La Estimulación Nerviosa Eléctrica Transcutánea (TENS) es una técnica de fisioterapia que consiste en la aplicación de corriente eléctrica a través de electrodos de superficie, pegados sobre la piel, con el objetivo de tratar o eliminar el dolor. Es una de las técnicas más utilizadas en fisioterapia, frecuentemente en combinación con otras terapias. El dolor crónico, ya sea muscular o articular, puede dificultar significativamente el día a día de las personas mayores.
El TENS ayuda a bloquear las señales dolorosas que llegan al cerebro mediante la estimulación eléctrica de los nervios. Esta terapia ofrece un alivio del dolor sin medicamentos, ya que actúa directamente sobre el sistema nervioso para reducir la percepción del dolor, permitiendo a los adultos mayores experimentar alivio sin la necesidad de tomar analgésicos. Además, es una terapia no invasiva y, cuando se usa correctamente, no presenta efectos secundarios, lo que la convierte en una alternativa segura o un complemento a los analgésicos convencionales.

Fundamento Fisiológico del TENS
El mecanismo que explica el funcionamiento del TENS se basa en la modulación de las señales nerviosas, "distrayendo" al sistema nervioso de la sensación de dolor, similar a frotarse una zona dolorida después de un golpe. La estimulación eléctrica transcutánea actúa directamente sobre el sistema nervioso para modular el dolor. Al aplicar impulsos eléctricos de baja intensidad sobre la piel, se estimulan las fibras nerviosas sensoriales A-β, que bloquean temporalmente la transmisión del dolor hacia la médula espinal, según la teoría del “control de compuerta”.
Los impulsos dolorosos se transmiten a la médula mediante fibras subcutáneas (delta). El TENS crea una hiperestimulación de las fibras sensitivas que bloquea la transmisión sináptica de las fibras a nivel medular. Esto causa la estimulación de las neuronas descendentes y afecta a la transmisión del dolor. Además, el TENS favorece la liberación natural de endorfinas y encefalinas, sustancias que generan bienestar y reducen la percepción del dolor.
A nivel local, el TENS produce una ligera vasodilatación, mejora la circulación sanguínea y contribuye a la relajación muscular, ayudando a disminuir contracturas, rigidez y tensión. En conjunto, estos efectos hacen del TENS una herramienta eficaz y segura para el tratamiento del dolor agudo y crónico dentro de la fisioterapia moderna.
Efectos Fisiológicos del TENS
- Elevación del umbral de dolor.
- Reducción de la actividad de las células que producen dolor.
- Alteraciones en la inervación recíproca produciendo efecto relajante del dolor muscular.
- Vasodilatación, posibles mecanismos de analgesia en dolores miofasciales.
- Aumento de la circulación medular.
Efectos y diferencias frecuencia en ELECTROESTIMULACION MUSCULAR
Consideraciones Específicas del TENS en Adultos Mayores
En el uso del TENS en la tercera edad, es fundamental tener en cuenta que la hidratación de la piel y la sensibilidad de las personas de edad avanzada suelen ser inferiores a la media. Por ello, se debe prestar especial atención a las situaciones en que el TENS está contraindicado y ajustar los parámetros cuidadosamente.
Tipos de Corrientes TENS
Existen diferentes tipos de corrientes TENS, que varían según la frecuencia y el objetivo del tratamiento:
- TENS Convencional o de Alta Frecuencia (High Rate): Consiste en pulsos breves de alta frecuencia (entre 75 Hz y 100 Hz). Es la opción más utilizada por ser la mejor tolerada y la que produce efectos analgésicos más rápidamente. Se emplea en dolores agudos y el paciente notará una sensación de hormigueo (parestesia). Su objetivo principal es reducir el dolor activando las fibras nerviosas de gran diámetro para bloquear los impulsos en las de menor tamaño a nivel medular.
- TENS de Baja Frecuencia (Low Rate): Con una frecuencia de entre 1 Hz y 4 Hz, se emplea generalmente en dolores crónicos.
- TENS Endorfínico (o de Entrenamiento): Busca producir un efecto vascularizante en la zona dolorosa y favorecer la liberación de endorfinas. La sensación es similar a un masaje.
- TENS de Barrido: Es similar al convencional, pero durante el tratamiento varían los parámetros del estímulo, lo que ayuda a prevenir la acomodación del paciente.
- TENS Breve o Intenso: Aconsejable en contusiones o traumatismos graves cuando se requiere una intervención rápida, con intensidad máxima tolerable.
- TENS Burts (Salvas o Ráfagas).
Es importante recordar que la eficacia del estímulo no es mayor cuanto más elevada sea la intensidad. La intensidad debe ser ajustada al umbral de percepción, es decir, subirla hasta que se note un cosquilleo y mantenerla ahí, incrementándola progresivamente si se produce acomodación.
Parámetros de Aplicación del TENS
Para su uso efectivo, es importante configurar una serie de parámetros, que no deben ser escogidos de forma aleatoria:
Pulsos
La forma del impulso influye en la transmisión al cuerpo y, por ende, en el efecto fisiológico y la percepción del paciente. El pulso que caracteriza al TENS es el bifásico, pulsado y asimétrico, ya que minimiza los riesgos y es más placentero para el paciente. Las corrientes monofásicas pueden producir irritaciones o quemaduras en la piel si la aplicación es prolongada.
Duración del Impulso
Es la principal característica que diferencia al TENS del resto de electroterapias y se mide en microsegundos. Las duraciones más usadas oscilan entre 1 y 200/250 Hz, y según la frecuencia utilizada, se activarán diferentes mecanismos analgésicos. Impulsos breves, de entre 50 y 1000 microsegundos, son más agradables. Una frecuencia alta (mayor a 80 Hz) tiene mayor efectividad que frecuencias bajas y disminuye el efecto de acomodación.
Colocación y Tamaño de los Electrodos
Es fundamental para la efectividad del tratamiento. Una posición incorrecta puede dar resultados negativos. No hay una colocación única; existen varias posibilidades:
- En el punto de dolor, si este es muy localizado.
- A ambos lados del punto de dolor.
- Sobre el nervio, en una zona proximal al punto de dolor.
- Sobre los dermatomas.
De todas las opciones, las que aportan más evidencia son sobre el punto de dolor y sobre los dermatomas. Se pueden colocar dos o cuatro electrodos; si se usan dos, uno debe ir por encima y otro por debajo de la zona de mayor dolor. La intensidad debe ajustarse por la percepción del paciente, aumentando o disminuyendo según las sensaciones producidas, aunque se recomiendan intensidades altas sin producir dolor para lograr mayores efectos.
Indicaciones del TENS
El TENS es efectivo en el tratamiento del dolor agudo y crónico, especialmente cuando está localizado. Produce una disminución del dolor sin utilizar métodos invasivos. Sus indicaciones incluyen:
- Dolores musculoesqueléticos: Artrosis, lumbalgias (dolor agudo, subagudo y crónico), cervicalgias (especialmente con radiculopatía aguda), lumbociática, condromalacia rotuliana.
- Dolor postquirúrgico y postraumático.
- Dolor obstétrico.
- Procesos isquémicos: por su capacidad antiálgica y efecto vascularizante.
- Dolor neuropático: aunque es menos efectivo en dolores profundos o difusos.
- Relajación de espasmos musculares.
- En pacientes encamados, para retrasar la atrofia muscular y la trombosis venosa.
- La prevención de la atrofia muscular, especialmente en fibras lentas, con aplicaciones diarias a baja intensidad.
- Recuperación de la fuerza muscular después de largos períodos de inactividad o accidentes.
- Afecciones inflamatorias, estableciendo la intensidad justo por encima del umbral de percepción del estímulo.
- Para aumentar el flujo sanguíneo y acelerar la recuperación de la función muscular.
- Tratamiento de hematomas (previa consulta médica).
La duración del tratamiento es variable según la respuesta obtenida; se deberían observar cambios en las primeras 10 sesiones, aunque en algunos casos puede prolongarse hasta 3 semanas. La primera sesión es orientativa y no determina el éxito o fracaso.
Contraindicaciones y Precauciones
Aunque el TENS es generalmente seguro y presenta pocos efectos adversos, existen contraindicaciones importantes, especialmente en adultos mayores:
- Pacientes con marcapasos.
- Personas que padecen cáncer (no aplicar sobre la zona del tumor ni que la corriente lo atraviese).
- No aplicar sobre los senos carotídeos.
- Mujeres gestantes.
- Pacientes epilépticos.
- No usar sobre zonas de flebitis, tromboflebitis, varices.
- No aplicar sobre zonas hemorrágicas.
- Personas con dolor sin un diagnóstico claro.
- Personas que padezcan procesos infecciosos.
- No recomendado en personas con una elevada sensibilidad.
Además, en el caso de la fibromialgia, aunque el TENS es un método posible para reducir el dolor, su eficacia no está garantizada y no se puede predecir cuánto funcionará en casos individuales.
Siempre es recomendable consultar a un médico o fisioterapeuta antes de comenzar la terapia TENS en casa o para cualquier cuadro clínico que requiera su aplicación, para asegurar un uso razonado y seguro.