El Suicidio: Un Problema de Salud Pública Global
Cada año, más de 720 000 personas fallecen por suicidio, un fenómeno que afecta a todas las regiones del mundo. El suicidio es una tragedia para las familias, su entorno y todo el país, dejando efectos duraderos en los allegados. Aunque puede ocurrir a cualquier edad, fue la tercera causa más frecuente de muerte en personas de 15 a 29 años a nivel mundial en 2021.
Este grave problema de salud pública requiere un abordaje multisectorial e integral, ya que existen intervenciones basadas en la evidencia, y a menudo de bajo costo, que se pueden tomar a tiempo para prevenirlo. Por cada suicidio consumado, muchas más personas intentan suicidarse, siendo un intento previo un importante factor de riesgo.
El Suicidio en la Población Geriátrica: Una Realidad Ignorada
La muerte por suicidio en la población de edad avanzada es un fenómeno que a menudo se ignora o se descuida, atrayendo menos atención que el suicidio en la población más joven. El 32% de las muertes por suicidio son de mayores de 65 años, y los intentos de suicidio en esta edad suelen tener similitudes clínicas con los de personas que fallecen por suicidio consumado. De hecho, es frecuente que los hombres mayores de 60 años fallezcan por suicidio consumado en el primer intento de suicidio.
Una de cada cinco mayores de 60 años de edad vive con alguna enfermedad de salud mental, y son el grupo de edad donde es más frecuente el suicidio. Vivimos en una sociedad edonista, edadista y competitiva, en la que el aparentar prima sobre el ser y en la que se estigmatizan los sentimientos negativos, lo que agrava la situación. La pandemia actual también está haciendo aflorar otra pandemia oculta, la de la salud mental, que está haciendo especial mella en los mayores.

Causas y Factores de Riesgo en Adultos Mayores
Los pensamientos suicidas pueden tener distintas causas, siendo con mayor frecuencia el resultado de sentimientos que una persona no puede afrontar ante situaciones de vida abrumadoras. Las causas del suicidio son múltiples, incluyendo factores sociales, culturales, biológicos, psicológicos y ambientales presentes a lo largo de la vida.
Factores de Riesgo Generales
- Trastornos mentales y de consumo de sustancias: Especialmente la depresión y los trastornos por consumo de alcohol.
- Intento previo de suicidio: Es el principal factor de riesgo.
- Situaciones de crisis: Problemas económicos, conflictos de pareja o familiares, enfermedades o dolores crónicos, así como la vergüenza, el acoso, la intimidación, la discriminación o problemas en las relaciones.
- Exposición a la violencia: Vivir bajo guerras, desastres naturales, sufrir violencia, abusos o la pérdida de un ser querido.
- Aislamiento social: Sentirse solo o desconectado.
- Propensión genética: Puede existir una predisposición hereditaria al suicidio.
- Acceso a medios letales: Presencia de armas de fuego en el hogar, plaguicidas, o ciertos medicamentos.
- Historial de maltrato: Antecedentes de abuso sexual, físico o emocional.
- Experiencias de vida: Libertad reciente de un reclusorio o cárcel, exposición a comportamientos suicidas de otros.
Factores Específicos en la Vejez
La edad geriátrica es una etapa de la vida relevante, en la que se hace evidente el proceso de envejecimiento. Esta etapa conlleva cambios significativos que pueden ser factores precipitantes para el suicidio en adultos mayores, quienes tienen la tasa más alta de suicidio.
- Depresión: Es uno de los factores de riesgo más importantes, cuyos síntomas pueden variar en esta etapa de la vida respecto a otros rangos de edad.
- Pérdida de interés o abandono de actividades.
- Enfermedad crónica: De larga duración, especialmente si asocia dolor y/o discapacidad, o un diagnóstico de enfermedad terminal.
- Hospitalizaciones recurrentes o prolongadas.
- Cambios recientes o frecuentes de lugar habitual de residencia.
- Bajos ingresos o problemas financieros.
- Sentimientos de desesperanza, de ser una carga para los demás o de no pertenecer.
- Conflictos familiares y sentimientos adversos: Un estudio correlacional evidenció que estos son factores precipitantes y razones para morir más aludidas en personas mayores con intentos de suicidio.
- Dificultades funcionales: Problemas para realizar ciertas actividades o para seguir un tratamiento médico.

Señales de Advertencia del Suicidio
Las señales de advertencia no siempre son obvias y pueden cambiar de persona a persona. Sin embargo, reconocer estos signos es crucial para buscar ayuda a tiempo. Muchas personas que tratan de suicidarse hablan del tema antes de hacer el intento.
- Tener dificultad para concentrarse o pensar claramente.
- Regalar las pertenencias.
- Hablar acerca de marcharse o la necesidad de "dejar todos mis asuntos en orden".
- Cambio repentino en el comportamiento, sobre todo calma después de un período de ansiedad.
- Pérdida de interés en actividades que solía disfrutar.
- Tener comportamientos autodestructivos, como tomar alcohol en exceso, consumir drogas ilícitas o hacerse cortaduras en el cuerpo.
- Alejarse de los amigos o no querer salir.
- Tener problemas repentinos en el colegio o el trabajo.
- Hablar acerca de la muerte o el suicidio o incluso declarar el deseo de hacerse daño.
- Hablar acerca de sentirse sin esperanza o culpable.
- Cambiar los hábitos alimentarios o de sueño.
- Preparar maneras de quitarse su propia vida (como comprar un arma o muchas pastillas).
Estrategias de Prevención y Abordaje
El suicidio es complicado y trágico, pero a menudo se puede prevenir. La prevención del suicidio es más eficaz cuando colaboran varios sectores de la sociedad (salud, educación, empleo, justicia, medios de comunicación), ya que ningún enfoque puede atajar por sí solo un problema en el que influyen tantos factores. Las actividades deben ser amplias e integrales.
Intervenciones Clave Recomendadas por la OMS (Guía "Vivir la vida")
- Restringir el acceso a los medios utilizados para suicidarse: Por ejemplo, plaguicidas, armas de fuego y ciertos medicamentos.
- Educar a los medios de comunicación: Para que informen con responsabilidad sobre el suicidio, evitando sensacionalismo o glorificación.
- Fomentar aptitudes socioemocionales: En los adolescentes, y también adaptadas para adultos mayores, para mejorar la resiliencia y el afrontamiento.
- Detectar a tiempo, evaluar y tratar a las personas con conductas suicidas: Además de hacerles un seguimiento constante.
Estas medidas se deben acompañar de intervenciones básicas como el análisis de la situación, la colaboración multisectorial, la sensibilización, la creación de capacidad, la financiación, la vigilancia, y el seguimiento y la evaluación.
Prevención del suicidio: información para profesores
Intervenciones Breves y Psicoterapias
Planificación de Seguridad
Se ha demostrado que una planificación personalizada de seguridad ayuda a reducir los pensamientos y las acciones suicidas. Los pacientes trabajan con un proveedor de cuidados de la salud para elaborar un plan que describe formas de limitar el acceso a medios letales como armas de fuego, pastillas o venenos. El plan también enumera varias estrategias de afrontamiento, así como personas o recursos que pueden ayudar en una crisis.
Llamadas de Seguimiento
Hay investigaciones que han demostrado que cuando los pacientes en riesgo reciben llamadas telefónicas de apoyo que incluyen un monitoreo del riesgo y se les anima a participar en tratamientos y comportamientos seguros, así como a buscar ayuda, su riesgo de suicidio disminuye.
Psicoterapias
- Terapia Cognitivo Conductual (TCC): Ayuda a las personas a aprender nuevas formas de sobrellevar experiencias estresantes. Este tipo de terapia permite reconocer patrones de pensamiento y contemplar acciones alternativas cuando surgen pensamientos sobre el suicidio.
- Terapia Dialéctica Conductual (TDC): Ha demostrado reducir conductas suicidas en los adolescentes, y en adultos con trastorno límite de la personalidad. Un terapeuta capacitado en esta terapia ayuda a la persona a reconocer cuando sus sentimientos o acciones son perturbadores o poco saludables, y le enseña destrezas para sobrellevar mejor las situaciones desagradables.
Medicamentos y Atención Colaborativa
Medicamentos
Los medicamentos pueden beneficiar a algunas personas en riesgo de suicidio. A menudo, muchas personas en riesgo de suicidio tienen alguna enfermedad mental o problema de abuso de sustancias, y pueden beneficiarse de tomar medicamentos al mismo tiempo que reciben una intervención psicosocial. Es fundamental colaborar con los proveedores de atención médica para determinar el mejor medicamento, o una combinación de estos, así como la dosis adecuada.
La clozapina es un medicamento antipsicótico que se usa primordialmente para tratar a personas con esquizofrenia. A la fecha, es el único medicamento con una indicación específica de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) para reducir el riesgo de comportamientos suicidas recurrentes en pacientes con esquizofrenia o un trastorno esquizoafectivo.
Si le han recetado un medicamento, es importante hablar con un proveedor de atención médica para comprender los riesgos y beneficios, no dejar de tomarlo repentinamente sin consulta previa (ya que puede empeorar los síntomas o causar efectos de abstinencia), e informar de inmediato sobre cualquier preocupación por los efectos secundarios.
Atención Colaborativa
La atención colaborativa es un enfoque en función de equipos para la atención de la salud mental. Un administrador de atención de la salud conductual trabajará en coordinación con la persona, su proveedor de atención primaria y los especialistas en salud mental para establecer un plan de tratamiento. Si no sabe dónde conseguir ayuda, su médico u otro proveedor de atención médica puede referirle a un profesional de salud mental con licencia, como un psiquiatra o un psicólogo.
Obstáculos y Desafíos en la Prevención del Suicidio
Tabúes y Estigmatización
La estigmatización, especialmente en torno a los trastornos mentales y el suicidio, disuade de buscar ayuda a muchas personas que piensan en quitarse la vida o tratan de hacerlo y, por lo tanto, les impide recibir la ayuda que necesitan. La prevención del suicidio no se ha abordado debidamente a causa de la falta de sensibilización sobre su importancia para la salud pública y del tabú existente en muchas sociedades que impide hablar abiertamente sobre este tema. Es importante aumentar la sensibilidad de la sociedad y superar los tabúes para que los países avancen en la prevención del suicidio.
Calidad de los Datos
La disponibilidad y la calidad de los datos sobre el suicidio y las conductas autolesivas son insuficientes en todo el mundo. Esto se debe a la notificación insuficiente y la clasificación errónea de los casos de suicidio, probablemente más comunes que con otras causas de defunción debido a la estigmatización e incluso a la ilegalidad del suicidio en algunos países. Para prevenir eficazmente el suicidio es preciso intensificar la vigilancia y el seguimiento de los casos tanto de suicidio como de los actos autolesivos, mejorando la integridad y la calidad de los datos a nivel nacional.

Cómo Ayudar y Buscar Soporte
Comunicación y Apoyo
Si detectamos que una persona tiene pensamientos suicidas, es necesario no pasarlo por alto y asegurar que recibe ayuda. Aunque pueda parecer que los problemas no tienen solución y que el suicidio es la única forma de poner fin al dolor, los sentimientos suicidas son temporales y el tratamiento puede ayudar a recuperar la perspectiva y mejorar la vida.
A menudo, los familiares y amigos son los primeros en reconocer las señales de advertencia sobre el suicidio y pueden dar el primer paso para ayudar a un ser querido a encontrar tratamiento de salud mental. Sin embargo, si cree que alguien puede intentar suicidarse, nunca trate de manejar el problema por su cuenta.
Consejos para Abordar la Conversación
- Busque un momento adecuado, en privado y sin prisas, pero no espere el momento perfecto. Puede ser necesaria más de una conversación.
- Manifieste que quiere abordar un tema importante, desde el cariño o preocupación por el otro.
- Explique los motivos que le han llevado a conversar.
- Señale la necesidad de buscar ayuda competente.
- Una vez que una persona mayor ha pedido ayuda, es importante seguir acompañándola y, si es necesario, alertar a otras personas cercanas que puedan colaborar.
- Ofrezca ayuda con las gestiones necesarias para ser atendido en su red de salud y ayuda en temas prácticos que puedan facilitar la vida cotidiana.
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Prevención en el Entorno Doméstico
Evitar el alcohol y las drogas (diferentes a los medicamentos recetados) puede reducir el riesgo de suicidio. En hogares con niños o adolescentes, y extendiendo la precaución a los adultos mayores:
- Almacene todos los medicamentos recetados en una parte alta y bajo llave.
- No guarde alcohol en la casa o manténgalo bajo llave.
- No guarde armas de fuego en la casa. Si las tiene, guárdelas bajo llave y coloque las balas en un lugar separado.
Recursos para la Ayuda Inmediata
Los pensamientos o las acciones suicidas son un signo de angustia extrema y no se deben ignorar. Si usted o alguien que conoce está pensando en el suicidio, busque ayuda profesional de inmediato. En caso de emergencia, llame a su número local de emergencias. No deje a la persona sola, ni siquiera después de haber pedido ayuda. Las personas que intentan cometer suicidio con frecuencia creen erróneamente que les están haciendo un favor a sus amigos y parientes al irse de este mundo, pero sus intentos a menudo representan una llamada de auxilio.
Siempre tome en serio los intentos y amenazas de suicidio. La persona necesita atención de salud mental inmediata. No piense que la persona solo está tratando de llamar la atención.