La necesidad de visibilizar y dar voz a las experiencias de las lesbianas mayores en España, así como en otras partes del mundo, se hace cada vez más patente. A menudo, las historias y los desafíos de este colectivo han permanecido en la sombra, eclipsados por narrativas más amplias o por la propia invisibilización impuesta por una sociedad heteronormativa y, en ocasiones, edadista.
Historias Personales: La Memoria y la Identidad
Las vivencias personales de las mujeres mayores lesbianas ofrecen una perspectiva única sobre la construcción de la identidad y las relaciones a lo largo del tiempo. Una narración compartida evoca la profunda conexión con una abuela, cuya vida estuvo marcada por la viudez y una relación excepcionalmente cercana con su nieta. En sus últimos días, la abuela, en un proceso de reflexión y reconciliación, compartió recuerdos y confesiones, incluyendo la revelación de su lesbianismo. Esta confesión, hecha de manera sutil, abrió un espacio para la comprensión y la aceptación, destacando la importancia de las relaciones significativas a lo largo de la vida, como la que mantuvo con su amiga Encar, una figura central en su existencia, presente en todos los momentos importantes.

La abuela relata cómo, en una época donde las opciones eran limitadas, tuvo que conformarse con la amistad, a pesar de sentir algo más profundo por Encar. Reconoce que, de haber nacido en la actualidad, su vida y sus relaciones habrían sido diferentes, sugiriendo un progreso en la aceptación social y en la lucha por los derechos de las personas LGTBIQ+.
Investigación y Políticas Públicas: Visibilizando el Colectivo
La falta de información y datos concretos sobre las lesbianas mayores es una realidad que dificulta el diseño de políticas públicas efectivas. La jornada "Una habitación para nosotras. Lesbianas mayores, feminismo y memoria", organizada por la EuroCentralAsian Lesbian Community (EL*C) y Fundación 26D, abordó estas problemáticas, destacando la necesidad de tejer una sociabilidad lésbica intergeneracional y fomentar estudios e investigaciones específicas sobre el lesbianismo en la tercera edad.
El informe presentado en esta jornada revela datos preocupantes: un porcentaje significativo de lesbianas mayores necesita apoyo en su vida diaria, pero muchas no lo reciben. Esta situación se vincula directamente con la aceptación social de las personas LGTBIQ+, la discriminación de género y la discriminación contra el colectivo, especialmente acentuada en la edad avanzada. La reivindicación de símbolos como la bandera del colectivo en espacios públicos se presenta como un gesto simbólico pero importante para fomentar la seguridad y el sentimiento de pertenencia.

Se subraya la invisibilización de las lesbianas en las investigaciones, la ausencia de datos y análisis específicos, y la falta de políticas públicas estatales dirigidas a lesbianas y bisexuales. La problemática no reside únicamente en la falta de aceptación o en la invisibilidad, sino también en la falta de validación de sus experiencias y sexualidades, a menudo condicionadas por ideas restrictivas sobre los cuerpos "válidos" en la vejez.
Envejecimiento Lésbico: Desafíos y Perspectivas
El envejecimiento de las lesbianas es un campo de estudio que ha ganado terreno en las últimas décadas, aunque las lesbianas adultas mayores continúan estando subrepresentadas en la investigación en comparación con otros colectivos LGTBIQ+. La gerontología convencional, a menudo dominada por perspectivas androcéntricas y heterosexistas, ha tendido a analizar la vejez de manera homogénea, ignorando las experiencias diferenciales marcadas por el género y la sexualidad.
Investigaciones realizadas en Latinoamérica, como en Bogotá, analizan la construcción de los vínculos sexoafectivos de lesbianas adultas mayores. Estos estudios, basados en historias de vida, evidencian cómo el género, la sexualidad, las trayectorias vitales, las situaciones materiales, la cercanía familiar y la autopercepción influyen en la manera en que construyen su vida afectiva en la vejez. Factores externos como la censura hacia su sexualidad y la falta de espacios de socialización específicos para mujeres mayores también juegan un papel crucial.

La falta de datos cualitativos y cuantitativos sobre lesbianas adultas mayores representa un desafío metodológico significativo. En Bogotá, por ejemplo, las cifras oficiales sobre mujeres mayores que se autoidentifican como lesbianas probablemente subrepresentan la población real. La investigación en este ámbito se vuelve apremiante para comprender las realidades y necesidades de este colectivo.
El Lema "No Dejar a Nadie Atrás": Una Realidad Inconclusa
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas promueven un desarrollo inclusivo bajo el lema "no dejar a nadie atrás". Sin embargo, la implementación de esta agenda se enfrenta a barreras significativas, especialmente en lo que respecta a las personas mayores. A menudo, las políticas dirigidas a este grupo se centran en un enfoque asistencialista, desvinculándose del proceso de envejecimiento en sí mismo.
Las personas mayores, y en particular las personas mayores LGTBIQ+, se enfrentan a problemas como el aislamiento social, la soledad, el rechazo familiar, la falta de reconocimiento de diversas formas de familia, la persistencia de normativas discriminatorias, la falta de acceso a la justicia y a la salud, y la escasa sensibilización sobre sus realidades.
La sexualidad en la vejez, y especialmente la sexualidad lésbica, a menudo es ignorada o patologizada, limitando el desarrollo integral de estas personas. La dignidad humana, que debe ser respetada y garantizada independientemente de las circunstancias, no puede estar sujeta a condiciones. La humanización del desarrollo requiere un enfoque que contemple las realidades diversas de todas las personas, reconociendo la complejidad de envejecer en función de la identidad, la orientación sexual, la clase social, la etnia, entre otros factores.
Nosotrxs somos #6 | VIOLETA: La revolución lesbiana
La organización OLOC (Old Lesbians Organizing for Change) surgió en 1989 con el objetivo de desafiar la discriminación por edad dentro de la propia comunidad lésbica, la comunidad de mujeres y la sociedad en general. Su misión es celebrar lo "viejo" y concienciar sobre los efectos de la discriminación por edad.