El cine, como forma de arte, tiene la capacidad de representar, destacar, resaltar y crear realidades humanas y sociales. Las adultas y los adultos mayores son una parte integral de estas realidades, y su representación en la pantalla grande ha evolucionado significativamente a lo largo del tiempo. Este análisis explora cómo el cine aborda las características y roles de los personajes de la tercera edad, utilizando una selección de películas de diferentes países y géneros para ilustrar los temas del amor romántico, el dinero y la independencia económica, el trabajo, la familia y la amistad.

El cine como espejo y constructor de realidades
El cine es una herramienta poderosa para reflexionar sobre los problemas cotidianos y para visualizar distintas representaciones de diversas realidades sociales (Ciancia y Vallet, 2013). Se dice que "el ojo es la primera puerta de entrada por la que el intelecto aprende y gusta". Por ende, el cine no solo representa la sociedad, sino que también construye o modifica esas realidades a través de sus narrativas. Es una forma de aprender, reflexionar y confrontar situaciones.
Tradicionalmente, no era común ver a personas de 60 años o más protagonizando películas o desempeñando roles preponderantes. Sin embargo, en los últimos años, ha habido una producción considerable de películas que sí los tienen como protagonistas.
Vertientes en la representación de la vejez
En la representación cinematográfica del adulto mayor, suelen observarse dos vertientes principales:
- Una que los presenta como personas
joviales , parte de una cultura joven dentro de su rango etario, una suerte de manifestación del fenómeno de la “juventud eterna”. Esta visión se extiende más allá del cine, redefiniendo a los adultos mayores como personas en una nueva fase de la vida con espacio para el juego, el amor por la cultura y que desean verse representadas en los medios y expresiones artísticas. A menudo, son el objetivo de estrategias de marketing, siendo representados como "viejos jóvenes". - Otra vertiente los muestra como personas
enfermas , cuya enfermedad los vuelve codependientes.
A menudo, el proceso de envejecimiento fue material para películas de terror, como "What Ever Happened to Baby Jane?", "Sunset Boulevard" y "Death Becomes Her". Otras veces, los problemas de los adultos mayores se ligan a enfermedades, condiciones crónicas o padecimientos físicos, como se observa en "The Notebook", "Amour" y "The Bucket List".
Los dilemas del envejecimiento, en un película
Los adultos mayores como consejeros y guías
En el género fantástico, los adultos mayores han sido representados como
No obstante, otras películas ofrecen una representación más matizada, mostrando a los adultos mayores como personas con diversos problemas, realidades y personalidades, sin desconocer los desafíos propios de esta fase de la vida (Cox, 2012).
El viejismo y la redefinición de la vejez
Simone de Beauvoir analiza la vejez no como una conclusión necesaria de la existencia o sinónimo de muerte, sino como una etapa que puede representarse como una parodia de la vida si se dejan de establecer objetivos y fines. Para ella, la estrategia para que la vejez no se contraponga a la vida es
En nuestra sociedad, existen prácticas "viejistas", donde la edad cronológica de un grupo de personas provoca una alteración en los sentimientos, creencias o comportamientos hacia ellos. Las personas mayores son vistas a través de estereotipos y características negativas que borran su individualidad (Dabove, 2018). El cine, al representar y construir realidades, no escapa a estas visiones.

Análisis de películas seleccionadas
Este artículo analizará ocho películas de distintos países y géneros:
- “Up” (Estados Unidos, 2009)
- “La Loi du Marché” (Francia, 2015)
- “Esperando la Carroza” (Argentina, 1985)
- “Nebraska” (Estados Unidos, 2013)
- “La Tregua” (Argentina, 1974)
- “El Hijo de la Novia” (Argentina, 2001)
- “Elsa y Fred” (Argentina y España, 2005)
- “Mi Obra Maestra” (Argentina y España, 2018)
Estas películas se analizarán en relación con categorías clave como el amor romántico, el dinero e independencia económica, el trabajo, la familia y la amistad.
El amor romántico en la tercera edad
El amor romántico en la vejez es, a menudo, tratado como un tema del pasado de los personajes. Muchos de ellos son viudos, como en
En
Por otro lado,
Un caso particular es
En
Un ejemplo atípico es
Tanto
Los dilemas del envejecimiento, en un película
Dinero e independencia económica
En la mayoría de los casos, los adultos mayores son representados como personas que han
En
En
Finalmente, en
El trabajo y la jubilación
Durante mucho tiempo, los personajes mayores fueron figuras secundarias, pero la ficción contemporánea ha empezado a ver la longevidad como un territorio narrativo inesperado, lleno de agencia, humor, dudas y rebeliones. Los personajes mayores ya no solo aconsejan; actúan, se equivocan, se enamoran y toman decisiones valientes.
Allan Karlsson, de El abuelo que saltó por la ventana y se largó, es un ejemplo de un centenario que es el motor de una trama disparatada. En El viejo y el mar, Santiago representa la persistencia, no la decadencia.
La aparición de protagonistas mayores no es una moda, sino un síntoma cultural que impulsa la imaginación de una edad avanzada en expansión.
Películas como Ni un pelo de tonto, donde Sully (Paul Newman) es un obrero a punto de jubilarse, o A propósito de Schmidt, con Warren Schmidt recién jubilado, abordan la búsqueda de propósito tras años de trabajo.

La familia y la amistad
En nuestra sociedad, la falta de una cultura de la vejez lleva a que las personas mayores sean poco valoradas, identificándolas en una situación de "término" en la que poco o nada tienen que aportar, en lugar de valorar su trayectoria y lo que aún pueden ofrecer. Esto alimenta el modelo del "viejismo" y el paradigma del "cuerpo joven", como en el clásico El crepúsculo de los dioses.
Películas como El sabor del sake, donde Shubei, un viudo, se da cuenta de que su hija debe vivir su propia vida, abordan la complejidad de las relaciones familiares y la soledad.
La experiencia y los años vividos son una ventaja en la comprensión de los demás, ofreciendo un mundo de relaciones interpersonales ricas que permiten centrarse en lo positivo y disfrutar de la compañía, sin importar las diferencias de edad o condición social.
Las relaciones interpersonales a nivel familiar son cruciales, especialmente con los
En Nader y Simin, una separación, Nader decide quedarse en Irán para cuidar a su padre con Alzheimer, lo que desencadena un conflicto con su esposa Simin.
Otras películas como Ibrahím y las flores del Corán o Descubriendo a Forrester destacan la riqueza de las relaciones intergeneracionales, donde un adolescente y un anciano musulmán, o un joven con talento y un novelista excéntrico, establecen profundos lazos de amistad.
Los dilemas del envejecimiento, en un película
Salud, resiliencia y sexualidad
La enfermedad y el dolor son preocupaciones constantes en la vejez, identificados como un freno al desarrollo. Sin embargo, ser una persona mayor no significa necesariamente estar enfermo, como lo demuestran películas como Vivir, La última primavera o Tres veces veinte años.
La
Muchas personas mayores ni siquiera se plantean la legitimidad de mantener una
En resumen, la literatura y el cine han comenzado a ofrecer una representación más diversa y compleja de los personajes adultos mayores, desafiando estereotipos y explorando sus vidas con una profundidad que refleja la riqueza de esta etapa humana.