Este artículo, desarrollado en colaboración con César Montenegro Ruiz, Miguel Salazar Muñoz y Yonatan Bustamante C., se enfoca en el Servicio Nacional de Menores (SENAME). El objetivo del presente estudio fue examinar la adaptación de los programas de familias de acogida al contexto de pandemia, evidenciando problemáticas emergentes y medidas adoptadas.

Metodología del estudio
Para llevar a cabo la investigación, se empleó un enfoque cualitativo con un diseño transversal de alcance exploratorio. Se desarrollaron entrevistas semiestructuradas y se realizó un análisis FODA en cuatro equipos de programas de familias de acogida. Esta metodología permitió una comprensión profunda de las dinámicas y desafíos enfrentados por los equipos profesionales y las familias involucradas.
Resultados y transformaciones en la intervención
Los resultados del estudio muestran transformaciones significativas en las estrategias de intervención adoptadas por los programas de familias de acogida. Un aspecto central de estos cambios fue el uso de medios telemáticos, que permitió mantener la continuidad de la atención y el acompañamiento a pesar de las restricciones impuestas por la pandemia.
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Por otra parte, los equipos profesionales identificaron diversas dificultades emergentes durante este período. Entre las problemáticas más destacadas se encuentran la falta de autocuidado en el contexto de un trabajo demandante y la pérdida de privacidad en las intervenciones, debido a la virtualización de los espacios de trabajo y atención.
FODA: Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas
El análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas) permitió una evaluación estructurada de la situación actual de los programas:
- Fortalezas: La capacidad de adaptación al uso de tecnologías y la resiliencia de los equipos profesionales.
- Oportunidades: La posibilidad de implementar nuevas metodologías de intervención a distancia y la optimización de recursos a través de la digitalización.
- Debilidades: La falta de autocuidado reportada por los profesionales y los desafíos asociados a la pérdida de privacidad en las intervenciones telemáticas.
- Amenazas: El agotamiento profesional (burnout) y el riesgo de brechas en la calidad de la atención debido a la distancia física y la falta de contacto directo.
