El envejecimiento poblacional constituye uno de los desafíos sociales más significativos de las últimas décadas, especialmente en lo que respecta a garantizar condiciones dignas y una buena calidad de vida para los adultos mayores, tanto en sus hogares como en centros residenciales. Chile, por ejemplo, se ha transformado en un país que continuará envejeciendo a un ritmo acelerado. Se estima que para el año 2020, la población de personas mayores será prácticamente el 20%. Ante esta realidad, el desarrollo de Centros de Día para Personas Mayores (CDPM), dirigidos al cuidado de ancianos con dependencia leve, se ha convertido en una pieza clave de la Política Integral de Envejecimiento Positivo.

Impacto de los Centros de Día para Personas Mayores (CDPM)
Los CDPM son un recurso social de carácter intermedio que tiene como propósito promover la autonomía, la funcionalidad y mejorar la calidad de vida de las personas mayores que viven en la comunidad. La política actual del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) es mantener a la persona mayor viviendo en su casa el mayor tiempo posible.
Beneficios documentados de la asistencia a CDPM
De acuerdo con la evidencia científica internacional, se han comunicado diversos beneficios para la persona mayor que asiste a CDPM. Estos incluyen:
- Mejora de parámetros psicosociales.
- Mejora de parámetros cognitivos y funcionales.
- Contribución a reducir la institucionalización de personas mayores frágiles.
- Disminución entre un 44% y un 63% el riesgo de mortalidad a los 21 meses de seguimiento.
Percepción de beneficios por usuarios y profesionales
Un estudio descriptivo cualitativo realizado con 30 participantes (12 personas mayores, 8 cuidadores y 10 profesionales del centro) a través de cuatro grupos focales, reveló que tanto las personas mayores, sus cuidadores y los profesionales que los atienden coinciden en señalar que la asistencia a este tipo de servicio les reporta beneficios en su funcionalidad, bienestar e inserción social.
Los beneficios percibidos por los participantes de este estudio se agrupan en tres ámbitos:
- Funcional: Se reconoce una mejora sustantiva en la funcionalidad física y capacidad de realizar tareas de manera autónoma en la vida cotidiana. Los participantes notan su cuerpo "más ágil" gracias a los ejercicios.
- Emocional: Los cuidadores manifiestan observar una mejora en el estado anímico de sus familiares. El contacto frecuente con otros ancianos y profesionales representa una fuente de distracción y entretenimiento, oponiéndose a la soledad y al vacío experimentados previamente.
- Social: Los participantes refieren mayor empoderamiento y autovaloración, producto del intercambio con otros. Estos centros sirven como punto de encuentro para personas mayores que de otro modo se aislarían en sus casas producto de sus restricciones físicas.
LA IMPORTANCIA DE LOS CENTROS DE DÍA PARA PERSONAS MAYORES
Recomendaciones para mejorar la operación de los CDPM
Las recomendaciones para mejorar la operación de los CDPM se centran en tres aspectos:
- Criterios de ingreso: Los grupos de estudio coinciden en señalar que se necesitan criterios de ingreso más amplios e inclusivos, y no restringirlos solo a la edad, nivel de dependencia, zona de residencia y grado de vulnerabilidad. Se propone incluir la evaluación emocional (tamizaje de depresión) y complementar la aplicación de Barthel con una evaluación de fragilidad.
- Actividades: Si bien la Guía de Operaciones de Centros Diurnos del SENAMA aborda este tema entregando ámbitos de intervención personal, social y comunitaria, se desprende que para estas personas lo prioritario es la realización de actividades recreativas que contribuyan a los distintos componentes de la intervención.
- Egreso: El momento de la desvinculación resulta crítico, ya que las personas mayores quedan "en el aire", sin espacios de encuentro ni talleres. Se sugiere la necesidad futura de estos centros de día de operar de forma permanente o al menos con mayor frecuencia, para evitar la interrupción de los beneficios obtenidos. La articulación de servicios en el territorio es fundamental, ya que la oferta actual es incipiente y sin coordinación, perjudicando la continuidad de servicios.
Una reflexión importante es si los centros diurnos deberían tender hacia personas mayores frágiles o hacia personas mayores con dependencia moderada, considerando la escasa oferta para este último grupo.
Calidad de Vida en Centros Residenciales Públicos
El progresivo envejecimiento demográfico a nivel mundial ha planteado una serie de desafíos complejos que invitan a replantear la manera en que las sociedades garantizan condiciones dignas para las personas mayores, especialmente para aquellas que viven en entornos institucionales. La calidad de vida en la adultez mayor es un concepto multidimensional que integra variables biológicas, psicológicas y sociales.

Factores asociados a la calidad de vida en residencias
Una revisión sistemática cualitativa de 22 artículos científicos publicados entre 2020 y 2024, seleccionados en bases de datos como Scopus, ScienceDirect y SciELO, permitió identificar patrones recurrentes relacionados con el impacto de diversos factores en la calidad de vida de los residentes.
Dimensiones clave de la calidad de vida
Factores como el deterioro funcional progresivo, el aislamiento familiar y la precariedad económica inciden de manera significativa en el bienestar de la población institucionalizada. Asimismo, el componente cultural y los roles sociales son importantes.
- Funcionalidad y autonomía: Morán (2022) aboga por infraestructuras accesibles que fomenten la autonomía. La capacidad funcional del anciano para valerse por sí mismo y realizar sus actividades es un pilar de la calidad de vida.
- Bienestar emocional y social: Estudios revelan que, aunque no se observan diferencias contundentes en la percepción general del bienestar entre institucionalizados y no institucionalizados, sí existen mayores niveles de dependencia y síntomas depresivos entre quienes residen en instituciones (Picazo, 2020). El respaldo emocional, las relaciones interpersonales y la capacidad de resiliencia individual son fundamentales.
- Infraestructura y servicios: Guerra-Martín & Ramírez (2020) señalan deficiencias en los servicios asistenciales, y la Defensoría del Pueblo (2023) advierte sobre problemas estructurales, escasez de personal calificado y dificultades en el acceso a la atención médica en residencias públicas. En contraste, Bustamante et al. (2023) promueven la implementación de diseños inclusivos, espacios acogedores y cuidados centrados en la persona.
- Atención personalizada: La atención personalizada y el acceso a recursos médicos y sociales emergen como elementos fundamentales.
La teoría de las "díadas de intercambio" en hogares para ancianos
Un estudio cualitativo basado en la teoría fundamentada, realizado en hogares para ancianos en el sur de España, con 16 residentes, reveló la categoría central denominada "teoría de las díadas de intercambio". En el seno de los hogares para ancianos, se establece una situación de intercambio en la que la persona mayor cede parte de sus cualidades (principalmente el poder de decisión) a cambio de obtener condiciones más óptimas de seguridad. Esta dinámica incluso puede explicar el proceso de ingreso en la institución.
El Instituto de Mayores y Servicios Sociales de España (IMSERSO) define a las "residencias de personas mayores" como "establecimientos destinados al alojamiento temporal o permanente, con servicios y programas de intervención adecuados a las necesidades de las personas objeto de atención, dirigida a la consecución de una mejor calidad de vida y a la promoción de su autonomía personal". Los objetivos de la atención en estos centros incluyen:
- Proporcionar un ambiente seguro y de apoyo.
- Recuperar y mantener el mayor nivel posible de independencia funcional.
- Conservar la autonomía personal.
- Mejorar la calidad de vida, el bienestar percibido y la satisfacción vital.
- Proporcionar condiciones cómodas y dignas para personas con enfermedad terminal y sus familiares.
- Estabilizar y retrasar el avance del deterioro por enfermedades crónicas, previniendo enfermedades agudas.
Experiencias de vida en residencias
Diversos estudios cualitativos han abordado las experiencias vitales de personas mayores institucionalizadas:
- Algunos participantes describen su vida en estas instituciones como "una estancia temporal para nutrir su salud".
- Otros manifestaron que la vida en el centro les proporcionaba seguridad pero que se encontraban en una situación de soledad.
- Entre las circunstancias positivas se mencionan el sentirse respetados, la seguridad, los cuidados proporcionados por el personal y el mantenimiento de la autonomía personal.
- Los residentes satisfechos también consideraban haber llevado una vida agradable anteriormente.
- La capacidad de libre determinación fue un aspecto de insatisfacción para algunos.
- Otros temas centrales incluyen la continuación de actividades de tipo familiar, la elección-control de actividades y las relaciones sociales.
LA IMPORTANCIA DE LOS CENTROS DE DÍA PARA PERSONAS MAYORES
Percepción de la calidad de vida en ancianos institucionalizados en Cuba
Un estudio descriptivo de corte transversal realizado en el Hogar de Ancianos del municipio Cruces, Cuba, con 28 ancianos, reveló que la mayoría percibe una baja calidad de vida. La dimensión con los resultados más bajos fue la satisfacción por la vida (82,1% con baja percepción), seguida de la dimensión socioeconómica. Los resultados sugieren que, a pesar de tener resueltas las necesidades básicas, las necesidades de afiliación, independencia económica y socioafectivas se ven más limitadas en comparación con quienes permanecen en sus hogares.
El estudio indica que los hombres, con mayor frecuencia, terminan solos y limitados en sus posibilidades de llenar las demandas personales en la vida diaria, por lo que buscan apoyo en instituciones sociales, mientras que las mujeres tienden a permanecer en los hogares asumiendo diversas actividades familiares.
Conclusiones generales sobre la calidad de vida
La calidad de vida de los adultos mayores en centros residenciales públicos depende en gran medida de la interacción entre las condiciones materiales, el apoyo social y las características personales de cada individuo. El respaldo emocional, las relaciones interpersonales y la capacidad de resiliencia individual emergen como elementos fundamentales en la percepción subjetiva del bienestar. Se identificaron desigualdades significativas entre regiones, especialmente en América Latina, donde las limitaciones presupuestarias y las brechas en la implementación de políticas públicas dificultan la garantía de condiciones mínimas de calidad.
Se evidenció el valor de intervenciones alternativas no farmacológicas, como la musicoterapia y otras terapias complementarias, que han demostrado mejorar tanto el estado emocional como la movilidad física de los adultos mayores.
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