Las vacaciones son un periodo fundamental para disfrutar del tiempo libre, desconectar de las preocupaciones diarias y recargar energías. Pero, más allá de estos beneficios generales, también representan una excelente oportunidad para fortalecer las relaciones familiares intergeneracionales y mejorar significativamente el bienestar mental y físico de las personas mayores.
La importancia de estos momentos se hizo aún más evidente después de la crisis sanitaria del COVID-19, que afectó especialmente a las personas de edad avanzada, quienes estuvieron aisladas de sus familiares. Por este motivo, y siempre siguiendo con sus cuidados habituales, es recomendable que los ancianos y ancianas viajen y pasen unos días con la familia, ya que el contacto con los seres queridos reporta un visible bienestar a nivel emocional y de salud. Expertos indican que pasar vacaciones en familia trae muchos beneficios, por ejemplo, refuerza el sentido de identidad y pertenencia, disminuye el estrés, permite sentirse acompañados y potenciar algunas habilidades cognitivas como la memoria a través de los juegos de mesa, entre otras cosas.

Vacaciones como Oportunidad para el Bienestar Intergeneracional
Para entender mejor cómo las vacaciones pueden cumplir este propósito y por qué son la ocasión perfecta para ello, hemos recurrido a la Dra. María Antonia Parra-Rizo, doctora en Psicología de la Salud, docente e investigadora de la Facultad de Ciencias de la Salud y de la Facultad de Ciencias de la Educación de VIU, y experta en el estudio de la mejora de la calidad de vida de la población mayor desde la perspectiva psicofísica. La Dra. Parra-Rizo dirige el grupo de investigación Promoción, Evaluación e Intervención en Salud y Calidad de Vida (SACAVI) y forma parte del grupo Gerontología y psicología del envejecimiento (GEROPSIE).
El Papel Crucial de las Vacaciones en Familia
La Dra. Parra-Rizo describe la importancia de las vacaciones para las personas mayores y sus nietos señalando que estas "juegan un papel crucial en el bienestar de las personas mayores. No solo proporcionan una oportunidad para el ocio y la recreación, sino que también facilitan la cohesión familiar y fortalecen los lazos afectivos entre personas mayores y nietos".
En cuanto a las dinámicas observadas, muchas veces las personas mayores asumen un rol activo en el cuidado diario de los nietos durante las vacaciones. Esto no solo les permite estar más presentes en la vida de sus nietos, sino que también puede ofrecer beneficios significativos tanto para su salud física como emocional.
Diversos estudios han demostrado que el involucramiento activo de las personas mayores en la vida de sus nietos durante las vacaciones puede mejorar su bienestar psicológico. Sentirse valorados y útiles dentro de la familia refuerza su autoestima y les proporciona un sentido de propósito en la vida. El intercambio de conocimientos y experiencias entre generaciones resulta enriquecedor y beneficioso para ambas partes.
Desde una perspectiva gerontológica, las vacaciones en familia son cruciales para el bienestar emocional y social de las personas mayores, ya que el contacto con los nietos no solo proporciona momentos de felicidad y conexión, sino que también puede tener efectos positivos en la salud mental y física de las personas mayores. Los estudios de la Dra. Parra-Rizo indican que las interacciones intergeneracionales durante las vacaciones pueden reducir el riesgo de depresión y soledad en las personas mayores, fortaleciendo su sentido de identidad y propósito, factores clave para el bienestar psicológico en la vejez.

Beneficios Cognitivos y Sociales a Través de la Convivencia Familiar
Nicole Chehade, jefe de equipos de salud de residencias para personas mayores Acalis, enfatiza la importancia para los adultos mayores de compartir con sus nietos y realizar actividades recreativas. Las vacaciones permiten aumentar la creatividad, el descanso y generar espacios de desconexión, disfrute de intereses, incrementando emociones positivas y la vivencia de una variedad de experiencias placenteras.
Nicole Chehade afirma que "en el caso de las personas mayores, el compartir con sus seres queridos les permite sentirse acompañados, intercambiar afectos, generar espacios de seguridad, contención, y de intercambios intergeneracionales que resignifican el sentido de identidad y pertenencia". Las vacaciones, y más aún con los seres queridos, disminuyen el estrés, la ansiedad y la soledad, fortaleciendo la salud mental. Es una gran oportunidad para salir de la casa, cambiar la rutina y compartir con los seres queridos, e incluso, generar nuevas relaciones significativas, permitiendo, además, un intercambio cultural, ambiental y social.
Estimulación Cognitiva y Actividades Recreativas
En términos de estimulación cognitiva, se recomiendan actividades como juegos de mesa, lectura compartida, visitas a lugares de interés cultural y conversaciones enriquecedoras. Estos momentos no solo promueven la cognición, sino que también fomentan el intercambio generacional de conocimientos y experiencias. Cabe destacar que los juegos de mesa estimulan habilidades cognitivas como la memoria, la atención, y las habilidades de comunicación e interacción social, asegurando no solo un buen momento y diversión, sino también beneficios tangibles.
La recreación es una manera de escapar de las presiones que generan desánimo y de la monotonía, ayudando al adulto mayor a activar su cuerpo, buscar el equilibrio y el placer de forma tanto individual como grupal. Es importante derribar el mito de que el envejecimiento no puede ser positivo y saludable. Lejos de ser una edad para el reposo y la quietud, la tercera edad puede ser una etapa positiva, divertida y de bienestar.

El Entorno Exterior: Un Catalizador para la Salud y la Conexión
Mover el cuerpo es un aspecto básico para disfrutar de una buena calidad de vida, un hecho transversal para todas las edades y condiciones, siempre respetando las necesidades de cada persona. Los espacios al aire libre son escenarios ideales para la convivencia familiar, las reuniones entre amigos, el juego y la educación de los niños.
Se sabe que los entornos verdes promueven el bienestar y retardan el proceso de envejecimiento. Además, según los expertos, las personas con depresión se benefician de los rayos del sol a través de la fototerapia, que consiste en una rutina de exposición por tiempos cortos como el que toma una caminata. Realizar actividades y ejercicios al aire libre trae numerosos beneficios tanto para las personas mayores como para los más jóvenes.
El contacto rutinario con la naturaleza contribuye favorablemente con la salud mental y la función cognitiva. Una búsqueda del tesoro, por ejemplo, puede poner en movimiento a la familia y mejorar las habilidades de orientación de todos. Es fundamental promover actividades inclusivas que sean accesibles y gratificantes para todas las edades. Las caminatas en la naturaleza fomentan el ejercicio físico moderado y son muy beneficiosas.

Gestión y Recomendaciones para una Experiencia Enriquecedora
Es crucial adoptar un enfoque holístico que considere tanto las necesidades físicas como emocionales de las personas mayores durante las vacaciones. Promover actividades inclusivas y proporcionar apoyo emocional y logístico puede optimizar estas experiencias intergeneracionales y contribuir significativamente al bienestar familiar.
Gestión del Cuidado y Prevención de Sobrecarga
La gestión del cuidado durante las vacaciones puede ser desafiante para las personas mayores, especialmente en términos de equilibrar la diversión con la responsabilidad. Es esencial establecer expectativas claras con los padres sobre las necesidades y límites de las personas mayores, asegurando así que puedan disfrutar de tiempo de calidad con sus nietos sin agotarse física o emocionalmente.
La sobrecarga es una preocupación real. Desde la gerontología, se recomienda que las personas mayores reconozcan sus propios límites y se permitan pedir ayuda cuando sea necesario. La autoestima y el bienestar de las personas mayores deben ser prioritarios, incluso durante las vacaciones, para asegurar que la experiencia sea gratificante y sostenible a largo plazo. Es esencial establecer límites claros y comunicarse abiertamente con los padres para equilibrar adecuadamente las responsabilidades y el disfrute de las vacaciones.
Cuando se planifican viajes y actividades, es importante considerar las condiciones específicas de los adultos mayores. Comentar con ellos el destino elegido, las actividades que harán, las excursiones y las rutas adaptadas a sus condiciones físicas es clave. Además, es vital seguir con las pautas de medicación, vigilar la hidratación y tomar conciencia de la exposición al sol.
Beneficios a Largo Plazo y Futuras Investigaciones
A largo plazo, estas vacaciones pueden fortalecer los lazos familiares y proporcionar recuerdos significativos que perduren más allá de la propia experiencia. Además, mantener una conexión activa con los nietos puede servir como un factor protector contra el aislamiento social y la disminución cognitiva en la vejez.
Finalmente, sería interesante profundizar en cómo diferentes tipos de actividades durante las vacaciones impactan en la salud física y mental de las personas mayores, así como explorar intervenciones específicas para mejorar la calidad de estas interacciones intergeneracionales. Las personas adultas mayores tienen una amplia y rica variedad de conocimientos y experiencias que pueden transmitir a sus nietos y familiares, y las familias deben fomentar este tipo de actividades para integrar al adulto mayor, evitando así que se sientan aislados, deprimidos y solos, y puedan aprender a divertirse y relacionarse.