Coraline: Un Viaje al Otro Mundo

Coraline (conocida como "Los mundos de Coraline" en España y "Coraline y la puerta secreta" en Hispanoamérica) es una película estadounidense de fantasía oscura, horror y animación stop motion con control de marionetas digitales. Escrita y dirigida por Henry Selick, está basada en la novela homónima de Neil Gaiman.

La película fue estrenada por primera vez en salas de cine el 6 de febrero de 2009 en Estados Unidos y recibió la aclamación universal de la crítica. Recaudó 16.850.000 dólares durante su primer fin de semana de estreno, ocupando el tercer lugar en la taquilla, y para septiembre de 2009, había superado los $124 millones a nivel mundial.

Coraline ganó los premios Annie a la mejor música, al diseño de personajes y al diseño de producción, y fue candidata al Óscar y al Globo de Oro a la Mejor Película Animada, lo que la ha convertido en una película de culto en el ámbito de la animación.

El Misterio de la Muñeca y el Otro Mundo

La película comienza mostrando una muñeca flotando que entra por una ventana. Esta muñeca tiene la apariencia de una niña con trenzas y un vestido rosa, y sus ojos son botones. Unas manos hechas de agujas comienzan a descoserla y a formar una nueva muñeca, esta vez con la apariencia de una niña con el pelo azul.

Muñeca con ojos de botón y proceso de transformación

Durante su exploración de la casa, Coraline descubre un pozo antiguo y conoce a un joven llamado Wyborn "Wybie" Lovat, quien es el nieto de la propietaria de la casa. También se encuentra con su gato negro, que en realidad no es suyo. Wybie le explica que el pozo es tan profundo que desde el fondo el cielo nocturno se ve en pleno día. También le comenta que le sorprende que su familia se haya mudado a la casa, ya que su abuela no suele alquilarla a familias con niños, pero su abuela lo llama antes de que pueda explicarle por qué. Antes de irse, Wybie le advierte a Coraline que la rama que ella había tomado, pensando que era una varita de zahorí, es venenosa, lo que le provoca una irritación en la mano.

Primeras Incursiones y Descubrimientos

Ya en su casa, Coraline desea salir al jardín para empezar a plantar, pero su madre se lo prohíbe debido a la lluvia y el barro. Poco después, Wybie le envía a Coraline una muñeca parecida a ella (la misma de la escena de apertura). La niña va con su padre, quien, debido a su trabajo, le pide que explore la casa y anote todo lo que vea.

Por la noche, durante la cena, Coraline se asquea por la horrible comida preparada por su padre y se va a dormir sin cenar. Sin embargo, el sonido de unos ratones la despierta, y los sigue mientras se dirigen a la misteriosa puerta. Cuando Coraline la abre, descubre que los ladrillos han desaparecido y ahora hay un túnel de tonos azules y morados.

Túnel místico de colores azules y morados

Coraline lo atraviesa y se encuentra de nuevo en su sala, pero con leves diferencias. Al entrar a la cocina, encuentra a su madre, pero al girarse esta, descubre que tiene botones cosidos en sus ojos. Coraline conoce al Otro Padre, quien le canta una canción sobre ella en su piano, el cual maneja con unos guantes mecánicos que "lo tocan a él".

CORALINE Canción que el "Otro papá" le canta a Coraline

Después se van a cenar, donde Coraline descubre que la comida es deliciosa y que sus padres siempre están al pendiente de ella, aunque esto también le parece un poco sospechoso. Tras la cena, los Otros Padres la llevan a un hermoso dormitorio y le aplican barro en su mano irritada por tocar la rama venenosa. Cuando despierta de lo que resultó ser un sueño, está de vuelta en su verdadera casa, pero al rascarse su mano irritada, se da cuenta de que el sarpullido ya no está.

Advertencias y Nuevas Exploraciones

Coraline le cuenta a su madre lo ocurrido, pero esta, escéptica, le da permiso para salir a visitar a las señoras Spink y Forcible. Al salir, tropieza con unos paquetes llenos de queso en su puerta y va a entregárselos al señor Bobinsky, un viejo acróbata de circo retirado y un eslavo obsesionado con un circo de ratones, quien confunde su nombre por Caroline.

Coraline baja a visitar a las señoritas Spink y Forcible, unas acróbatas de circo inglesas retiradas (quienes también la llaman Caroline). Ellas, usando sus supuestos dones de adivinación, le advierten de un terrible peligro, aunque no se ponen de acuerdo en qué decir. De regreso a su casa, la niña se vuelve a encontrar con Wybie y le pregunta si él hizo que la muñeca se pareciera a ella; él le dice que la encontró de esa forma.

Personajes secundarios de Coraline: Spink y Forcible, Bobinsky

Nuevamente por la noche, Coraline es guiada por los ratones al Otro Mundo, habiendo dejado un queso cheddar para ellos. Su Otra Madre la envía al hermoso jardín que su Otro Padre planta con su mantis religiosa. El Otro Padre le muestra que plantó el jardín y que desde arriba el jardín tiene la forma de su cara. En la cena, la Otra Madre le dice que el señor Bobinsky la invitó al circo de ratones y que el Otro Wybie la acompañará; el Otro Wybie se presenta como un chico que no dice nada.

Ya en el circo, Coraline conoce al Otro Bobinsky, un hombre que le presenta un estupendo circo de ratones. Después se despide y Coraline vuelve a su habitación, regresando nuevamente a su mundo.

La Trampa se Cierra

Coraline y sus padres van a la ciudad para entregar su catálogo de jardín y su madre la lleva a comprar uniformes; ahí la niña ve unos guantes naranjas, pero su madre se niega a comprárselos. En el auto, Coraline reprende a su madre por la llave, y ella le dice que la cerró porque había heces de rata en la puerta.

Al entrar, la comida está servida y su Otra Madre le informa en una carta que las señoritas Spink y Forcible la invitaron a su espectáculo después de la cena y le entrega un nuevo jersey a Coraline. Saliendo de la casa, se encuentra con el gato de Wybie, quien tiene la capacidad de hablar en el Otro Mundo. Él le explica que puede ir y venir al Otro Mundo cuando quiera, y que es un juego entre la Otra Madre y él, ya que ella odia a los gatos y desea alejarlo cuando puede. Coraline no le cree y se va al show, donde los perritos de Spink y Forcible son los anfitriones.

CORALINE Canción que el "Otro papá" le canta a Coraline

Al terminar el espectáculo, los Otros Padres de Coraline la llevan de nuevo a casa; el Otro Wybie se muestra triste, sin embargo, la Otra Madre lo amenaza, forzándolo a sonreír mientras lo deja afuera de la casa. Ya en el comedor, los Otros Padres le proponen a Coraline quedarse con ellos para siempre, con la condición de que se deje coser botones en los ojos.

La Verdad Revelada y la Huida

Coraline baja las escaleras con la esperanza de poder salir del Otro Mundo por la puerta secreta, pero para su sorpresa, la puerta del salón donde está la puerta secreta está bloqueada. Decide ir a interrogar al Otro Padre, pero este comienza a verse deformado y le dice que no se irá. Sin embargo, las manos del piano lo callan y tratan de arreglar su cara deformada.

Otro Padre deformado por la Otra Madre

Coraline sale de la casa y comienza a caminar hacia el pozo con la esperanza de salir del Otro Mundo. En el camino, se encuentra con el gato, quien la acompaña. Al llegar a donde se supone debería estar el pozo, se encuentran en un vacío blanco; el gato le explica que esa parte es el vacío en ese mundo, pues la Otra Madre solo creó las cosas que impresionarían a Coraline. La niña le pregunta por qué la Otra Madre la quiere solo a ella, a lo que el gato le contesta que tal vez es porque quiere "algo que amar", "algo que no sea como ella" o tal vez solo busca "algo de comer", dejando algo consternada a Coraline.

Cuando ya están cerca de la casa, el gato siente el sonido de una trompeta, que interpreta como una alerta. Caza a un ratón acróbata, y al morderlo, revela que en realidad es una horrible rata muerta, revelándole la realidad a Coraline.

Los Niños Fantasmas y la Promesa de Coraline

Ahí, Coraline conoce a los fantasmas de tres niños (un niño y dos niñas), quienes le cuentan su historia. La Bruja (la Otra Madre) los espiaba a través de los ojos de la muñeca y, al ver que sus vidas no eran felices, los atrajo al Otro Mundo con comida, tesoros y juegos. Ellos aceptaron que la Otra Madre les cosiera los botones en los ojos; sin embargo, después de eso, los encerró en ese lugar y "se comió sus vidas".

Niños fantasmas en el Otro Mundo

Posteriormente, los niños fantasmas le piden a Coraline que encuentre sus ojos para poder liberar sus almas de ese mundo, y Coraline les promete que lo hará. En ese momento, el Otro Wybie libera a Coraline de su prisión y descubre que le cosió la boca para hacer que sonriera. Luego la ayuda a escapar por la puerta, donde ella le pide que la acompañe, pero el Otro Wybie se niega, debido a que él es solo una creación de la Otra Madre y si entra en el túnel se convertirá en polvo. Coraline no tiene más remedio que escapar ella sola y sellar la puerta.

Mientras pasa por el túnel, descubre que el mismo se ha vuelto un horrible pasaje lleno de telarañas y juguetes viejos. Coraline llega a su mundo y cierra la puerta con llave desde el otro lado, y encuentra en el comedor las compras que su madre hizo, pero todo se encuentra caducado y en muy mal estado, ya que ha pasado más tiempo del que ella cree. Pronto se da cuenta de que sus padres no están, por lo que comienza a buscarlos hasta que es interrumpida por Wybie, quien llama a la puerta y le pide de regreso la muñeca a Coraline, pues en realidad le pertenecía a su abuela. La niña le explica lo que pasó en el Otro Mundo, obligando a Wybie a entrar en la casa con ella a buscar la muñeca, pero el niño solo se limita a tacharla de loca y huye tras ser echado de la casa por Coraline. Después encuentra el auto de sus padres, creyendo que ya llegaron, pero no están. Coraline encuentra el celular de su madre para llamar a su padre, pero no recibe respuesta.

El Desafío de Coraline

Coraline visita de nuevo a las señoritas Spink y Forcible, quienes le dan un objeto hecho de caramelos viejos: un triángulo con un agujero en el centro. Cada una le explica que es para cosas malas y cosas perdidas. Al no tener más remedio, Coraline decide regresar al Otro Mundo a rescatar a sus verdaderos padres. En ese momento, el gato le sugiere que rete a la Otra Madre a un juego para rescatarlos, aunque sabe perfectamente que esta última no jugará honestamente, pero no se negará a tal solicitud.

En ese instante, Coraline ve a la Otra Madre en el otro lado disfrazada de su verdadera madre, creyendo que vino a salvarlos, pero resultó ser un engaño para atraerla. Obliga al ya deformado Otro Padre a sujetarla, luego envía una de las ratas hacia el mundo real a por la llave, y cuando vuelve, la Otra Madre cierra la puerta con llave y se la traga. En eso, Coraline le pregunta por qué esta no tiene su propia llave y el Otro Padre le dice que solo hay una llave, pero la Otra Madre lo silencia y se lo lleva de nuevo.

Otra Madre revelando su verdadera forma

La Otra Madre le prepara el desayuno a Coraline, y esta última desafía a la Otra Madre a un juego de buscar cosas perdidas, entre las cuales están los ojos de los fantasmas y a sus padres. Le menciona que si ella pierde el juego, se quedará en el Otro Mundo para siempre y dejará que la Otra Madre le cosa los botones en los ojos; pero si Coraline gana, la Otra Madre tendrá que dejarla ir sin restricciones. Por su parte, la Otra Madre acepta el juego, pero antes de comenzar Coraline exige que le dé una pista para ubicar los ojos de los fantasmas y sus padres, o de lo contrario no aceptará jugar con ella.

La Búsqueda de los Ojos Perdidos

En ese instante, Coraline deduce que las tres maravillas a las que se refiere la Otra Madre son los dos espectáculos y el jardín. Primero se dirige al jardín para buscar el primero de los ojos, utilizando el artefacto que le dieron Spink y Forcible. Coraline rápidamente descubre que la esfera de la palanca de cambios de la mantis del Otro Padre son los ojos de uno de los fantasmas. Sin embargo, y de forma súbita, el Otro Padre bajo el control de esta máquina la ataca, hasta que finalmente se queda atascado en el centro del puente y a punto de caer al lago del jardín. Pero el Otro Padre se las arregla para liberarse del control de la mantis y le entrega los primeros ojos de los fantasmas a Coraline.

Posteriormente, el Otro Padre se ahoga en el fondo del lago, y en ese momento el jardín se torna de piedra y la luna comienza a eclipsarse en forma de botón. Es entonces que el niño fantasma le da las gracias por encontrarlo, pero le recuerda a Coraline que aún quedan otros dos ojos perdidos. Momentos después, Coraline se dirige al teatro de las Otras Spink y Forcible, en donde descubre que los perros de ambas se han convertido en una combinación extraña entre perros y murciélagos, quienes duermen en el techo del teatro. Posteriormente, la luz del escenario se enciende y muestra un enorme caramelo envuelto; Coraline, usando la piedra de caramelo de Spink y Forcible, descubre que ahí está el segundo de los ojos, los cuales se encuentran en la perla del anillo de estas mujeres. Pero cuando Coraline la agarra, rápidamente es atacada por estas mujeres, las cuales están convertidas en una especie de dulce rosa y verde con los cuerpos mezclados que la empiezan a atraer hacia el envoltorio mientras le gritan: "¡Ladrona!".

Posteriormente, Coraline se dirige a la casa del Otro Bobinsky y descubre la ropa del Otro Wybie colgada en el techo, por lo que deduce que este último fue desintegrado por la Otra Madre debido a su traición. Desde lo alto del balcón, Coraline grita: "¡Bruja mala, no te tengo miedo!", y entra a la habitación y ve una especie de hombre con la ropa de Bobinsky, que le dice que no se vaya. La niña le dice que no le hará caso a una imitación del señor Bobinsky, a lo que el hombre dice que ya ni siquiera es eso.

Justo cuando Coraline descubre que el último de los ojos es la pelota que tiene una estrella y le quita el sombrero al Otro Bobinsky, súbitamente una rata acróbata salta y se la lleva. Momentos después, el cuerpo del hombre se disuelve, revelando que eran ratas dentro de la ropa de Bobinsky. Rápidamente, Coraline trata de quitarles el ojo, pero para ello lanza la piedra de Spink y Forcible a las ratas sin éxito. Estas empujan a Coraline a la valla del balcón, que se desprende por la fuerza y hace que la niña caiga, quedando semiinconsciente, pero se recupera rápidamente y ve cómo el tiempo se le termina, ya que la luna se está eclipsando muy rápidamente.

Justo en ese momento, la luna se eclipsa completamente con la forma de un botón y el Otro Mundo comienza a desintegrarse, por lo que rápidamente Coraline toma al gato y entra a la casa antes de que el exterior desaparezca. Posteriormente, se dirige a donde está la puerta y se encuentra nuevamente con la Otra Madre, quien ha tomado la forma de una mujer araña y le menciona a Coraline que ha vuelto de su búsqueda y también trajo a una plaga con ella, refiriéndose al gato. En ese momento, la Otra Madre le exige los ojos de los fantasmas que Coraline encontró previamente, pero justo cuando esta última está a punto de darle los ojos, rápidamente se rehúsa a entregárselos a la Otra Madre y le recuerda que aún no ha terminado el juego, cosa que la Otra Madre admite que es cierto y que después de todo Coraline aún tiene que encontrar a sus padres para ganar, pero en ese instante la Otra Madre le revela a Coraline que ella...

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