Aislamiento Social y Soledad en el Adulto Mayor

Introducción al Fenómeno

La soledad en personas mayores es un fenómeno creciente que afecta a muchos individuos en la vejez y puede tener graves consecuencias en su salud mental y física, así como en su bienestar emocional. El aislamiento social y la falta de interacción pueden provocar un deterioro significativo en la calidad de vida de los ancianos. La soledad no es solo un sentimiento, sino una preocupación real y creciente que afecta profundamente la salud física y mental del adulto mayor. A veces comienza de a poco: menos visitas, menos salidas, menos conversaciones.

Cuando hablamos de aislamiento no se hace referencia a permanecer completamente solo, sino a no tener con quién hablar, compartir, o sentirse visto. Este tipo de soledad afecta no solo el ánimo, sino también la salud mental y física del adulto mayor. Es necesario abordar esta situación con estrategias activas que no solo rompan ese aislamiento, sino que también impulsen la conexión social y fortalezcan el bienestar emocional de nuestros adultos mayores.

Esquema que diferencia la soledad del aislamiento social

Diferenciando Soledad y Aislamiento Social

Es importante diferenciar el sentimiento de soledad de la experiencia de "estar a solas". Esta última refleja un estado de aislamiento social que implica un distanciamiento voluntario de la propia red social, mientras que la soledad es involuntaria y se asocia estrechamente con los déficits en la calidad percibida de las interacciones sociales que se poseen. El reporte recalca la importancia de distinguir entre la sensación de soledad -que es una percepción subjetiva de falta de compañía- y el aislamiento social, que implica una pérdida o ineficacia de las redes para brindar apoyo práctico.

Según Perlman y Peplau, el sentimiento de soledad es una experiencia desagradable que ocurre cuando la red de relaciones sociales de la persona es deficiente en algún aspecto importante, cuantitativa o cualitativamente. De Jong Gierveld añade que las personas sufren la soledad al percibir déficit en determinadas relaciones; por ejemplo, cuando su número resulta más escaso del que consideran deseable o cuando no aportan la intimidad que necesitan.

Problemas y Consecuencias del Aislamiento Social y la Soledad

La soledad en el contexto de la tercera edad puede resultar en una serie de problemas graves que afectan a su salud y bienestar. Este tipo de aislamiento puede tener distintas causas, muchas de ellas invisibles para el entorno, y a menudo pasan desapercibidas porque se confunden con "cosas de la edad".

Impacto en la Salud Mental

  • La depresión puede desarrollarse cuando los individuos se sienten desconectados de su entorno social. Estudios como los de Gale et al. y Gerino et al. asocian la soledad con un mayor riesgo de padecer depresión.
  • El sentimiento de soledad influye negativamente en la salud mental, provocando ansiedad y depresión en las personas ancianas. Otros estudios identifican la depresión como un factor de riesgo para la soledad.
  • El suicidio es motivo de gran preocupación, en particular entre las personas mayores de 75 años. La depresión, junto con otros trastornos psiquiátricos, son factores de riesgo importantes para el suicidio entre las personas mayores; la mayoría de los adultos mayores que se suicidan viven solos. Sin embargo, la relación entre la soledad y el suicidio es compleja.

Impacto en la Salud Física y Cognitiva

  • Las personas mayores que sufren de soledad tienen un riesgo mayor de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
  • La soledad contribuye a debilitar el sistema inmunológico.
  • La soledad puede llevar a la pérdida de autoestima.
  • Las personas mayores que experimentan soledad a menudo adoptan comportamientos de riesgo, como el abuso de alcohol o medicamentos, para hacer frente a su sufrimiento emocional.
  • En cuanto a la soledad como factor predictor de deterioro cognitivo, trabajos como los de Zhong et al. y Donovan et al. coinciden en esta propuesta. Un estudio identifica la soledad como un síntoma neuropsiquiátrico relevante en la preclínica de la enfermedad de Alzheimer. Estudios previos respaldan la relación entre soledad, deterioro cognitivo y enfermedad de Alzheimer.
  • Se ha informado de una relación bidireccional entre la soledad y el deterioro cognitivo.

En última instancia, la soledad impacta gravemente la calidad de vida de los ancianos, convirtiéndose en un problema de salud pública, no solo por ser fuente de sufrimiento y por su influencia en la salud de las personas mayores, sino también por sus importantes repercusiones en los sistemas sanitarios.

#DeMujerAMujer | Cómo la soledad afecta la salud del adulto mayor

Factores Contribuyentes al Aislamiento y la Soledad

Las personas de edad avanzada se encuentran particularmente expuestas a eventos que suelen acarrear una enorme transformación en sus relaciones sociales, haciéndolas más vulnerables a la soledad.

Eventos Vitales y Cambios de Vida

  • Las relaciones significativas a menudo se ven mermadas por la muerte de seres queridos, y, como consecuencia, las personas mayores pueden sentirse desprotegidas y vulnerables.
  • La transición de un estilo de vida activo y social a uno más sedentario puede acelerar el sentimiento de soledad.
  • Eventos adversos como el duelo, una reducción de los ingresos o un menor sentido de propósito con la jubilación.

Condiciones de Salud y Discapacidades

  • Las enfermedades crónicas y las discapacidades pueden limitar significativamente las capacidades físicas y mentales de una persona mayor.
  • Las discapacidades físicas y las enfermedades mentales son desencadenantes del sentimiento de soledad, sobre todo si viven solas, lo que implica que salud y soledad están asociadas de forma negativa. Además, algunas investigaciones indican que esta relación se produce en sentido inverso, siendo la soledad un factor de riesgo para que la salud empeore.

Barreras Socioculturales y Demográficas

Existen diversas barreras que dificultan la integración social de las personas mayores:

  • La falta de dominio del idioma local dificulta la comunicación y limita la posibilidad de interactuar en actividades comunitarias.
  • Las percepciones negativas sobre la vejez en la sociedad pueden contribuir a la soledad de las personas mayores. Los estigmas asociados a la edad (edadismo) pueden hacer que estos individuos se sientan como una carga, lo que les lleva a evitar interacciones sociales.
  • En todos los estudios analizados, el porcentaje de mujeres fue mayor que el de hombres. También destacan los porcentajes de personas casadas y viudas, así como un elevado porcentaje de participantes con un nivel de estudios bajo. Estas características coinciden con factores predictores de soledad ya identificados, como ser mujer, no estar casado/a, vivir solo/a y poseer un nivel de estudios bajo.
  • El maltrato a las personas de edad, que incluye cualquier tipo de maltrato físico, verbal, psicológico, sexual o económico, así como la desatención, también es un factor de riesgo crucial para las afecciones de salud mental en etapas posteriores de la vida.

Estrategias y Soluciones para Fomentar la Conexión Social

No es una etapa inevitable. Si se detecta que un familiar pasa mucho tiempo solo o se ha apagado en los últimos meses, es fundamental abordar el aislamiento como parte de los cuidados del adulto mayor. Hay muchas formas de acompañar a una persona mayor que está atravesando aislamiento social.

Promoción de la Participación Comunitaria y Social

  • Fomentar la participación en actividades comunitarias proporciona a los mayores oportunidades para socializar y desarrollar nuevos intereses.
    • Talleres y clases: En temas de interés como manualidades, arte o música, representan espacios ideales para la interacción.
    • Ejercicio en grupo: Actividades físicas en grupo, como bailes, clases de tai chi o yoga, fomentan la socialización y ayudan a mantener una buena condición física.
  • Involucrarse en iniciativas de voluntariado puede proporcionar un sentido de propósito.

Uso de la Tecnología y Redes de Apoyo

  • Videollamadas: Son una excelente alternativa para que los ancianos en soledad mantengan el contacto visual con amigos y familiares.
  • Redes Sociales: Permiten a los mayores compartir momentos de su vida diaria y mantener conversaciones con personas de su entorno.
  • Establecer redes de apoyo con amigos y familiares es fundamental. Cuando no se puede estar presente todo el tiempo, es importante contar con apoyo.
  • Los cuidadores pueden ser una fuente de apoyo emocional. Los profesionales de cuidados a domicilio pueden proporcionar un ambiente de conversación y participación, contribuyendo al bienestar emocional del anciano.

Atención Médica y Enfoques Terapéuticos

  • La atención médica juega un papel fundamental en la identificación y gestión de la soledad en las personas mayores. Los profesionales de la salud deben realizar evaluaciones regulares del bienestar emocional de los ancianos.
  • Implementar programas que integren atención médica y actividades sociales puede ser esencial.
  • El yoga y la meditación son prácticas que ayudan a reducir el estrés y la ansiedad.
  • Realizar caminatas en grupo o clases de natación son excelentes opciones para el bienestar físico y social.
  • El equipo de atención primaria debería promover la autonomía de estos pacientes impulsando intervenciones con el objetivo de reestructurar pensamientos sociales desadaptativos, a fin de conseguir su participación en actividades desarrolladas dentro de la comunidad que favorezcan su socialización. Es importante, además, que reciban apoyo emocional.
Infografía sobre consejos para combatir la soledad en adultos mayores

Prevalencia y Datos Estadísticos

Envejecimiento Poblacional Global

La población mundial envejece rápidamente. Se estima que, en unos 40 años, la población de personas mayores de 60 años se duplicará en el mundo. En los países desarrollados, el descenso de la natalidad y el aumento de la esperanza de vida causados por los progresos sociosanitarios han hecho del envejecimiento poblacional una realidad dominante. Este envejecimiento de la población se ha convertido en un serio desafío económico, social y sanitario, y trae consigo condiciones bajo las cuales las personas se sienten más solas.

  • En 2023, 1100 millones de personas tenían 60 años o más.
  • Se prevé que esta cifra casi se duplicará a 2100 millones en 2050, representando en torno a una quinta parte de la población mundial.
  • A finales de la década de 2060, el número de personas de 60 años o más alcanzará los 2500 millones y superará al de menores de 18 años a escala mundial.
  • El número de personas de 80 años o más se triplicará con creces entre 2023 y 2060, hasta llegar a los 545 millones.

Datos Específicos de Soledad y Aislamiento

  • En Chile, según el estudio del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, la soledad no deseada afecta al 49,2% de los adultos mayores, y el 55,5% presenta un alto riesgo de aislamiento social, mientras que un 30,7% experimenta ambos problemas simultáneamente.
  • En Europa, la prevalencia de la soledad entre las personas mayores varía según los estudios. En el año 2013, la menor tasa de prevalencia se encontró en Dinamarca (10%) y la mayor en Italia (33,4%), seguida por Francia (30,2%), Bélgica (25,0%) y Suecia (22,1%).
  • A nivel general, el aislamiento social y la soledad aquejan a cerca de una cuarta parte de las personas mayores.
  • El aislamiento tiende a aumentar con la edad, alcanzando su punto más alto en el grupo de 80 años o más, con una prevalencia 14 puntos porcentuales mayor que en el grupo de 60 a 69 años.

Influencia de Factores Sociodemográficos

Tanto la experiencia de la soledad como el aislamiento social en las personas mayores están influenciadas por factores como el sexo, el estado civil, el nivel educativo, la convivencia y la percepción de salud.

  • En cuanto a la soledad, las mujeres reportan una mayor prevalencia, aunque esto depende de si viven acompañadas, tienen pareja o cómo evalúan su salud.
  • Un 65,5% de los hombres sin pareja se siente solo, frente al 33% con pareja.
  • Respecto de la cohabitación: un 65,1% de los hombres que viven solos experimenta soledad, frente a un 38,4% de quienes viven acompañados. Entre las mujeres, la tendencia es similar, aunque con una brecha menor: 60,7% de quienes viven solas reportan soledad, frente al 50,4% de las que viven acompañadas.
  • La salud también influye. En hombres, solo un 34,5% de quienes evalúan su salud como buena se siente solo, frente a más del 59% entre quienes la consideran regular o mala. Para las mujeres, estas cifras ascienden al 43,5% y 62,3%, respectivamente.
  • El aislamiento también muestra tendencias similares: entre los hombres, la prevalencia de aislamiento es 9 puntos porcentuales mayor en quienes no tienen pareja (58,8%) en comparación con aquellos que sí la tienen (49,7%).
  • Entre las mujeres que reportan buena salud, el riesgo de aislamiento es considerablemente menor que entre aquellas que perciben su salud como mala, con una diferencia de 14,8 puntos porcentuales.

El Aislamiento y la Soledad como Problema de Salud Pública

En la actualidad, la soledad se ha convertido en un problema de salud pública, no solo por ser fuente de sufrimiento y por su influencia en la salud de las personas mayores, sino también por sus importantes repercusiones en los sistemas sanitarios. La soledad ha sido identificada como factor social predictor de un mayor número de visitas al médico, rehospitalizaciones y un aumento de la estancia hospitalaria.

Trastornos Mentales en Adultos Mayores

En torno al 14,1% de los adultos de 70 años o más tienen un trastorno mental. Las afecciones de salud mental más frecuentes en los adultos mayores son la depresión y la ansiedad. A escala mundial, alrededor de una sexta parte de las muertes por suicidio (16,6%) se producen en personas de 70 años o más. Estas afecciones representan el 6,8% del total de años vividos con discapacidad entre los adultos mayores de 70 años o más. Las afecciones de salud mental en las personas mayores suelen infravalorarse y tratarse insuficientemente, y la estigmatización que rodea a dichas afecciones puede hacer que las personas sean reacias a buscar ayuda.

#DeMujerAMujer | Cómo la soledad afecta la salud del adulto mayor

Respuesta de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

La OMS colabora con diversos asociados en estrategias, programas y herramientas con el fin de ayudar a que los gobiernos respondan a las necesidades de los adultos mayores en materia de salud mental.

Iniciativas y Programas Clave

  • La Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030) es una iniciativa de colaboración mundial liderada por la OMS para mejorar la vida de las personas mayores, sus familias y las comunidades en las que viven.
  • El Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013-2030 promueve la mejora de la salud mental y la atención de salud mental para todos los grupos de población, incluidos los adultos mayores.
  • El Programa de Acción para Superar las Brechas en Salud Mental (mhGAP) de la OMS proporciona protocolos clínicos basados en la evidencia para la evaluación, gestión y seguimiento de un conjunto prioritario de afecciones mentales, neurológicas y por consumo de sustancias en entornos no especializados, incluyendo la depresión y la demencia.
  • Durante la pandemia de COVID-19, la OMS y sus asociados elaboraron el conjunto de herramientas "Adaptarse a los tiempos", consistente en carteles ilustrados para ayudar a los adultos mayores a mantener buena salud mental y bienestar.

Medidas de Promoción y Prevención

Las estrategias de promoción y prevención en materia de salud mental dirigidas a los adultos mayores se centran en apoyar el envejecimiento saludable. Esto implica promover entornos físicos y sociales que faciliten el bienestar y permitan a las personas llevar a cabo las actividades que son importantes para ellas, a pesar de la pérdida de facultades.

Entre las principales estrategias de promoción y prevención en materia de salud mental para un envejecimiento saludable figuran:

  • Medidas para reducir la inseguridad financiera y la desigualdad en los ingresos.
  • Programas para garantizar viviendas, edificios públicos y transportes seguros y accesibles.
  • Apoyo social a los adultos mayores y a las personas que los cuidan.
  • Apoyo a los comportamientos saludables, especialmente a seguir un régimen alimentario equilibrado, mantenerse físicamente activo, abstenerse del tabaco y disminuir el consumo de alcohol.
  • Programas de salud y sociales dirigidos a grupos vulnerables, como las personas que viven solas o en zonas remotas y las que tienen una afección crónica.

Para los adultos mayores, la conexión social es particularmente importante para reducir factores de riesgo como el aislamiento social y la soledad. Las actividades sociales satisfactorias pueden mejorar considerablemente la salud mental positiva, la satisfacción con la vida y la calidad de vida; también pueden reducir los síntomas depresivos. Algunos ejemplos de intervenciones son las iniciativas de amistad, los grupos comunitarios y de apoyo, la formación en habilidades sociales, los grupos de artes creativas, los servicios de ocio y educación y los programas de voluntariado.

La protección contra el edadismo y el maltrato también es fundamental, incluyendo políticas y leyes contra la discriminación, intervenciones educativas y actividades intergeneracionales. Existen diversas intervenciones dirigidas a los cuidadores -cuidado de relevo, asesoramiento, educación, ayuda económica, psicoterapia- que pueden ayudarles a mantener una relación de cuidado buena y saludable que evite el maltrato de las personas mayores.

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