Desafíos y Realidades de los Adultos Mayores en Chile

El envejecimiento poblacional en Chile es un fenómeno en constante crecimiento que presenta una serie de desafíos significativos para la sociedad. Las proyecciones realizadas sobre la base del Censo 2017 indican un aumento sostenido del número de personas mayores, lo que demanda una atención particular a sus condiciones de vida, participación social y bienestar.

Demografía del Envejecimiento en Chile

Según las proyecciones realizadas sobre la base del Censo 2017, el número de personas de 65 años y más en 2019 llegó a 2.260.222, cifra que representa el 11,9% del total de la población del país. La mayoría de este grupo se distribuye en las regiones Metropolitana, Valparaíso y Biobío.

Para el año 2035, sin embargo, se prevé un importante aumento de este grupo etario, que se compondrá de 3.993.821 adultos, los que equivaldrán al 18,9% del total de la población. Es más, las proyecciones indican que ese año todas las regiones evidenciarán un proceso creciente de envejecimiento poblacional. Además, todas, a excepción de Tarapacá, Antofagasta y Atacama, tendrían una mayor proporción de población mayor de 65 años respecto de la población menor de 15 años.

El envejecimiento sería más acentuado en las regiones de Ñuble, Valparaíso y Los Ríos, presentando un 24,6%, 22,2% y 22,0% de población mayor al final del período de proyección, respectivamente. Por comunas, 284 contarán con una mayor cantidad de población de 65 años o más respecto a la menor de 15 años.

Adultos Mayores Extranjeros

Según las cifras reportadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y el Departamento de Extranjería y Migración (DEM), se estima que a diciembre de 2019 había en el país un total de 42.308 adultos mayores extranjeros residentes habituales. Los extranjeros provenientes de Argentina son el colectivo más envejecido, es decir, son quienes tienen una mayor proporción de adultos mayores: 5,7% de ellos tiene 65 años y más. De la población peruana que reside en el país, en cambio, 3,0% son adultos mayores, porcentaje que llega a 2,9% entre los bolivianos, 1,7% entre los venezolanos, 1,4% entre los colombianos y 0,2% en el colectivo haitiano.

Mapa de Chile con distribución porcentual de adultos mayores por región

Situación Socioeconómica y Laboral

Participación en el Mercado Laboral

A su vez, 6,28% del total de ocupados en el país (trimestre octubre-diciembre 2019) pertenece al tramo etario de 65 años y más. Según la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del INE, en el trimestre octubre-diciembre de 2010 había 7.572.318 ocupados, de los cuales 332.687 (4,39% del total) tenían 65 años o más. De ese total, 321.015 tenían entre 65 y 69 años y una parte importante, es decir, 128.625, trabajaba en la Región Metropolitana.

La mayoría de los ocupados de esas edades laboran como asalariados del sector privado (124.235 personas) o son trabajadores por cuenta propia (117.499 adultos). A su vez, de los 570.305 adultos mayores ocupados, 249.290 tienen 70 años y más. De ellos, 107.055 trabajan en la Región Metropolitana, 130.235 son trabajadores por cuenta propia y 61.802 asalariados del sector privado.

Para igual trimestre (octubre-diciembre 2019), la tasa de ocupación de adultos mayores fue 24,8% (la del total a nivel país fue 58,6%), mientras que la tasa de desocupación para este grupo etario se situó en 2,7% (la del total nacional fue 7,1%).

Condiciones Laborales y Desafíos Económicos

Sin embargo, las cifras reportan que las condiciones laborales de este grupo etario no son del todo alentadoras: según la ENE, la tasa de ocupación informal más alta se evidencia constantemente en el tramo de 65 años y más. En el trimestre octubre-diciembre 2019, por ejemplo, la tasa se situó en 55,1% para los adultos mayores, con un incremento de 1,4 puntos porcentuales (pp.) en doce meses. Las bajas pensiones, aquellas jubilaciones que obligan a los adultos mayores a seguir trabajando hasta avanzada edad, fueron parte de los motivos del estallido social de hace un año.

Infografía: Tasas de ocupación e informalidad laboral por tramo etario en Chile

Desafíos Sociales y de Salud Mental

La Soledad y el Bienestar Social

La investigación realizada por el Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo detalla que más de medio millón de adultos mayores chilenos viven solos, siendo la soledad y la falta de conexiones unas características que impactan negativamente su salud. El informe revela que un 24% de los adultos mayores se siente insatisfecho con su vida social, mientras que el 63% se siente conforme. Uno de los desafíos más apremiantes es el aumento de los hogares unilaterales, donde un 14,6% de la población mayor de 60 años vive sola. Esta cifra ha aumentado significativamente en los últimos cinco años debido a la disminución de las tasas de fecundidad.

Además, el 50% de los mayores no conoce a alguien que pueda ayudar a conseguir trabajo, lo que subraya la necesidad de fortalecer las redes de apoyo. Debemos darnos el tiempo de escuchar sus necesidades, de respetar sus intereses y de favorecer la autonomía en independencia de los adultos mayores, para que esta etapa se viva plenamente con sus dificultades, pero también con sus fortalezas.

Adultos mayores enfermos de soledad

Salud Mental y Percepción de Maltrato

Todo ello tiene un reflejo en su salud mental. Mientras el 30,7% de los adultos mayores dice tener síntomas depresivos, el 43,5% percibe algún grado de soledad en su vida, lo que se suma a un aumento en la sensación de maltrato de la sociedad por este sector etario. Por ejemplo, 34,3% dice que no recibe un buen trato en los consultorios u hospitales, 25,4% dice que siente maltrato de los servicios públicos y municipios, y 13,3% percibe lo mismo de sus familias.

La encuesta muestra una alta prevalencia de la ansiedad: 48,2% se considera una persona preocupadiza, 41,1% se siente nervioso a menudo y 34,7% afirma que se pone ansioso por sus propios pensamientos.

Calidad de Vida y Acceso a Oportunidades

Percepción General de la Calidad de Vida

Así lo revela la Quinta Encuesta Nacional de Calidad de Vida en la Vejez 2019 UC-Caja Los Andes, que muestra una caída significativa en casi todos los indicadores que el estudio analiza desde su primera versión de 2007. Entre los adultos mayores consultados, el 32,9% dijo estar insatisfecho con su vida, cifra que en 2016 fue del 27,6% y que en los últimos años venía bajando. También hubo un repunte entre quienes tienen apuros económicos: el 31,6% dice que el dinero no les alcanza para satisfacer sus necesidades, frente al 23,7% que afirmaba lo mismo en 2016.

Además, es primera vez en las cinco ediciones del estudio, que se realiza cada tres años, que caen bruscamente las necesidades resueltas de los adultos mayores: 54,1% decía que tenía resuelta su situación de salud (65,7% en 2016) y 43,2% afirmaba tener satisfecha su necesidad económica (61,8% hace tres años). Algo similar ocurre con las necesidades de alimentación, vivienda, afecto y cariño, recreación y transporte.

Según las expertas a cargo del estudio, la percepción de vida está tan deteriorada no necesariamente porque el país empeoró para ellos, sino que influyó el estallido social: les hizo darse cuenta de qué tan mal estaban y de que sí es posible acceder a una vida mejor. Macarena Rojas, directora del Programa Adulto Mayor UC, dice que tras la crisis “se podría especular que hubo un aumento de las expectativas de los adultos mayores, porque se instaló la demanda por mejores pensiones, por un mejor sistema de salud, y ellos compararon eso con lo que tienen hasta ahora. Se dan cuenta de que no están satisfechos y quizás eso subió el umbral de lo que esperan obtener”.

También influiría el hecho de que muchos adultos mayores siguen trabajando hasta avanzada edad, por lo que el estallido les abre esperanzas de cambiar sus condiciones de vida. Otro factor que influye en una menor percepción de la calidad de vida, plantea la experta, es la “acumulación de desigualdad”. Es decir, las personas que acceden a menos educación cuando son jóvenes, acceden durante su vida a empleos más precarios y a una peor salud, lo que va ampliando la brecha frente a quienes sí tuvieron esas oportunidades.

Gráfico de barras: Comparativa de satisfacción de necesidades básicas en adultos mayores (2016 vs 2019)

Brecha Digital y Acceso a Tecnología

Soledad Herrera, socióloga y directora técnica de la encuesta, también cree que la baja en los indicadores se debe al cambio de percepción que la gente tiene sobre sus vidas luego del estallido. Pero explica que hay una gran heterogeneidad en los resultados, dependiendo del nivel educacional al que accedieron los consultados. “La mitad de los adultos mayores no superaron una educación básica y eso cruza todo, incluso sus relaciones con otros. Lo vemos en la pandemia, donde ha sido esencial el uso de celulares. Hay gente que accede a ellos y otros que no”, explica.

Por ejemplo, el 42,5% dice tener acceso a un teléfono inteligente, cifra que cae al 13% si se observa solo a quienes tienen más de 80 años. “Aquí el problema no es solo el acceso, sino que el conocimiento sobre la tecnología. Los mayores de 80 años se ponen nota 2,9 en cuanto a su capacidad para usar celulares, y los de 60 años se ponen nota 4,6”, dice Herrera.

Autonomía Funcional y Necesidades Diarias

Capacidad para Actividades Cotidianas

Según estudios recientes, la mayoría de los adultos mayores de 60 años declara poder realizar actividades básicas de la vida diaria sin recibir ayuda. Sin embargo, estas proporciones disminuyen en la medida en que las personas envejecen. Por otro lado, las actividades instrumentales de la vida diaria implican un nivel de dificultad mayor para las personas que han sido parte de estos estudios, algunas de ellas son “ir a otros lugares solo” y “hacer solo las compras de alimentos” particularmente complejas de realizar, alcanzando niveles bajo el 46% de llevarlas a cabo por parte de personas de 80 años y más de edad.

Participación y Actividades Recreativas

Debido a la etapa del ciclo vital en que se vive, la mayoría de los adultos mayores van perdiendo roles significativos en lo cotidiano, producto de los procesos de jubilación y la pérdida del rol de trabajador. Este vacío parece no ser ocupado por nuevas actividades, razón por la cual una proporción mayor al 50% de las personas mayores de 60 años prefiere no salir de casa a hacer nuevas actividades. Respecto de las actividades recreativas realizadas por nuestros adultos mayores, según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida, más del 50% declara no realizar actividad física.

Por otro lado y más urgente aún es la necesidad de abordar las problemáticas actuales antes que los desafíos planteados anteriormente, ya que nos encontramos con condiciones de salud y niveles de dependencia en los adultos mayores en estado crítico.

El Envejecimiento en el Debate Público y la Responsabilidad Social

Visibilizando el "Viejismo" y Enfoque de Derechos

Los resultados de la encuesta surgen en medio del debate constitucional, donde los expertos creen que los adultos mayores deberían ser materia de discusión. Macarena Rojas dice que se necesita visibilizar el “viejismo”, es decir, la discriminación hacia personas mayores, tal como ha ocurrido con el machismo y el racismo, pues está presente en la idiosincrasia chilena. “Hay que incorporar un enfoque de derechos y una mirada que tiene que ver con el curso de la vida. La gente ve a los adultos mayores como otro lejano, como si no fuésemos a envejecer. Pensar en ellos es pensar en la sociedad en que nos gustaría envejecer. Trabajar por los adultos mayores es trabajar por todos nosotros”, puntualiza.

Responsabilidad por el Bienestar

Incluso datos del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) señalan que la mayoría de los chilenos atribuye la principal responsabilidad por el bienestar de los adultos mayores a los gobiernos (57%), en otras palabras, al sistema político. En un segundo lugar, con 34%, asignan esta responsabilidad a sus redes familiares.

tags: #adultos #mayores #no #tienen #sede