En los países de ingresos altos, donde prácticamente la totalidad de los bebés prematuros sobreviven, la tarea pendiente es que esta sobrevida suceda con menos morbilidades. Los avances tecnológicos y del conocimiento son imprescindibles para la supervivencia de los niños prematuros, pero no suficientes para eliminar los desafíos asociados.
Parálisis Cerebral en Bebés Prematuros
Definición y Características
La parálisis cerebral (PC) es un grupo de afecciones que afectan el movimiento y la postura. Es la causa más común de discapacidad física en la infancia, con limitaciones que persisten durante toda la vida. Se caracteriza por trastornos no progresivos del movimiento y la postura, en principio por el daño al cerebro durante el periodo fetal o a principios de la vida. Estos problemas motores a menudo se ven acompañados de alteraciones cognitivas y otras dificultades neurológicas. La parálisis cerebral puede ser una discapacidad severa y una carga considerable para la familia del individuo afectado y la sociedad.
Incidencia y Gravedad en Prematuros
Diferentes estudios confirman que la incidencia de la parálisis cerebral es inversamente proporcional al tiempo de gestación y que esta afecta a un 9% de los bebés nacidos antes de las 32 semanas. Este porcentaje asciende al 18% en los que nacen antes de las 26 semanas de gestación. La parálisis cerebral es el problema motor que con mayor frecuencia se identifica en los prematuros. La parálisis cerebral en el niño nacido prematuramente suele ser de forma hipertónica, de esta manera, el primer signo de alarma detectado es el incremento del tono muscular.
El diagnóstico definitivo de parálisis cerebral, salvo en casos excepcionales, no se debe hacer en primera instancia. La gravedad de la parálisis cerebral se determina dependiendo del grado de limitación funcional que conlleve. A los dos años se considera que una parálisis cerebral es leve si el niño ha alcanzado la sedestación y la marcha autónoma. Por otro lado, se considera moderada si ha alcanzado la sedestación pero no la marcha.
Retrasos Neuroevolutivos y Alteraciones Asociadas
Espectro de Anormalidades Neuromotoras
Los niños prematuros muestran un amplio rango de anormalidades neuromotoras, las cuales, en ocasiones, pueden persistir y acompañarse de un retraso o trastorno motor o motor fino, déficit visio-espacial, alteraciones en la función ejecutiva, visio-perceptiva y problemas de ejecución motora. Para muchos de estos niños, el trastorno motor es menos discapacitante que las alteraciones asociadas a ellos, tales como problemas en la esfera ejecutiva, trastornos cognitivos y del motor fino.
El Cerebro Prematuro y Sus Vulnerabilidades
Los problemas que presentan muchos niños prematuros, concretamente las características de su desarrollo motor y mental, pueden ser el reflejo de retrasos neuroevolutivos en la maduración cerebral. El cerebro prematuro es muy delicado y, aún en ausencia de enfermedad, su neurodesarrollo puede verse comprometido. El cerebro fetal crece a una mayor velocidad que el del recién nacido. Su alta producción neuronal necesita un mayor riego sanguíneo que aporte los nutrientes necesarios y un metabolismo que produzca más energía.
Cuanto más prematuro nace un niño, más neuronas debe producir su cerebro para alcanzar el número adecuado a su neurodesarrollo. La zona de máxima producción neuronal del cerebro prematuro es el interior de los ventrículos laterales, que están altamente vascularizados. El principal sistema de obtención de energía del cerebro es el metabolismo de la glucosa. Las neuronas que se producen aumentan de tamaño, aumentando sus prolongaciones y establecen conexiones con otras neuronas. Es lógico pensar que cuanto más prematuro nazca un niño, más probable es que presente dificultades.

En España, actualmente sobreviven hasta el 90% de niños nacidos antes de la semana 29 de gestación. Cualquier enfermedad que altere la presión arterial cerebral, el aporte de glucosa, la falta de oxígeno, etc., compromete el crecimiento normal del cerebro y causa lesiones. La hemorragia intraventricular (sangrado de las zonas de máxima proliferación neuronal) y la leucomalacia periventricular (una lesión que afecta a la sustancia blanca más profunda del cerebro) son dos de las lesiones más frecuentes del cerebro prematuro.
Factores de Riesgo de Parálisis Cerebral
Algunas condiciones aumentan las probabilidades de que un niño presente parálisis cerebral infantil. Estas se conocen como factores de riesgo:
- Nacimiento prematuro: Los bebés que nacieron antes de la semana 37 de embarazo, especialmente si nacieron antes de la semana 32, están en mayor riesgo de presentar parálisis cerebral infantil. Los cuidados intensivos para los bebés prematuros han mejorado mucho en las últimas décadas.
- Partos múltiples: Los gemelos o trillizos y los bebés que nacen de otros partos múltiples están en mayor riesgo de presentar parálisis cerebral infantil, especialmente si muere el gemelo o uno de los trillizos antes o poco después de nacer.
- Tratamientos para la infertilidad con tecnología de reproducción asistida: Los niños nacidos de embarazos resultantes del uso de algunos tratamientos para la infertilidad tienen una mayor probabilidad de tener parálisis cerebral infantil.
- Infecciones durante el embarazo: Las infecciones pueden provocar un aumento de ciertas proteínas llamadas citocinas que circulan en el cerebro y en la sangre del bebé durante el embarazo. Ciertas infecciones o exposiciones tóxicas durante el embarazo pueden aumentar significativamente el riesgo de parálisis cerebral en el bebé, incluyendo:
- Citomegalovirus.
- Sarampión alemán (rubéola).
- Herpes.
- Sífilis.
- Toxoplasmosis.
- Infección por el virus del Zika.
- Infecciones intrauterinas, como la corioamnionitis.
- Exposición a toxinas.
- Ictericia y kernícterus: La ictericia es el color amarillento que se ve en la piel de muchos recién nacidos. Cuando la ictericia grave se deja sin tratar durante demasiado tiempo, puede provocar una condición médica llamada kernícterus. Esto puede causar parálisis cerebral y otras condiciones médicas.
- Bajo peso al nacer: Los bebés que pesan menos de 5,5 libras (2,5 kilogramos) tienen mayor riesgo de desarrollar parálisis cerebral.
- Complicaciones en el parto.

Síntomas y Diagnóstico de la Parálisis Cerebral
Variedad de Síntomas
Los síntomas de la parálisis cerebral pueden variar mucho. En algunas personas, la parálisis cerebral afecta todo el cuerpo. En otras, puede que los síntomas solo afecten una o dos extremidades o un lado del cuerpo. Los síntomas aparecen durante la infancia o la edad preescolar y varían de muy leves a graves. La causa de la parálisis cerebral y su efecto sobre la función varían de una persona a otra. Algunas personas con parálisis cerebral pueden caminar, mientras que otras necesitan ayuda. La afección en el cerebro que causa la parálisis cerebral no cambia con el tiempo; los síntomas generalmente no empeoran con la edad, aunque, a medida que el niño crece, algunos síntomas pueden hacerse más o menos claros.
Manifestaciones Comunes
Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Músculos rígidos y reflejos exagerados, lo que se conoce como espasticidad. Los brazos, las piernas y el tronco pueden parecer flácidos.
- Problemas para caminar. Las personas con parálisis cerebral pueden andar sobre los dedos de los pies o acuclillarse cuando caminan. También pueden caminar con las rodillas cruzadas, con las piernas en forma de tijeras.
- Dificultad para tragar.
- Desequilibrio muscular ocular, en el que los ojos no se concentran en el mismo objeto.
- Convulsiones, que son síntomas de epilepsia.
- Algunas personas tienen discapacidades intelectuales, pero otras no.
- Algunas personas con parálisis cerebral también pueden tener ceguera o sordera.
Parálisis cerebral: cómo saber si un niño la tiene
Cuándo Consultar a un Médico
Es importante comunicarse con el profesional de atención médica de su hijo para obtener un diagnóstico si el niño tiene síntomas de una afección del movimiento. Consulte al profesional de atención médica de su hijo si tiene preocupaciones sobre episodios de pérdida de consciencia, o movimientos o posturas corporales irregulares.
Complicaciones Asociadas a la Parálisis Cerebral
Además de los problemas motores, la parálisis cerebral puede conllevar diversas complicaciones:
- Contractura: El acortamiento del tejido muscular debido a una fuerte tensión muscular, que puede deberse a la espasticidad. Esto puede retardar el crecimiento óseo, hacer que los huesos se doblen y ocasionar cambios en las articulaciones, dislocaciones o dislocaciones parciales.
- Malnutrición: La dificultad para tragar y alimentarse puede hacer que sea difícil obtener una nutrición suficiente, especialmente en el caso de los bebés, lo que puede perjudicar el crecimiento y debilitar los huesos.
- Enfermedades de salud mental: Las personas con parálisis cerebral podrían tener enfermedades de salud mental, por ejemplo, depresión. El aislamiento social y los desafíos de enfrentar las discapacidades pueden contribuir a la depresión.
- Enfermedades cardíacas y pulmonares: Las personas con parálisis cerebral pueden desarrollar enfermedades cardíacas y pulmonares, y afecciones respiratorias. La dificultad para tragar puede derivar en problemas respiratorios, como neumonía por aspiración.
- Osteoartritis y Osteoporosis.
Prevención de la Parálisis Cerebral
En muchos casos, no se sabe bien qué es lo que causa la parálisis cerebral infantil y, por consiguiente, es poco lo que se puede hacer para prevenirla. Los casos de parálisis cerebral infantil relacionados con causas genéticas no son prevenibles. Sin embargo, tomar medidas para ayudar a asegurar un embarazo saludable puede ayudar a reducir los riesgos y prevenir problemas del desarrollo, incluida la parálisis cerebral.
Medidas Preventivas Clave
- Asegurarse de vacunarse: Vacunarse contra ciertas enfermedades (como la varicela, la rubéola y la influenza) que podrían afectar al bebé en desarrollo.
- Cuidados prenatales adecuados: Buscar atención prenatal temprana y continua. Acudir a su profesional de atención médica con regularidad durante el embarazo. La atención médica prenatal correcta puede reducir los riesgos para su salud y la de su bebé nonato.
- Evitar sustancias nocivas: Abstenerse de alcohol, tabaco y drogas ilegales.
- Conocer el grupo sanguíneo: Averiguar su grupo sanguíneo y hablar con su médico sobre cómo prevenir posibles problemas. Si el grupo sanguíneo de la madre es diferente al del bebé o el factor Rh es incompatible, esto puede causar ictericia y kernícterus.
- Prevención del parto prematuro: Hablar con el médico sobre cómo prevenir problemas si usted está en riesgo de tener un parto prematuro.
- Detección de ictericia: Preguntarle a su médico o enfermera sobre la prueba de bilirrubina para detectar la ictericia. Cualquier bebé puede tener ictericia, pero la ictericia grave que no se trata puede causar un daño cerebral llamado kernícterus, una de las causas de parálisis cerebral infantil potencialmente prevenibles.
El Rol de la Atención Especializada
Las Unidades hospitalarias especializadas realizan un trabajo eficaz y eficiente en el cuidado de niños prematuros y sus padres. Con el amplio abanico de posibles alteraciones del neurodesarrollo en prematuros, nuestro reto como centro polivalente es dar respuesta precoz a las dificultades con las que se encuentran las familias y padres, que también se ven en una situación de paternidad y maternidad prematura.
En la Unidad Polivalente de Aspace, se dedican grandes esfuerzos a crear puentes de trabajo conjuntos para recibir a niños y familias, iniciando así un camino de acompañamiento en todas las edades y etapas de la vida, a fin de potenciar el desarrollo integral, asegurando su mejor adaptación y consiguiendo, en la medida de lo posible, la autonomía. Se busca mejorar su calidad de vida respetando sus tiempos, potenciando sus competencias individuales, reforzando el papel de las familias y creando interconexiones con su entorno.
Investigaciones sobre la Edad Gestacional y el Riesgo de Parálisis Cerebral
Un estudio realizado por Dag Moster y colegas de la Universidad de Bergen, Noruega, determinó si el momento de nacimiento en el período de término y postérmino estaba asociado con el riesgo de parálisis cerebral. El estudio de seguimiento identificó a 1.682.441 niños nacidos en los años 1967-2001 con edad gestacional de 37 a 44 semanas y sin anomalías congénitas. De la población de niños considerados, 1938 padecieron parálisis cerebral.
Los nacidos a las 40 semanas presentaron menor riesgo. El riesgo de PC fue mayor para un parto anterior o posterior a las 40 semanas. Las asociaciones fueron aún más fuertes en un subgrupo con edad gestacional basada en mediciones de ultrasonido.
| Edad Gestacional | Prevalencia (por 1000) | IC del 95% | Riesgo Relativo (RR) | IC del 95% (RR) |
|---|---|---|---|---|
| 40 semanas | 0.99 | 0.90-1.08 | - | - |
| 37 semanas | 1.91 | 1.58-2.25 | 1.9 | 1.06-2.04 |
| 38 semanas | 1.25 | 1.07-1.42 | 1.3 | 1.1-1.6 |
| 42 semanas | 1.36 | 1.19-1.53 | 1.4 | 1.2-1.6 |
| Después de 42 semanas | 1.44 | 1.15-1.72 | 1.4 | 1.1-1.8 |
| Para subgrupo con edad gestacional basada en ultrasonido: | ||||
| 37 semanas (ultrasonido) | 1.17 | 0.30-2.04 | 3.7 | 1.5-9.1 |
| 42 semanas (ultrasonido) | 0.85 | 0.33-1.38 | 2.4 | 1.1-5.3 |