La figura de la persona cuidadora es fundamental en el bienestar de los adultos mayores y de quienes requieren asistencia constante. Esta guía ofrece información detallada sobre el reconocimiento oficial de la persona cuidadora y los diversos servicios de compañía y cuidado domiciliario disponibles, destacando su importancia y las funciones que desempeñan.
Reconocimiento Oficial de la Persona Cuidadora en Chile
En Chile, existe un sistema para reconocer y visibilizar a las personas que dedican su tiempo a labores de cuidado no remunerado. Este reconocimiento se gestiona a través de plataformas oficiales.
¿Quiénes son las Personas Cuidadoras Reconocidas?
Son las personas mayores de 18 años que dedican su tiempo a labores de cuidado no remunerado, es decir, que entregan asistencia permanente sin remuneración a personas con discapacidad, dependencia funcional moderada o severa. También incluyen a quienes cuidan a personas con necesidades educativas especiales permanentes que forman parte del Programa de Integración Escolar (PIE), o a quienes están matriculadas en un establecimiento de educación especial.
Dentro de esta categoría, se distinguen dos roles:
- Persona cuidadora principal: Quienes destinan el mayor número de horas al día a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente a personas que requieren cuidados.
- Persona cuidadora secundaria: Quienes destinan menos horas al día, en relación con la cuidadora principal, a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente a personas que requieren cuidados. Si una persona está registrada como cuidadora principal y secundaria de personas distintas, en la plataforma se le reconocerá solo como cuidadora principal.
Proceso para Obtener la Credencial de Persona Cuidadora
Para ser reconocida como persona cuidadora y obtener la credencial, se debe ingresar al Registro Social de Hogares a través de la Ventanilla Única Social (VUS) y completar el módulo de Cuidados. Esta información apoyará el diseño e implementación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados “Chile Cuida”.

La información que se ingresa al Registro Social de Hogares a través del trámite de complemento por cuidados es autorreportada y se validará con los registros administrativos disponibles para comprobar que se es una persona cuidadora. No es necesario acudir a una notaría para acreditar la calidad de persona cuidadora.
Una vez disponible la credencial de persona cuidadora, se puede descargar en su versión digital o solicitar la credencial física accediendo al Registro Social de Hogares en www.ventanillaunicasocial.gob.cl. El botón de solicitud de credencial física estará junto al botón de descarga de cartola RSH y de credencial digital de persona cuidadora.
Requisitos para el Registro
Para la Persona Cuidadora:
- Ser mayor de 18 años.
- Que la persona cuidadora y quien requiera cuidados tengan Registro Social de Hogares (RSH).
- Si la persona cuidadora tiene ingresos asociados a pensión o por actividades distintas a la labor de cuidados, puede acceder a la credencial. En cambio, si recibe ingresos por las labores de cuidados, no puede acceder a la credencial, ya que su objetivo es identificar y visibilizar a las personas cuidadoras que no reciben un pago por ello.
- No se considera el tramo del Registro Social de Hogares para ser reconocida como persona cuidadora y obtener la credencial. La actualización de esta información en el Registro tampoco afecta la calificación socioeconómica o tramo.
Para la Persona que Requiere Cuidados:
- Es necesario que la persona que requiere cuidados se encuentre en algunos de estos registros administrativos:
- Registro Nacional de Discapacidad.
- Programa de Integración Escolar (PIE) permanente.
- Matrícula en establecimiento educacional especial.
- Dependencia moderada, severa o profunda en el módulo de salud del Registro Social de Hogares.
- Si la persona no está en los registros administrativos que reconocen discapacidad, dependencia moderada o severa o necesidades educativas especiales, se debe actualizar el módulo salud del Registro Social de Hogares en el sitio de la www.ventanillaunicasocial.gob.cl, donde se puede consultar la guía paso a paso.
- Si no existe registro, no se podrá validar la situación de dependencia o discapacidad y no se podrá acceder a la credencial.
- La evaluación para determinar las necesidades educativas especiales es realizada por los centros educativos y la información es entregada por el Ministerio de Educación al Ministerio de Desarrollo Social y Familia.
- No es necesario tener vínculo familiar ni de consanguinidad con la persona que requiere cuidados.
- Se debe realizar una solicitud por cada persona que se cuida. Actualmente, se pueden ingresar hasta tres personas por cada cuidador.
Beneficios y Consideraciones Adicionales
La credencial entrega acceso preferente a sucursales y oficinas de diversas instituciones públicas, lo que facilita trámites y gestiones. Algunas de estas instituciones incluyen: FONASA (Fondo Nacional de Salud), BancoEstado, SERVIU (Servicio de Vivienda y Urbanismo), SENAMA (Servicio Nacional del Adulto Mayor), ChileAtiende - IPS, Registro Civil e Identificación, SENADIS (Servicio Nacional de la Discapacidad), DICREP (Dirección General del Crédito Prendario), Correos de Chile, Oficinas del Registro Social de Hogares en Municipalidades, SENCE (Servicio Nacional de Capacitación y Empleo), SERNAC (Servicio Nacional del Consumidor), Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, Tesorería General de la República y FOSIS.
Una vez ingresada la solicitud con la documentación correspondiente, se derivará al municipio de la comuna donde reside la persona que requiere cuidados y se tramitará la solicitud.
La Cartola Hogar puede ser solicitada a través de un ejecutor (Municipio u oficinas ChileAtiende), presentando un poder legalizado ante notario. En este documento debe quedar explícita la voluntad de la persona mandante para que otro en su nombre y representación pueda realizar la solicitud. El documento notarial tiene una vigencia máxima de 6 meses desde la fecha de emisión.
Servicios de Cuidado y Compañía Domiciliaria para Adultos Mayores
Además del reconocimiento oficial, existen diversos servicios privados que ofrecen apoyo, compañía y cuidado a domicilio para personas mayores, buscando mejorar su calidad de vida y prolongar su independencia.

Tipos de Servicios Ofrecidos
Los servicios se adaptan a las diferentes necesidades de los adultos mayores:
- Acompañamiento: Apoya a las personas mayores a prolongar su independencia, ayudándolas en tareas diarias, como ir de compras o preparar comida.
- Acompañamiento con apoyo tecnológico: Combina el acompañamiento humano con tecnología para resguardar la privacidad y favorecer la autonomía del adulto mayor cuando está solo/a.
- Cuidado: Ofrece un apoyo más intensivo, disponible desde varias veces por semana, para aquellos con mayor necesidad de asistencia.
- Cuidado con apoyo tecnológico: Al combinar servicio humano con tecnología, es posible controlar los costos de cuidado sin aumentar la frecuencia de turnos de apoyo humano.
Roles y Funciones del Personal de Cuidado Domiciliario
El bienestar del adulto mayor es la prioridad, y los servicios de cuidado domiciliario buscan mejorar su calidad de vida a través de un equipo profesional y confiable, disponible incluso 24 horas al día.
Cuidadoras de Adulto Mayor:
El personal de cuidadoras está capacitado para cumplir funciones según el nivel de dependencia del adulto mayor. Ofrecen:
- Compañía, aseo y confort.
- Ayuda en alimentación, baño y movilización.
- Recordatorio de medicación oral.
- Paseos y estimulación cognitiva.
El servicio de cuidadora consiste en acompañar y cuidar al adulto mayor durante el horario acordado, pudiendo asistirlo a citas médicas o acompañarlo a pasear. La cuidadora debe mantener en orden y limpio el dormitorio del adulto mayor, así como su ropa y objetos personales. Sin embargo, no está dentro de sus funciones realizar labores domésticas generales o cumplir tareas para otros miembros de la familia, ya que su principal responsabilidad es cuidar la seguridad física del adulto mayor.
Técnicos en Enfermería de Nivel Superior (TENS) a Domicilio:
Realizan curaciones simples y avanzadas, control de signos vitales, administración de medicamentos (oral, subcutáneo e intramuscular), cuidados de sondas y prevención de escaras. Son ideales para pacientes con postoperatorios y pacientes crónicos.
Enfermeras a Domicilio:
Evalúan y coordinan el plan de cuidados, realizan procedimientos clínicos, manejo de heridas complejas, educación al cuidador y seguimiento de tratamientos. Apoyan procesos de cuidados paliativos en casa para un manejo integral y humano.
Fomento de la Autonomía en el Adulto Mayor
Las personas cuidadoras se centran en mejorar el ambiente físico y social de las personas mayores para promover su autonomía y seguridad. Esto contribuye a mejorar su calidad de vida y reduce la carga del cuidador.
Adaptación del Entorno Físico:
Una correcta adaptación de la vivienda facilita la vida diaria del adulto mayor y de la persona cuidadora. Pequeños cambios que se pueden realizar sin una inversión considerable incluyen:
- Rampas de acceso.
- Pasamanos.
- Barras de apoyo y asideros en el WC/inodoro.
- Pisos antideslizantes.
- Puntos de luz más accesibles.

Rol del Cuidador en la Estimulación de la Autonomía:
Las personas cuidadoras fomentan la autonomía prestando atención a las tareas y cuidados que la persona mayor es capaz o no de realizar. Tareas como preparar la tina, vestirse y desvestirse, entrar y salir de la ducha, enjuagarse, secarse después del baño, ordenar el baño o retirar la comida, pueden ser desarrolladas por la persona cuidadora ocasionalmente, pero siempre intentando fomentar la independencia.
Los beneficios en la salud de la persona cuidada aumentan si se fomentan estas prácticas, incluso indicándole verbalmente cómo proceder ante determinadas acciones. La forma en que las personas cuidadoras atienden a los mayores también viene influenciada por el comportamiento de los familiares directos, por lo que es aconsejable la orientación de profesionales para saber actuar y no dejarse llevar por intuiciones o creencias limitantes.
El comportamiento de las personas cuidadoras para favorecer la autonomía debería ser el siguiente:
- Observación de la persona mayor para saber todo lo que puede hacer por sí misma.
- Preparar el entorno de la persona para mejorar y facilitar que su conducta habitual sea independiente de la persona cuidadora.
- Intentar ayudar a la persona mayor solo en lo necesario.
- Prepararse para entender la situación y no generar dependencia.
- Tratar a la persona como alguien con autonomía y capaz de desenvolverse.
- En la medida de lo posible, intentar estimular la autoestima de la persona mayor.
- Encomendar tareas sencillas diarias, como doblar la ropa, o buscar el consejo de la persona mayor para hacer notar su valía y experiencia.
Logística y Coordinación de Servicios Domiciliarios
Los servicios domiciliarios buscan brindar la máxima tranquilidad y eficiencia:
- Atención Continua: Se ofrece atención continua las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
- Costos: Los costos pueden variar según la duración y tipo de servicios requeridos, ofreciendo tarifas competitivas en el mercado.
- Evaluación Inicial: Se realiza una evaluación inicial para determinar las necesidades específicas del ser querido.
- Flexibilidad: Se ofrecen servicios tanto a corto plazo como a largo plazo según las necesidades.
- Reemplazo de Personal: En caso de que la cuidadora no tenga conexión con el adulto mayor, se realiza un reemplazo.
- Supervisión Profesional: Todo el servicio es supervisado por profesionales de la salud, quienes apoyan a la cuidadora en situaciones especiales o de emergencia.
Al contactar a los proveedores de servicios, se pueden comprender las necesidades únicas y ofrecer un plan personalizado para mejorar la calidad de vida de los seres queridos en su hogar.
Ejemplos de Necesidades y Servicios de Cuidado
Las necesidades de cuidado son diversas y varían según la situación del adulto mayor:
- Adulto mayor con diabetes y sentimientos de soledad: Una persona de 82 años, diabética y viuda, que vive sola, busca un cuidador/a principalmente por compañía y ayuda con algunas tareas del hogar para mitigar la soledad.
- Pareja de adultos mayores con diferentes grados de dependencia: Un hombre de 95 años con demencia compensada y semivalente (camina, se viste y come solo, pero necesita apoyo en higiene diaria y toma de medicamentos) y una mujer de 88 años autovalente pero con cáncer progresivo, requieren un TENS o cuidadora con experiencia en adulto mayor para asistir a ambos.
- Adulto mayor en recuperación postoperatoria: Un adulto mayor cognitivamente sano, recuperándose de una operación que le impide comer y moverse temporalmente, y que acaba de salir del hospital, requiere un cuidador con experiencia para su recuperación en casa.
- Adulto mayor con movilidad muy reducida y hospitalización domiciliaria: Una adulta mayor con movilidad muy reducida, con hospitalización domiciliaria reciente y temporalmente alimentada por sonda, necesita cuidados especializados y continuos en el hogar.