Primeros Auxilios en el Adulto Mayor: Guía Esencial

En la actualidad, se observa un creciente número de personas de sesenta años y más, o personas adultas mayores, en todos los entornos: la familia, el trabajo, los servicios médicos, iglesias y centros comerciales. Esta población es muy heterogénea, ya que en este grupo etario se encuentran adultos mayores físicamente independientes, así como muchos otros que llegan a esta etapa de la vida con dos o más enfermedades, síndromes geriátricos como la fragilidad, síntomas depresivos, multimorbilidad y caídas, entre otros. Algunas de estas condiciones pueden demandar una emergencia en cualquier momento del día.

Gracias a la amplia trayectoria de instituciones como la Cruz Roja, se pueden ofrecer valiosos consejos específicos para el cuidado de personas mayores. Los compañeros de trabajo, amigos, familiares y, en general, cualquier persona de la comunidad deberían conocer el manejo inicial básico que requieren los adultos mayores. A medida que las personas envejecen, son más vulnerables a accidentes y lesiones y más susceptibles de contraer enfermedades y comorbilidades, así como de padecer diversos síndromes geriátricos.

Foto temática: persona mayor recibiendo ayuda en un entorno seguro

Importancia y Vulnerabilidad del Adulto Mayor

Las personas mayores, a medida que envejecen, se vuelven más vulnerables ante cualquier lesión. Es por ello que tienen un mayor riesgo de sufrir accidentes debido a la disminución de sus funciones, siendo más propensos a caerse, lesionarse o enfermar. Un porcentaje significativo de adultos mayores puede fallecer por accidentes de tránsito, asfixia, caídas, ahogamientos, envenenamientos e intoxicaciones. Un porcentaje bajo de fallecimientos se atribuye a quemaduras. A nivel nacional, la mortalidad por caídas afecta considerablemente a los adultos mayores, con una tasa de mortalidad elevada.

Las caídas constituyen uno de los principales retos en materia de salud pública debido a su alta incidencia y la elevada morbimortalidad asociada. Las consecuencias de una caída pueden variar desde lesiones menores hasta discapacidad temporal o permanente. Se reconoce ampliamente que el riesgo de caídas crece a medida que aumenta la edad; cerca del 30% de los adultos mayores de 65 años sufre una caída por año, y este porcentaje aumenta al 50% en personas de 80 años y más.

Los factores relacionados con el entorno doméstico, también conocidos como factores de riesgo ambientales, representan una causa significativa de caídas en los adultos mayores. Se ha encontrado que muchos hogares presentan tapetes sueltos o desgastados, así como pisos disparejos o irregulares. Además, un porcentaje importante de adultos mayores no utiliza zapatos con suela antiderrapante, lo que aumenta el riesgo de sufrir una caída dentro de la vivienda. Otro porcentaje considerable de hogares no cuenta con pasamanos resistentes y de fácil agarre en las escaleras.

Infografía: principales causas de accidentes en adultos mayores

Principios Básicos de Actuación en Emergencias: La Estrategia PAS

Ante cualquier emergencia, es fundamental seguir una estrategia de actuación clara y organizada. Los principios básicos de primeros auxilios se resumen en la estrategia PAS:

  • Proteger: Asegurar el área para evitar que la fuente de daño siga actuando y no realizar acciones si no se conocen las técnicas. La seguridad del auxiliador y de la persona accidentada es primordial.
  • Avisar: Llamar inmediatamente a los servicios de emergencias (como el 112 en Europa o el número local correspondiente) para que lleguen cuanto antes. Proporcionar información clara y concisa sobre la situación y la ubicación.
  • Socorrer: Una vez protegida la escena y avisados los servicios de emergencia, se procede a prestar la ayuda necesaria a la persona afectada, aplicando los conocimientos de primeros auxilios.

2. Primeros Auxilios: RCP (Reanimación cardiopulmonar) en adultos

Manejo de Situaciones Específicas

Caídas

Las caídas son muy frecuentes en la tercera edad y responden a multitud de factores de riesgo. La gran mayoría de los accidentes que sufren las personas ancianas son las caídas, las cuales pueden ocasionar un traumatismo craneoencefálico, una fractura de hueso o la rotura de cadera, entre otras situaciones.

Actuación ante una Caída

En caso de caída, lo primero que debemos hacer es pedir ayuda y revisar el estado de la persona, intentando calmarla y movilizarla lentamente. Si sospechas de lesión en la columna, no muevas a la persona y llama a emergencias de inmediato. Ante la presencia de una caída, es importante considerar los principios básicos de los primeros auxilios.

Si la persona está consciente, puede moverse por sí misma y no presenta dolor o mareo, debemos apoyarnos en la técnica de “aprender a levantarse”. Para ello, se recomienda colocarla en cuatro patas para tener más estabilidad y ayudarla a levantarse cuando sea posible hacerlo sin dolor.

Quemaduras

Si bien son menos frecuentes, los ancianos pueden sufrir quemaduras al manipular líquidos hirviendo, como agua o aceite caliente.

Manejo de Quemaduras

  • En quemaduras pequeñas de contacto: enfría la zona bajo un chorro de agua fría.
  • En quemaduras por llama: no retirar la ropa pegada a la piel.
  • En quemaduras químicas: retirar la ropa y lavar con abundante agua.

Importante: Evita usar hielo directamente sobre la quemadura, ya que puede empeorar el daño tisular. Después de enfriar la zona, cubre la quemadura con un apósito estéril para protegerla de infecciones.

Emergencias Cardiovasculares y Vías Respiratorias

El infarto cardíaco o el accidente cerebrovascular (ACV) son emergencias médicas que ponen en riesgo la vida del anciano. Es crucial saber cómo actuar ante estos eventos, así como ante problemas respiratorios.

Signos de Alerta y Primeros Pasos

En caso de ataque cardíaco, llama al 112 (emergencias), mantén a la persona tranquila y observa signos como dolor en el pecho, que puede irradiarse al brazo o la mandíbula, y dificultad para respirar. En caso de sospecha de ACV, es importante actuar rápidamente. Revisa el pulso y las respiraciones. Si la persona recupera el conocimiento, ayúdala a sentarse o a pararse lentamente, colocándola en una posición cómoda y estable, preferiblemente boca arriba con la cabeza girada hacia un lado para evitar que se ahogue con la lengua.

Maniobras Básicas para Vías Respiratorias (parte de Primeros Auxilios)

Si la persona no responde, coloca el mentón del mayor hacia arriba para abrir las vías respiratorias. Luego, abre su boca, tapa su nariz con tu mano, inhala aire y coloca tus labios sobre los de la persona afectada. Exhala el aire hasta que el pecho se hinche. Esta acción debe repetirse dos veces. Si alguien está ahogándose, fomenta la tos si es posible; si la tos no es efectiva, se pueden realizar compresiones abdominales.

Esquema: Pasos básicos para abrir vías respiratorias en una emergencia

Broncoaspiración y Atragantamiento

La broncoaspiración es otro tipo de accidente común entre los ancianos. Al perder piezas dentales y por otros problemas relacionados con la edad, tragar puede ser más difícil, y es posible que parte de la comida o líquidos vaya a parar a las vías respiratorias.

Consejos de Prevención y Maniobras de Emergencia

En centros de cuidado, se trabaja en la prevención mediante el cuidado del entorno, la postura durante la ingesta, la presentación de los alimentos y la supervisión del acto de deglución. En caso de atragantamiento, si la persona tose de forma efectiva, no está en riesgo su vida, ya que la tos es el mecanismo natural del cuerpo para expulsar las obstrucciones.

No obstante, para salvar a la persona ante un atragantamiento que va a más, en los momentos más críticos de asfixia, es preciso conocer y realizar la maniobra de Heimlich. Si es posible, intenta retirar el objeto que está obstaculizando las vías respiratorias con tus propios dedos.

Hidratación y Protección contra el Calor

Durante los meses de calor, es fundamental recordar la importancia de beber suficiente agua, incluso cuando no se tiene sed. La deshidratación puede agravar condiciones médicas preexistentes y aumentar el riesgo de golpes de calor.

Las claves para protegerse ante las olas de calor son: mantener una adecuada ingesta de agua, buscar la sombra y asegurar periodos de descanso. Recuerda la importancia de beber suficiente agua, incluso cuando no tienes sed.

Control de Hemorragias

Para controlar hemorragias, aplica presión directa con gasas o un paño limpio sobre la herida. Si es posible, eleva la extremidad afectada por encima del nivel del corazón y mantén la presión constante hasta que llegue la ayuda profesional.

Intoxicaciones

Cuando aparece una intoxicación, es crucial averiguar cuál ha sido la causa, es decir, identificar el producto o sustancia ingerida. Proporciona la máxima información posible al servicio de emergencias para que puedan dar pautas exactas de cómo actuar.

La Formación Continua: Una Inversión Vital

En residencias de ancianos y para cuidadores, conocer las medidas básicas de primeros auxilios en adultos mayores evita muchas complicaciones e incluso puede salvarles la vida. Por ello, la formación continua es un pilar fundamental en el cuidado y la seguridad de las personas mayores.

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