Plan de Intervención para Adultos Mayores: Un Enfoque Centrado en la Persona

En la sociedad del siglo XXI, las personas mayores son, lamentablemente, uno de los grupos poblacionales más marginados. A pesar de que en distintas épocas y culturas se les rendía gran respeto y admiración por sus hazañas y enseñanzas, actualmente, para muchos, se les considera una carga y se tiende a infantilizarlos o menospreciarlos. El edadismo, un constructo social que discrimina a una persona por razones de edad, ya sea por ser demasiado joven o demasiado mayor, condiciona fuertemente a las personas, generando en ellas una sensación de menosprecio hacia su dignidad, sus capacidades y sus habilidades.

En el caso del edadismo por edad avanzada, este contribuye a reforzar una mirada discriminatoria hacia las personas mayores y, además, hace que estas mismas se sientan menos. Este fenómeno se explica bien con el Efecto Pigmalión o la Profecía Autocumplida: las personas llegan a creer lo que la sociedad presenta como cierto y verdadero, y, por ende, tienden a actuar de acuerdo con lo que se establece socialmente, no viéndose capaces de establecer metas para su vida ni un sentido vital.

El Modelo de Atención Centrada en la Persona (ACP)

El Modelo de Atención Centrada en la Persona (ACP) busca una intervención en la que el individuo dirige y controla su vida, así como sus decisiones. Como bien lo refleja el Gobierno Vasco en sus cuadernos prácticos sobre este modelo, la ACP trabaja desde el reconocimiento de que cada persona es única y singular, siendo la propia persona el centro de la intervención. Este enfoque lucha por que sea el propio individuo quien opine, elija y controle su propia vida, así como las decisiones que toma sobre las actividades cotidianas.

Por tanto, este modelo reconoce las fortalezas y capacidades intrínsecas de todas las personas para trabajar a partir de ellas. Los modelos centrados en la persona "sitúan su foco en las capacidades y habilidades. Desde este enfoque se comparten decisiones y se observa a la gente dentro de su entorno habitual. Esbozan un estilo de vida con un ilimitado número de experiencias deseables."

Diferencias con otros modelos

A diferencia de los modelos centrados en el servicio, cuyo enfoque se centra en las necesidades de las personas, siendo los profesionales quienes toman las decisiones, el ACP fomenta la autonomía y la independencia. Los profesionales se centran en la calidad de vida de las personas y crean equipos para solucionar los problemas. Animan a quienes trabajan directamente a tomar decisiones y organizan acciones para usuarios, familias y trabajadores. Las nuevas iniciativas, incluso con pequeños comienzos, valen la pena.

Principios fundamentales del ACP

  • Unicidad del individuo: Cada persona es única, por lo que merece una dedicación especializada según sus necesidades, preferencias y capacidades. No se puede pretender ayudar a todas las personas de la misma manera, ya que no somos iguales ni vivimos de la misma forma.
  • Dignidad y derechos: Todas las personas son iguales en dignidad y derechos, por lo que deben ser tratadas con respeto, independientemente de la edad, enfermedad, orientación sexual o ideologías.
  • Respeto por el estilo de vida: Este respeto también se extiende a la manera de vivir y hacer las cosas, los hábitos, costumbres, etc.
  • Libertad y autodeterminación: Todas las personas somos libres y debemos serlo para tomar nuestras propias decisiones, dirigir y controlar libremente nuestras vidas (dentro del respeto mutuo y hacia el mundo en que vivimos).
  • Protección de la intimidad y posesiones: También somos libres y tenemos el derecho de proteger nuestras posesiones y nuestra intimidad, que nunca debe ser cuestionada ni violada, y siempre debe ser priorizada al intervenir para alcanzar nuestro bienestar.
Esquema comparativo de modelos de atención al adulto mayor (centrado en la persona vs. centrado en el servicio)

Implementación de los Planes de Acción y Vida

Los Planes de Acción y Vida se llevan a cabo mediante la aplicación de los principios de integridad y personalización de la intervención con personas mayores. Este enfoque busca promover la autonomía de la persona, apoyándola para que tome sus propias decisiones y tenga un mayor control de su vida; se fomenta también la independencia para que la persona se sienta libre al tomar sus decisiones.

La persona mayor debe ser motivada y estimulada a buscar la realización personal para que sea la primera en confiar en sus capacidades y habilidades. Esto puede alcanzarse mediante la participación en actividades gratificantes en ambientes agradables. Además, es fundamental que la persona mayor se sienta segura y protegida cuando es receptora tanto de cuidados sanitarios como personales.

El rol de los profesionales en el ACP

Los profesionales deben contar con habilidades y competencias esenciales para los cuidados personales y sanitarios de las personas mayores. Pero, además de esto, tienen que apoyar y conocer las prioridades de la vida de las personas, así como sus costumbres, hábitos y forma de ser.

Lo que el Modelo de Atención Centrada en la Persona persigue es que los profesionales sean personas comprometidas con su trabajo y que en los centros donde trabajen cuenten con un líder que se implique con los profesionales, así como con las personas mayores con las que intervienen, buscando de esta forma un consenso y participación con quienes se trabaja.

Curso "El modelo de atención centrada en la persona en el ámbito de la gerontología"

Etapas para el cambio hacia el ACP

  1. Escucha activa y empoderamiento: Los profesionales deberán escuchar de forma activa, apoyar, acompañar y motivar a las personas usuarias con el fin de buscar oportunidades y apoyos para ellas. De esta forma, se buscará darles el poder real sobre sus vidas, independientemente de su grado de dependencia o de complicaciones/afectaciones físicas, cognitivas o emocionales.
  2. Ambiente físico acogedor: Las personas mayores con las que se interviene deberán sentirse a gusto con el ambiente físico, por lo que cuanto más cálido y hogareño sea el espacio donde se trabaja con los usuarios, mejor clima habrá.
  3. Actividades terapéuticas significativas: El enfoque centrado en la persona busca proporcionar actividades terapéuticas que no contribuyan a infantilizar ni aburrir a las personas.
  4. Colaboración con el entorno del usuario: A la hora de trabajar con personas mayores que cuentan con significativos deterioros cognitivos, se debe contar con sus familiares, amistades y otros profesionales cercanos al usuario. De esta manera, se intentará que las personas tomen sus propias decisiones o, en su defecto, que acepten decisiones con las que están de acuerdo según sus prioridades, necesidades y valores.
  5. Cambios institucionales graduales: El modelo de atención centrado en la persona requerirá de cambios graduales en las instituciones y organizaciones para así poder alcanzar el bienestar y una buena calidad de vida junto a las personas mayores usuarias.

Equipos Multidisciplinares y Apoyo Profesional

Es importante destacar que los equipos técnicos que trabajen con personas mayores deben estar compuestos por distintos profesionales de diversos ámbitos, configurando así equipos multidisciplinares. Además de los cambios en la forma de intervenir con las personas usuarias, dentro de los equipos técnicos también debe haber una supervisión profesional que será esencial para garantizar una óptima atención a las actuales y nuevas personas mayores usuarias.

Prevención del burnout y formación continua

Para evitar que el profesional se encuentre en una situación de "burnout" (desgaste profesional) o que se sienta abrumado, será primordial acoger y formar al nuevo profesional. Esto se puede llevar a cabo mediante la formación con guías, manuales, cursos, etc., y una breve supervisión con profesionales más expertos en la materia y en el enfoque. Es fundamental que la formación de los profesionales no se realice únicamente al inicio de su recorrido profesional, sino que será de gran importancia la formación continuada que aporte nuevas ideas y propuestas de intervención desde los distintos ámbitos profesionales.

Las reuniones de equipo también son una herramienta muy útil para una supervisión profesional y de la tarea continuada. Por último, y no menos importante, será fundamental que a los profesionales se les proporcione apoyo emocional, así como una revisión del trabajo realizado en equipo. El coaching, la consulta de los casos con profesionales expertos, las sesiones de apoyo, entre otras, son algunas de las estrategias más útiles para lo comentado anteriormente.

Competencias profesionales para el ACP

Los profesionales deben estar formados y contar con estrategias y técnicas que les permitan desarrollar su labor profesional desde el enfoque centrado en la persona de una manera óptima. Para ello, deberán desarrollar y trabajar la empatía para comprender las situaciones de las personas mayores usuarias. Para intervenir desde este enfoque, los profesionales deberán tener paciencia y confiar en el tiempo que conllevan algunas actuaciones en la intervención.

Además, también deberán observar su desempeño profesional a diario para así detenerse y tomarse tiempo antes de actuar sin llevar a cabo un plan o estrategia personalizada según la situación del usuario. Una de las estrategias que los profesionales pueden llevar a cabo para evitar la automatización en la intervención es la de no seguir muchas rutinas que les impidan ser creativos.

La intervención con personas mayores siempre ha tendido a estar dirigida hacia los servicios más que hacia el propio usuario. Por esta razón, implantar este enfoque en los centros, instituciones y organizaciones supone un reto para los profesionales. El desarrollo de las nuevas técnicas que este enfoque trae consigo requiere el cambio de algunas de las prácticas profesionales llevadas a cabo actualmente y la organización del trabajo.

tags: #plan #de #intervencion #para #adultos #mayores