Envejecer no significa dejar de moverse; todo lo contrario, el ejercicio es una de las maneras más seguras y eficaces para mantener y mejorar la salud. Precisamente, son las personas mayores quienes pueden beneficiarse del ejercicio aún más que los jóvenes, ya que la actividad física es una herramienta clave para mejorar la calidad de vida en múltiples aspectos y mantener la autonomía necesaria para las actividades diarias.

Importancia del movimiento en la tercera edad
La actividad física se define como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que resulta en un gasto de energía. Según la Organización Mu
Gimnasia y Actividad Física para Adultos Mayores: Clave para un Envejecimiento Activo
Envejecer no significa dejar de moverse; todo lo contrario. La actividad física es una de las maneras más seguras y eficaces para mantener y mejorar la salud, y precisamente las personas mayores son quienes pueden beneficiarse del ejercicio aún más que los jóvenes. Según cifras, solo en Chile, existen casi tres millones de adultos mayores, lo que corresponde a más del 16% de la población, una demografía significativa que resalta la importancia de abordar su bienestar. La actividad física en edades avanzadas no solo es una manera de mantenerse en forma, sino que también es una herramienta clave para mejorar la calidad de vida en múltiples aspectos. Independientemente del estado de salud, la mayoría puede beneficiarse de ser activo físicamente.

Los Cambios Físicos con la Edad y la Necesidad de Movimiento
A medida que envejecemos, nuestro cuerpo experimenta diversas transformaciones progresivas que pueden afectar la funcionalidad y autonomía. Los músculos pueden debilitarse, una condición conocida como sarcopenia; los huesos pueden volverse más frágiles (osteoporosis); el equilibrio puede disminuir y las articulaciones se vuelven más rígidas (artritis). Estos cambios pueden dificultar las actividades cotidianas y aumentar el riesgo de caídas y lesiones. Sin embargo, la práctica regular de ejercicio puede contrarrestar estos efectos, ayudando a mejorar la fuerza, la flexibilidad, el equilibrio y la resistencia, lo que marca una gran diferencia en el desempeño de las tareas diarias.

La Importancia Fundamental del Ejercicio en la Tercera Edad
El ejercicio es un pilar esencial para la salud y el bienestar en los adultos mayores. Ofrece numerosos beneficios físicos, mentales y emocionales que contribuyen a una mejor calidad de vida y a un envejecimiento activo. El doctor Gonzalo Fernández, deportólogo, destaca que el ejercicio permite a los adultos mayores mantener una condición física adecuada para realizar las actividades de la vida diaria sin problemas ni depender de otras personas.
Beneficios Físicos
- Mejora la fuerza y la masa muscular: Los ejercicios regulares de entrenamiento de fuerza ayudan a mantener e incluso desarrollar la masa muscular, mejorando la fuerza general y facilitando las tareas cotidianas. Además, una mayor masa muscular exige menos esfuerzo cardiovascular para el mismo grado de trabajo.
- Mejora la flexibilidad y la salud de las articulaciones: Actividades como el estiramiento y el yoga mantienen las articulaciones sanas y flexibles, aliviando la rigidez y reduciendo el riesgo de lesiones.
- Mejora el equilibrio y reduce el riesgo de caídas: Ejercicios específicos de equilibrio, como el tai chi o el pararse sobre una pierna, mejoran la estabilidad y la coordinación, lo cual es crucial para prevenir caídas, una causa común de lesiones en adultos mayores.
- Aumenta la salud cardiovascular: Los ejercicios aeróbicos fortalecen el corazón y mejoran la circulación, lo que reduce el riesgo de enfermedades cardíacas, disminuye la presión arterial y ayuda a controlar los niveles de colesterol. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que las personas mayores físicamente activas tienen menor tasa de mortalidad debido a enfermedades como patologías cardiovasculares.
- Ayuda a la densidad ósea: Los ejercicios con pesas, como caminar o trotar ligeramente, contribuyen a mantener la densidad ósea, previniendo la osteoporosis.
- Mejora la resistencia: La actividad física regular aumenta la capacidad para realizar actividades durante períodos más prolongados sin fatiga.
- Ayuda a controlar el peso: El ejercicio es clave para mantener un peso saludable, quemando calorías y desarrollando músculo, lo que también previene enfermedades relacionadas con la obesidad como la diabetes y la hipertensión.
Beneficios para la Salud Mental y Cognitiva
- Mejora el estado de ánimo y reduce la depresión: La actividad física estimula la liberación de endorfinas, conocidas como hormonas del "bienestar", lo que mejora el estado de ánimo y reduce los síntomas de depresión y ansiedad.
- Mejora la función cognitiva: El ejercicio mejora la salud del cerebro al aumentar el flujo sanguíneo y promover el crecimiento de nuevas células cerebrales, lo que puede mejorar la memoria, la atención y la función cognitiva general, reduciendo el riesgo de demencia.
- Reduce el estrés y la ansiedad: Ayuda a reducir las hormonas del estrés como el cortisol, proporcionando relajación mental.
- Mejora la calidad del sueño: El ejercicio regular ayuda a regular los patrones de sueño, beneficiando a los adultos mayores que experimentan insomnio.
Beneficios Sociales y Emocionales
- Proporciona interacción social: Las clases grupales o los clubes de caminatas ofrecen oportunidades para la interacción social, combatiendo la soledad y brindando un sentido de comunidad.
- Promueve la independencia: Mantener un buen estado físico permite a los adultos mayores realizar tareas diarias de forma independiente, fomentando la autonomía y la autosuficiencia.
- Fomenta la rutina y la estructura: Una rutina de ejercicio regular añade estructura al día, lo cual es beneficioso para quienes están jubilados.
La gimnasia para mayores es un conjunto de ejercicios físicos adaptados a las capacidades y necesidades de las personas en la tercera edad, con el objetivo principal de mantener la autonomía, prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida.
Tipos de Actividad Física Recomendados
Un programa de ejercicio integral para adultos mayores debe incluir una combinación de diferentes tipos de actividades para maximizar los beneficios.
Actividad Aeróbica
- Caminar
- Nadar
- Bailar
- Andar en bicicleta
La OMS recomienda 150 minutos de actividad aeróbica moderada durante la semana, o 75 minutos de ejercicio aeróbico vigoroso, o una combinación de ambos. Esto puede distribuirse en 30 minutos de actividad moderada cinco o más veces a la semana.
Entrenamiento de Fuerza
- Uso de pesas ligeras (por ejemplo, 1 kg o 2 libras)
- Bandas de resistencia
- Ejercicios con el peso corporal (como levantarse de una silla)
El entrenamiento de fuerza es crucial para aumentar la masa muscular y mejorar la funcionalidad física. Se recomienda realizar de 12 a 20 repeticiones con cargas ligeras, aumentando progresivamente la intensidad. Un mayor número de repeticiones con menos peso reduce el riesgo de lesiones. La fuerza disminuye con la edad, y su mejora puede aumentar significativamente la velocidad al caminar y al subir escaleras.
Ejercicios de Flexibilidad y Equilibrio
- Rutinas de estiramiento
- Yoga
- Pilates
- Tai Chi
- Ejercicios como pararse sobre una pierna o usar tablas de equilibrio (para el equilibrio)
Es importante practicar actividades para mejorar la flexibilidad (al menos 3 veces por semana, preferiblemente después del ejercicio) y el equilibrio. Si bien los ejercicios de equilibrio específicos buscan desafiar el centro de gravedad, el desarrollo de la fuerza y la flexibilidad en general son más eficaces para prevenir caídas al aumentar la estabilidad articular y la capacidad de mantener la posición corporal.
Ejercicio de Bajo Impacto para personas con ARTROSIS (Cardio para Adultos Mayores) | Mariana Quevedo
Pautas para una Rutina de Gimnasia Segura y Efectiva
Incorporar actividad física a la rutina diaria es esencial, pero debe hacerse de forma segura y adaptada a las circunstancias individuales.
Consulta Médica Previa
Antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, es fundamental consultar con un médico. Una visita médica permitirá evaluar las restricciones y limitaciones, especialmente si existen trastornos como enfermedades del corazón, tensión arterial alta no controlada, diabetes mellitus o artrosis. Aunque la mayoría de los adultos mayores pueden hacer ejercicio, algunos pueden necesitar un programa diseñado bajo supervisión médica o de un fisioterapeuta.
Se debe suspender el ejercicio y buscar ayuda médica si se experimenta dolor en el pecho, mareos o palpitaciones.
Establecer una Rutina Progresiva
Lo importante es empezar poco a poco y ser constante. Se pueden iniciar los ejercicios con menor tiempo y poca intensidad, incrementando gradualmente la fuerza y la duración. Una rutina activa y diaria es lo que generará mayores beneficios.
Combatir el Sedentarismo
El sedentarismo es uno de los principales problemas de salud pública y está directamente relacionado con el sobrepeso, la obesidad, enfermedades cardiovasculares y una menor esperanza de vida. Los adultos mayores con un estilo de vida sedentario enfrentan un mayor riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, debilidad física, caídas, aislamiento social y deterioro cognitivo. Reducir al mínimo el tiempo sedentario es crucial, incluso a través de actividades cotidianas como la limpieza del hogar, la jardinería o los paseos.
Consejos Adicionales de Seguridad
- Hidratación adecuada: Beber agua o bebidas con electrolitos antes y después del ejercicio, especialmente en climas cálidos.
- Cuidar la postura: Al realizar ejercicios sentados, mantener una postura adecuada: sentarse en la parte frontal de una silla sin brazos, espalda recta, pies planos en el suelo y alineados con los hombros.
- Utilizar ropa y calzado adecuados: Optar por ropa cómoda y holgada, preferiblemente de algodón, y calzado resistente y de la talla correcta.

Opciones y Entornos para Ejercitarse
Existen diversas formas de incorporar la actividad física, adaptándose a las preferencias y necesidades de cada persona.
Clases de Fitness Adaptadas
Las clases de fitness diseñadas para adultos mayores son una excelente opción, ya que se adaptan a diferentes niveles de condición física e intereses. Los gimnasios locales o centros comunitarios suelen ofrecer estas clases, que pueden ser presenciales o en línea. Las opciones comunes incluyen yoga suave, aeróbicos en silla, ejercicios de estiramiento, tai chi, aeróbicos acuáticos y clases de baile. Estas clases, especialmente las grupales, también fomentan la interacción social.
Ejercicio en Casa
Para aquellos con problemas de transporte o movilidad, o que prefieren ganar confianza antes de asistir a clases presenciales, existen recursos como videos en línea o aplicaciones de fitness. Programas con ejercicios de movimiento articular, equilibrio, fuerza y flexibilidad pueden realizarse de manera independiente en el hogar.
Bienestar Integral: Más allá del Ejercicio
Mantenerse sano y en forma a medida que envejecemos implica un enfoque holístico que va más allá de la actividad física. Cuidar el cuerpo y la mente, así como mantenerse conectado con los demás, son pilares fundamentales.
Nutrición
Llevar una dieta saludable es crucial. Un plan de comidas equilibrado que incluya una mezcla de proteínas, grasas saludables y muchas verduras es de gran ayuda para obtener los nutrientes necesarios.
Estimulación Mental
Mantener la mente activa es tan importante como el cuerpo. Actividades como aprender un nuevo idioma, participar en talleres de arte, resolver acertijos y jugar juegos mentales mejoran la función cognitiva y reducen el riesgo de deterioro de la memoria. Mantener el cerebro alerta es fundamental para reducir el riesgo de demencia y otros problemas cognitivos.
Socialización
Mantenerse socialmente activo es vital para la salud mental y el bienestar. Conectarse con otras personas, ya sea a través de grupos sociales, foros en línea o eventos virtuales, ayuda a combatir la soledad, la depresión y la ansiedad, proporcionando un sentido de comunidad y apoyo emocional.
Incorporar la actividad física regular junto con una dieta equilibrada, estimulación mental y socialización permite a los adultos mayores mantener su independencia, mantenerse activos y disfrutar de una vida más saludable y feliz.