La inspiración para este artículo proviene de la Dra. Ana Belén López Rodríguez, neurocientífica y bailaora, quien destaca la figura de Eileen Kramer. Nacida en 1914 en Sydney y en activo hasta 2022, Eileen se dedicó a la danza toda su vida, erigiéndose como un referente para los beneficios del baile. Aún hoy, a sus 108 años, participa en proyectos e interviene en algunos espectáculos. Su ejemplo ilustra el concepto de mantener la capacidad funcional e independencia el mayor tiempo posible, prevenir enfermedades y promover un bienestar mental y social óptimo, todo lo cual está comprendido en una misma actividad: bailar.
Los beneficios del baile son numerosos para el bienestar y para la promoción de un envejecimiento saludable. Imaginar esta actividad como una receta, "Pasodoble Plus, 500mg, 2 veces por semana", nos permite comprender que sus efectos van más allá de los aspectos físicos visibles y no visibles, como el fortalecimiento de músculos, huesos y articulaciones. Se trata de una actividad fácil, divertida y, si se practica de forma adecuada y con ciertas medidas de seguridad, puede ser uno de los ejercicios más beneficiosos para las personas de tercera edad. No solo aporta efectos terapéuticos en el cuerpo, sino también en la mente, convirtiéndose en un espacio para la expresión, el esparcimiento y el ejercicio.
Los expertos recomiendan que las personas mayores practiquen algún tipo de ejercicio aeróbico todos los días por al menos 30 minutos. El baile ayuda en esta tarea y ofrece una multiplicidad de beneficios. A diferencia de otras formas de ejercicio, la danza no tiene límite de edad ni dificultades significativas, requiriendo solo ganas y energía.
Impacto en la salud física
El baile es una perfecta combinación de deporte y placer. Es un tipo de ejercicio aeróbico que permite quemar calorías al tiempo que trabaja el músculo cardíaco, siendo apropiado para cualquier edad. Esto contribuye a reducir los riesgos de sufrir presión arterial alta y a prevenir enfermedades del corazón y de diabetes.
Fortalecimiento muscular y óseo
La pérdida del tono muscular y la densidad ósea son procesos naturales con el paso de los años. El baile ayuda a fortalecer los músculos, especialmente los de las piernas, caderas e inclusive los brazos. Al ser una actividad que implica carga y movimiento, ayuda a aumentar la densidad ósea, lo que reduce el riesgo de osteoporosis y otras enfermedades relacionadas con la edad.
Mejora del equilibrio y la coordinación

Otro gran beneficio del baile en las personas mayores es que mejora la coordinación y el equilibrio. Para coordinar los movimientos de pies, torso y brazos, es necesaria una conexión entre los músculos del cuerpo y el cerebro. Gracias a esto, se pueden prevenir caídas, un problema bastante común en esta edad, que son una causa habitual de lesiones en personas mayores. Una revisión de estudios científicos de 2009 concluyó que "los adultos mayores pueden mejorar de manera significativa su capacidad aeróbica, la resistencia, fuerza y flexibilidad de su masa muscular, su agilidad y su equilibrio a través del baile".
Salud cardiovascular y respiratoria
Al aumentar el ritmo cardíaco y la circulación sanguínea durante un periodo sostenido, el baile fortalece el corazón y los pulmones, mejorando la respiración. Un estudio realizado en Italia comprobó que la danza es beneficiosa para personas con problemas del corazón, específicamente la insuficiencia cardíaca crónica estable. Bailar vals, por ejemplo, puede mejorar la capacidad funcional y la dilatación del endotelio de un modo similar al ejercicio aeróbico tradicional, según el documento.
Flexibilidad, resistencia y manejo del peso
Los diferentes movimientos del baile trabajan todos los grupos musculares del cuerpo de forma dinámica y constante, mejorando la fuerza y la resistencia. Los movimientos variados y repetitivos ayudan a mejorar la flexibilidad y el rango de movimiento de las articulaciones. Además, si se practica seguido, ayuda a aumentar la quema de calorías, lo que podría contribuir a la pérdida de peso y a paliar dolores articulares. Como cualquier otra actividad física que libera endorfinas, el baile produce un aumento en la energía y la vitalidad del cuerpo.
Beneficios cognitivos
Uno de los mayores desafíos del envejecimiento es el deterioro cognitivo. El baile tiene efectos favorables para el cerebro, siendo utilizado por algunos expertos en tratamientos contra el mal de Parkinson, según un artículo del Departamento de Neurobiología de la Universidad de Harvard. Un estudio de la Universidad de Columbia, en Nueva York, destaca el "doble beneficio" de esta actividad: mientras el baile activa los circuitos motores y sensoriales del cerebro, la música estimula los centros de gratificación.
Estimulación cerebral y plasticidad neuronal

Desde la neurociencia se ha demostrado que la práctica del baile aumenta el número de conexiones neuronales y el tamaño de algunas áreas cerebrales como la corteza, ínsula, cuerpo calloso y zona sensoriomotora. Estas áreas desempeñan funciones relacionadas con la atención, la regulación emocional o el control del cuerpo en el espacio. A nivel neurobiológico, el baile estimula la liberación de BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro), una molécula que facilita el establecimiento de nuevas conexiones entre neuronas, fenómeno conocido como plasticidad neuronal. Cuantas más conexiones existan, más opciones habrá para la comunicación entre áreas cerebrales, lo que ayuda a preservar funciones ante el envejecimiento o enfermedades neurodegenerativas.
¿Qué es la neuroplasticidad?
Prevención del deterioro cognitivo y mejora de la memoria
Los expertos de Harvard señalan que el baile ayuda a desarrollar nuevas conexiones neuronales, especialmente en regiones vinculadas con las funciones ejecutivas, la memoria de largo plazo y el reconocimiento espacial. Un estudio de 2003, que incluyó a casi 500 personas de entre 75 y 85 años, buscó relaciones entre actividades intelectuales y físicas y el riesgo de demencia. De once actividades físicas, solo el baile mostró un vínculo positivo con un bajo riesgo de demencia, a diferencia de deportes clásicos como la natación, la caminata, el golf o el tenis. Esto demuestra que mantiene nuestro cerebro más irrigado, ayudando a prevenir el deterioro cognitivo y a ejercitar la memoria y la atención.
Beneficios emocionales y sociales
La gestión emocional tiene un papel fundamental en la promoción de un envejecimiento saludable. Diversos estudios han demostrado que la música no solo mejora la fluidez verbal, la memoria de trabajo y la espacial, sino que también reduce los niveles de estrés y ansiedad y mejora la calidad del sueño. La piedra angular de la música es el ritmo, cuya percepción implica un proceso complejo ligado al sistema auditivo, la propiocepción, el sistema visual y la atención. El ritmo de la actividad cerebral se acopla al ritmo musical, lo que permite utilizar determinadas piezas musicales para aumentar o disminuir dicha actividad.
Reducción del estrés y combate la depresión
Bailar se postula como una gran actividad para reducir el estrés y combatir la depresión, un padecimiento frecuente en personas mayores. De acuerdo con los expertos de Harvard, el baile reduce el estrés e incrementa los niveles de serotonina, la "hormona del bienestar". Un estudio de la Universidad de Jyväskylä, Finlandia, publicado en 2015, afirma que "incorporar DMT (Danza Movimiento Terapia) a los tratamientos tradicionales es beneficioso para los pacientes con depresión". El baile, al liberar endorfinas, siempre mejora el ánimo y el humor.
Socialización y autoestima
El aspecto social es otro de los grandes beneficios del baile. Aunque bailar libremente en casa tiene sus beneficios, estos se potencian al bailar en pareja o en grupo. El baile favorece la socialización y la sensación de pertenencia, ya que se libera oxitocina, la hormona del vínculo. El estar activos y en contacto con otros hace que las personas mayores se sientan más contentos. Además, potencia la autoestima y la confianza en uno mismo, ayuda a vencer la timidez y aleja la soledad. Los beneficios de bailar en grupo se extienden a otros ámbitos corporales, como la percepción del dolor. Es común ver a muchas personas felices y sonrientes mientras realizan alguna actividad relacionada al baile en centros especializados, ya que permite conocer gente nueva y hacer amigos.
Tipos de baile recomendados y precauciones

Hoy en día, gracias a las asociaciones de personas mayores, centros, centros de día y programas de envejecimiento activo, las personas mayores tienen acceso a una amplia variedad de bailes. El baile es una forma suave y de bajo impacto para mantenerse activo, ideal para personas con limitaciones físicas.
Opciones populares
- Bailes de Salón: Son los más recomendados para personas de tercera edad. Suelen tener movimientos sencillos y repetitivos, que disminuyen el riesgo de sufrir caídas. Requieren bailar en pareja, lo cual es una buena oportunidad para hacer nuevas amistades si no se tiene acompañante.
- Country: Existen diversos tipos y niveles de dificultad. Lo más conveniente es comenzar con los niveles más sencillos e ir progresando. Es una actividad que requiere mucha coordinación física y mental, ya que es necesario contar los pasos y coordinarse con la música.
Cualquier otro baile puede ser adecuado, teniendo en cuenta las preferencias y limitaciones individuales. Existen una enormidad de estilos de baile, desde los más urbanos que involucran piruetas, hasta otros que solo requieren balancear suavemente el cuerpo. Sin embargo, los bailes de salón son los más adecuados, caracterizados por movimientos coordinados en pareja y diversas intensidades.
Recomendaciones y consideraciones importantes
- Es fundamental escuchar al cuerpo y detenerse si se siente algún dolor o se experimenta mucho cansancio.
- Se recomienda hacer este tipo de actividad física 3 o más veces por semana, con un mínimo de 30 minutos por sesión (aunque se aconseja hacer ejercicio 5 veces a la semana).
- Combatir el sedentarismo es crucial, ya que es uno de los mayores problemas que aquejan a las personas mayores.
- Aunque el baile es una actividad recomendada para personas de todas las edades y condiciones, es importante tener cuidado en el caso de quienes padecen ciertas enfermedades. En tales situaciones, es recomendable hacerlo en compañía del cuidador responsable para que esté atento ante cualquier eventualidad.