La migración internacional es un fenómeno global que genera importantes debates sobre su impacto en las sociedades de acogida y de origen. Contrario a percepciones negativas, diversas investigaciones demuestran la significativa contribución de las personas migrantes en múltiples esferas, abarcando desde la economía hasta la cultura y el ámbito cívico-político. Es fundamental recordar los rostros humanos y las historias detrás de las estadísticas de llegadas, retornos y deportaciones.

Contribuciones Económicas de los Migrantes
Impacto en la Economía de los Países de Acogida
Los inmigrantes participan en una multitud de actividades económicas en sus países de destino. Investigaciones demuestran que los trabajadores migrantes, tanto de baja como de alta cualificación, han suplido la escasez de mano de obra, facilitando así el aumento de la productividad en determinados sectores.
Un estudio realizado por Ismael Gálvez Iniesta de la Universitat de les Illes Balears y Gonzalo Fanjul de porCausa para la Fundación porCausa Chile, titulado "¿Cuál es la contribución de la población migrante a la economía de Chile?", ofrece un análisis actualizado del impacto macroeconómico, fiscal y laboral de la reciente migración al país. Este informe indica que, sin la presencia de familias migrantes, Chile enfrentaría serias dificultades para sostener su modelo de crecimiento y bienestar.
La tendencia demográfica sugiere que la importancia de la migración solo aumentará en el tiempo. Con una natalidad en descenso (de 1,58 hijos por mujer en 2022, frente al 2,1 de tasa de reemplazo generacional) y un crecimiento acelerado de la población mayor de 65 años, el país se encamina hacia un escenario donde el déficit de mano de obra será estructural.
La desproporción de la contribución de los migrantes al PIB se debe a varios factores:
- Hay más personas en edad de trabajar entre los migrantes (82,7% frente al 66,6% en nativos).
- Presentan una mayor tasa de participación laboral (78,8% frente al 67,4%).
- Tienen una menor tasa de desempleo (7,1% frente al 8,0% en nativos).
Nuestra estimación sugiere que el coste fiscal de la población migrante irregular se acerca bastante a cero.
Aportes a los Países y Comunidades de Origen
Los inmigrantes también realizan importantes contribuciones económicas a sus países y comunidades de origen a través de numerosos canales. El más reconocido son las remesas, es decir, las transferencias de dinero, que a menudo se utilizan para satisfacer las necesidades básicas de las familias y las comunidades. Los bonos de la diáspora son otro instrumento clave de apoyo, ya que permiten a los países recaudar los fondos necesarios (por ejemplo, después de una catástrofe) evitando acumular deudas con prestamistas caros.
Contribuciones Socioculturales y Cívico-Políticas
Los efectos positivos de la migración para las comunidades de acogida y de origen están bien documentados. Sin embargo, a menudo no se informa de ellos o no se reconocen en los debates públicos.
Diversidad y Enriquecimiento Cultural
Algunas de las contribuciones socioculturales de los inmigrantes a las comunidades de acogida incluyen el aumento de la diversidad alimentaria, la creación de nueva música y los logros deportivos. Por ejemplo, un migrante hondureño abrió un restaurante, aportando la cocina de su país de origen a la escena culinaria mexicana. Un migrante venezolano creó una orquesta en la República Dominicana para compartir su música con los jóvenes de su comunidad. En 2019, Emmanuel Iwe, un futbolista nigeriano de 18 años, firmó un contrato con el Deportivo Saprissa, un club de fútbol costarricense.

Participación Cívico-Política
El grado de participación de los inmigrantes en las actividades cívico-políticas depende de la configuración política de sus comunidades de acogida, a nivel nacional, subnacional y local. La diversidad étnica del 116º Congreso de Estados Unidos, en el que un histórico 16% de los miembros eran migrantes de primera o segunda generación, pone de manifiesto su propensión a las contribuciones cívico-políticas.
Derechos Humanos de los Migrantes
Marco Legal Internacional
Según el derecho internacional, los migrantes tienen derechos humanos en virtud de su humanidad. El derecho consuetudinario internacional y los instrumentos internacionales de derechos humanos son de aplicación universal y, por tanto, establecen los deberes y derechos de los migrantes. Existen otros instrumentos internacionales que abordan específicamente la protección de los migrantes y sus derechos. Los derechos de los migrantes han surgido como parte del marco jurídico internacional de los derechos humanos, codificado después de la Segunda Guerra Mundial en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en los posteriores tratados de derechos humanos adoptados por los Estados.
De hecho, los derechos humanos no son solo los derechos de los nacionales, sino los derechos que pertenecen a todos los individuos que están bajo la jurisdicción de un Estado (es decir, todos los individuos que se encuentran en el territorio de los Estados o bajo el control efectivo de los agentes del Estado). La Declaración Universal de Derechos Humanos, aunque no es un tratado vinculante, es una expresión de valores fundamentales y ha tenido una profunda influencia en el desarrollo del derecho internacional de los derechos humanos, considerándose ahora derecho consuetudinario internacional.
El principio de no devolución, que protege a todas las personas que corren un riesgo real de sufrir daños irreparables si son devueltas a su país de origen, se ha codificado en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados y su Protocolo, así como en la Convención contra la Tortura. Desde entonces se considera que forma parte del derecho consuetudinario internacional y es absoluto, lo que significa que se aplica en todo momento cuando se cumplen sus criterios y nunca puede suspenderse o limitarse.
Medición de los Derechos de los Migrantes
El acceso de los migrantes a los derechos puede evaluarse midiendo los derechos concedidos en principio y en la práctica. Lo primero es relativamente sencillo y examina las ratificaciones de tratados internacionales y regionales por parte de los Estados y su legislación nacional para respetar, proteger y cumplir los derechos de los migrantes. Lo segundo, sin embargo, requiere examinar la aplicación de los derechos, o si los derechos de los migrantes se respetan y ejercen realmente.
Aunque actualmente es difícil medir los derechos de los migrantes en la práctica, la inclusión de temas relacionados con la migración en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la adopción del Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular en 2018 pueden conducir a mejores medios de medir el cumplimiento estatal de las obligaciones legales internacionales en el contexto de la migración. Los Indicadores de Gobernanza de la Migración (MGI), una herramienta de política que evalúa la gobernanza de la migración a nivel nacional y local, incluye los derechos de los migrantes como uno de los seis dominios de gobernanza de la migración que mide. El MGI, por ejemplo, analiza hasta qué punto los migrantes en los países y en las ciudades tienen el mismo estatus que los ciudadanos en términos de acceso a servicios sociales básicos como salud, educación y seguridad social.
Hay diversas fuentes de datos que miden los derechos de los migrantes en la práctica. A diferencia de las que miden los derechos de los migrantes en principio, estas fuentes ofrecen marcos que establecen indicadores cualitativos y cuantitativos de los derechos a fin de evaluar la observancia de los derechos de los migrantes. La Alianza Mundial de Conocimientos sobre Migración y Desarrollo (KNOMAD) proporciona un marco de indicadores sobre los derechos de los migrantes, en particular, los derechos a la no discriminación, la educación, la salud y el trabajo decente.

Percepción de la Migración y Experiencia del Migrante en Chile
Percepción de la Población Nacional
En una encuesta realizada en Chile, se observó un claro deterioro en la valoración de la migración por parte de la población nacional. Mientras que la mayoría (67%) de las personas considera que migrar es un derecho humano, solo el 44% está de acuerdo con la idea de que el Estado debe proteger y respetar los derechos humanos de los migrantes sin importar su condición migratoria, lo que representa una baja de cinco puntos porcentuales respecto a la medición de 2023. En proporciones similares, el 42% concuerda en que un país se puede beneficiar al recibir personas migrantes (6 puntos menos que hace dos años) y el 40% considera que el Estado tiene la obligación de asegurar el acceso a servicios de salud y educación a la población migrante.
Los aportes percibidos producto de la migración en la última década, según la población nacional, son:
- Aumento de la mano de obra disponible (35%).
- Enriquecimiento de la cultura por las costumbres, gastronomía y estilos de vida de migrantes (24%).
- Crecer en tolerancia y aceptación de la diversidad (22%).
Sin embargo, el 33% de las personas no identifica ningún beneficio asociado a la migración, creencia que es 9 puntos mayor que hace dos años atrás. También en los últimos dos años bajó 28 puntos la valoración de la llegada de profesionales al país, al pasar del 49% hasta un 21%. Al contrario, los problemas que se asocian a la migración son:
- Nuevos tipos de delitos y mayor inseguridad pública (73%).
- Conflictos entre migrantes y población local (38%).
- Aumento de la informalidad del empleo (30%).
Alejandra Ojeda, Directora de Estudios Públicos de Ipsos Chile, señala que "hay un claro deterioro de la valoración de la migración en la población nacional. Si hace dos años se concedían algunos puntos positivos al fenómeno migratorio, como la llegada de profesionales al país, hoy eso ha variado hacia una actitud muy negativa de parte de la población nacional. Además, la ciudadanía está instalando a las personas migrantes como un competidor que le está restando acceso a la protección social y eso es peligroso porque aumenta en forma importante la tensión social".
Perspectiva de los Migrantes
En un acercamiento exploratorio a las opiniones de las personas migrantes en Chile, se pudo observar que sus experiencias de integración son diversas, con un 28% que considera que ha sido difícil (muy difícil o difícil) integrarse a la sociedad chilena y un 36% que indica que ha sido fácil (muy fácil y fácil). Los migrantes consultados en el estudio tienen una opinión distinta a la población nacional, donde el 72% cree que el país se puede beneficiar al recibir migración y el 63% considera que es obligación del Estado dar acceso a salud y educación.
No obstante, el 78% de las y los migrantes reporta haber sufrido alguna vez discriminación o xenofobia, aunque solo el 11% indica que se trata de una experiencia frecuente. Y el 57% indica que el gobierno chileno no está haciendo lo suficiente para apoyar la integración de la población migrante en el país.
Trato al Migrante y Medios de Comunicación
Frente a la pregunta sobre el trato al migrante en Chile, las principales menciones de la población nacional indican que se basa en la desconfianza (66%), la discriminación (40%), la indiferencia (23%), el aprovechamiento (29%) y la hostilidad (18%). Al comparar las respuestas de la población nacional y a las personas migrantes, se constata que se contraponen dos miradas totalmente distintas: mientras que el 69% de la población nacional indica que el trato que se entrega al migrante se basa en la desconfianza, el 53% de los migrantes indica que el trato que recibe se caracteriza por la discriminación.
Además, el 56% de la población nacional considera que los medios de comunicación presentan una imagen negativa sobre las personas migrantes y solo el 10% una imagen positiva. Sin embargo, el 71% está de acuerdo con la imagen que transmiten los medios de comunicación, acuerdo que incluso llega al 51% entre los propios migrantes.
La migración en los medios de comunicación
Respecto de diversos medios de comunicación, los noticiarios de la televisión y los matinales son identificados como los dos principales medios que comunican una imagen negativa sobre migración (57% y 50% respectivamente). Mientras que la radio es indicada como el medio más neutral y solo el 28% de personas cree que comunican una imagen negativa de las personas migrantes.
Alejandra Ojeda enfatiza que "es importante que los medios de comunicación asuman el rol que tienen en reproducir y amplificar la imagen sobre la migración que hoy prima en la población nacional".
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