Tras eventos devastadores como terremotos, la necesidad de reconstruir infraestructuras esenciales, como los hogares de ancianos, se vuelve una prioridad. Estos proyectos no solo buscan restaurar edificaciones, sino también reimaginar y mejorar los modelos de atención para las personas mayores, adaptándose a las necesidades actuales y futuras.
Proyectos de Reconstrucción en Chile
El Hogar de las Hermanitas de los Pobres en Concepción
Alrededor de 70 ancianos podrán volver a Concepción tras iniciarse la reconstrucción del Hogar de las Hermanitas de los Pobres, el que quedó destruido producto del pasado terremoto. Gracias a la ayuda de sus benefactores, la congregación iniciará las obras del nuevo hogar para traer a los ancianos de regreso, pero se requiere de la cooperación de la comunidad. La Obra llegó en 1903 en Concepción, y han transcurrido 107 años acogiendo a hombres y mujeres para cuidarlos y acompañarlos en sus últimos años de vida.

El Hogar de Ancianos Sagrado Corazón de Linares
El Ministerio de Obras Públicas, a través de la Dirección Regional de Arquitectura, inició la construcción del nuevo edificio para el funcionamiento del Hogar de Ancianos Sagrado Corazón de Linares, luego que la antigua casa de acogida resultara seriamente dañada producto del terremoto del 27 de febrero pasado. El terreno donde se levantará la obra fue visitado por la Gobernadora de Linares, María Eugenia Hormazábal, el Secretario Regional Ministerial de Obras Públicas, Juan Espinoza Pacheco, y un grupo de adultos mayores a cargo de la directora del Hogar Sagrado Corazón, María Elena Manque.
El proyecto a ejecutar corresponde a la construcción de un edificio de aproximadamente 2500 metros cuadrados que incluye dormitorios, salas de baño, kinesiología, enfermería, gimnasio, cocina, comedor, hall de acceso y pasillos. La construcción de albañilería reforzada contempla pisos de baldosas, cerámicas y flotante, puertas de madera, aluminio y metálicas, ventanas de aluminio, techo de acero, madera y planchas de zinc, instalaciones de agua potable, alcantarillado, aguas lluvias, electricidad, gas y calefacción y equipamiento.
El SEREMI del MOP, Juan Espinoza Pacheco, señaló que "esta es una obra de marcado sentido social a cargo de la Dirección de Arquitectura del MOP que irá en directo beneficio de los abuelitos de la Provincia de Linares. Se trata de un edificio moderno de construcción sólida financiado por el Gobierno Regional del Maule por un monto de $1.195 millones que permitirá disponer de instalaciones de primer nivel para la tercera edad, mejores a las existentes antes del terremoto".
El recinto a construir está a cargo de la Fundación Las Rosas cuyo representante regional es el Obispo de Linares, Monseñor Tomás Koljatic. El antiguo hogar ubicado en calle Manuel Rodríguez, entre la calle Maipú y la Alameda Valentín Letelier, debió ser evacuado debido a la fuerza del terremoto de febrero pasado y posteriormente demolido. Actualmente el hogar a cargo de la Fundación Las Rosas funciona en un recinto provisorio ubicado en calle Maipú Nº250, atendiendo a 36 ancianos de la comuna de Linares. El nuevo recinto a construir tendrá una capacidad para 98 personas y estará ubicado en calle General Barbosa esquina 18 de Septiembre en el sector oriente de la ciudad.

La Evolución del Cuidado Residencial: Hacia un Modelo Sociosanitario
El Envejecimiento Poblacional y la Dependencia
El progresivo aumento de la población mayor en nuestra sociedad es uno de los fenómenos más relevantes de los cambios que se han dado en los últimos 25 años, junto con la transformación en la estructura familiar y la creciente incorporación de la mujer al mundo laboral. Estos cambios sociales van por delante de las previsiones, políticas y recursos que se han puesto en marcha para atender las nuevas necesidades.
Entre estas necesidades destaca actualmente el fenómeno de la dependencia, que es la necesidad de una tercera persona para la realización de las actividades de la vida diaria. Este, junto con la soledad y la falta de apoyo natural, es uno de los factores predictores más importantes de ingreso en un centro residencial.
Transformación del Recurso Residencial
Aunque las políticas actuales buscan mantener a la persona mayor en su casa y entorno, el recurso residencial se está reconsiderando en muchos casos donde el mantenimiento en casa dignamente ya no es factible. Este recurso, que por mucho tiempo tuvo un carácter caritativo y hostelero en el país, evolucionó hacia un modelo clínico-médico debido al deterioro natural de los residentes y al desarrollo de la geriatría.
Las residencias que inicialmente acogían a personas mayores "válidas" han dado paso a centros enfocados en personas mayores dependientes, muy mayores y/o con problemas sociales importantes. Otros recursos, como la ayuda a domicilio y los centros de día, se destinan a aquellos autónomos o en fases iniciales de deterioro, promoviendo el principio de "envejecer en casa" mientras sea posible.
Actualmente, los centros de atención residencial para personas mayores deben ser conceptualizados como centros de carácter sociosanitario, polivalentes y multifuncionales. Deben estar abiertos a la comunidad y basarse en modelos de atención e intervención psicosocial, con el objetivo de cuidar, mantener y potenciar la calidad de vida de la persona mayor y su familia.

El Concepto de Institucionalización y sus Efectos
El ingreso de personas mayores en centros residenciales ha sido un aspecto muy estudiado en geriatría y gerontología, equiparándose a menudo con la institucionalización. Este concepto, que diferencia el recurso especializado y cerrado de la atención comunitaria, ha sido comparado con la "institución total" de Goffman, quien describió cómo en estos centros las actividades diarias se desarrollan en un mismo espacio de manera normativizada y estructurada, separando a los individuos de la sociedad.
Sin embargo, el proceso de institucionalización no es único, y existen diferencias según el tipo de ingreso (definitivo o temporal), la capacidad psicofísica y autonomía del sujeto, la situación familiar y las características propias del centro (físicas, arquitectónicas, organizativas y de interacción con la comunidad).
Durante años, los estudios se centraron en los efectos negativos del ingreso y la institucionalización, como el aumento de trastornos, la agudización del deterioro, la disminución de la autoestima y el incremento de sintomatología depresiva. Se llegó a hablar de un síndrome específico de institucionalización caracterizado por apatía, disminución cognitiva y sumisión.
No obstante, no todos los residentes experimentan reacciones negativas; algunos muestran mejoría en su estado y relaciones familiares, o sienten alivio, especialmente quienes provienen de situaciones de aislamiento, pobreza o desamparo. Lo que sí se ha constatado es que el ingreso puede aumentar el nivel de dependencia debido a un bajo nivel de actividad, donde los residentes adoptan una actitud pasiva ante la baja percepción de control ambiental.
Frente a este efecto, se requiere un cambio de modelo conceptual y una adaptación organizativa de los centros a las verdaderas necesidades de los usuarios. Actualmente, el enfoque no es solo analizar los efectos positivos o negativos, sino buscar estrategias para optimizar el proceso, disminuyendo las dificultades y aumentando las oportunidades, entendiendo el centro residencial como una elección positiva y adecuada para la dependencia. Conceptos como la vejez exitosa, la variabilidad interindividual y la plasticidad intraindividual conductual, junto con los componentes de selección, optimización y compensación, ofrecen un marco para entender la adaptación continua a lo largo de la vida.
Fases del Proceso de Adaptación en Centros Residenciales
El ingreso en centros residenciales es un proceso con varias etapas: el preingreso, el ingreso propiamente dicho, el período de adaptación y la estancia a posteriori.
- Preingreso: Es la fase anterior al acceso al centro, comenzando con la toma de decisiones (individual y familiar), la comunicación, la tramitación burocrática y la espera. Este es un momento crítico por la incertidumbre y la problemática previa que generan la necesidad de ingreso, que puede producir estrés en la persona mayor.
¿En qué consiste la geriatria de enlace? Cómo ayudar a los mayores en residencias
Desafíos Actuales y Modelos Innovadores en Hogares de Ancianos
Problemas de Personal y Calidad de Atención
La atención en hogares de ancianos se enfrenta a desafíos significativos. Un auxiliar de hogar de ancianos puede ser responsable de más de veinte residentes durante su turno, y la índole del trabajo, los bajos salarios y el alto nivel de estrés resultan en una escasez crónica de trabajadores. Se ha señalado que los requisitos estatales para obtener una licencia de estilista son más exigentes que para un asistente de enfermería certificado. Además, la pandemia de COVID-19 expuso problemas estructurales como la falta de fondos, de personal y de políticas rigurosas para el control de infecciones. Investigadores de UCLA y Yale University concluyeron que los asistentes que trabajaban en varios centros para ganar más dinero contribuyeron a la propagación del virus.
Regulación y Transparencia
En teoría, las reglas y regulaciones para operar un centro de cuidados a largo plazo son detalladas y estrictas. Sin embargo, casos como el de Pontiac Nursing Home, citado por "peligro inminente" tras la muerte de residentes por negligencia en la atención médica, evidencian fallas. El Gobierno federal impuso una multa a Pontiac por estas deficiencias. Ante esto, se ha propuesto una nueva normativa que busca una mayor responsabilidad de los hogares de ancianos y se sugiere "regular los hogares de ancianos como una empresa de servicios públicos para que sepamos exactamente a dónde se destina el dinero", según Charlene Harrington, investigadora de University of California, San Francisco.

Alternativas Innovadoras y Modelos de Futuro
Las innovadoras alternativas a los hogares de ancianos están captando atención, cuestionando el modelo predeterminado de brindar cuidados. "Hasta hace poco, hemos elegido como sociedad no ver realmente los hogares de ancianos hasta que los necesitamos. Entonces, nos sorprendemos, nos escandalizamos y nos estremecemos ante las condiciones de los centros", indica Terry Fulmer, presidente de la John A. Hartford Foundation.
Un estudio del Centro médico VA de Providence reveló que casi uno de cada ocho residentes de hogares de ancianos tenía pocas necesidades de atención, requiriendo ayuda con la vida cotidiana pero no atención médica o rehabilitación intensiva. Esto sugiere que la solución podría ser ampliar los servicios de cuidados en el hogar.
Los Hogares Green House representan un modelo innovador. Mientras que con demasiada frecuencia los hogares de ancianos funcionan como hospitales, en 300 hogares Green House de 32 estados, solo de diez a doce residentes residen en un centro de vivienda y comparten una cocina abierta, un comedor y una sala de estar. Asistentes de enfermería certificados y especialmente capacitados trabajan exclusivamente en una vivienda, realizando tareas cotidianas, socializando y detectando problemas de salud. "Los índices de COVID-19 han sido mucho más bajos en los hogares de ancianos más reducidos", según Ryan, debido a que sus cualidades mejoran la prevención y el control de infecciones. Se espera que estos modelos más reducidos ganen terreno a medida que los operadores afronten la necesidad de actualizar sus establecimientos.