La Viudez en Adultos Mayores: Afrontamiento y Respuestas Psicológicas

La viudez en la tercera edad es una experiencia vital significativa que plantea diversos desafíos emocionales, sociales y psicológicos. Aunque previsible en muchos casos, la pérdida del cónyuge es uno de los sucesos más estresantes de la vida, con efectos importantes en el bienestar y la necesidad de reconfigurar la identidad y el proyecto de vida.

Esquema de las etapas del duelo en adultos mayores

El Duelo y la Viudez en la Adultez Mayor

Definición y Naturaleza del Duelo

El duelo se define como las demostraciones que se hacen para manifestar el sentimiento por la muerte de alguien. Camila Gutiérrez, psicóloga de Clínica Alemana, explica que en la tercera edad, la viudez es un evento previsible. Esto puede llevar a un duelo anticipado, pero aun así, al momento de enfrentarlo, surgen varios desafíos que superar. Aprender a vivir sin la persona amada y construir un futuro desde esa nueva realidad es crucial. Sin embargo, la angustia y la ansiedad deben ser vistas como una señal de que aún se necesita más tiempo para asimilar la pérdida.

Nadie está completamente preparado para una pérdida tan significativa, ya que va en contra de la naturaleza afectiva. No obstante, aceptar el paso de la edad, flexibilizarse a los cambios y conversar con otros sobre aprensiones e inquietudes ayuda significativamente a afrontar el duelo, viéndolo de una manera menos catastrófica y viviéndolo de forma más natural y con mayor sabiduría.

Afrontamiento de la Pérdida Conyugal

La experiencia de la pérdida tiene características propias según la etapa vital. En la adultez mayor, el bagaje vital acumulado, lleno de experiencias, aporta una forma de ser y de estar frente a la vida que es determinante en cómo se afronta y elabora una crisis tan profunda como el duelo. Contrario a algunas creencias socialmente extendidas, la mayoría de los ancianos son capaces de ajustarse al duelo y adaptarse a la viudez. El duelo complicado en los ancianos a menudo se da tras el fallecimiento del cónyuge, lo que puede suponer el abandono de la ilusión de futuro, de vida y de proyecto. Este duelo suele alargarse mucho en el tiempo, manifestándose con ideas rígidas acerca de la muerte, del futuro y de la vida en general, así como una percepción de poca capacidad para afrontarlo.

Suelen aparecer sentimientos de culpa por continuar viviendo, especialmente si el fallecido es un nieto joven o un hijo. Incluso cuando fallece el cónyuge, la culpa suele aparecer, aumentando el dolor. Las generaciones de nuestros abuelos fueron educadas en la no expresión de las emociones como un rasgo de fortaleza, así como en la dificultad de pedir ayuda o acudir a un psicólogo.

El Sentimiento de Soledad

El sentimiento de soledad es una experiencia desagradable que ocurre cuando la red de relaciones sociales de las personas es deficiente. Aunque puede afectar en cualquier etapa, tiene una incidencia especialmente elevada entre los menores de 25 años y los mayores de 65. En estos últimos, la defunción de la pareja y el deterioro de la salud son factores de riesgo fundamentales. Un estudio cualitativo realizado en España revela que las personas mayores describen cómo experimentan la soledad tras enviudar, generando un vacío emocional imposible de llenar, especialmente de noche.

El efecto protector del matrimonio contra la soledad es notable, sobre todo cuando existe una elevada calidad relacional. El sentimiento suele profundizarse en el tránsito de la vida matrimonial a la viudez, pero su prevalencia tiende a disminuir conforme la persona logra adaptarse. Residiar en un hogar unipersonal también se asocia con niveles superiores de soledad, especialmente en varones. La soledad se asocia negativamente con la salud, siendo un factor de riesgo para el empeoramiento de esta y viceversa. La depresión, en particular, es una predictora del sentimiento de soledad, y mayores niveles de soledad generan más síntomas depresivos.

La viudez, tras un período de relación matrimonial que abarca varias décadas, genera grandes consecuencias en todos los órdenes de la vida. Además del dolor, se afrontan cambios sustanciales en las esferas básicas de la existencia. El reto más importante es enfrentarse a la soledad, quizás por primera vez. Dada la reducción de la convivencia intergeneracional, muchas personas mayores pasan a vivir en solitario en la misma vivienda que tenían de casadas, lo que dificulta asimilar la falta del cónyuge. La pérdida del cónyuge deja un hueco imposible de rellenar, un "vacío que siempre está".

La viudez en los adultos mayores ¿Cómo enfrentar este proceso?

Impacto de la Viudez en la Adultez Mayor

La Pérdida del Cónyuge como Estresor

La pérdida del cónyuge es considerada uno de los sucesos de vida más estresantes, especialmente en la vejez, donde existe una alta probabilidad de experimentarla. Esta pérdida tiene efectos importantes en el bienestar en la adultez mayor porque trae consigo nuevos desafíos y puede generar desequilibrio psicológico. Existe evidencia de que la viudez es un factor de riesgo de mortalidad, especialmente en los hombres.

Factores Económicos y de Apoyo Social

Contar con una pareja facilita sobrellevar situaciones económicas difíciles; la pobreza agudiza todas las causas de mortalidad, pero sus efectos difieren según el estado civil. La pérdida de la pareja demanda que las personas utilicen todas sus fuerzas y habilidades para restablecer sus vidas. Esto se ha estudiado comúnmente desde el proceso de duelo, pero también desde el enfoque de la viudez como un cambio de la condición de casado al nuevo rol de ser viudo, lo que implica una reconstrucción de identidad.

El apoyo social se ha encontrado como facilitador de un afrontamiento exitoso, siempre y cuando sea constante. Se han encontrado diferencias en el tipo y fuente de apoyo entre hombres y mujeres; las mujeres reciben más apoyo de sus hijos, siendo este de tipo económico o instrumental, relacionado con roles culturales. En el caso de los viudos, el apoyo de los hijos suele ser instrumental o emocional. Además del apoyo de las redes cercanas, el apoyo del gobierno es fundamental.

Diferencias de Género en la Viudez

La viudez afecta de manera importante a los hombres debido a su dependencia en las tareas del hogar, así como por las relaciones de poco apego con familiares cercanos, lo que les hace percibir sentimientos de soledad. También es más probable que los hombres establezcan nuevas relaciones de pareja y sean más activos sexualmente que las mujeres tras la pérdida. En contraste, las mujeres tienden a realizar más actividades sociales, como voluntariados, lo que ayuda a mejorar la autoeficacia, la autoestima y a establecer nuevas relaciones sociales.

Gráfico comparativo de respuestas al duelo por género

Respuestas Psicológicas y Estrategias de Afrontamiento

Modelos y Bloqueos en el Duelo

En lo relativo al tratamiento del duelo en personas mayores, es importante localizar dónde hay un bloqueo, en qué tarea del duelo se ha quedado estancado el paciente. Además, resulta fundamental fijar junto al doliente un objetivo realista y acorde con la persona. Existe una tendencia a infantilizar al anciano y, por lo tanto, a subestimar sus capacidades y recursos internos para afrontar el duelo y adaptarse a la viudez. Otra idea errónea es que las personas mayores no superan los duelos.

Las etapas del duelo más conocidas en la literatura, como las de la Dra. Kubler-Ross, no son secuenciales ni es necesario pasar por todas ellas; de hecho, no todos llegan a la aceptación, ya que eso depende de la personalidad y el afrontamiento de cada persona.

Factores que Influyen en el Afrontamiento

Diversos factores influyen en el afrontamiento a la pérdida y la adaptación a la viudez. Por ejemplo, cuando la muerte del cónyuge es considerada como un reto, esto favorece el desarrollo personal y facilita el afrontamiento. Otros factores incluyen tener un sentido de vida, autoeficacia y espiritualidad, la cual está relacionada con la satisfacción de vida tanto en viudas como en viudos. La calidad del matrimonio antes de la pérdida también es un factor adicional relevante.

En el contexto latinoamericano, un estudio en Perú encontró que la pérdida del cónyuge es uno de los eventos de más difícil adaptación, especialmente para los hombres. En Cuba, se halló que la pérdida de la pareja resulta ser un factor determinante del cese en la actividad sexual en esta etapa de la vida.

Respuestas Psicológicas al Duelo

Un estudio mixto realizado en Colombia tuvo como objetivo comprender la forma en que las personas mayores viven y afrontan la viudez, y determinar la relación entre las respuestas psicológicas, el sexo y los estilos de afrontamiento. Se entiende por respuesta psicológica cualquier manifestación emocional o comportamental que el individuo lleva a cabo para sobrellevar la pérdida y la viudez.

  • Afrontamiento Activo: Se refiere a las respuestas psicológicas adaptativas que, junto con altos niveles de optimismo, llevan a la persona a un afrontamiento activo y centrado en el problema. Este tipo de afrontamiento se relaciona con un funcionamiento más adaptativo y una reducción de las secuelas psicológicas.
  • Afrontamiento Pasivo: Consiste en la ausencia de enfrentamiento y conductas de evitación, así como la presencia de dificultades para seguir adelante con la vida.

La investigación identificó siete factores clave en el afrontamiento a la viudez. El sentido de vida es fundamental: las personas que no lograron afrontar activamente la pérdida del cónyuge manifestaron una pérdida de este sentido, experimentando sentimientos de soledad y anhelo, guardando las pertenencias intactas, aislándose y hablando con el cónyuge fallecido. La conservación de las pertenencias intactas hasta la actualidad se relaciona con un afrontamiento pasivo y es una manifestación de anhelo.

La relación de pareja durante el matrimonio influye en el afrontamiento. La satisfacción con el matrimonio se entiende como la evaluación que hacen los participantes de su relación afectiva. Las personas que evaluaron su relación como satisfactoria compartían actividades placenteras y mantenían un ambiente agradable en su hogar. En algunos casos, esta satisfacción facilitó un afrontamiento activo, al ver su matrimonio como una meta de vida cumplida.

Hallazgos Específicos del Estudio en Colombia

Metodología del Estudio

El estudio se basó en una investigación mixta, con un diseño de dos etapas (cualitativa-cuantitativa). La etapa cualitativa buscó comprender cómo viven y afrontan la viudez un grupo de 29 personas mayores residentes de Bogotá, utilizando la teoría fundamentada. La etapa cuantitativa se enfocó en la categoría de respuesta psicológica según el éxito en el afrontamiento y el sexo, buscando la relación entre las respuestas psicológicas y los estilos de afrontamiento, y si esta era diferente en hombres y mujeres viudos.

Los participantes fueron 29 personas mayores viudas (13 hombres y 16 mujeres) entre 55 y 90 años. Todos habían perdido a su pareja hacía más de seis meses, con el fin de entender la viudez separada del duelo. 20 de ellos presentaron un afrontamiento activo y 9 fueron clasificados con afrontamiento pasivo. La entrevista semiestructurada exploró aspectos sociodemográficos, tiempo de viudez, duración del matrimonio, relaciones familiares y la vida actual como viudo/a, así como la relación de pareja durante el matrimonio. La clasificación de afrontamiento activo o pasivo se realizó identificando estrategias centradas en el problema, funcionamiento adaptativo y ausencia de secuelas psicológicas para el activo; y ausencia de enfrentamiento, conductas de evitación y dificultades para seguir adelante para el pasivo.

Resultados y Diferencias de Género

A través de un análisis log-lineal, se halló una interacción significativa entre afrontamiento, sexo y respuesta psicológica. Esto evidenció que una respuesta particular lleva a un afrontamiento exitoso de manera diferente en hombres que en mujeres:

  • La respuesta psicológica de soledad resultó ser específicamente de las mujeres que lograron afrontar la pérdida.
  • La respuesta codificada como egoísmo -referente a la toma de decisiones para la propia satisfacción y liberación de la carga del matrimonio- caracterizó a los hombres que afrontaron exitosamente la pérdida.
  • Quienes lograron afrontar exitosamente la pérdida presentaron la respuesta psicológica de hablar con el cónyuge muerto.
  • El ensimismamiento fue una respuesta relacionada con quienes no afrontaron la pérdida.

En otro estudio realizado en México, se encontró que las mujeres viudas reportan estigmatización, aislamiento y pérdida de apoyo familiar, mientras que los hombres enfrentan la reconfiguración de su rol social y familiar. La espiritualidad y las actividades recreativas emergieron como recursos de resiliencia, aunque la carencia de redes comunitarias y apoyo emocional limita el bienestar.

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