La gerontagogía, o gerontología educativa, es un campo de estudio y práctica centrado en la educación de las personas mayores. Esta disciplina surge como respuesta a los desafíos que presenta el envejecimiento poblacional a nivel global, proponiendo modelos educativos que no solo buscan el desarrollo continuo, sino también la integración y el bienestar de los adultos mayores en la sociedad.
El Envejecimiento Poblacional: Un Desafío Global
El envejecimiento de la población es un fenómeno demográfico creciente en muchas partes del mundo. Por ejemplo, un 11,09% de la población chilena tiene más de 65 años, una cantidad que, 30 años atrás, superaba por poco la mitad con 6%. Según Lirio, al año 2050, las poblaciones de adultos mayores en países europeos superarán el 30%, una proporción que aplicará igualmente a Chile.
Frecuentemente, el envejecimiento se ha entendido principalmente como un déficit o degradación, lo que ha limitado las perspectivas sobre el potencial de las personas mayores. Por esta razón, el desafío del envejecimiento de la población no solo recae en los servicios públicos y en su capacidad para refinar la cobertura, sino también en la sociedad como un todo. Es crucial ofrecer modelos alternativos de vejez, que dejen de ver al adulto mayor como "un otro" y reconozcan que el envejecer es una etapa más de la vida.

Gerontología Educativa: Alcance y Propósito
La gerontología educativa se interesa por la educación de las personas mayores y no se limita a trabajar exclusivamente con ellas. Sus esfuerzos se dirigen también al sector público y a la población no-mayor de edad, con el fin de ayudar a la sociedad a aceptar que está envejeciendo. Esta disciplina, que hace un encuentro entre la educación tradicional y la gerontología educativa, busca un abordaje que integre a todas las generaciones.
Las encuestas han demostrado que los adultos mayores no solo quieren continuar desarrollándose por aprender o contribuir a la sociedad, sino porque también les permite retener un espacio o rol en ella. Hacia el 2050, será oportuno dejar de pensar en una única vejez para entenderlas como "vejeces", reconociendo la diversidad de experiencias y necesidades en esta etapa vital. Es necesario repensar el rol del educador y comenzar a impartir educación gerontológica, similar a la educación sexual, en diversas partes del mundo, enseñando a ver y comprender el proceso de envejecer desde una perspectiva de desarrollo.

La Educación como Derecho y Estrategia de Bienestar
La educación es un derecho fundamental y una parte esencial para el logro del bienestar en las personas mayores. Una investigación cualitativa exploratoria, que tuvo como objetivo interpretar el significado de las estrategias de enseñanza-aprendizaje en el área de la salud para personas mayores, subraya esta relevancia. En el estudio participaron personas mayores de 60 años y profesionales del área gerontológica con experiencia en planificación y ejecución de educación en salud.
Temáticas Valoradas en la Educación Gerontológica
La totalidad de los participantes mayores reconocen la educación en sí como un derecho y un tema a ser considerado para la realización de actividades que promuevan la calidad de vida. Por su parte, los profesionales valoran incluir temas de economía, cultura y el uso de tecnologías en sus programas educativos. Entre los contenidos habituales que reciben las personas mayores en el área de salud gerontológica, se mencionan primordialmente la educación en estilos de vida saludables, la entrega de herramientas para el autocuidado, la salud emocional y la salud mental, especialmente relevante en el contexto de confinamiento social por la pandemia de COVID-19.
Estrategias de Enseñanza-Aprendizaje en Gerontología Educativa
En cuanto a las estrategias usadas para las sesiones educativas en salud gerontológica, la participación en talleres educativos es la que presenta mayor aceptación por parte de las personas mayores. Los participantes valoran la inclusión de imágenes didácticas y actividades prácticas en el desarrollo de estas actividades, y reconocen la necesidad de que sean mantenidas en el tiempo. Algunas personas mayores también mencionan las charlas educativas grupales o la educación individual realizada por el equipo de salud, principalmente por profesionales médicos, como metodologías valiosas.

La triangulación de esta información con la opinión de los expertos gerontológicos reafirma que los talleres educativos son la estrategia primaria para las sesiones en salud. Sin embargo, los profesionales gerontólogos enfatizan la importancia de no disociar la realización de estos talleres de la experiencia de las personas mayores. Por ello, antes de su implementación, se debe incluir un diagnóstico participativo que considere las distintas experiencias de vida de los participantes. Esto potencia la necesidad de un abordaje centrado en la persona, con metodologías que incluyan entrevistas a personas mayores y otros informantes clave como sus familias o miembros de la comunidad.
Significado del Aprendizaje y Rol del Equipo Sanitario
Las personas mayores evocan la importancia de recibir educación, destacando la adquisición de herramientas que facilitan su autocuidado, modifican sus estilos de vida y estimulan positivamente otras actividades que fomentan su bienestar. Además, identifican la necesidad de atención y comprensión por parte del equipo sanitario al recibir enseñanza en salud.
Los talleres educativos deben ser planificados considerando la experiencia de los participantes, implementados previo a un diagnóstico que reconozca las "distintas vejeces" y mantenidos en el tiempo. La valoración de la consulta o educación individual por parte de agentes sanitarios, especialmente médicos, responde a un modelo paternalista vertical de confianza y dependencia, propio de la cultura en la que se formaron las actuales personas mayores y que, por ende, es buscado por este grupo.
Ambos grupos de informantes clave (personas mayores y profesionales) aprecian la educación en salud que facilita herramientas para el autocuidado y, por ende, el bienestar. Aunque hay una bifurcación en las temáticas relevantes para cada grupo, coinciden en que la educación es un derecho humano para las personas mayores, destacando la importancia del diagnóstico adecuado antes de las actividades educativas para relajar la tensión entre intereses y potenciar un enfoque centrado en la persona.
Formación de Recursos Humanos en Gerontología
El gran desafío de la formación de recursos humanos para la atención geriátrica y gerontológica tiene vertientes diferentes a la atención tradicional del adulto. Los profesionales egresados en esta área deben estar formados en el abordaje de aspectos demográficos, sociales y bioéticos del envejecimiento, así como en lo referido a la seguridad social de las personas mayores. Deben comprender los elementos centrales de la epidemiología geriátrica a través del análisis de conceptos básicos en demografía, carga y frecuencia de enfermedad en personas mayores, tipos de estudios epidemiológicos y sus diseños, tamizaje y elaboración de pruebas diagnósticas, y el empleo de la estadística básica en la descripción de datos epidemiológicos.

En este contexto, muchas instituciones, incluidas universidades y centros de educación cultural, están impulsando iniciativas socioeducativas. La gerontología educativa se inserta aquí, diferenciando áreas de trabajo que incluyen conocimientos propios de la educación de adultos y de la gerontología social. Es fundamental que la educación en los ancianos se conciba como parte de un programa social más amplio, que involucre a toda la sociedad, generando evidencia para profundizar en esta temática y co-construir un modelo educativo implementable en la formación de futuros profesionales del área.
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