Virginia Bersabé es una artista obsesionada con las abuelas. Las pinta en el dormitorio, en el patio, en la cocina. Las pinta apoyadas en su mecedora, tumbadas sobre la cama, paradas en mitad de ningún lugar. Las pinta con sujetador y bragas color visón, con rebeca y alpargatas. «Para mí, sus cuerpos representan la vida. Bersabé trabaja a medio camino entre Écija y París. Dice que en ellas la luz se refleja de una manera especial, que solo en sus cuerpos desnudos es posible encontrar colores, matices y claroscuros únicos. Lo descubrió hace siete años, cuando aún estudiaba Bella Artes en la Universidad de Sevilla.
«Retratar mujeres mayores es un modo de abrir un debate. ¿Qué sentimos al verlas? ¿Cómo las vemos? ¿Con desagrado? ¿Con simpatía?», se pregunta la pintora holandesa Francien Krieg, otra especialista en retratar la vejez. Según ella, esa negación del envejecimiento viene de nuestro propio miedo a morir. «Todavía existe mucho tabú. Casi siempre mis modelos me dicen “vete y pinta a una jovencita; estoy arrugada, vieja y fea”. Pero yo veo todo lo contrario; yo firmo ahora mismo por tener esa piel en algún momento de mi vida», defiende Virginia. A final de año Bersabé enseñará por primera vez su trabajo en una muestra colectiva en Los Ángeles.

La historia personal de Virginia se entrelaza con la memoria de su abuela María del Valle, quien a los 80 años decidió desafiar tabúes sociales al mostrarse desnuda ante su nieta. Aquella mañana de invierno, el frío parecía dibujarse en la piel menuda; finalmente, la primavera permitió que la modelo posara como “Dios la trajo al mundo”. El cuadro titulado Tu eres un mapa a flor de piel mide 170 centímetros de altura y ocupa un lugar central en la obra de la artista.
Con el paso de los años, Virginia amplió su archivo de modelos: vecinas, amigas de la abuela y otras mujeres mayores que revelan, a través de manchas, colores y arrugas, la historia de sus cuerpos. Esos “mapas de vida” se convierten en objetos de estudio, donde la piel deja de ser mero contorno para convertirse en registro de experiencias, enfermedades y vivencias.

La fotógrafa y crítica Esther Ferrer, una de las precursoras de la performance en el País Vasco, aporta una visión complementaria: el envejecimiento puede ser una herramienta de protesta y evidencia de autonomía corporal. A través de sus obras, Ferrer reclama un derecho a envejecer sin vergüenza ni culpa, convirtiendo el cuerpo en un espacio de lucha política y de cuestionamiento del canon. En su serie Autorretrato en el tiempo, Ferrer explora la identidad que se edifica con el tiempo, mostrando cómo las huellas se convierten en biografías.
El tema de la desnudez en la vejez ha sido abordado también por otras artistas históricas: Suzanne Valadon, Käthe Kollwitz, Meret Oppenheim y Alice Neel, entre otras. Sus autorretratos desnudos a edades avanzadas rompen con el ideal de juventud y belleza impuesto por tradiciones artísticas anteriores. Estas obras desafían la visión de la mujer como objeto y señalan que la dignidad y la autenticidad no se extinguen con la edad.

En el ámbito de la higiene y el cuidado personal de las personas mayores, el artículo también aborda un tema práctico y de salud. La higiene personal en adultos mayores es el conjunto de prácticas que les permiten mantener el cuerpo limpio, saludable y cómodo. Incluye baño, cuidado del cabello, higiene bucal, cuidado de la piel y la higiene íntima, entre otros aspectos. Una buena higiene es fundamental para la salud física, mental y emocional, ayuda a prevenir infecciones y mejora la autoestima y la calidad de vida.
Importancia de la higiene en adultos mayores: mantiene la salud, previene enfermedades, reduce irritaciones y fomenta la autonomía. La higiene no es solo limpieza; es dignidad, seguridad y bienestar. Promover hábitos de higiene ayuda a mantener cierto grado de independencia y facilita la interacción social al sentirse más cómodo y seguro.

Entre los desafíos comunes se encuentran la movilidad reducida, problemas de salud, deterioro cognitivo e incontinencia. Se recomienda adaptar el entorno (barras de agarre, asientos de ducha, suelos antideslizantes), establecer rutinas simples y utilizar productos suaves que cuiden la piel sensible. La participación del adulto mayor en las decisiones y el respeto a su intimidad son esenciales para un cuidado digno.
La información final incluye guías prácticas sobre higiene bucal, higiene de la piel, cuidado de los pies, higiene íntima y cuidado del cabello y las uñas. También se mencionan recursos de ayuda a domicilio y la necesidad de consultar con profesionales ante dificultades significativas. En el contexto de las artes, se consolida la idea de que la representación de mujeres mayores desnudas o semi-desnudas puede ser un acto de resistencia y una declaración sobre el valor estético y vital de la vejez.
¿Qué es el Arte Contemporáneo? (Características y tipos)
Así, la conversación entre el arte, la vejez y la dignidad corporal invita a cuestionar normas, ampliar miradas y reconocer que la belleza y la experiencia de las personas mayores merecen ser vistas sin reduccionismos ni juicios morales.