Adaptaciones para el Desarrollo de la Motricidad Fina en Niños con Discapacidad

La Importancia de la Motricidad Fina y el Reto de Cortar

La adquisición de la motricidad fina es un hito importante en el desarrollo del ser humano, ya que nos permite participar en la mayoría de las actividades cotidianas. Siendo así, uno de los objetivos principales de la Educación Infantil es desarrollar y estimular al máximo estas destrezas. Sin embargo, los niños desarrollan las habilidades motoras a diferentes ritmos. Cuando los niños pequeños tienen problemas con las habilidades motoras finas, se dificulta la ejecución de tareas importantes como agarrar utensilios (lápices, por ejemplo), mover objetos con la punta de los dedos y usar herramientas como las tijeras. También pueden tener dificultad para aprender a atarse los cordones de los zapatos.

Cortar con tijeras es una actividad motora compleja que los niños deben desarrollar y para ello requiere poner en práctica diferentes habilidades como son la destreza manipulativa, la coordinación bilateral y la coordinación ojo-mano. Todo esto lleva a que muchos niños con diversidad funcional tengan dificultades o incluso les resulte imposible poder cortar con tijeras.

Por eso, cuando estamos ante un niño con dificultades motrices, es importante reflexionar respecto a cuán importante le resulta a ese niño aprender a usar las tijeras, pues, como hemos dicho, no es una tarea sencilla ni fácil de aprender. Por lo tanto, hay que valorar si los esfuerzos que le va a suponer están bien invertidos o si sería mejor invertir ese tiempo en aprender otra habilidad. A día de hoy existen en el mercado diferentes modelos de tijeras, lo que permite poder ajustarse mejor a las necesidades de cada niño.

Infografía: Habilidades necesarias para cortar con tijeras (destreza manipulativa, coordinación bilateral, coordinación ojo-mano)

Comprendiendo la Discapacidad Motora

Definición y Características

Conviene recordar que deficiente motor es todo aquel que presenta de manera transitoria o permanente alguna alteración en su aparato locomotor, debido a un deficiente funcionamiento del sistema óseo-articular, muscular y/o nervioso. En grado variable, esto limita alguna de las actividades que pueden realizar el resto de niños de su misma edad. La funcionalidad de una persona con discapacidad motora depende de su condición física.

Tipos de Alteraciones y su Impacto

Las alteraciones pueden ser del sistema óseo-articular, del sistema muscular o del sistema nervioso. Algunas condiciones motoras pueden ser irreversibles y no evolucionan. Estas afectaciones pueden impactar el desarrollo motor, cognitivo, personal y social, así como las habilidades motrices y la psicomotricidad.

Respuesta Educativa y Adaptaciones Curriculares

El principal objetivo de los contenidos de este artículo es desarrollar la respuesta educativa que requieren los alumnos con deficiencias motoras a lo largo de su escolaridad. Una adecuada respuesta educativa precisa de concreciones en cada uno de los niveles del currículo, para adaptar el proceso de enseñanza-aprendizaje a los alumnos con necesidades educativas especiales (acnee).

Es fundamental realizar adaptaciones que el alumno requiere. Estas adaptaciones pueden incluir la modificación del mobiliario para facilitar la accesibilidad y comodidad del estudiante. La propuesta didáctica que se describe a continuación parte del currículo oficial, que, dado su carácter abierto y flexible, nos permite adecuarlo a las necesidades educativas especiales de los alumnos con deficiencia motora, en un continuo de respuesta a la diversidad.

Principios Metodológicos y Pedagógicos

A pesar de lo comentado anteriormente, conviene no olvidar que la propuesta educativa y los alumnos han de disponer como marco de referencia el currículo ordinario, es decir, se plantean los mismos objetivos generales que el resto de los alumnos, ya que los acnee forman parte de la diversidad del centro.

Es importante prever cambios en lo secuencial y temporalizar las actividades. Fomentar las experiencias del niño tanto con relación al mundo físico como social es clave, y el aprendizaje debe estar ligado a la información que le permita evaluar este aspecto. El desarrollo cognitivo está estrechamente relacionado con la discapacidad motora, y es importante reconocer el esfuerzo personal que requiere cualquier actividad.

Adaptaciones en el Entorno y Materiales

Es necesario considerar la accesibilidad en los espacios comunes como son los pasillos, el patio, el baño, el comedor y las aulas. Se deben tener en cuenta las características de cada alumno, por ejemplo, el uso de sillas de ruedas, andadores o triciclos.

En cuanto a las adaptaciones de materiales, disponer de platos, vasos o cubiertos adaptados puede facilitar la autonomía del alumno en el comedor. Se debe procurar que el alumno pueda efectuar las actividades que se le propongan, fomentando su participación activa e inclusión.

Foto: Aula adaptada con mobiliario accesible y materiales didácticos inclusivos

Estrategias y Actividades para Estimular la Motricidad Fina

Principios Generales de Estimulación

Los niños con discapacidad, a la hora de estimular sus actividades motoras, necesitan que sus padres hagan un trabajo conjunto con los profesionales. Lo mejor es empezar con estos ejercicios desde que son muy pequeños. Estos ejercicios de coordinación permitirán que los brazos y piernas del pequeño comiencen a ejercitarse.

Para desarrollar la motricidad fina, el objetivo final es dar autonomía e independencia en actividades cotidianas. Una excelente manera es dándole al niño responsabilidades que impliquen desarrollar su motricidad fina en el día a día, como abrir y cerrar objetos. Si se priva a los niños de la oportunidad de usar sus habilidades motoras, no se favorece el desarrollo de su motricidad fina.

Actividades Prácticas para el Desarrollo de la Motricidad Fina

1. Abrir y Cerrar

Dejemos que el niño practique con actividades diarias como: abrochar botones, cremalleras o corchetes utilizando la ropa como mejor material. Pueden abrocharse los zapatos de velcro, soltarse el coletero del pelo, abotonarse la bata, abrir la mochila o abrocharse el cinturón del coche. Podemos asistirles, pero disminuyendo progresivamente nuestras intervenciones. Existen tableros Montessori con distintos tipos de cierres y botones para practicar.

Vestir muñecos y disfrazarse. Si vemos que le cuesta mucho vestirse solo, podemos practicar con muñecos. Es recomendable comprar ropa para los muñecos con distintos cierres para practicar todas las modalidades. ¡También podemos jugar a disfrazarnos nosotros!

Enroscar y desenroscar. Abrir y cerrar el grifo, o desenroscar la botella de agua, son algunas de las actividades que también puede empezar a hacer solo. Además, existen juguetes específicos para trabajar esta moción, como los packs que implican enroscar y desenroscar tornillos.

2. Plastilina y Arcilla

¡No subestimes el poder de la plastilina! Aunque simple, es una de las mejores formas de desarrollar la motricidad fina. Es frecuente utilizar esta actividad para el desarrollo de la fuerza de agarre, pero la verdad es que ayuda con muchas otras destrezas motoras finas. Con la plastilina el niño puede aplastar, amasar, estirar, desgarrar, enrollar, construir, entre un sinfín de posibilidades. No te preocupes porque esté un poco dura, ya que desarrolla su paciencia y hace que vaya soltando la masa poco a poco, estimulando la fuerza de los músculos no solo de las manos, sino del brazo, antebrazo y aquellos que actúan sobre la muñeca.

Algunas actividades motivadoras para trabajar con plastilina incluyen: usar plantillas imprimibles (Playdough mats), esconder objetos dentro de la plastilina como botones o macarrones, estampar en plastilina con objetos o moldes, y permitir la manipulación libre.

La plastilina y la arcilla a menudo se emplean como parte del “trabajo pesado” que forma parte de una dieta sensorial. Incluso puede hacer que su hijo intente cortar la plastilina con las tijeras, lo cual es una excelente preparación para esta habilidad. También puede hacer tres tipos de masas sensoriales.

3. Construcciones

Las construcciones necesitan de precisión, estabilidad de brazos y muñecas, además de la habilidad de tensión y extensión de las manos. Asimismo, necesitamos implicar nuestra coordinación óculo-manual para colocar las piezas mientras cruzamos la línea media de nuestro cuerpo. En definitiva, puede aportarnos muchísimo para el control de nuestros músculos, y es una actividad muy divertida. Dependiendo del tipo de bloque, las habilidades motrices a desarrollar pueden variar:

  • Bloques de madera: No suelen necesitar encajarse con otras piezas, sino que se superponen y necesitan una buena coordinación ojo-mano y sentido del equilibrio para poder hacer torres infinitas.
  • Bloques estilo LEGO®: Estos bloques necesitan fuerza en las manos para encajar unas piezas con otras, e incluso más fuerza aún para separarlas. También son bastante buenos para trabajar la coordinación bilateral, al tener que utilizar ambas manos para unirlas.
  • Bloques con velcro: O cualquier juguete que consiste en juntar o separar piezas con velcro. Ahora está de moda jugar a las comiditas con piezas unidas por velcro, cortándolas con el cuchillo de juguete o separándolas con las manos es una buena forma de estimular nuestras manitas.

4. Ensartar e Hilar

Las actividades con hilos, cuentas, limpiapipas, en las que haya que coser, bordar o insertar objetos, entre otras cosas, necesitan precisión y estabilidad. Los niños tienen que ser capaces de aislar los movimientos del brazo, muñeca, manos y dedos para poder llevar a cabo las tareas de forma satisfactoria. Además, en todas ellas se practica la coordinación óculo-manual y el desarrollo de la pinza.

  • Insertar objetos: Es una de las primeras actividades motoras finas que se trabajan con bebés y niños. Podemos desarrollar la pinza inferior, la superior, la fuerza de agarre y, además, trabajar la tensión y la extensión de los músculos de la mano y dedos.
  • Tarjetas de Bordado: Es una actividad muy sencilla que va a tener al peque muy ocupado. Con las tarjetas de bordado, desarrollará la paciencia y practicará la coordinación bilateral asimétrica, donde cada manita tiene su propia función. Además, es posible que necesite cruzar la línea media corporal.
  • Ensartar Cuentas: Es necesario que estén preparados para realizar esta actividad, ya que es la más complicada de las tres. Necesita poder controlar la muñeca, saber cómo aislar los dedos y hacer la pinza superior, con una buena coordinación ojo-mano y precisión. Para que sea más sencillo, empecemos con cuentas u objetos con agujeros grandes. Conforme vaya progresando, lo vamos complicando.

5. Trazos

La motricidad fina es esencial en la lectoescritura porque permite a los niños, no solo trazar las letras para luego escribirlas, sino también implicarse en la tarea y ser capaz de seguir visualmente las letras y palabras que en un futuro tendrá que leer. Por ello, una buena práctica puede ser exponer a los peques a actividades que impliquen trazar, seguir letras o formas, o coger un lápiz y aislar los distintos grupos musculares involucrados en el proceso de escritura. A continuación presento algunas formas de practicar el trazado:

  • Con los dedos: Trazar con los dedos puede ser una muy buena forma de iniciar al niño en el mundo de la lectoescritura. Puedes planear una actividad en arena, nieve, o cualquier material de similar consistencia. ¡Incluso con pintura!
  • Pegatinas, sellos o rotuladores para hacer círculos: Y, por supuesto, trazar con materiales varios. Trata de presentar distintas herramientas para mantener la curiosidad, pero tampoco ofrezcas todo a la vez. Deja que explore las posibilidades de cada material.
  • Con tiza: A los niños les encanta la tiza. Déjale que juegue con tizas de distintos colores y tamaños. No descartes las tizas muy pequeñas, ya que podría ir trabajando la pinza al intentar cogerlas y utilizarlas. Una variación de la actividad puede ser borrar con un pincel lo escrito con la tiza. Esta actividad trabajaría especialmente la estabilidad de la muñeca y ayudará al niño con las mociones básicas de la escritura.
  • Actividades de repaso: Ya sea en ficha o en cualquier otro formato. Actividades cortas y divertidas ayudarán con la motivación de los peques.

6. Corte y Perforación

Aprender a utilizar las tijeras requiere un alto dominio de los músculos motores finos. Implica, primero, tener fuerza de agarre suficiente para mantener la tijera abierta, y poder flexionar y extender los músculos usando la pinza superior. Segundo, tener coordinación ojo-mano y un plan visual. Pero último, necesitamos tener coordinación bilateral asimétrica para sujetar el papel con una mano y cortar con la otra. Siendo tal su complejidad, no podemos esperar que sepan ejecutar esta tarea con satisfacción de la noche a la mañana. Por ello, hay muchas actividades que podemos practicar para dominar el uso de las tijeras:

  • Punzón: Trabajaremos con el punzón la coordinación motora y visual, además de comenzar a practicar la coordinación bilateral asimétrica.
  • Cortando plastilina, pajitas, hojas o flores: Deja que practique haciendo pequeños recortes a algunos elementos que requieran tan solo un corte rápido. La plastilina es una actividad que tiene mucho éxito. Deja que corte la plastilina con unas tijeras especiales, esas que apenas cortan. De esta forma, practica mientras juega, sin peligros de cortes.
  • Cortando distintos materiales: Cuando domine un poco más las mociones básicas, déjale que corte papel y cartulinas libremente, o siguiendo una plantilla.
  • Cortando pelo de muñecos: ¿Por qué no usar esos muñecos con los que ya no juega para imaginar que somos peluqueros? El pelo será muy fácil de cortar y la actividad le resultará muy divertida. O incluso, puedes crear unos monstruos muy graciosos utilizando rollos de papel reciclados e ir cortándoles “el pelo”.
Foto: Niño utilizando tijeras adaptadas para cortar papel o plastilina

7. Trasvase en Seco o Líquido

Una acción cotidiana que puede ser complicada para los niños es, simplemente, transportar objetos de un lado a otro. Para los adultos se nos olvida lo complicado que puede ser porque lo hacemos casi sin ser conscientes de ello. Pero es otra actividad que implica desarrollar la coordinación óculo-manual y la concentración, aprender conceptos como volumen y dimensiones y, sobre todo, controlar los músculos de la mano, siendo una actividad ideal para ejercitar la autonomía.

  • Cucharas, vasos, cubos u otros objetos: Podemos dejar que el niño transporte una pelotita de ping-pong en una cuchara de un lado de la estancia al otro, transportar líquidos de contenedor en contenedor (por ejemplo, con un gotero o una jeringa limpia), o incluso meter la arena en un cubo, en la playa o en el parque.
  • Pescar objetos: El trasvase en líquido pescando objetos de la bañera o de un recipiente hondo, también puede ser una buena actividad para practicar la coordinación óculo-manual.
  • Pinzas o tenazas: Utilizando tenazas pueden practicar la moción de la pinza, reforzando los músculos de los dedos y manos. Además, podrás combinarlo con otras habilidades como la clasificación, por ejemplo, colocando los pompones por colores.

8. Puzles

Si quieres una actividad que ensucie poco y sea más tranquila que muchas de las anteriores, los puzles son una buena forma de entretenimiento mientras trabaja la lógica y ayuda a la visión espacial y a las habilidades motoras finas. Hay muchas variedades de puzles, empezando por las que consisten en meter y extraer piezas, pasando por las que has de hacer parejas o series de tres piezas, y acabando por los puzles clásicos de encajar piezas hasta realizar una imagen completa. Es importante adaptar el puzle a las habilidades del niño.

9. Pintar

Diferentes maneras de pintar pueden ayudar a fortalecer la coordinación mano-ojo y la destreza manual de su hijo. Pintar con los dedos permite que su hijo use sus manos y se ensucie. Pintar con un pincel ayuda a que su hijo aprenda a sostener un pincel y a adquirir más control al usarlo como herramienta (los kits para reproducir pinturas por números son excelentes para pintar con pincel). Para agregar un poco de diversión sensorial, puede probar la pintura "rasca y huele".

10. Jugar con Esponjas

Una esponja nueva y limpia, un poco de agua y dos recipientes es todo lo que necesita para esta actividad. Llene con agua uno de los recipientes y deje el otro recipiente vacío. Su hijo puede humedecer la esponja en agua y después exprimirla en el recipiente vacío. Es un juego sencillo que puede fortalecer sus manos y antebrazos.

11. Competencia de Arroz (u objetos pequeños)

Divida un puñado de arroz crudo en dos recipientes plásticos y tenga uno vacío a la mano. Entregue a su hijo una pinza de plástico pequeña y tenga otra para usted. Hagan una competencia para ver quién es el primero en pasar todo el arroz de su recipiente al recipiente vacío, usando las pinzas. Si su hijo tiene dificultad porque los granos de arroz son demasiado pequeños, puede hacerlo con cereal en forma de círculos o con cuentas de bisutería.

Refuerzo de Aprendizajes y Comunicación

Se busca la generalización de los conocimientos adquiridos. Se pueden colocar las palabras aprendidas en un soporte de conocimiento, inicialmente un tablero y posteriormente un libro de conocimiento. Conforme son aprendidos los símbolos, los vamos colocando en el tablero. Incorporar las palabras aprendidas a la comunicación verbal es muy importante, con la labor del profesor tutor, compañeros y familia.

Para reforzar los aprendizajes y mantener la motivación, se trabajarán los símbolos en el ordenador. Además, se utilizará el resumen de las hojas diarias, donde aparece la palabra o frase trabajada, el tiempo utilizado para su adquisición y la fecha del objetivo alcanzado.

La implementación de Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC) puede ser fundamental para apoyar la comunicación de estos niños.

Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC) - AFAD Valepeñas

tags: #adaptaciones #a #un #nino #con #discapacidad