La Emoción del Voto en Adultos Mayores y Migrantes en el Extranjero

La experiencia de ejercer el voto, especialmente para aquellos que residen en el extranjero o pertenecen a grupos etarios específicos como los adultos mayores, es un acto cargado de significado y una profunda resonancia emocional. Este proceso, lejos de ser una simple decisión racional, involucra una compleja interacción de sentimientos, expectativas y la reafirmación de la identidad ciudadana.

La Perspectiva Migrante: Un Voto con Sentimiento de Pertenencia

Para muchos migrantes, como Doris Carrasquel, abogada venezolana residente en Chile, el voto en el extranjero es una forma de sentirse parte de una nueva comunidad sin olvidar sus raíces. Doris, quien llegó a Chile hace 9 años, ha votado en el país en tres ocasiones. Ella relata: "He votado en Chile ya tres veces. Y lo hago porque me hace sentir parte. Parte de este país donde vivo desde hace 9 años. Yo creo que eso me da derecho a voto, pero también tengo conciencia de mis deberes".

La experiencia de la migración está llena de desafíos, y el derecho a voto puede ser un símbolo de superación y adaptación. Doris menciona la importancia de tener un RUT (Rol Único Tributario) en Chile, que le ha permitido integrarse plenamente en la sociedad y ejercer sus derechos. Su hija, al votar por primera vez en Chile, también sintió una gran emoción, reflejando el significado generacional de este acto.

Mapa mostrando las rutas de migración desde Venezuela a Chile

La percepción de los migrantes ha evolucionado. Doris recuerda que al llegar a Chile entre 2016 y 2017, la acogida era positiva: "Cuando yo decía que era venezolana, era bienvenida. Entonces reconocían en nosotros a gente preparada, estudiosa, profesional". Sin embargo, reconoce un cambio en el patrón migratorio reciente, donde las nuevas olas de migrantes venezolanos a menudo son vistas "como gente que entra de manera irregular, que viene a mal portarse". En este contexto, el voto se convierte en un acto de afirmación de su valor y contribución a la sociedad.

El Voto de los Chilenos en el Extranjero: Un "Momentazo"

En España, el voto de los chilenos en el extranjero ha sido un hito. Para las primarias presidenciales, 135 personas votaron en Madrid, evidenciando el entusiasmo y la ilusión. Elizabeth Troncoso, residente en La Coruña, narró: "He visto a personas con lágrimas en los ojos por poder votar. Había mucha ilusión".

¿Cómo funciona el voto en el extranjero?

Ariel de la Jara, de 73 años, quien dejó Chile hace cuatro décadas y luchó por el derecho al voto en el extranjero, calificó este momento como "el final de una lucha". Este testimonio subraya la carga histórica y personal que el acto de votar tiene para los adultos mayores migrantes. Rosa, quien vive en Madrid desde hace cuatro años, expresó: "Este es un momentazo. En las elecciones anteriores tuve que viajar a Santiago para votar y ahora estoy aquí".

Proceso y Requisitos para el Voto en el Exterior

En las elecciones presidenciales y parlamentarias de 2017, se permitió por primera vez votar a los chilenos residentes en el extranjero. El proceso requiere actualizar los datos electorales y presentarse en el local de votación con el documento de identidad chileno vigente (Cédula de identidad o pasaporte). El voto es presencial y se realiza siguiendo un protocolo similar al de Chile, utilizando lápiz pasta azul en la cédula electoral. Un vocal de mesa verifica la identidad, anota el folio de la cédula y solicita la firma. Tras marcar la preferencia en la cámara secreta, el voto se dobla, se sella y se deposita en la urna, finalizando con la devolución del documento de identidad.

Las Emociones Detrás del Acto de Votar

La neurociencia ha demostrado que la toma de decisiones, incluido el voto, no es un proceso meramente racional, sino que está profundamente influenciado por aspectos emocionales. Las elecciones en nuestras vidas están llenas de emociones, y en el contexto político, estas emociones movilizan a la base electoral y atraen a quienes tienen dudas.

Definiendo la Emoción en el Contexto Político

Según Scherer (2005), la emoción es un episodio de cambios en los sistemas orgánicos como respuesta a la evaluación de un estímulo interno o externo relevante. Incluye síntomas físicos, experiencia psicológica subjetiva y tendencia a la acción, con componentes cognitivos, neurofisiológicos, motivacionales y expresivos. Los sentimientos, por su parte, son emociones que se nombran, concientizan y perduran en el tiempo, siendo ambos términos a menudo utilizados de manera similar en el lenguaje coloquial.

Chóliz (2005) describe la emoción como una experiencia afectiva multidimensional (agrado-desagrado, tensión-relajación, excitación-calma) con sistemas de respuesta cognitivo-subjetivo, conductual-expresivo y fisiológico-adaptativo. Las emociones poseen funciones adaptativas, sociales y motivacionales, guiándonos y conectándonos con el mundo.

Infografía sobre el proceso emocional en el cerebro al tomar decisiones

El Cerebro, las Emociones y los Sesgos Cognitivos en el Voto

La actividad cerebral durante los debates políticos registra movimientos en áreas como la corteza cerebral, especialmente los lóbulos frontales, que generan modelos de la realidad futura. Sin embargo, es el sistema límbico, compuesto por estructuras distribuidas en el encéfalo, el centro donde se crean y procesan las emociones. La información de los estímulos llega antes a la amígdala que a la corteza cerebral, explicando por qué sentimos primero y luego pensamos.

La influencia de las emociones en el voto también se explica por los sesgos cognitivos, atajos mentales que el cerebro crea para ahorrar energía. Estos sesgos, identificados por Kahneman y Tversky en los años 70, alteran la capacidad de interpretar la información, llevando a conclusiones distorsionadas o ilógicas. Algunos sesgos relevantes en el contexto electoral son:

  • Sesgo de comprobación: Induce a buscar información que confirme nuestras opiniones y a evitar la que las contradiga.
  • Sesgo de proyección: Inclinación inconsciente a asumir que otros tienen creencias similares a las nuestras.
  • Efecto marco: Se valora más la forma en que se presenta la información que la información misma.
  • Efecto arrastre: Creer algo porque muchas otras personas lo creen, relacionado con la necesidad de pertenencia a un grupo.
  • Sesgo de autoridad: Credibilidad otorgada a los políticos en los datos que presentan, asumiendo su conocimiento.
  • Correlación ilusoria: Establecer una relación entre dos variables sin evidencia de conexión.
  • Efecto halo: Extender atributos positivos de algo o alguien, obviando los aspectos negativos.

Estos sesgos hacen que nuestra percepción varíe, condicionando el análisis de la realidad y, consecuentemente, la toma de decisiones y el voto. Son difíciles de cambiar, pero ser conscientes de su existencia puede ayudar a una reflexión más profunda antes de emitir un sufragio.

Emociones de los Votantes según Preferencia Política

Un estudio cualitativo realizado en Ciudad de México durante las elecciones del 1 de julio de 2018, entrevistó a 127 personas (69 hombres y 58 mujeres, entre 19 y 74 años) sobre sus emociones al votar, contrastando sentires según ideologías políticas. Se tomaron en cuenta las preferencias por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), Ricardo Anaya Cortés (RAC) y Juan Antonio Meade Kuribreña (JAMK).

Votantes de AMLO: Esperanza y Entusiasmo

En el caso de los votantes de AMLO, el binomio esperanza-entusiasmo, parte de la emoción básica de alegría, fue el más sobresaliente, seguido por la alegría-felicidad y la incertidumbre-nervios (miedo). El enojo-hartazgo también estuvo presente, pero en menor medida.

  • "Es la primera vez que voté para elegir a un presidente y me sentí orgulloso de poder participar en la decisión del rumbo que queremos que tome nuestro país" (joven, 19 años).
  • "Esperanza, alegría y emoción al poder hacer valer mi voto por primera vez" (muchacha, 19 años).
  • "Ganas de cambio, hartazgo, ilusión, enojo, emoción, sentimentalismo, fueron demasiadas que no puedo decirlo" (mujer, 35 años).

Votantes de RAC: Incertidumbre y Miedo

Para los votantes de RAC, las emociones más expresadas fueron incertidumbre y miedo, seguidas de esperanza, por un lado, y seguridad (afecto), por otro. Se observó ambivalencia, con sentimientos de miedo y seguridad a la vez.

  • "La emoción que me regía era la seguridad y sí, también la esperanza de que quedara mi candidato" (joven, 26 años).
  • "Incertidumbre al no saber qué pasará" (mujer, 31 años).
  • "Angustia, a la expectativa de la respuesta de la ciudadanía, y por otra parte, temor de la posible intervención del gobierno" (mujer, 43 años).

Votantes de JAMK: Confianza y Convicción

El electorado de JAMK describió sus emociones al votar como confianza y convicción (afecto), seguidas de alegría y felicidad, así como esperanza y entusiasmo. La incertidumbre y el miedo también hicieron presencia.

  • "Convicción y deseo de continuidad del proyecto de nación más importante de los últimos tiempos" (chico, 19 años).
  • "Pues de esperanza, pero basado en propuestas" (joven, 26 años).
  • "Emocionado y con la esperanza de que la gente eligiera bien" (hombre, 39 años).

Estas narraciones demuestran que las emociones combinan experiencias y vivencias, con un predominio psicológico emocional, donde la esperanza, alegría, seguridad y confianza se entrelazan con nerviosismo, incertidumbre y miedo ante la novedad del acto de votar y sus resultados.

El Derecho a Voto en Personas con Demencia: Ciudadanía o Exclusión

La privación del derecho a voto a personas con demencia, bajo la figura de la interdicción, plantea un debate crucial sobre la naturaleza de la ciudadanía y la capacidad de decisión. La neuróloga Andrea Slachevsky cuestiona si los trastornos cognitivos justifican tal exclusión, argumentando que transforma nuestra democracia en un espacio donde "solo algunos pueden participar y otros son excluidos en base a supuestos de escasa validez científica".

La Complejidad de la Decisión y la Identidad Ciudadana

Votar implica tomar una decisión, pero la capacidad de decidir no es universal ni aplicable independientemente del tema. Los recursos cognitivos y afectivos varían según el dominio de la decisión. Estudios sobre toma de decisiones en salud han identificado criterios para evaluar la capacidad de decidir: entender la temática, comprender las consecuencias de la elección, poder justificarla y mantenerla en el tiempo.

La evolución del derecho a voto en EE. UU. para personas con discapacidad ha pasado de una interdicción general a evaluaciones individualizadas de la capacidad de voto. Instrumentos como el Competence Assessment Tool for Voting (CAT-V) muestran que, aunque el deterioro cognitivo se asocia con menor capacidad de entender el voto, no hay correspondencia con el deseo de votar. Personas que no logran explicar el significado del voto mantienen su deseo de ejercerlo.

¿Cómo funciona el voto en el extranjero?

"Votar no se reduce a una simple decisión: participar de una elección tiene un valor social. Nos hace ciudadanos", declaraba una persona con demencia al explicar su motivación para votar. Negar este derecho basándose únicamente en la capacidad de comprender el significado del voto podría ser una simplificación, ya que el acto de votar es también un acto de pertenencia a un colectivo y de incidencia en la vida de otros.

La idea de que el voto es resultado de una deliberación puramente racional es cada vez más cuestionada por la neurociencia. Investigaciones han demostrado que juicios rápidos sobre el rostro de los candidatos y el sentido de pertenencia a un grupo son factores clave en la preferencia electoral, incluso en personas sin deterioro cognitivo. Como plantea George Lakoff, sostener que el voto es una decisión racional es una falacia basada en una concepción obsoleta del ser humano.

Excluir a personas con demencia del derecho a voto, argumentando su incapacidad para tomar decisiones racionales, se sustenta en un imaginario obsoleto del cerebro racional del siglo XVIII. El peligro para la democracia reside en la lógica de la exclusión, en "pensar en los «discapacitados» como «ellos», diferentes de «nosotros»", como señalaba Alasdair Macintyire. La actriz Paulina Urrutia, defensora de este derecho, afirmó: "Las personas con demencia tienen derecho a participar de este ritual ciudadano, lo hagan bien o lo hagan mal". La manipulación de los "votantes racionales", evidenciada por escándalos como el de Cambridge Analytica, sugiere que la verdadera protección de la democracia no reside en la exclusión, sino en la inclusión y el reconocimiento de la compleja naturaleza del acto de votar.

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