Guía Práctica de Medicamentos para Adultos Mayores

La medicina moderna ha contribuido significativamente a ciclos de vida más extensos, una salud mejorada y una mejor calidad de vida en general. Los medicamentos son el tratamiento más común para muchas enfermedades y condiciones que afectan a personas mayores y con discapacidades. Hoy en día, las medicinas no solo tratan y curan enfermedades que antes no se podían, sino que también asisten en el diagnóstico temprano, previenen enfermedades amenazantes, alivian el dolor y el sufrimiento, y permiten que las personas con enfermedades terminales vivan de manera más cómoda.

Sin embargo, para los adultos mayores y personas con discapacidades, los medicamentos, sean de venta con receta, de venta libre, drogas sociales como el alcohol, o remedios y medicinas alternativas y herbales, pueden ser una espada de doble filo. Cuando no se utilizan de manera apropiada, efectiva y segura, pueden tener consecuencias devastadoras. Los cambios asociados al envejecimiento y la discapacidad hacen que las personas sean más propensas a sufrir problemas relacionados con medicamentos (PRM). No obstante, las investigaciones han demostrado que estos problemas a menudo se pueden prevenir. Los cuidadores juegan un papel clave en ayudar a identificar cuándo se está presentando un PRM posible o real, lo que puede evitar consecuencias costosas y negativas como admisiones a hospitales o residencias de ancianos. Aproximadamente un cuarto de todas las admisiones a hogares de ancianos se debe, al menos en parte, a la incapacidad de tomar un medicamento correctamente.

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La correcta gestión de medicamentos en personas mayores es uno de los temas más importantes y, a la vez, más delicados dentro del cuidado diario. A medida que se cumplen años, es común que aumente el número de tratamientos para controlar diferentes enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes o problemas cardiovasculares. Una correcta gestión no solo evita complicaciones médicas, sino que también mejora la calidad de vida de la persona mayor.

Los Medicamentos en la Población Adulta Mayor: Consumo y Riesgos Asociados

Los adultos mayores son grandes usuarios de medicamentos. Un tercio de las prescripciones de fármacos se realizan en esta población, una cifra llamativa si se considera que corresponden a una proporción menor de la población total. Además de la prescripción formal, un 40% de los adultos mayores usa regularmente al menos un fármaco de venta libre, los cuales con alta frecuencia no son reportados en los registros médicos. El uso simultáneo de múltiples fármacos es también muy frecuente, con un 65% de los adultos mayores que usan regularmente más de tres medicamentos, y un 20% que toman hasta 10 prescripciones en una misma semana.

Esta alta tasa de uso de medicamentos está asociada a un riesgo elevado de reacciones adversas a medicamentos (RAM) y otros desenlaces negativos. La prevalencia de reacciones adversas a medicamentos fluctúa entre un 5% y un 50%, y algunos estudios sugieren que estas cifras podrían subestimar la prevalencia real. Estas reacciones adversas tienen efectos clínicos relevantes, incluyendo hospitalizaciones (entre el 5 y el 25% de las hospitalizaciones de adultos mayores en sala general), caídas y un aumento de la mortalidad.

Problemas Relacionados con Medicamentos (PRM) y sus Manifestaciones

Es fundamental entender qué significan los problemas relacionados con medicamentos (PRM) para reconocer sus signos y síntomas, y tomar medidas adecuadas para reducir su incidencia. Los efectos de los medicamentos pueden impactar directamente el funcionamiento diario de las personas mayores y con discapacidades. Estos efectos o "síntomas" de PRM pueden incluir:

  • Somnolencia en exceso
  • Confusión
  • Depresión
  • Delirio
  • Insomnio
  • Síntomas similares al Parkinson
  • Incontinencia
  • Debilidad muscular
  • Pérdida de apetito
  • Caídas y fracturas
  • Cambios en el habla y la memoria

Cuando aparecen estos síntomas, deben considerarse como indicadores de advertencia para los cuidadores de que pudiera estar ocurriendo un PRM.

Tipos Comunes de Problemas Relacionados con Medicamentos

Los PRM pueden manifestarse de diversas formas:

  • Necesidad de nuevos medicamentos: Este problema ocurre cuando una persona presenta una condición médica que exige un medicamento nuevo o adicional, pero no se ha proporcionado ninguno. Ejemplos comunes entre la población mayor e incapacitada incluyen el dolor y la depresión, que a veces no se diagnostican, no se tratan debidamente o no se tratan en absoluto. A menudo, algunos profesionales de la salud asumen que estas condiciones son una "parte normal del envejecimiento", lo que puede llevar a un tratamiento inadecuado y a una reducción del funcionamiento y la participación social. Es esencial una evaluación apropiada por los profesionales de la salud y que los adultos mayores y sus cuidadores se sientan cómodos discutiendo todos los síntomas.
  • Medicamentos innecesarios: Se presenta cuando un paciente está tomando un medicamento para el cual ya no existe una razón médica válida, o si recibe una terapia de combinación cuando una sola medicina podría ser igual de efectiva. Esto expone al paciente a posibles efectos tóxicos y representa un costo innecesario.
  • Medicamento incorrecto: Ocurre cuando se toma un medicamento equivocado para una condición médica específica. Esto puede incluir una forma de dosis inapropiada, un medicamento que no responde a la condición, uno que no está indicado para el tratamiento o cuando existe una alternativa más efectiva. Pacientes y cuidadores deben tener un claro entendimiento de qué esperar de cada medicamento y contactar al médico si el resultado es diferente.
  • Una dosis muy baja: Este tipo de PRM sucede cuando se ha recetado o tomado muy poco del medicamento correcto para una condición médica.

Factores que Contribuyen a los PRM en Adultos Mayores

El origen de este mayor riesgo de presentar eventos adversos a medicamentos por la población adulta mayor es multifactorial.

Cambios Fisiológicos Asociados al Envejecimiento

El envejecimiento se acompaña de una serie de cambios fisiológicos que influyen en los procesos farmacocinéticos y farmacodinámicos de muchos medicamentos, modificando su índice terapéutico, es decir, la relación entre las concentraciones de fármaco necesarias para producir efectos terapéuticos y tóxicos. Estos cambios afectan la absorción, distribución, metabolismo y excreción de los fármacos.

  • Absorción: El envejecimiento se asocia a cambios en el tracto gastrointestinal, como una menor producción de ácido por el estómago y el enlentecimiento de la motilidad, lo que puede disminuir la biodisponibilidad de medicamentos que requieren un medio ácido para su absorción.
  • Distribución: Cambios en la composición corporal, como la disminución del contenido de agua corporal total, el aumento en el componente graso y la mayor frecuencia de hipoalbuminemia, alteran la distribución de los medicamentos. Esto implica un menor volumen de distribución para fármacos hidrosolubles (como litio, digoxina y antibióticos aminoglucósidos), que pueden alcanzar concentraciones más altas a dosis habituales.
  • Metabolismo: El hígado sufre cambios morfológicos y funcionales que disminuyen su capacidad de metabolizar fármacos, especialmente aquellos que requieren reacciones enzimáticas de Fase I (como algunas benzodiazepinas), lo que puede llevar a la acumulación del fármaco o de metabolitos activos.
  • Excreción: La velocidad de filtración glomerular (VFG) cambia significativamente con el envejecimiento, impactando la capacidad excretora de fármacos. La reducción de la VFG causa frecuentes eventos adversos dosis-dependientes si el ajuste de dosis no se considera.

Más allá de cada cambio fisiológico, es importante mantener una visión global del paciente adulto mayor y su entorno, considerando sus cambios cognitivos, sociales, fisiológicos y funcionales. Cerca del 25% de las RAM en población mayor son secundarias a errores del propio paciente.

Infografía:

Polifarmacia y Polipatología

  • Polifarmacia: Se refiere al uso concomitante de varios fármacos, generalmente más de cinco. El riesgo de interacciones farmacológicas aumenta progresivamente con el número de medicamentos. La polifarmacia se asocia con un mayor riesgo de desarrollar síndromes geriátricos como caídas, delirio, deterioro cognitivo e incontinencia, afectando la funcionalidad y la calidad de vida. También disminuye la adherencia a las terapias y se asocia a la "cascada de la prescripción", donde los efectos secundarios de un fármaco se interpretan erróneamente como una nueva condición que requiere otro medicamento.
  • Polipatología: Es una condición frecuente en adultos mayores, donde dos tercios de las personas de edad avanzada tienen dos o más comorbilidades crónicas. Esta alta tasa de pluripatología lleva a un mayor uso de medicamentos y a una mayor probabilidad de fallas en órganos relevantes para los procesos farmacocinéticos (hígado, riñones), aumentando el riesgo de interacciones.

Medicamentos Potencialmente Inapropiados (MPI)

Existe un grupo de medicamentos conocidos como potencialmente inapropiados (MPI), que tienen un riesgo aumentado para el desarrollo de RAM, insuficiente evidencia de sus beneficios y se consideran menos seguros para determinadas condiciones de salud en comparación con otras alternativas terapéuticas. Criterios como los de Beers y STOPP se utilizan para identificarlos y reducir su prescripción.

Ejemplos de MPI incluyen:

  • Fármacos anticolinérgicos: Bloquean la acción de la acetilcolina, un neurotransmisor crucial para la memoria, el aprendizaje, la concentración y el control de funciones cardíacas, urinarias y digestivas. Aunque se usan para tratar temblores, náuseas y vejiga hiperactiva, pueden causar efectos secundarios dañinos en adultos mayores, como confusión, visión borrosa, estreñimiento, sequedad en la boca, aturdimiento, pérdida de equilibrio y problemas para orinar.
  • AINEs para el manejo crónico del dolor: No se recomienda su uso crónico en adultos mayores debido al mayor riesgo de enfermedad ulcerosa o hemorragia digestiva, empeoramiento de enfermedades cardiovasculares, interacciones con anticoagulantes y hasta hiponatremia.
  • Benzodiazepinas de vida media larga: Existe un amplio consenso en evitar su uso crónico en adultos mayores.

Los adultos mayores tienen el doble de probabilidades de presentar efectos secundarios ocasionados por un medicamento, y estos efectos pueden ser más intensos. Otros factores que pueden afectar el uso de un medicamento son el consumo de nicotina, cafeína o alcohol, la alimentación y los cambios en la afección médica. Es crucial comunicarse con el profesional de atención médica si se presenta algún efecto secundario.

El Papel Fundamental de Pacientes, Cuidadores y Profesionales de la Salud

Cuando los pacientes, cuidadores, médicos y farmacéuticos funcionan como un equipo, se pueden evitar los problemas relacionados a medicamentos, contribuyendo a mejores resultados y un funcionamiento diario mejorado. Esta guía ofrece consejos sobre qué hacer con respecto a los desafíos del uso de medicamentos.

Comunicación Abierta con el Equipo Médico: Preguntas Clave

Una responsabilidad de los pacientes y sus cuidadores es prepararse completamente para las citas médicas. Antes de las visitas, es útil escribir todo lo que se quiera hablar, incluyendo preguntas importantes relacionadas con los medicamentos. Tome notas durante las citas y revíselas después. Algunas preguntas adicionales que se pueden hacer a los médicos y farmacéuticos incluyen:

  • ¿Por qué se receta esta medicina y cómo funciona en mi cuerpo?
  • ¿Cómo se espera que me sienta una vez que comience a tomarla y cómo sabré si funciona?
  • ¿Existe un período de tiempo típico luego del cual mis síntomas podrían mejorar?
  • ¿Por cuánto tiempo tendré que tomar la medicina? ¿Necesitaré una reposición?
  • ¿Interactuará esta medicina con otros medicamentos (de receta y de venta libre) o suplementos que esté tomando ahora?
  • ¿Debo tomar esta medicina con las comidas? ¿Existe algún alimento o bebida (como el jugo de uvas) que debería evitar?
  • ¿Es seguro beber alcohol mientras tomo esta medicina? ¿Existe alguna actividad que debería evitar?
  • ¿Se puede masticar, triturar, disolver o mezclar esta medicina con otras?
  • ¿Qué posibles problemas podría experimentar con esta medicina? ¿Cómo podría prevenir que ocurran estos problemas?
  • ¿En qué punto debería reportar problemas con la medicina?
  • ¿Qué debería hacer si olvido una dosis o tomo una dosis muy alta?
  • ¿Cuál es el costo de la medicina recetada? ¿Existe una receta alternativa menos costosa o una versión genérica?
  • ¿Tiene información escrita acerca de la medicina que pueda llevarme a casa?
  • ¿La farmacia provee servicios especiales como entrega a domicilio o una revisión exhaustiva de medicamentos?

2. Las 5 preguntas básicas para el farmacéutico.

El Rol del Cuidador en la Administración de Medicamentos

Como persona cuidadora, puedes ayudar a que el adulto mayor tome el medicamento apropiado en el momento adecuado. Para ello, es básico conocer la medicación a administrar, para qué sirve cada una y observar si el efecto producido es el esperado. Un alto porcentaje de cuidadores ayudan a sus amigos o a parientes a administrar los medicamentos. Los cuidadores de personas con la enfermedad de Alzheimer y otros trastornos de memoria reportan comúnmente problemas en hacer que sus familiares o amigos tomen los medicamentos a tiempo, en la cantidad correcta y según se lo disponga.

En encuestas, los cuidadores a menudo reportan que su información de los medicamentos de su ser querido, sus usos previstos, instrucciones de uso, efectos secundarios y posibles interacciones, es mayor a la información que poseen los mismos receptores de cuidados.

Estrategias Prácticas para la Gestión de Medicamentos

Los adultos mayores, personas con discapacidades y cuidadores pueden enfrentar desafíos al tomar medicamentos. Resolver estos problemas puede conducir a resultados mucho mejores. Los consumidores y cuidadores deben alertar a sus médicos y farmacéuticos de cualquier dificultad que tengan.

Desafíos y Soluciones Comunes

  • Memoria: Dificultad al recordar tomar los medicamentos.
    • Los farmacéuticos pueden facilitar una variedad de cajas de píldoras especiales (pastilleros) u otros avisos. Estos dispositivos van desde recipientes simples con compartimientos etiquetados, hasta dispositivos altamente tecnológicos que emiten pitidos o cuentan las aperturas de un envase.
    • Para aquellos con trastornos severos de memoria, los cuidadores son clave para la administración apropiada de todas las medicinas.
    • Algunas organizaciones ofrecen llamadas telefónicas recordatorias de medicamentos para personas mayores con problemas de memoria.
  • Visión: Dificultad para leer etiquetas en recetas y productos de venta libre.
    • Los farmacéuticos pueden facilitar etiquetas en letra grande.
    • Los proveedores de cuidados de salud y cuidadores pueden leer la información en productos de venta libre.
    • Los lentes de aumento pueden ser muy útiles.
  • Audición: Dificultad para escuchar instrucciones de profesionales de cuidados de salud.
    • Pedir a los médicos, enfermeras y farmacéuticos hablar más alto y/o tomar nota de información importante.
    • Los cuidadores también pueden ser "los oídos" de adultos mayores con trastornos de la audición.
  • Destreza: Dificultad para abrir botellas, incapacidad para romper tabletas, problemas manipulando medicinas como gotas para los ojos, inhaladores o inyecciones.
    • Hay disponibles tapas de botellas grandes y fáciles de abrir para medicinas de venta con receta.
    • Si la dosis requiere la mitad de una tableta, el farmacéutico puede dividir las tabletas.
    • Los cuidadores son clave para ayudar con la administración de gotas para los ojos, medicamentos de inhalación, inyecciones y otras formas de dosis que exigen habilidades motrices finas.
    • Las farmacias pueden facilitar hojas de instrucciones para la administración de medicinas.
  • Ingestión: Dificultad para ingerir tabletas o cápsulas.
    • Muchos productos están disponibles en una variedad de formas de dosis como líquidos, parches para la piel o supositorios, reduciendo considerablemente las dificultades.
    • Consulte a su farmacéutico acerca de formas de dosis alternativas, la posibilidad de triturar pastillas o mezclarlas con alimentos blandos o líquidos (si es seguro).
  • Logística de planificación: Planificar muchos medicamentos distintos a lo largo del día.
    • Uno de los desafíos más grandes es convertir planes de medicamentos en rutinas diarias. Los pastilleros y otros avisos pueden ayudar.
    • Es esencial que personas mayores y cuidadores diseñen un plan que se adapte a su rutina diaria. Por ejemplo, se pueden utilizar las horas de comidas o de ir a la cama como pistas para planificar los medicamentos si estas se planifican con regularidad.
    • Los médicos y los farmacéuticos pueden ayudar en el desarrollo de un plan que se adapte mejor a su horario.

Consejos Generales para Cuidadores

Para administrar de manera eficaz y segura la medicación a personas dependientes mayores, considere los siguientes consejos:

  • Infórmese del nombre de cada medicamento, para qué sirve, su forma de aplicación, la dosis y el número de tomas diarias. También sobre la duración del tratamiento y precauciones especiales.
  • Guarde cada medicamento con su envase y prospecto en un lugar seguro, y organícelos por categoría (ej. fármacos orales juntos).
  • No mezcle fármacos sin asegurarse previamente con el especialista. Tampoco utilice medicamentos de venta libre que no hayan sido previamente prescritos.
  • Controle la fecha de caducidad de cada fármaco y anote el día de apertura si tiene fecha límite de consumición.
  • Cumpla con los horarios de administración. Asociar la toma de medicamentos con actividades cotidianas (como desayunar, almorzar o cepillarse los dientes) ayuda a fijar el hábito.
  • Haga un esquema con los horarios para recordar más fácilmente las tomas, especialmente si son numerosos.
  • Pregunte al médico o farmacéutico al iniciar el tratamiento qué hacer en caso de olvidar una dosis.
  • Si tiene a varias personas a su cuidado, la medicación de cada una debe estar separada y bien identificada.
  • Evite tener a la vista otros fármacos que no formen parte del tratamiento actual y mantenga cualquier medicamento fuera del alcance de los niños.

Sistemas para Organizar la Administración de la Medicación

Administrar la medicación de manera efectiva requiere un sistema organizado y meticuloso. Es clave mantener un registro actualizado de los medicamentos.

  • Pastilleros: Existen pastilleros semanales o diarios. Puede etiquetar cada compartimento con el día de la semana y el momento del día (mañana, tarde, noche).
  • Registro de medicamentos: Cree una hoja de registro actualizado de todos los medicamentos, incluyendo nombres, dosis, horarios de administración y fechas de inicio/fin. Puede ser a mano, en una hoja de cálculo o en una aplicación móvil.

Es fundamental establecer horarios regulares y una rutina diaria consistente. Estrategias para recordar la toma incluyen:

  • Alarmas: Configure alarmas en relojes, teléfonos móviles o dispositivos inteligentes.
  • Aplicaciones de recordatorio: Utilice apps que permitan programar recordatorios personalizados con alertas.

Supervisión y Apoyo Continuo

Es importante ofrecer supervisión y apoyo continuo para garantizar que la persona mayor tome sus medicamentos de manera adecuada y puntual:

  • Respete la privacidad y la dignidad de la persona mayor al ayudarla, realizando las tareas de manera discreta.
  • Brinde apoyo emocional, escuchando sus preocupaciones y buscando respuestas.
  • Esté atento a los posibles efectos colaterales y secundarios, incluyendo cambios en el carácter o estado emocional.
  • Evite el aislamiento de la persona mayor; estar en tratamiento médico no debe impedir la actividad física y social.

Comunicación y Seguimiento con el Equipo Médico

Una comunicación efectiva con el equipo médico es fundamental para garantizar una administración segura y adecuada de la medicación:

  • Mantenga un registro de todos los medicamentos y cualquier cambio en los síntomas, y llévelo a todas las consultas.
  • No dude en hacer preguntas y aclarar dudas. Pida explicaciones adicionales si algo no está claro.
  • Informe a los médicos sobre cualquier cambio en la medicación, como nuevas prescripciones, cambios en las dosis o posibles efectos secundarios observados.
  • Participe activamente en las decisiones relacionadas con la medicación, discutiendo las opciones con la persona implicada y el médico para elaborar un plan seguro y efectivo.

La gestión de medicamentos en personas mayores es un pilar básico de su bienestar.

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