El consumo de cannabis entre los adultos mayores está en aumento, impulsado por la legalización progresiva y la percepción de sus posibles beneficios. Sin embargo, este incremento también plantea importantes desafíos y la necesidad de una comprensión más profunda sobre sus efectos en esta población.

Incremento del consumo y motivaciones
Datos recientes de encuestas nacionales revelan un aumento significativo en el consumo de cannabis entre los adultos de 65 años o más. El consumo actual (en el mes anterior) pasó de 4,8% en 2021 a 7% en 2023. Este fenómeno se observa en un contexto donde 39 estados y el Distrito de Columbia permiten el consumo con fines médicos, y 24 de ellos, más el distrito, también legalizan el uso recreativo.
Erin E. Bonar, psicóloga especializada en adicciones de la Universidad de Míchigan, señala que el aumento no es sorprendente dada la legalización. “Vemos a más personas usando cannabis ahora que es legal, y aún no tenemos suficiente información para saber: ¿Existen formas seguras de usarlo? ¿Existen pautas recomendadas?”, comenta Bonar.
Entre las motivaciones que impulsan este aumento, una encuesta nacional reveló que una proporción creciente de adultos estadounidenses -el 44% en 2021- creía erróneamente que era más seguro fumar cannabis a diario que cigarrillos. Además, la industria del cannabis ha dirigido sus esfuerzos de marketing hacia este grupo demográfico, ofreciendo descuentos a “clientes sabios” de 55 años o más, como es el caso de la cadena Trulieve.
Beneficios percibidos y casos individuales
Muchos adultos mayores recurren al cannabis para aliviar diversas afecciones. Un 68% de los encuestados que usaron productos de cannabis lo hicieron para ayudar con el sueño. Liz Logan, de 67 años, escritora independiente, es un ejemplo de cliente satisfecho. Tras años de lidiar con problemas de sueño y ansiedad, especialmente debilitantes durante la enfermedad de su esposo, descubrió que los masticables con 10 miligramos de THC le ayudaban significativamente sin efectos secundarios notables. “Ya no me preocupa dormir”, afirmó.
Riesgos y precauciones en adultos mayores
A pesar de los beneficios percibidos, los expertos advierten sobre los riesgos asociados al consumo de cannabis en adultos mayores, un grupo con características de salud particulares.
Interacciones medicamentosas y efectos adversos
La Dra. Han, geriatra, subraya la importancia de la precaución. Describe el caso de una paciente que, tras probar un producto de cannabis, experimentó ansiedad intensa y palpitaciones. Aunque las pruebas cardíacas descartaron un infarto, la paciente tenía hipertensión y fibrilación auricular, condiciones que un joven podría haber ignorado pero que en un adulto mayor requieren especial atención.
Muchos medicamentos recetados, comunes entre los adultos mayores, “pueden interactuar con el cannabis y causar efectos inesperados o no deseados”, según Kullgren. Han aconseja a los pacientes que prueban el cannabis “empezar con una dosis baja y avanzar poco a poco”, comenzando con productos que contengan solo 1 o 2,5 miligramos de tetrahidrocannabinol (THC), el ingrediente psicoactivo.
Riesgo de caídas y afectación cognitiva
El cannabis afecta las partes del cerebro responsables de la coordinación y la rapidez de reacción. “Podría potencialmente resultar más difícil recuperarte si estás a punto de caerte, lo que sabemos que es una preocupación para los adultos mayores”, explica Bonar. La Dra. Han ha tenido pacientes lesionados por caídas o al conducir después de consumir cannabis.
Asociación entre el uso de la mariguana y la función cognitiva en adultos
Potencia del cannabis y riesgo de dependencia
Los productos de cannabis actuales tienen una mayor potencia de THC, lo que aumenta el riesgo de dependencia o adicción. “A medida que vemos que los niveles de THC aumentan en los productos disponibles, las personas están desarrollando trastornos por consumo de cannabis a un ritmo más rápido”, afirma Bonar. Esta mayor potencia también incrementa los riesgos al conducir; “no existe un nivel recomendado de cannabis que sea seguro para conducir”, advierte.
Aumento de visitas a emergencias
El consumo de cannabis puede generar complicaciones en la salud, especialmente si existen problemas pulmonares o respiratorios preexistentes. Por ejemplo, en California, las visitas a emergencias relacionadas con el cannabis en personas de 65 años o más aumentaron drásticamente, pasando de aproximadamente 21 por cada 100.000 visitas en 2005 a 395 por cada 100.000 en 2019.
La necesidad de investigación y orientación médica
A medida que aumenta el consumo de cannabis entre los adultos mayores, “los beneficios aún no están claros”, enfatiza la Dra. Han. Daniel Myran, investigador del Instituto de Investigación en Salud Bruyère de Ottawa, lamenta que “es muy frustrante que no podamos ofrecer una orientación más individualizada sobre modos de consumo más seguros y sobre las cantidades de consumo que parecen de menor riesgo”.
Si se considera el cannabis como una medicina, los expertos coinciden en la necesidad de ser receptivos a la idea de que “hay grupos que probablemente no deberían consumirlo y que existen posibles efectos adversos”. Bonar aconseja que, si se considera el cannabis para un problema de salud, se consulte con un médico para obtener orientación basada en evidencia sobre las mejores formas de abordar esos problemas y los posibles efectos secundarios y riesgos.
Nuevas perspectivas: Cognición y sustitución de sustancias
Dos nuevos estudios revisados por pares están arrojando luz sobre la compleja interacción del cannabis con la edad, la salud y ciertos comportamientos cotidianos, ofreciendo un panorama más matizado que el discurso alarmista tradicional.
Cannabis y función cognitiva en adultos mayores
Un estudio analizó datos de más de 67.000 adultos con una edad promedio de 67 años, evaluando la atención, función ejecutiva, memoria visual, memoria de trabajo y velocidad de procesamiento.
- Los resultados fueron llamativos: quienes habían consumido cannabis en algún momento de su vida obtuvieron mejores puntuaciones cognitivas que quienes nunca lo habían hecho.
- La asociación fue más clara en los exusuarios, quienes mostraron un deterioro más lento de la función ejecutiva con la edad.
- En los consumidores actuales, se observaron ventajas en la memoria de trabajo, aunque las diferencias fueron menos amplias.
En ningún caso los datos respaldaron la idea de que el consumo moderado entre adultos mayores se asocie de forma consistente con un deterioro cognitivo significativo. Estos hallazgos refuerzan investigaciones anteriores que han identificado poca evidencia de daño cognitivo a largo plazo en adultos que consumen cannabis de forma moderada, especialmente si comenzaron después de la adolescencia.
Acceso legal al cannabis y consumo de alcohol
Otro estudio evaluó datos de Oregón entre 2014 y 2022, centrándose en la cercanía a tiendas de cannabis con licencia y el consumo de alcohol. Los resultados mostraron que:
- Las personas que vivían más cerca de estos establecimientos eran más propensas a usar cannabis, algo esperable.
- Lo relevante fue el impacto en el alcohol: tanto los adultos jóvenes (21-24 años) como los mayores de 65 presentaron una menor probabilidad de consumo excesivo cuando vivían cerca de un punto de venta legal de cannabis.
- El estudio también confirmó que esto no incrementaba el uso de cannabis entre menores de edad.
Estos resultados se alinean con otras investigaciones que apuntan a un fenómeno de sustitución: algunas personas reducen su consumo de alcohol, e incluso opioides en ciertos contextos, cuando tienen acceso a cannabis legal.

Limitaciones de los estudios
Es fundamental destacar que ambos estudios son observacionales, lo que significa que detectan asociaciones, pero no establecen causalidad. Factores como la frecuencia de consumo, la dosis, la intención terapéutica y otros elementos individuales pueden influir en los resultados. Además, los adultos mayores suelen tomar más medicamentos, y el cannabis puede interactuar con algunos de ellos.
En el caso del alcohol, la correlación con la cercanía a minoristas no prueba que sea la causa directa de la disminución en el consumo excesivo.
Cuidadores de adultos mayores y consumo de cannabis
Un estudio reciente, utilizando datos de la Encuesta de Salud de California de 2019, reveló que los cuidadores de personas mayores tienen una mayor probabilidad de usar cannabis en el último año que los adultos del mismo grupo de edad que no son cuidadores. Este hallazgo subraya que el uso de cannabis por parte de los cuidadores no es solo un dato estadístico, sino una señal social relevante, posiblemente relacionada con el estrés y la carga que implica este rol.