El envejecimiento poblacional es un fenómeno global que presenta desafíos y oportunidades significativas para el mercado laboral. Su magnitud y sus tendencias a futuro exigen pensar en una serie de acciones que permita reacomodar los espacios de la vida social y económica para este segmento, con cada vez más peso dentro de la estructura demográfica. En este contexto, la participación de los adultos mayores en la fuerza de trabajo se ha convertido en un tema crucial, impulsado tanto por la necesidad económica como por el deseo de mantenerse activos y contribuir a la sociedad.

El Rol Creciente de los Adultos Mayores en el Mercado Laboral
En los últimos años, el escenario laboral en Chile ha comenzado a transformarse, dando mayor visibilidad al aporte de las personas mayores. Cada vez más adultos mayores de 60 años eligen, o se ven en la necesidad, de seguir trabajando tras su jubilación. Según el Observatorio laboral del Centro de Políticas Públicas UC, en 2024 se estima que aproximadamente el 31.8% de los adultos mayores en Chile (personas de 60 años o más) participan en el mercado laboral. Esto representa una fuerza laboral de más de un millón de personas que en su mayoría están presentes en trabajos informales o por cuenta propia.
Un estudio realizado por la consultora “Conocimiento e investigación de personas mayores” (CIPEM) en septiembre de 2023, indicó que la tasa de ocupación de personas sobre los 60 años llegó al 30,4 por ciento en Chile. Además, informan que Aysén es la región con mayor porcentaje de personas con trabajo, con 48 por ciento, mientras que Los Lagos es la con menos personas mayores empleadas, alcanzando apenas un 22,3 por ciento.
A nivel de América Latina y el Caribe, la situación no dista mucho de la realidad local. Casi tres cuartos de la población masculina y aproximadamente un tercio de la femenina entre 60 y 62 años se encuentra laborando. La tasa de ocupación del conjunto de personas mayores de 60 años y más registró un leve aumento entre 2002 y 2016 (de 34,2% a 35,4%), debido a la creciente inserción laboral de las mujeres, mientras que la tasa de ocupación de los hombres disminuyó levemente.
Motivaciones Detrás de la Participación Laboral
Los motivos de una mayor permanencia o (re)inserción de las personas mayores son variados. El envejecimiento de la fuerza laboral en Chile plantea retos significativos, y mientras una parte de los adultos mayores depende de su jubilación, muchos deben seguir trabajando. Esta tendencia responde en gran parte a la necesidad de complementar pensiones insuficientes. En México y en la mayoría de países de la región, la participación laboral de este segmento poblacional se da casi en su totalidad, por razones de subsistencia.
Sin embargo, no todos los mayores trabajan por necesidad económica. Muchos lo hacen por el placer de mantenerse activos, contribuir a la sociedad y seguir desarrollando sus habilidades. El interés personal en una vida activa, el deseo de seguir haciendo una contribución productiva, mantener relaciones sociales y plantearse objetivos específicos también son motivaciones relevantes, sobre todo entre personas de mayor nivel educativo. La evidencia demuestra que tener altos niveles de educación influye en la decisión de continuar laborando.
Campaña de sensibilización a la sociedad sobre las personas mayores. SerMayorEsLoMás
Desafíos y Barreras en el Empleo para Mayores
Las personas mayores se enfrentan a una serie de desafíos para extender su vida laboral en condiciones de trabajo decente. Lamentablemente, aún existe en el mundo laboral la idea de que las personas mayores son “un cacho”, que están desactualizados y que ya no tienen nada que aportar. Pero la realidad es otra. Estos estereotipos negativos y la discriminación por edad son barreras significativas que dificultan su inclusión.
Quienes logran ingresar o bien mantenerse en el mercado laboral, lo hacen predominantemente en trabajos por cuenta propia (4 de cada 10 personas mayores), y a medida que envejecen, aumentan sus probabilidades de salir del mercado laboral formal. En América Latina y el Caribe, buena parte de los adultos mayores que se encuentran ocupados lo hacen en la economía informal o como ocupados no registrados. Estos empleos se caracterizan por ingresos menores e inestables, no poseer seguridad social, tener bajas posibilidades de acceder a programas de capacitación y mayor probabilidad de despido.
Las labores desempeñadas por los "viejos" de la región suelen relacionarse con el sector agropecuario, el comercio o servicios; empleos por cuenta propia, o negocios familiares con poca o nula remuneración, en jornadas completas o a tiempo extra. Específicamente, el 41,2% de las personas mayores ocupadas de 65 años o más de edad trabajan en el sector agropecuario, lo que refleja la falta de fuentes de ingreso alternativas a causa de la debilidad de los sistemas de pensiones en las zonas rurales.
Otros desafíos incluyen problemas de salud que pueden limitar algunas funciones o condiciones contractuales poco favorables. La salud es, de hecho, una de las principales variables que determina no solo el envejecimiento sino el grado del mismo, comportándose como un elemento condicionante de la salida de la actividad laboral. Un mejor estado de salud incrementa la probabilidad de participación en el mercado laboral, especialmente después de los setenta años.
El Valioso Aporte de la Experiencia
La realidad es que, tal como en tiempos tribales, las canas son valiosas. Cada vez más empleadores reconocen el valor que los adultos mayores aportan al lugar de trabajo. Su experiencia y capacidad de traspasar buenas prácticas a los más jóvenes permiten nutrir y mejorar la convivencia de los equipos, siendo elementos esenciales para un buen clima laboral.
La colaboración intergeneracional es mutuamente beneficiosa. Carlos Román, de la iniciativa “Empresas con experiencia” de Senior Lab UC, señala: “En algunos casos, si es que existe alguna brecha en algún ámbito, van a ayudar a la persona mayor y eso va a repercutir en la productividad o la eficiencia de algún proyecto”. Se concluye que la intensidad del capital, el capital humano y el progreso tecnológico tienen un rol trascendental en el mantenimiento de la productividad en la vejez.

Bolsas de Trabajo y Oportunidades Laborales Específicas
La existencia de plataformas y bolsas de trabajo adaptadas a las necesidades de los adultos mayores es fundamental para conectar esta fuerza laboral con las oportunidades adecuadas. Ya sea para quienes buscan ingresos adicionales, una segunda carrera o formas de mantenerse conectados socialmente, estas herramientas pueden ayudar a encontrar el ajuste perfecto.
Organizaciones como AARP e Indeed están colaborando para brindar a los adultos mayores servicios profesionales, como ayuda con el currículo, preparación para entrevistas y orientación profesional.
Roles y Sectores Favorables para Adultos Mayores
Aunque las ocupaciones sin vínculo tienden a ser trabajos independientes o por contrato y, por lo tanto, tienen menos publicaciones en las bolsas de trabajo, ofrecen flexibilidad y autonomía. Algunos roles aptos para personas mayores debido a la flexibilidad del horario incluyen:
- Agentes de viajes: A pesar del auge de las reservas en línea, sigue habiendo demanda de agentes que asistan a clientes con planificación y reservas, lo que puede ser especialmente valioso cuando las compañías aéreas cancelan vuelos.
- Recepcionistas: Existe una demanda constante para estos puestos, aunque no se espera que el número de ofertas de empleo en este campo aumente mucho en un futuro próximo.
- Publicidad digital: La mayoría de los nuevos empleos en este campo son para publicidad en internet y otros tipos de publicidad digital.
- Gerentes de recursos humanos: La práctica de "job hugging" (cuando los trabajadores deciden quedarse en sus puestos actuales) ha contribuido a una creciente demanda de gerentes de recursos humanos. Estos roles son esenciales para reclutar nuevos empleados y ayudarlos a aclimatarse al lugar de trabajo.
- Asesores: Muchos roles se centran en asesorar a los clientes y construir relaciones. La venta de seguros, por ejemplo, es una de las ocupaciones que ofrece algunas oportunidades de trabajo remoto.
- Representantes comerciales: Muchos representantes comerciales son abogados, porque a menudo su trabajo los obliga a actuar como representantes legales de una empresa o un cliente durante las negociaciones. Para estos trabajos se requieren buenas habilidades interpersonales y facilidad para examinar las pruebas.
Estos empleos, frecuentemente por cuenta propia, permiten a los trabajadores de todas las edades tener flexibilidad y autonomía, aprovechando las habilidades y conocimientos adquiridos a lo largo de su vida laboral.
Políticas y Futuro de la Inclusión Laboral de Adultos Mayores
El envejecimiento de la fuerza laboral plantea retos significativos que requieren un enfoque integral. Guillermo Montt, Especialista en Protección Social de OIT Cono Sur, subraya que la inclusión laboral y la extensión del trabajo decente a las personas mayores amerita una atención especial. Esto se traduce en un conjunto de medidas que incluyen:
- La mejora de la protección social.
- El combate de estereotipos.
- Políticas de activación y retención de personas mayores en sus empleos.
- La promoción del retiro parcial.
- La formación profesional y capacitación continua, entre otras.
La seguridad laboral es un tema central en nuestra discusión, y no debe limitarse únicamente al entorno de trabajo, sino también extenderse al hogar, donde los adultos mayores pasan gran parte de su tiempo. Según datos del Instituto de Seguridad Laboral, el 53% de las denuncias ingresadas por accidentes en adultos mayores están relacionadas con incidentes laborales. Además, un estudio de la Pontificia Universidad Católica de Chile sobre caídas en adultos mayores, revela que uno de cada cinco entre los 65 y 69 años ha sufrido al menos una caída en el último año.
La formación continua es clave para mantener a nuestros mayores informados sobre cómo prevenir accidentes y mantener un estilo de vida saludable. Mirando hacia el futuro, es imperativo que sigamos desarrollando políticas y prácticas que garanticen la seguridad y el bienestar de los adultos mayores en sus lugares de trabajo, sobre todo cuando el Instituto Nacional de Estadísticas de Chile ha hecho una proyección en donde para el año 2050 las personas mayores representarán el 31,6% de la población del país. En resumen, garantizar la seguridad laboral de los adultos mayores es un desafío que exige un enfoque sensible, que no solo atienda la prevención de riesgos en el hogar y el trabajo, sino que también promueva un envejecimiento activo y saludable.
El envejecimiento de las tendencias demográficas puede tener consecuencias en los mercados laborales -entre ellas la escasez de oferta laboral- y en los sistemas de pensiones, cuya sostenibilidad puede peligrar. En los países emergentes, el reto consiste no solo en aumentar la tasa de empleo, sino en incrementar la base de aportantes de las personas de edad mayor.