Recreación y Nuevas Experiencias para Niños, Niñas y Jóvenes del Sename
Niñas y niños del Servicio Nacional de Menores (Sename) han participado en diversas actividades recreativas junto a sus tutores, quienes, ante la situación de la pandemia actual, han buscado opciones más seguras al aire libre. De esta manera, han podido disfrutar de la naturaleza con la compañía y orientación de deportistas y fundaciones.
Deportes de Aventura en la Naturaleza
Un circuito de deporte aventura se desarrolló para los menores. Las actividades incluyeron:
- Una caminata por la Quebrada de Macul.
- Escalada en el Parque Los Silos.
- Rafting en el Cajón del Maipo.
Tutores y niños iniciaron esta travesía después de charlas informativas y una revisión médica. Los tutores reconocieron que "al principio teníamos miedo porque son deportes nuevos y desconocidos para nosotros, estamos acostumbrados a llevar a los niños a museos, zoológicos y centros recreativos, pero la pandemia nos hizo repensar nuestras posibilidades y así decidimos por estas alternativas". Todo comenzó con un contacto y posterior visita a la residencia de los voluntarios, quienes conocieron a los niños y se comprometieron a desarrollar este circuito. La segunda salida fue al Parque de Escalada Los Silos, centro donde los niños, apoyados por la Fundación Deporte Libre, pudieron disfrutar de la calistenia.

Un voluntario describió la experiencia como "súper bonita la de junto a mi equipo apoyar a los niños e invitarlos a participar de salidas que no son las que acostumbran. Generamos una amistad, estos deportes permiten que los niños confíen en sus capacidades y eso es muy valioso". Finalmente, la última salida del circuito outdoor fue la más extrema, llevando a los niños a vivir la experiencia de un rafting por el Cajón del Maipo. Además, la Brigada Táctica de rescate Chile se sumó facilitando rescatistas que apoyaron la salida y dieron seguridad a los niños.
Rafting | Cajon del Maipo
Proyectos Culturales y Recreativos
El Cómic "Una Aventura Inolvidable"
Jóvenes del Sename presentaron el cómic “Una Aventura Inolvidable”, un proyecto realizado gracias al apoyo del Consejo Regional de la Cultura y las Artes de Valparaíso y la Universidad de Playa Ancha. Este programa "aporta a la diversificación del capital cultural de nuestros niños, niñas y jóvenes, quienes expresan sus vivencias y emociones a través del arte y por sobretodo permite la integración de un sector de nuestra población infantil y juvenil que ha sido vulnerada en sus derechos fundamentales".
Las participantes del taller reconocieron que fue un trabajo entretenido que les permitió reforzar sus vínculos amistosos entre ellas, compartiendo a diario en el hogar del Sename. Compartir con las monitoras y con el resto de las chicas fue lo que más destacaron, viendo este proceso educativo como una instancia más de esparcimiento.
Diversidad de Actividades Regionales
Se realizaron diversas actividades recreativas a lo largo del país:
- En la Región Metropolitana, la directora nacional del Sename, Susana Tonda, visitó el centro de protección Galvarino, compartiendo una tarde de juegos, baile, cine, jornadas deportivas y regalos con los niños y niñas.
- En Arica y Parinacota, 25 jóvenes de la residencia de protección Cread Arica disfrutaron de un ciclo de cine itinerante en conjunto con Injuv, viendo la película “Un Espía y Medio” con golosinas y palomitas.
- En la Región de Valparaíso, las Residencias Familiares tuvieron actividades como una jornada deportiva y recreativa organizada por la Municipalidad de Quilpué en Villa Alemana, y la asistencia a la actividad municipal “Calle del niño y la niña” en Valparaíso.
- En el Maule, en las dependencias del Programa de Reparación de Maltrato Grave Kumelkan de Talca (PRM), se hizo entrega de más de 30 scooters a niños y niñas, acción organizada por la Corporación Cambiando Destinos.
- En Los Lagos, más de 5 mil niñas y niños celebraron su día en actividades coordinadas por las 16 Oficinas de Protección de Derecho y la Coordinadora de Infancia de Osorno, que agrupa a los 23 programas de la red Sename en esa comuna.
La Crisis del Sename: Un Vistazo Crítico y Perspectivo
Más allá de estas iniciativas recreativas y culturales, el Servicio Nacional de Menores (Sename) ha estado en el centro de un debate nacional y ha sido objeto de profundas críticas debido a la crisis que vive el organismo.
Contexto Histórico y Social de la Infancia Vulnerada
La académica del Instituto de Historia UC, Ximena Illanes, y el doctorante Miguel Morales, publicaron una columna en El Mercurio sobre la necesidad de otorgar una perspectiva histórica a la crisis del Sename. La crisis ha sido abordada a través de diversas disciplinas: psicólogos y trabajadores sociales han referido a la calidad de los programas, psiquiatras han analizado la carencia de lugares capacitados para tratar a niños con trastornos de personalidad, y economistas se han referido a la falta de recursos y poca eficiencia administrativa.
Illanes y Morales abordan el abandono de la infancia en diferentes épocas y contextos, asegurando que esta crisis "volvió a instalar la pregunta por el estado actual de las políticas de protección hacia la infancia vulnerada en nuestro país, en particular, por las condiciones de vida a las que se ven enfrentados miles de niños y niñas que viven en instituciones públicas y privadas dedicadas a acogerlos y resguardar sus derechos fundamentales". Los casos de menores fallecidos en este contexto, que llegaron a 1.313 desde 2005, parecen ser "hechos sistemáticos y prolongados en el tiempo".

Los académicos señalan cómo políticos y especialistas han puesto el foco de atención en "las causas de las muerte, los problemas de atención médica, especialmente psiquiátrica, la mala infraestructura y las responsabilidades del Estado". Afirman que estos menores vulnerados e institucionalizados son "verdaderos espejos de una sociedad y su historia, no tan solo en Chile, sino que en todo el mundo". Rememoran hechos históricos como la Barcelona del siglo XV, donde diferentes instituciones de asistencia acogieron a miles de criaturas abandonadas, y donde "pequeñas cartas, ropas y abrigos, medallas partidas por la mitad y señales de identificación, reflejaron un doloroso proceso de separación momentánea o definitiva". También abordan el caso de Chile, donde los registros mencionaron historias de maltratos y abusos, dificultando la creación de lazos afectivos y la integración a la comunidad. Illanes y Morales recalcan que el uso del concepto de abandono en estos casos puede "promover la invisibilización de la precariedad y desigualdad social de los niños, niñas y sus familias, que son usuarios de este sistema".
Sugieren que parte de las estrategias futuras deben relacionarse con "la conservación los vínculos existentes, ya sea, haciendo partícipes a sus familias cuando sea posible, o a través del diverso personal que convive diariamente con los niños y niñas". Se preguntan sobre las estrategias del siglo XXI y cómo ha cambiado la relación de la sociedad con la infancia, respondiendo que las instituciones del Sename deberían desempeñar un papel más allá de la protección de derechos, ofreciendo una mirada sobre la infancia como parte integrante y partícipe de la construcción de una sociedad.
El Caos Estadístico y la Falta de Transparencia
El número de menores vulnerables muertos cada año bajo la tutela del Estado es incierto, lo que ha generado un caos estadístico. Según un informe del Ministerio de Justicia de 2016, 185 menores murieron entre 2005 y mayo de 2016. Sin embargo, un reporte de Unicef reveló que el número de fallecimientos durante 2010 era cinco veces el reportado. El gobierno chileno aclaró que la cifra solo incluía a menores del área de "protección", la cual vela por los derechos de menores vulnerados cuyas familias no están capacitadas. El sistema chileno se divide en "protección" y otra parte que se encarga de niños infractores de la ley.
Un análisis de los anuarios oficiales del Sename de 2010 a 2014 arrojó 318 fallecimientos, que sumados a 77 de la lista de Justicia para ese período, darían un total de 395. Aún así, el número oficial no parece confiable. Francisco Estrada, abogado experto en infancia y exdirector del Sename, explica que "es posible que esté replicada la información. Por ejemplo, si un niño ingresó a distintos programas y murió, su muerte será contabilizada como egreso en todos ellos".

María Estela Ortiz, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia, afirmó que "hay un problema de cifras, esa es una realidad. Pero es parte de la complejidad del servicio". El diputado René Saffirio, miembro de la comisión investigadora del Sename, señaló que "el Estado de Chile no cumple con sus compromisos internacionales en materia de infancia, ni siquiera sabe cuántos niños hay en sus establecimientos y mucho menos cuántos de ellos han fallecido y cuáles son sus causales". Saffirio presentó un informe con 200 medidas urgentes, pero "ninguna se han cumplido". La falta de apoyo en la investigación de muertes de menores incluso llevó a su renuncia de la coalición de gobierno.
Lo que ha quedado en evidencia es un sistema donde niños vulnerables son cuidados por personal sin capacitación, incluso en primeros auxilios, y se han recibido quejas por maltratos, sobremedicación y negligencia. Ortiz enfatiza que "este no es un tema sólo del servicio, sino del conjunto de la sociedad, porque durante 25 años el gobierno, el Legislativo, el Poder Judicial, la sociedad en su conjunto no se ha hecho cargo de los niños. Y en el caso especial de estos niños, menos todavía porque son los más pobres de los pobres. No marchan, no votan, no exigen". Por primera vez, a partir de una seguidilla de muertes cuestionadas, esos niños comenzaron a tener rostro.
Casos Emblemáticos: Guillermina y Lissette
Actualmente, más de 8.000 niños han sido separados de sus familias y están internados en centros del Sename, representando los casos más "críticos". Las causas de muerte determinadas por algunas autopsias, según el Servicio Médico Legal, son variadas y sorprenden por su grado de violencia, incluyendo lactantes o preescolares ahogados con sus propios fluidos, menores muertos por golpes en la cabeza y suicidios por ahorcamiento.
El Caso de Guillermina
Guillermina, de 16 años, llegó al Centro de Protección Alborada del Sename a las 04:19 de la mañana, traída por un policía, "a medio vestir" y con dinero. Según la querella por cuasidelito de homicidio presentada por su familia, se resistió violentamente al reingreso. Cuando lograron calmarla, la acostaron en la parte baja de un camarote. Menos de media hora después, la encontraron colgada con sus propios cordones. No era la primera vez que intentaba suicidarse. Contrario a todo protocolo internacional, no fue llevada a un hospital para estabilizarla o para un chequeo completo. La querella no prosperó y su muerte en agosto de 2012 quedó registrada como un "egreso" más del sistema.

Guillermina tenía un historial de consumo de alcohol, drogas y depresión, además de un embarazo adolescente; su bebé fue a un proceso de adopción. Aunque estuvo mucho tiempo en situación de calle, nunca fue diagnosticada con ninguna patología psiquiátrica grave.
El Caso de Lissette: Un Detonante
En la lista de causas "indeterminadas" de muerte se encuentra el caso de Lissette, de 11 años, que detonó la crisis por los fallecimientos. Pasó más de la mitad de su vida entrando y saliendo de centros dependientes del Sename. Desde los 5 años, la Justicia decidió que sus padres no estaban capacitados para hacerse cargo debido a maltrato físico y psicológico, abuso sexual y abandono. A pesar de esto, Lissette escribía cartas a su madre pidiéndole volver a casa: "Ya luego quiero salir de este Sename, porfa, porque tengo mucha pena. Aquí me falta un pedacito de mi corazón y eres tú, mamá".
En el centro donde estaba internada, era conocida por sus episodios de rabia. El lunes 11 de abril, pasadas las 20 horas, una cuidadora pensó que la crisis que vivía Lissette era otra de sus "pataletas". Sin embargo, la niña se pegó un cabezazo y comenzó a sangrar. Cuando intentó levantarla del suelo, se dio cuenta de que se había desvanecido. La cuidadora declaró que "ya es parte de la pega (trabajo) que lo que no es normal pasa a ser normal. Por eso es que no se le tomó el peso en realidad a lo que podía pasar". Ni ella ni su compañera a cargo de 20 niñas tenían conocimientos en primeros auxilios. Cuando se dieron cuenta de la gravedad, intentaron reanimarla y llamaron a emergencias, pero Lissette ya estaba muerta. Nuevamente, no se aplicó ningún protocolo acorde con los parámetros internacionales.
La entonces directora del Sename, Mariela Labraña, atribuyó el fallecimiento a una "crisis emocional" causada por la ausencia de un familiar. Esta explicación fue considerada poco satisfactoria y ética, costándole el puesto.
La Problemática de la Sobremedicación
El psiquiatra Rodrigo Paz, parte de la querella por la muerte de Lissette, afirmó su "impresión clínica es que Lissette estaba sobremedicada". Le administraban un fármaco (benzodiazepina) que, en las dosis que recibía, actuaba como antipsicótico. Además, estuvo expuesta a antidepresivos por años, a pesar de que no está demostrado que hagan efecto en niños, y la sertralina, otro de los fármacos que tomaba Lissette, puede tener un efecto adverso en menores, volviéndolos "más agresivos, impulsivos e irritables".
Rafting | Cajon del Maipo
Francisco Estrada asegura que la "poca prolijidad" con la que se manipulan este tipo de medicamentos en los centros es "generalizada". El stock está en cualquier parte y cualquiera lo manipula, lo que genera problemas graves con la dosificación. Muchos adolescentes, además, saben simular la ingesta de pastillas. El senador Alejandro Navarro destacó que "el 63% de los niños están con tratamiento farmacológico y más de 3.000 niños están sin la debida atención medica de personal especializado". La situación se extiende más allá del Sename, ya que "Chile tiene la tasa de suicidio adolescente más alta de la región [América Latina] y no tiene camas para hospitalización psiquiátrica infantojuvenil", según Estrada. Ortiz explica que hay pocos psiquiatras infantojuveniles, y la mayoría prefiere trabajar en el sector privado, dejando regiones sin este tipo de especialistas.
Propuestas de Solución y el Futuro del Sename
Para Francisco Estrada, una solución definitiva al problema del Sename se basa en tres pilares:
- Apoyo y seguimiento psiquiátrico adecuado: Se necesitan unidades polivalentes, con niños adecuadamente medicados y personal dedicado que trabaje también con las familias.
- Reintegración familiar: El objetivo final debe ser que los niños vuelvan con sus familias de origen, ya que muchos son internados por pobreza. Se busca romper el círculo de maltrato, entregando herramientas y acompañamiento a las familias. Ortiz cuestiona la estigmatización de la pobreza, preguntando "¿Por qué no hay ningún niño en la institución Sename del 50% del nivel económico más alto del país, a pesar de que el abuso sexual y la violencia es algo transversal?"
- Defensa jurídica adecuada: Los niños necesitan una defensa jurídica que vele por sus derechos, a diferencia de los menores "infractores de ley" que sí cuentan con buenos defensores. Aquellos que llegan a los tribunales de familia vulnerados son vistos por abogados jóvenes, para quienes el niño es a menudo más un trámite burocrático que un sujeto de derecho.
A mediano plazo, el Consejo para la Infancia pretende cerrar el Sename y realizar una transición a un nuevo servicio, que Ortiz espera "dejar instalado" en el actual gobierno, antes de 2019. Sin embargo, "los niños no pueden esperar".
Investigaciones y Medidas Recientes
Informe de la PDI y Abusos Constatados
En Chile, la alta vulneración de los Derechos del Niño ha puesto en el punto de mira al Servicio Nacional de Menores (SENAME). La muerte de la pequeña Lissette Villa en abril de 2016 conmovió al país y provocó una investigación de la PDI en 2017. La PDI investigó 240 hogares de menores, y en el 100% de los centros que administra el Sename, así como en el 88% de los gestionados por particulares, se constataron 2.071 abusos, 310 de ellos con connotación sexual. El informe de la PDI califica esto como una violación sistemática. La protección de los derechos de los niños es una responsabilidad compartida de la sociedad en su conjunto.
Creación del Organismo de Capacitación y Evaluación del Personal (OCEP-SENAME)
Se establece la creación del Organismo de Capacitación y Evaluación del Personal del SENAME (OCEP-SENAME) como entidad encargada de desarrollar programas de capacitación, formación y perfeccionamiento para los trabajadores del Servicio Nacional de Menores en Chile. El OCEP-SENAME será financiado con recursos provenientes del presupuesto asignado al Sename, garantizando la disponibilidad de fondos para la implementación de sus funciones.