La potencia de la indagación sobre la representación de la vejez en el arte se sostiene en una doble interrogación: el arte y la longevidad. Este recorrido explora la imagen del anciano en la pintura y la fotografía, ofreciendo una perspectiva que interroga el arte con arte. Tal es el caso de Carmen de Grado, quien se sirve de los pintores, de sus pinturas y de su tiempo histórico, para nutrir la actualidad en los aspectos que llevan al esclarecimiento de la longevidad.
Este enfoque propone unir el conocimiento que surge de la observación de obras pictóricas con los problemas que se plantea la Psicogerontología en relación a cómo denominar al hombre longevo de hoy. Su fuerza estriba en su aspiración a brindar ideas y formas de entender el envejecimiento, más allá de solo nombrar las problemáticas que el paso del tiempo depara.

Vincent van Gogh y la Figura del "Anciano Cansado"
Un ejemplo emblemático de la representación del anciano pensativo de perfil es la obra "Cansado" de Vincent van Gogh. Dos meses antes de morir, Vincent estaba convaleciente en el hospital psiquiátrico de St. Rémy pintando obras basadas en antiguos dibujos y litografías que había realizado unos ocho años antes. Van Gogh sufría una crisis aguda en estos últimos días de su vida, con un diagnóstico de «manía aguda con delirio generalizado», aunque psiquiatras actuales difieren en esta ambigua clasificación, sugiriendo epilepsia o trastorno bipolar, posiblemente exacerbado por el consumo de absenta, tabaco y enfermedades venéreas.
Van Gogh lo pasó realmente mal en el hospital, justo después de su famoso incidente con la oreja. Al parecer, sufrió ataques de confusión e inconsciencia seguidos de períodos de estupor e incoherencia durante los cuales generalmente no podía pintar, dibujar o incluso escribir cartas. En los pocos momentos que podía, el artista se dedicaba a realizar lienzos como si se acabara el mundo, una actividad febril que se ve en sus pinceladas urgentes que dan pistas de su colapso mental. Además, lo hacía de memoria, con una sorprendente fidelidad con la que recordó estas obras de hacía casi una década.
En esos momentos, los más tristes de su vida, debió recordar esos viejos dibujos en los que había retratado a un anciano cansado, ese viejo apenado esperando en las puertas de la eternidad.
- «Cansado», Noviembre de 1882. Lápiz sobre papel 50.4 x 31.6 cm.

Hermenéutica y Semántica de la Imagen Simbólica
La comprensión del significado simbólico de figuras como el anciano pensativo requiere de un marco teórico robusto para la interpretación de imágenes. La hermenéutica de las imágenes, la semántica y la fenomenología ofrecen herramientas esenciales. Diego Lizarazo, en "Iconos, figuraciones, sueños. Hermenéutica de las imágenes", propicia una comprensión vasta y profunda de las más relevantes implicaciones de las imágenes en la sociedad contemporánea. Explica los aspectos sociológicos, culturales, estéticos e incluso subjetivos que participan de la experiencia icónica, abarcando una tríada de imágenes simbólicas: la imagen onírica, la imagen sagrada y la imagen poética.
La relación entre hermenéutica, fenomenología y estética está presente en múltiples estudios filosóficos y es crucial para dar sentido a las imágenes, que a menudo son más que un referente lingüístico. Desde la perspectiva disciplinar de la Estética, se propone herramientas para estudiar los sistemas simbólicos de representación y expresión humana, así como facilitar el conocimiento de la conformación del sentido que anima sus creaciones. Pensar en imágenes u otras formas configurativas es fundamental a la hora de comprender el sentido complejo que subyace en estas representaciones.
La Semántica de las Imágenes apela al contexto, a los usos, a lo simbólico, y no solo a las categorías y taxonomías de tipo estructural o lógico, debido a la plasticidad de la imagen y el régimen de lo imaginario. La imagen no sólo establece la omnímoda presencia de sus trazos y figuraciones; la imagen habla, nos habla. Dice algo a nuestro entendimiento y nuestra sensibilidad, desoculta una continuidad que allí se halla contenida. Es algo más vasto y más comprometedor que la anécdota del momento en que se gesta.
La retórica de la imagen también es relevante, explorando las relaciones existentes entre la imagen mítica y la retórica, analizando la argumentación, las partes de la retórica, las virtudes del discurso y las funciones de la imagen. Así mismo, el estudio de fenómenos como el arte y el chamanismo revela cómo objetos e iconografías nacen del éxtasis o trance del chamán, acompañando rituales y ofreciendo una perspectiva sobre la hermenéutica de las imágenes visionarias.