La música es una fuerza poderosa capaz de evocar emociones profundas, activar recuerdos y conectar a las personas. No es de extrañar que, desde hace siglos, haya sido utilizada con fines terapéuticos. En el contexto actual, la musicoterapia se ha consolidado como una disciplina de la salud con un impacto significativo, especialmente en la población de adultos mayores.

¿Qué es la Musicoterapia?
Según la American Music Therapy Association, la musicoterapia es una intervención terapéutica que utiliza la música para promover el bienestar de las personas, aliviar el dolor, reducir el estrés y mejorar la comunicación, entre otros muchos objetivos. Se trata de una disciplina que se basa en la capacidad inherente de la música para influir en la vida de los individuos, particularmente en el estado de ánimo, las emociones y los procesos cognitivos.
Desde una perspectiva más formal, la Ley de Americanos Mayores de 1992 la definió como "el uso de intervenciones musicales o rítmicas seleccionadas específicamente por un musicoterapeuta para lograr la restauración, el mantenimiento o la mejora del funcionamiento social o emocional, el procesamiento mental o la salud física de una persona mayor". Más recientemente, ha sido descrita como "el uso profesional de la música y sus elementos como una intervención en entornos médicos, educacionales y cotidianos con individuos, grupos, familias o comunidades que buscan optimizar su calidad de vida y mejorar su salud y bienestar físico, social, comunicativo, emocional, intelectual y espiritual" (Delahay, F. y de Régules, S., 2006).
La musicoterapia es una profesión sanitaria basada en la investigación, en la que la música se utiliza para apoyar activamente a las personas en su intento de mejorar su salud, funcionamiento y bienestar. Un aspecto fundamental es que no es necesario ser músico para participar o beneficiarse de la musicoterapia. El musicoterapeuta cualificado y preparado planifica y ofrece experiencias musicales adaptadas a las necesidades y objetivos de cada cliente.
Es importante distinguirla de la terapia de sonido, que utiliza sonidos de manera más amplia para sanar enfermedades físicas y mentales, incluyendo vibraciones y otros elementos no musicales. Si bien escuchar y hacer música puede ser terapéutico por sí mismo, la musicoterapia adopta un enfoque más intencional y orientado hacia objetivos específicos para lograr una mejora en el tratamiento de diversas condiciones.
La Música como Herramienta Terapéutica en la Vejez
La musicoterapia se plantea como una alternativa no-farmacológica, no invasiva y no perjudicial para los adultos mayores, especialmente aquellos que padecen enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Aunque no es una cura definitiva para el Alzheimer, ya que esta no existe, se considera muy benéfica para la salud mental del paciente, ya que incrementa la creatividad, aumenta la motivación, es capaz de activar recuerdos relevantes del sujeto, dar calidad de vida y otorgar sentimientos positivos, entre otros. La Organización Mundial de la Salud estima que más de 55 millones de personas en todo el mundo tienen demencia, lo que subraya la importancia de encontrar enfoques complementarios que mejoren su calidad de vida.
La música ha sido utilizada como terapia complementaria dirigida al adulto mayor porque es una forma de comunicación universal y una fuente de placer intrínseco. "Cuando cantamos no pensamos, solo sentimos", y la música nos permite experimentar placer que puede compartirse socialmente. Además de sus beneficios cognitivos directos, como la estimulación de habilidades verbales y la memoria al cantar canciones, e incentivar la creatividad al componer, también aporta beneficios físicos como el equilibrio, la coordinación y la movilidad, al crear estímulos sensoriales. La música en directo, por ejemplo, ayuda a los mayores a superar la vergüenza de no saber utilizar un instrumento o cantar, mejorando su relación con los demás y su estimulación física.

Beneficios de la Musicoterapia en el Adulto Mayor
La musicoterapia ofrece múltiples beneficios para las personas que sufren de enfermedades como el Alzheimer y otros tipos de demencia, según lo demuestran diversos estudios. Estos beneficios abarcan desde la mejora de las funciones cognitivas hasta el bienestar emocional y la interacción social.
Impacto en la Memoria y las Funciones Cognitivas
Uno de los beneficios más destacados de la musicoterapia es la mejora de la memoria, un aspecto clave en el tratamiento de trastornos neurológicos. Un artículo titulado The promise of music therapy for Alzheimer's disease: A review resalta que los problemas de memoria son uno de los primeros síntomas que aparecen con el Alzheimer, y que las intervenciones musicales no solo pueden servir de estímulo para mejorar la memoria, sino que también pueden ayudar a retrasar y desacelerar la neurodegeneración en las personas con riesgo de sufrir esta enfermedad.
Al escuchar música de forma terapéutica, las personas pueden acceder a recuerdos importantes sobre su vida y conectar con sus seres queridos, sobre todo si la música está asociada a experiencias emocionales significativas. Precisamente por ello, una técnica común en la musicoterapia es el uso de canciones significativas del pasado del paciente. Con estas canciones se pueden desencadenar recuerdos autobiográficos y ayudar a la persona a estimular la memoria.
Además de la memoria, la música puede servir para mejorar la fluidez verbal de las personas con demencia, incluyendo a quienes padecen de la enfermedad de Alzheimer. Estos beneficios se obtienen, principalmente, cuando se estimula el canto, la escritura y la lectura de letras musicales, funcionando como una forma estructurada de practicar habilidades verbales y estimular partes del cerebro vinculadas al procesamiento del lenguaje.
La musicoterapia estimula el desarrollo cerebral a nivel cognitivo y mejora la atención. La música capta nuestra atención, nos distrae de aspectos como el estrés, la ansiedad y el dolor, y ayuda a mejorar la capacidad de aprendizaje.
Regulación Emocional y Bienestar Psicológico
La musicoterapia tiene un gran impacto en el estado de ánimo y el bienestar emocional. Un problema común en personas con Alzheimer es la sensación de soledad; la musicoterapia brinda un espacio en el cual se promueve el contacto con otros. Las actividades musicales suelen incluir sesiones de canto en grupo, lo que no solo permite a las personas tener una experiencia musical, sino que les ayuda a conectar con los demás.
Un artículo publicado en BioMed Central resalta los beneficios de la musicoterapia para la enfermedad de Alzheimer, mencionando que su uso puede mejorar significativamente el estado de ánimo y reducir la agitación en los pacientes. La música no solo promueve la liberación de neurotransmisores y hormonas asociadas con el placer y la relajación, sino que también puede ayudar a las personas a procesar y expresar sus sentimientos y a evocar recuerdos felices del pasado. Al estar relajados, el tono muscular se distiende y nos situamos en un estado en el que podemos controlar los pensamientos y las emociones.
La música suaviza o modula nuestras emociones, regulando la actividad cerebral asociada a ellas. Esto es crucial, ya que las personas con Alzheimer pueden experimentar agitación debido a la confusión y la incapacidad para comunicarse. En este sentido, la música es muy útil, ya que ayuda a calmar y tranquilizar a la persona, actuando como una distracción positiva de los estímulos estresantes del entorno. Al mejorar el estado de ánimo y reducir el estrés emocional, la musicoterapia puede contribuir indirectamente a una mejora en la calidad del sueño del paciente.

Fortalecimiento de Relaciones Sociales y Familiares
Los beneficios de la musicoterapia no se limitan a quienes padecen la enfermedad de Alzheimer, sino que también alcanzan a sus familiares y cuidadores. Un artículo publicado en la National Library of Medicine destaca que cuidar a un ser querido puede ser una experiencia gratificante pero también desafiante, y puede causar tensión en la salud física y emocional del cuidador. En este sentido, la musicoterapia es una excelente herramienta, ya que reduce la agitación y los síntomas conductuales y psicológicos de la demencia, así como la ansiedad y la depresión en el entorno familiar.
Efectos Neurobiológicos de la Música en el Cerebro
La musicoterapia tiene un gran número de efectos positivos sobre el cerebro, que van desde la estimulación de funciones cognitivas hasta la mejora del bienestar emocional. Esto se debe, principalmente, a que la música activa diferentes áreas del cerebro de manera simultánea. Los estímulos que recibe el cerebro con la musicoterapia ayudan a mantener y mejorar las conexiones neuronales, lo cual es especialmente útil para el tratamiento de personas con enfermedades neurodegenerativas.
Medical News Today destaca los siguientes beneficios:
- Estimula la formación de nuevas células nerviosas en el cerebro y la neuroplasticidad.
- Estimula la liberación de dopamina, un neurotransmisor asociado con el placer y la recompensa.
- Genera respuestas emocionales que pueden afectar positivamente el sistema inmunológico.
La Mtra. e investigadora de la Facultad de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señala que al escuchar e interpretar música, las personas producen cambios morfológicos de la corteza motriz y el cuerpo calloso anterior. Esto conlleva a cambios funcionales y estructurales en cualquier edad y etapa de la vida, ya que se ha observado que el entrenamiento musical o musicoterapia mitiga los efectos del envejecimiento en el cerebro. Específicamente, los ritmos de la música parecen calmar la mente y el cuerpo, lo que ayuda a reducir los síntomas de salud mental y física. La música puede afectar la frecuencia cardíaca y la respiración, promoviendo la relajación, y se ha encontrado que promueve la liberación de endorfinas (analgésicos naturales). Además, parece útil para ayudar a las personas a liberar recuerdos o sentimientos negativos e incluso a modificar conductas.
Musicoterapia en la Enfermedad de Alzheimer y Deterioro Cognitivo Leve (DCL)
Si bien el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer se compone principalmente por el consumo de medicamentos, existen algunas alternativas que pueden funcionar de manera complementaria. La Mayo Clinic resalta que también es necesario brindarle a la persona un espacio seguro y de contención, algo que fomenta la musicoterapia y que ayuda a las personas a tener una mayor calidad de vida.
Reducción de Síntomas y Mejora de la Calidad de Vida
La musicoterapia tiene un impacto significativo en las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer, sobre todo porque ayuda a reducir una parte de sus síntomas. La Alzheimer’s Association menciona que la música reduce la agitación y mejora los problemas de comportamiento que suelen ser comunes en las etapas intermedias de la enfermedad. Como se mencionó, la música ayuda a calmar y tranquilizar a la persona, siendo una distracción positiva de los estímulos estresantes del entorno y contribuyendo indirectamente a una mejora en la calidad del sueño del paciente.
Finalmente, tomando como base lo que resalta Healthline en un artículo sobre los efectos positivos de la musicoterapia para el Alzheimer, tenemos que mencionar el impacto que tiene esta disciplina terapéutica sobre la calidad de vida de las personas que tienen esta enfermedad. Este artículo menciona que en más de 26 estudios médicos se comprobó que la musicoterapia tiene efectos positivos sobre la salud mental de las personas con demencia, lo que incide directamente sobre su calidad de vida.
MUSICOTERAPIA Y ALZHEIMER | Conversando con la Dra. Cecilia Serrano y Lic. Fernanda Rodriguez
Estudios sobre Deterioro Cognitivo Leve (DCL)
Un estudio mixto, etnográfico y fenomenológico, experimental, prospectivo, longitudinal y controlado, llevado a cabo entre julio y octubre de 2019 en Puebla (México), evaluó el efecto de la musicoterapia frente a la estimulación cognitiva en adultos con Deterioro Cognitivo Leve (DCL). El DCL es un estado entre el envejecimiento normal y la demencia temprana, que afecta hasta al 19% de las personas mayores de 65 años, y para el cual no existe evidencia de alta calidad que respalde el tratamiento farmacológico.
El estudio incluyó 80 pacientes mayores de 50 años de ambos sexos con diagnóstico de DCL. Fueron asignados aleatoriamente a dos grupos: uno recibió musicoterapia pasiva (escuchar música), y el otro, estimulación cognitiva con ejercicios de los Cuadernos Esteve. Las sesiones se realizaron mensualmente durante seis meses, con una duración de 60 minutos. El estado cognitivo se evaluó antes y después de la intervención con el cuestionario de Evaluación Cognitiva de Montreal (MoCA), una herramienta preferida para la detección de DCL que evalúa funciones visuoespaciales/ejecutivas, identificación, memoria, atención, lenguaje, abstracción, recuerdo diferido y orientación. Una puntuación de 26 o más de 30 se considera normal, con un punto adicional si la escolaridad es igual o inferior a 12 años.
Los resultados mostraron una diferencia estadísticamente significativa en el estado cognitivo de los pacientes entre el momento basal y el post-intervención (p < 0.001) en ambos grupos. Aunque la comparación estadística entre ambos grupos no mostró una diferencia significativa en la superioridad de un tratamiento sobre otro, la musicoterapia fue tan efectiva como la estimulación cognitiva. Esto la convierte en una herramienta útil, especialmente para pacientes que no pueden realizar ejercicios cognitivos o que prefieren la musicoterapia.
Estos hallazgos se refuerzan con otros estudios. Por ejemplo, Biasutti et al. (2018) observaron una mejora significativa en la prueba MoCA en residentes de un asilo de ancianos con DCL tras 12 sesiones de musicoterapia. De manera similar, Xue et al. (2023) reportaron mejoras en la puntuación de MoCA, contribuyendo a la mejora en el aprendizaje, la memoria y la función cognitiva de adultos mayores con DCL y depresión.
Técnicas y Tipos de Música en Musicoterapia
En cuanto al tipo de música más efectiva, el artículo de Healthline indica que no hay evidencia de que un género o estilo sea superior a otro para el tratamiento de la demencia y el Alzheimer. Generalmente, el musicoterapeuta elige el tipo de música en función de las preferencias y las circunstancias particulares de cada paciente. Lo ideal es que sea música que resulte familiar para la persona, sobre todo si es de una cultura muy específica. Conocer las preferencias musicales de los residentes, por ejemplo, ayuda a hacer las sesiones más operativas, especialmente cuando la actividad tiene por objetivo la estimulación cognitiva y la expresión emocional.
Las sesiones de musicoterapia se basan en una relación terapéutica y una alianza con el cliente, creando un espacio cómodo para abordar problemas y expresarse. Implican el uso de escuchar música, tocar instrumentos musicales con armonía y melodía, y discutir las reacciones del cliente. Los musicoterapeutas utilizan estrategias y sonidos musicales instrumentales para ayudar a los clientes a alcanzar sus objetivos, adaptando las selecciones y composiciones según las necesidades individuales.
Las intervenciones pueden ser:
- Activas: Cuando se le pide al paciente que haga música de alguna manera, como cantar, tocar instrumentos de percusión o incluso bailar, si la movilidad lo permite.
- Receptivas: Implican escuchar música y, quizás, responder a ella con análisis o movimientos corporales.
También se puede pedir a los clientes que escriban canciones. Estas técnicas pueden llevarse a cabo tanto en terapia individual como en entornos de terapia de grupo.

Alcance y Limitaciones de la Musicoterapia
Desde que la musicoterapia se popularizó en 1964, los estudios de investigación han apoyado este método de tratamiento y han demostrado sus beneficios. En general, los resultados han mostrado que muchas personas pueden lograr una mejor autoestima, una disminución de la ansiedad, una reducción de la tensión muscular, un aumento de la motivación, una liberación emocional y una mejora en las relaciones sociales. Más específicamente, la investigación ha mostrado beneficios para personas con ansiedad, depresión e incluso psicosis/esquizofrenia.
La musicoterapia se puede utilizar para tratar una amplia variedad de problemas sociales, emocionales, cognitivos y de salud física. Entre sus aplicaciones se incluyen:
- Mejorar la comunicación en personas con autismo u otras condiciones de salud mental.
- Ayudar a las personas a recuperar el habla y el funcionamiento motor perdido después de un traumatismo craneal.
- Controlar el dolor.
- Ayudar a dormir mejor y controlar el peso.
- Mejorar la autoestima, los estados emocionales, el estado de ánimo general, las habilidades sociales y cognitivas, la toma de decisiones, la independencia, la concentración, la capacidad de atención, la interacción social y la percepción personal.
Si bien la musicoterapia ha demostrado ser útil para muchas preocupaciones, puede no funcionar como un tratamiento independiente para ciertas afecciones. Las personas con problemas psiquiátricos o médicos graves probablemente también necesitarán tratamiento de otras modalidades (como medicamentos). En estos casos, la musicoterapia puede ser un tratamiento complementario útil para un cuidado holístico e integrador. Además, algunos individuos pueden no responder bien a todos los tipos de música y actividades, por lo que la adaptación del enfoque a cada cliente individual es fundamental.
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