Elegir a las actrices italianas más guapas en la historia del cine no es cosa sencilla. A lo largo de los años, el cine italiano ha regalado grandes divas que han escrito su nombre con letras de oro en los anales del séptimo arte tanto regional como internacional, gracias a su belleza y, por supuesto, su talento, los cuales han quedado de manifiesto en todos los proyectos en los que se han embarcado. De esta manera, Italia no solo ha dado a emblemáticos directores que han dejado huella, sino también rostros que han protagonizado nuestros mejores sueños.
Sophia Loren: El Legado de un Icono
Sophia Loren, cuyo nombre de nacimiento es Sofia Constanza Brigida Villani Scicolone (Roma, 20 de septiembre de 1934), es una actriz italiana ganadora de diversos premios internacionales, entre ellos dos premios Óscar -uno de ellos honorífico- y un premio BAFTA. Asimismo, ha sido candidata varias veces a los Globos de Oro y ha ganado siete premios David de Donatello a la mejor actriz protagonista. Fue nombrada por el American Film Institute como una de las mayores estrellas femeninas del Cine clásico de Hollywood. Es una de las actrices más destacadas de la segunda mitad del siglo XX y considerada como una de las grandes estrellas del cine.

Primeros Años y Superación
Hija de la maestra de piano y actriz Romilda Villani (1910-1991) y del arquitecto Riccardo Scicolone Murillo (1907-1976), Sophia Loren nació el 20 de septiembre de 1934 en la Clínica Reina Margarita de Roma. Su madre había ganado un concurso en 1932 para ir a Hollywood como doble de Greta Garbo, pero se dio por vencida debido a la fuerte oposición de sus padres. Su padre no tuvo éxito como ingeniero y trabajó temporalmente en la red nacional Ferrovie dello Stato Italiane. El padre de Loren no quiso casarse con Villani por su diferencia social ni tampoco hacerse cargo de las niñas (ella y su hermana Maria). El padre reconoció a Sophia pero no así a Maria. Cuando Loren ya era una estrella, pagó a su padre para que reconociera a su hermana y pudieran tener el mismo apellido, lo que provocó que la madre dejara de dar clases de piano y sus aspiraciones como actriz. Loren se encontró con su padre en tres ocasiones en su vida.
Sophia, su madre y su hermana tuvieron que trasladarse a Pozzuoli, cerca de Nápoles, durante la Segunda Guerra Mundial para instalarse en casa de su abuela y poder subsistir, ya que las condiciones de vida en Roma eran muy malas. En uno de los bombardeos aliados, Sofia fue alcanzada por una metralla, hiriéndole la barbilla. Después de esto, la familia se trasladó a Nápoles, donde fueron acogidos por unos parientes lejanos. Al finalizar la guerra, Loren y su familia volvieron a Pozzuoli. Su abuela abrió una taberna, donde Romilda Villani tocaba el piano, Maria cantaba y Sofia servía y limpiaba los platos.
Ascenso a la Fama: Belleza y Talento
La carrera de Sophia Loren comenzó en 1950, cuando llamó la atención del productor Carlo Ponti, quien más tarde se convirtió en su marido. Loren participó en varios concursos de belleza, en los que obtuvo los títulos de Princesa del Mar en 1949 y Sirena del Adriático en 1950. En Roma, participó en Miss Italia de 1950 donde quedó tercera y fue elegida Miss Elegancia. Allí conoció a Carlo Ponti, quien se fijó en ella y al día siguiente la recibió en su estudio para una entrevista; impresionado por su potencial, le ofreció un contrato de siete años.
Inició su carrera de actriz a comienzos de los años cincuenta como actriz de fotonovelas semanales (fotoromanzi), acreditada como Sofia Villani o Sofia Lazzaro. Su formación actoral se inició en Nápoles y posteriormente obtuvo pequeños papeles en películas italianas gracias a apuntarse al Centro Sperimentale di Cinematografia, la escuela de interpretación de Italia. En esos tiempos, actuó como figurante junto con su madre en la superproducción de Hollywood Quo Vadis, cuando tenía 16 años. Otros pequeños papeles de esa época fueron sus apariciones en las películas La Favorita (1952) y El gerente General (Era lui... sì!).

En 1953, Carlo Ponti cambió la imagen pública de Sophia para atraer a un público más amplio, rebautizándola con el nombre artístico de Sophia Loren, siendo una semejanza de la actriz sueca Märta Torén después de una sugerencia de Goffredo Lombardo. Como otras grandes estrellas del cine, Sophia Loren basó sus inicios cinematográficos en su belleza, pero tuvo la lucidez para ver que su físico muy impactante podía convertirse en un lastre para su crecimiento como actriz. Ella supo detectar esta amenaza y la superó con destreza, ayudada por su esposo y productor Carlo Ponti. Al igual que Claudia Cardinale, Gina Lollobrigida y Lucía Bosé, fue incluida en el grupo de bellezas italianas que aunaban picardía y emociones en las películas más amables del neorrealismo italiano.
Éxito en Italia y Salto Internacional
Uno de los primeros papeles importantes de su nuevo nombre fue el de acompañar a Alberto Sordi, interpretando Cleopatra en Noches de Cleopatra (Due notti con Cleopatra) de Mario Mattoli en 1953. Ese mismo año protagonizó Ci troviamo in galleria, donde se puso a las órdenes de Mauro Bolognini. Ya en 1954, tuvo una actividad frenética con once estrenos en un año. Volvió a hacer unos papeles secundarios en películas como Carrusel napolitano (Carosello napoletano) o Nuestros tiempos (Tempi nostri - Zibaldone n. 2). Pero uno de sus primeros éxitos lo tendría en su trabajo en El oro de Nápoles (L'oro di Napoli), en la primera ocasión que trabajó bajo las órdenes de Vittorio De Sica. A este trabajo le siguió La ladrona, su padre y el taxista (Peccato che sia una canaglia), de Alessandro Blasetti, donde trabajó por primera vez con Marcello Mastroianni, con quien coincidiría en diez películas más. En esta película, interpreta a una joven ladrona que intenta con su exuberante belleza embarcar al honesto taxista Paolo.

En 1955, interpretó, con Mastroianni y De Sica, La bella campesina (La bella mugnaia) y El signo de Venus (El segno di Venere). Su primer papel dramático fue en el film dirigido por Mario Soldati, La chica del río (La donna del fiume). Con La suerte de ser mujer (La fortuna di essere donna) (1956) de Alessandro Blasetti, volvió a la compañía de Mastroianni en una comedia. Ya en 1957, Loren hizo sus tres primeras apariciones en películas de habla inglesa, siendo la primera de ellas La sirena y el delfín (Boy on a Dolphin) de Jean Negulesco junto a Alan Ladd y Clifton Webb. Después de este proyecto, realizó dos películas con primeras estrellas y directores de primer nivel. Con estas películas, Loren se convirtió en estrella internacional y firmó un contrato por cinco películas con la Paramount Pictures en 1958. Bajo ese contrato, filmó ese año con Anthony Perkins Deseo bajo los olmos (Desire Under the Elms); Cintia (Houseboat), una comedia romántica con Cary Grant, y Orquídea negra (The Black Orchid) de Martin Ritt. Y ya en 1959, Esa clase de mujer (That Kind of Woman) de Sidney Lumet y en 1960, El pistolero de Cheyenne (Heller in Pink Tights), junto a Anthony Quinn. También en 1960, Loren protagonizó junto a Peter Sellers la comedia romántica de Anthony Asquith La millonaria (The Millionairess).
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Consolidación como Actriz Dramática y Pausa
Sophia Loren se ganó el respeto de la crítica y el público por su participación en dramas y comedias, especialmente en proyectos italianos, en los que podía hablar su idioma natal y expresarse de manera más libre. En 1960, su actuación en Dos mujeres (La ciociara), película dirigida por Vittorio de Sica a partir de un relato de Alberto Moravia, dio un giro a su carrera. En ella encarna a una madre, violada junto con su hija durante la Campaña de Italia (1943-45), papel que le valió un premio Óscar.
A partir de la década de 1960, Loren se consolidó como una de las actrices más importantes y cotizadas del mundo y continuó haciendo películas tanto en Estados Unidos como en Europa. Se embarcó en proyectos italianos como su aparición en un episodio de La riffa de Boccaccio 70 dirigida por Vittorio De Sica o Ayer, hoy y mañana (Ieri, oggi, domani), también bajo las órdenes de Vittorio de Sica, en el que interpreta tres papeles que la han hecho famosa: Adelina, Anna y Mara. Entre 1965 y 1967, Loren se centró en el mundo angloparlante con proyectos internacionales como Operación Crossbow, Lady L, La venus de la ira y Arabesco.
A finales de 1967, Loren optó por interrumpir su carrera profesional para centrarse en su embarazo. Después de dos abortos no deseados, la actriz eligió el reposo total en el embarazo de su primer hijo Carlo Jr., nacido en 1968. No sería hasta el año siguiente cuando volvería a aparecer en una película, nuevamente de mano de Mastroianni y De Sica en Los girasoles (I girasoli), un intenso y dramático papel en el que dedica su energía a buscar a su marido hasta Rusia.
Carrera Posterior y Reconocimientos
Después, Loren reapareció en otras películas, pero centrándose poco a poco en proyectos de su país. En 1972, se embarcó en la obra de Arthur Hiller El hombre de la Mancha (Man of La Mancha), que fue un fracaso en taquilla a pesar de contar con multitud de nominaciones y premios. Dos años después, trabajó junto a Richard Burton en el último trabajo de De Sica, El viaje (il viaggio). De todas formas, su película más excelsa interpretativamente en esta época fue Una jornada particular (Una giornata particolare) (1977), de Ettore Scola, nuevamente con Marcello Mastroianni. Esta película estuvo nominada a 11 premios internacionales y nominaciones a dos Óscars.
En 1980, después del éxito internacional de su libro biográfico Sophia Loren: Vivir y amar, Loren se protagonizó a sí misma y a su madre en un biopic adaptado a la televisión de su libro, Sophia Loren: Her Own Story. Durante la década de los 80, Loren se centró en la televisión, rechazando papeles en series como Dinastía y Falcon Crest. Por contra, pudimos verla en miniseries o telefilms como Madre Coraje (Madre Coraggio) (1986), Mamma Lucia y el remake televisivo de Dos mujeres (La ciociara) (1988) de Dino Risi.
Los primeros años de la década de los 90 fueron de reconocimiento de Hollywood a su trabajo en los cincuenta y sesenta. En 1994, Palm Springs, California, le dedicó una Palma de Oro en su paseo de la fama, donde se le distinguió con la estrella número 2000 destacando este reconocimiento con una placa adicional debajo de su estrella. Finalmente, en 1995, recibió el Premio Cecil B. DeMille de los Globos de Oro. En ese tiempo, Loren fue muy selectiva a la hora de escoger proyectos cinematográficos y se interesó más por otros negocios como perfumería y libros de cocina. Una de las pocas excepciones fue en 1994 cuando regresó al cine para participar en la película Prêt-à-Porter, de Robert Altman, donde compartió escena una vez más con Marcello Mastroianni. Su siguiente trabajo en el cine tuvo lugar en la comedia de 1995 Discordias a la carta.
En 1999, Sophia Loren protagonizó uno de los momentos más históricos de los Óscar cuando presentó el Óscar a la mejor película en habla no inglesa, siendo La vida es bella de Roberto Benigni la gran favorita. Memorable fue la escena cuando, al desvelar el ganador, Loren dijo «And the Oscar goes to...». En 2007, se estrenó un documental dirigido por Massimo Ferrari y titulado Sofía: Ayer hoy y mañana. En 2009, apareció nuevamente en una producción estadounidense: la película Nine. A sus 87 años, sigue siendo un mito del séptimo arte y una gran diva italiana que siempre ha inspirado con sus estilismos.

Otras Leyendas del Cine Italiano Ancianas
Además de Sophia Loren, el cine italiano ha sido hogar de muchas otras actrices legendarias que han dejado una huella imborrable, deslumbrando no solo por su belleza, sino por su inmenso talento y carreras que abarcan décadas.
Monica Vitti

Monica Vitti, nacida el 3 de noviembre de 1931 en Roma, Italia. Comenzó como actriz de teatro durante la década de los 50. Su carrera cinematográfica inició hasta los años 60.
- Trabajos más recordados: El eclipse (1962), La aventura (1960), El desierto rojo (1964), La noche (1961).
- Lo que debes saber: Famosa por sus colaboraciones con Michelangelo Antonioni, con quien realizó tres largometrajes que la llevaron al estrellato.
Gina Lollobrigida

Gina Lollobrigida, nacida el 4 de julio de 1927 en Subiaco, Italia. Fue una eterna rival de Sophia Loren.
- Trabajos más recordados: Trapecio (1956), Tuya en septiembre (1961), Salomón y la Reina Sheba (1959).
- Lo que debes saber: En su carrera ganó cinco Premios David de Donatello (el Óscar italiano) y un Globo de Oro.
Lucía Bosé

Lucía Bosé, nacida el 28 de enero de 1931 en Milán, Italia. Fue Miss Italia en 1947 y una gran musa del neorrealismo italiano. En España la conocemos como la madre del famoso cantante Miguel Bosé, pero su pasado como actriz es difícil de olvidar dentro de las fronteras italianas. Nació en Milán y ha participado al menos en 50 películas.
- Trabajos más recordados: Muerte de un ciclista (1955), La dama sin camelias (1953), Satiricón (1969), Story of a Love Affair (1950), Cronaca di un amore (1950), Roma ore 11 (1952), La signora senza camelie (1953), Fellini Satyricon (1969).
- Lo que debes saber: Ha sido una de las actrices italianas que más repercusión tuvo fuera de sus fronteras, participando en películas de grandes directores de diferentes países, como Muerte de un ciclista (1955) de Juan Antonio Bardem y Cela s’appelle l’aurore (1956) de Luis Buñuel.
Virna Lisi

Virna Lisi, nacida el 8 de noviembre de 1936 en Ancona, Italia. Es conocida como «La Marilyn italiana», y destacaba por su innegable belleza.
- Trabajos más recordados: Cómo asesinar a su propia esposa (1965), El secreto de Santa Victoria (1969), La reina Margot (1994).
- Lo que debes saber: En toda su carrera, Virna Lisi ganó dos premios David de Donatello, un César (el Óscar francés) y uno en el Festival de Cannes.
Laura Antonelli

Laura Antonelli, nacida el 28 de noviembre de 1941 en Pula, Croacia. Es considerada por muchos como el sueño erótico de los adolescentes de la década de los 70.
- Trabajos más recordados: Malizia (1973), El inocente (1976), Me gusta mi cuñada (1974).
Claudia Cardinale

Claudia Cardinale, nacida el 15 de abril de 1938 en La Goleta, Túnez. La legendaria Claudia Cardinale fue musa de directores como Sergio Leone, Luchino Visconti y Federico Fellini.
- Trabajos más recordados: El gatopardo (1963), 8 ½ (1963), Érase una vez en el Oeste (1968).