Chile experimenta un acelerado proceso de envejecimiento demográfico que incide directamente en la agenda de políticas públicas del país. Actualmente, se estima que cerca de 1 de cada 4 personas en Chile tiene 60 años o más, y se proyecta que para 2050 esta proporción aumentará a 1 de cada 3 (32,9%), con una esperanza de vida de 80 años, según proyecciones del INE.
Las características de este envejecimiento progresivo requieren de acciones que promuevan la inclusión social y garanticen los derechos humanos de las personas mayores. Es fundamental destacar el concepto de edadismo, que es la única forma de segregación que interpela a todas las personas, ya que cada individuo experimentará la vejez en algún momento y, por ende, será susceptible a la exclusión por los mismos prejuicios y creencias negativas que pudo haber expresado a lo largo de su vida. En palabras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los perjuicios del edadismo son graves, pues las actitudes estigmatizantes pueden generar exclusión, autoexclusión, aislamiento, soledad e incluso acortar la esperanza de vida hasta en 7,5 años.
El Edadismo en la Sociedad Chilena
La presencia del edadismo en la sociedad chilena es una preocupación constante. La directora nacional de SENAMA, Claudia Asmad, ha enfatizado el trabajo de su institución para visibilizar a las personas mayores como sujetos de derechos y desmantelar los mitos arraigados en la sociedad que a menudo perciben la vejez como una etapa indeseada. Además, Chile ha suscrito la Convención Interamericana para la Protección de los Derechos de las Personas Mayores, lo que mandata la promoción, protección y aseguramiento de sus derechos humanos en un marco de inclusión, integración y participación social.
Percepción de la Vejez y el Rol de los Medios

Según la Sexta Encuesta Nacional de Inclusión y Exclusión Social de las Personas Mayores (2021), el 64% de los consultados manifestó que la satisfacción con la vida disminuye al envejecer, mientras que solo el 5% señaló que aumenta. Respecto a los sentimientos asociados al envejecimiento, el 47% lo vinculó mayormente con miedo o tristeza, y solo el 23% con tranquilidad.

En cuanto al rol de los medios de comunicación, el 79% de los chilenos considera que estos difunden de manera "pasiva" prejuicios que consolidan una imagen social estigmatizante. El 48% de los encuestados opinó que las características más destacadas de las personas mayores en los medios son negativas, y el 34% percibió que esta concepción ha empeorado.
Preparación Institucional ante el Envejecimiento
La Encuesta también abordó la preparación institucional para afrontar los desafíos del envejecimiento, revelando una mirada pesimista: el 76% evaluó como "nada o casi nada" la preparación de las instituciones. La directora de SENAMA señaló que el gobierno del Presidente Gabriel Boric ha puesto el foco en avanzar hacia un envejecimiento digno, activo y saludable, a través de iniciativas en las líneas de cuidados, participación y buen trato. Se trabaja en aumentar los Centros Diurnos disponibles en el país, con el objetivo de llegar a 57 nuevos centros en 2023, promoviendo la independencia y autonomía.
Diversidad y Características de la Población Mayor en Chile
Este grupo de la población es diverso y cambiante. Históricamente, la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN) muestra un aumento en la escolaridad promedio de las personas de 60 años y más, pasando de 6,5 años en 2006 a 9 años en 2020. El porcentaje con educación superior completa creció del 6,2% al 13,8%, y el uso de internet aumentó del 7,3% en 2006 al 31,5% en 2017. Aproximadamente el 82% de las personas mayores no presenta dependencia funcional, el 27,7% sigue trabajando y el 35,5% participa en organizaciones de la sociedad civil (Ministerio de Desarrollo Social y Familia, 2018).
Datos Demográficos y Socioeconómicos
Según la CASEN 2017, hay 3.440.000 personas mayores de 60 años en Chile, equivalentes al 19% de la población. Las regiones con mayor porcentaje de adultos mayores son Valparaíso (23,3%), Ñuble (22,6%), Maule (21,9%) y La Araucanía (21,6%). La mayoría son mujeres, y más de la mitad están casados o con pareja estable. El 41% de los hogares chilenos cuenta con un adulto mayor. El 64% de los adultos mayores se encuentra en los primeros tres quintiles socioeconómicos, con un 22% en el primer quintil de ingresos, lo que evidencia una fuerte relación entre pobreza y vejez en Chile, con ingresos per cápita promedio de $50.591 mensuales en el primer quintil.
Autonomía y Desafíos de Salud
La mayoría de los adultos mayores en Chile son autónomos y pueden valerse por sí mismos; solo el 14% es dependiente para movilizarse, siendo la mayoría cuidada por un familiar. El 8% de los adultos mayores son analfabetos, con el grupo de 80 años y más presentando la mayor tasa. El 35% participa en alguna organización social o religiosa. La mayoría no ha terminado su educación escolar, y solo el 30% afirma usar internet, mientras que más del 31% continúa trabajando. Los que siguen trabajando se concentran en el quinto quintil de ingresos, mientras que los más dependientes se ubican en el primer quintil.
Son los mayores usuarios de la salud pública, con el 85% asegurado por Fonasa y el 90% habiendo asistido al médico en los últimos meses. El Dr. Gerardo Fasce, presidente de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile, explica que, a pesar de la alta esperanza de vida y autonomía, los adultos mayores concentran el mayor número de enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes y problemas pulmonares o de memoria. También son frecuentes enfermedades menos graves como las articulares y óseas.
Víctor Figueroa, consejero metropolitano de SENAMA, destaca que el sistema de salud ya estaba saturado antes de la pandemia. "El sistema de salud no daba abasto ya antes que llegara el virus. Y ahora se presenta el tema del coronavirus, ¿Y qué puede hacer una persona mayor? encerrada, sin plata, con miedo”, comenta.
¿Cómo prevenir enfermedades crónicas en personas adultas mayores?
Impacto del COVID-19 en la Población Mayor
En este contexto de envejecimiento poblacional, la pandemia de COVID-19 tuvo un impacto particular en las personas mayores, consideradas "grupos de riesgo". A pesar de afectar a toda la población, la pandemia demostró mayores consecuencias en este grupo. Al 7 de noviembre de 2021, representaban el 14,4% del total de contagiados, pero constituían cerca del 50% de las hospitalizaciones y alrededor del 90% del total de defunciones (Ministerio de Salud, 2021).
Ante este escenario, la protección de las personas mayores se convirtió en un desafío de salud pública y gestión social para las instituciones. La respuesta temprana en Chile, iniciada en marzo de 2020, involucró la cooperación del Ministerio de Salud, la Sociedad Chilena de Geriatría y Gerontología, y organizaciones sin fines de lucro, coordinadas por el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA). Se conformó un grupo de trabajo para implementar medidas de prevención y control.
Estrategias de SENAMA durante la Pandemia
SENAMA impulsó articulaciones intersectoriales e interinstitucionales para mitigar los efectos del COVID-19. Se estableció una estrategia dirigida a personas en Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) y a quienes debían permanecer en sus hogares. Esta estrategia identificó las características del problema en los ELEAM, la necesidad de fortalecer el componente sanitario, articular una estrategia colaborativa con diversas instituciones y conformar nuevos equipos profesionales.
Adicionalmente, se implementó una estrategia de acompañamiento domiciliario para quienes necesitaban servicios de evaluación, tratamiento o seguimiento, evitando su asistencia a centros de salud para descongestionarlos y prevenir contagios. En este contexto, proteger y promover los derechos humanos de las personas mayores, especialmente las más vulnerables, se volvió fundamental.
Acciones y Definiciones Institucionales para la Protección de Derechos
El SENAMA ha impulsado diversas acciones y definiciones institucionales para resguardar los derechos de las personas mayores.
Unidad de Derechos Humanos y Buen Trato
En 2018, se creó la Unidad de Derechos Humanos y Buen Trato dentro de la estructura organizacional de SENAMA, con el objetivo de promover los derechos humanos de las personas mayores mediante la articulación intersectorial e interinstitucional, y avanzar en la prevención del maltrato y la vulneración de derechos. Dentro de esta unidad se ejecuta el Programa Buen Trato al Adulto Mayor, que busca "contribuir al reconocimiento, promoción y ejercicio de los derechos de las personas mayores, a través de la prevención del maltrato que los afecta, la promoción del buen trato y la asesoría y coordinación, con las redes regionales y locales" (SENAMA, s/f).
Acceso a la Justicia
- Defensor Mayor: A partir de 2019, como parte del Programa Buen Trato al Adulto Mayor, se instaló la figura del Defensor Mayor: abogados que brindan asesoría legal especializada a personas mayores o comunidades en situaciones de abuso, maltrato, violencia o vulneración de derechos.
- Protocolo de Acceso a la Justicia de Personas Mayores del Poder Judicial: Un avance impulsado por SENAMA junto con la Corte Suprema, que por primera vez contempla específicamente a este grupo etario con un enfoque diferenciado.
- Programa de Defensa Jurídica Integral para Adultos Mayores: Desde finales de 2020, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos ofrece atención preferente y representación judicial gratuita y especializada a través de las Corporaciones de Asistencia Judicial (CAJ). Se conformaron duplas sociojurídicas (abogado y trabajador social) en cada capital regional para mejorar el acceso a la justicia. Hasta mayo de 2021, se realizaron casi 7.000 asesorías sociojurídicas, resultando en 1.636 acciones judiciales, principalmente por violencia intrafamiliar (97%).
Información y Comunicación
- Guía de Beneficios del Estado: Elaborada por SENAMA para resolver las brechas de información y facilitar el acceso a los beneficios del Estado para las personas mayores.
- Fono Mayor: Uno de los canales de atención del Sistema Integral de Información y Atención Ciudadana (SIAC) de SENAMA, que permite a las personas contactar con SENAMA y otras reparticiones públicas, garantizando acceso oportuno a la información.
- Fono Mayor COVID-19: Como respuesta a la pandemia, este canal se robusteció, atendiendo 15.609 llamadas entre enero y octubre de 2021, con una tasa de resolución del 90%. Esta herramienta no solo proporcionó información, sino que también abordó la salud mental a través de acompañamiento psicológico y prevención del suicidio. Para 2022, se prevé su incorporación permanente a la Unidad de Derechos Humanos y Buen Trato.
Participación y Políticas Públicas
- Participación Política y Social: En 2021, junto con el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, se elaboraron protocolos para la votación preferente de personas mayores en procesos eleccionarios, abogando por días y horarios protegidos para garantizar su plena participación.
- Plan de Envejecimiento Chile 2021-2030: SENAMA ha realizado diversos conversatorios con organizaciones de personas mayores, académicos y representantes ministeriales para considerar sus opiniones en la construcción de la hoja de ruta de la política pública para los próximos diez años.
- Mecanismo de Seguimiento de la Convención Interamericana: Se diseñó e implementó un mecanismo de seguimiento y monitoreo de los compromisos de la Convención sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, con un componente participativo para asegurar la activa involucración de este grupo.
- Campañas de Sensibilización: Se han elaborado campañas para generar un impacto positivo en la imagen social de las personas mayores y en la auto-percepción de la vejez. Un ejemplo es la campaña "La soledad no es un juego, haz tú el primer movimiento", implementada en el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez (15 de junio).
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Desafíos de la Soledad, el Aislamiento Social y la Salud Mental
La pandemia hizo evidente la compleja realidad de las personas mayores, especialmente aquellas institucionalizadas, las que viven en soledad no deseada o sin redes, y las que carecen de recursos para subsistir.
Cifras de Soledad y Aislamiento
Según el Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, la soledad afecta al 49,2% de los adultos mayores en Chile, y el 56% presenta un alto riesgo de aislamiento social. Un 30,7% experimenta ambos problemas simultáneamente. La soledad se define como una percepción subjetiva de falta de compañía, mientras que el aislamiento social implica una pérdida o ineficacia de las redes de apoyo. La Encuesta de Bienestar Social 2023 del Ministerio de Desarrollo Social y Familia reporta que un 9,3% de la población mayor de 18 años se siente sola “siempre o casi siempre”, y un 25,4% “a veces”.
El aislamiento tiende a aumentar con la edad, alcanzando su punto más alto en el grupo de 80 años y más. Factores como el sexo, estado civil, nivel educativo, convivencia y percepción de salud influyen en la soledad y el aislamiento social. Las mujeres reportan mayor prevalencia de soledad, aunque esto varía según si viven acompañadas o tienen pareja. En hombres, el 65,5% sin pareja se siente solo, frente al 33% con pareja. La percepción de buena salud reduce significativamente la soledad y el riesgo de aislamiento en ambos sexos.
Salud Mental de los Adultos Mayores
Las cifras sobre salud mental de los adultos mayores en Chile son complejas. Muchos no acuden a especialistas por prejuicios o por creer poder controlar sus emociones. Los índices de suicidio son alarmantes, liderados por el grupo de mayores de 80 años. Un estudio del Ministerio de Salud y el INE (2018) reveló una tasa de 13,6 suicidios por cada 100.000 personas en este grupo, una de las más altas del continente.
El Dr. Gerardo Fasce explica que el suicidio en adultos mayores se relaciona directamente con la calidad de vida, considerando la salud médica (enfermedades), aspectos sociales (pensiones) y el dominio mental (enfermedades de la memoria y temas afectivos como depresión y ansiedad, que están subdiagnosticados en Chile). "Si yo tengo una enfermedad que no se trata, o una necesidad que no está resuelta, si estoy solo y no veo salida, aparecen decisiones de estas características", señala Fasce.
Para no exacerbar las emociones negativas, el geriatra recomienda mantener rutinas y planificar actividades junto a los adultos mayores en sus hogares, así como conversar sobre el significado de esta etapa de la vida.
Retos y Oportunidades
La pandemia ha visibilizado varios desafíos, como la brecha digital de las personas mayores, la importancia de la inclusión tecnológica para la supervivencia en situaciones de crisis, y la necesidad de abordar la salud mental, un ámbito donde las restricciones de movilidad revelaron importantes afectaciones.
El abordaje intersectorial y las adaptaciones de programas han abierto la oportunidad de repensar el papel del Estado en las problemáticas de las personas mayores, mejorando la oferta existente, comprendiendo nuevas necesidades y sumando actores a este desafío transversal. La carrera de Kinesiología de la Universidad Santo Tomás está desarrollando el proyecto de investigación “Envejecimiento Activo y Telesalud”, implementando un programa piloto para adultos mayores del Programa Vínculos, como una de las experiencias vinculadas al apoyo a los adultos mayores que han surgido a partir de la crisis.
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