar contraindicados. Informa siempre a tu terapeuta.
- Hipertensión arterial no controlada: La tensión arterial debe controlarse antes de someterse a un masaje regular.
Contraindicaciones temporales
Las contraindicaciones temporales incluyen:
- Hemorragias digestivas
- Inflamaciones cutáneas
- Reacciones alérgicas cutáneas
- Traumatismos con heridas abiertas
- Accidentes cerebrovasculares
- Tromboflebitis
Zonas del cuerpo a evitar
También, hay algunas zonas del cuerpo en las que no es conveniente que se realice este tipo de masajes, como:
- Cara anterior del cuello (no se deben realizar compresiones de la tráquea y en la yugular)
- Presiones en las axilas
- Zona de la carótida, entre otras.
Además, el terapeuta debe evitar las zonas específicas afectadas por heridas abiertas, infecciones cutáneas, brotes activos de herpes zóster, varices graves, inflamación aguda o hinchazón de causa desconocida y piel magullada o rota.
Cómo encontrar un masajista cualificado
Elegir al terapeuta adecuado es importante, sobre todo para las personas mayores con perfiles de salud complejos. Esto es lo que hay que buscar:
- Verifica la licencia: En la mayoría de los estados, los masajistas deben tener licencia (LMT) y cumplir los requisitos de formación continua. Pide que te enseñen las credenciales y confirma que el terapeuta está en regla.
- Busca formación especializada: Pregunta si el terapeuta tiene experiencia o certificación adicional en masaje geriátrico, masaje oncológico o trabajo con clientes con enfermedades crónicas.
- Pregunta por los procedimientos de admisión: Un terapeuta profesional llevará a cabo un examen médico exhaustivo antes de la primera sesión.
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