En el presente siglo, el número de personas que sobrepasan las barreras cronológicas tras las cuales se inicia la etapa de vejez se ha incrementado notablemente, convirtiendo al envejecimiento poblacional en un reto significativo para las sociedades modernas. Si bien el envejecimiento individual no es un fenómeno exclusivo de estas sociedades, su marcada aceleración ha dado origen a un fenómeno que, a pesar de ser uno de los logros más importantes de la humanidad, afecta a todas las áreas del entramado social, generando consecuencias de todo tipo que requieren soluciones adecuadas.
Tradicionalmente, se asume que la incapacidad se asocia de forma inevitable e irreversible al proceso de envejecimiento, aunque gran parte de los ancianos son independientes y activos. Sin embargo, en comparación con los jóvenes, las personas mayores sufren proporcionalmente más enfermedades que tienden a la cronicidad y que, a menudo, se asocian a discapacidad funcional. De esta manera, a medida que se prolonga la expectativa de vida, se incrementa el número de años de dependencia e incapacidad.

El Envejecimiento Poblacional y la Incapacidad Funcional
Países como Cuba, a pesar de ser una nación en vías de desarrollo, han alcanzado un nivel de salud que permite una esperanza de vida al nacer de 78 años (80 años para las mujeres y 76 años para los hombres). Esta cifra sitúa al país dentro del 25% de la población mundial con una expectativa de vida superior a los 77 años. El nivel de salud de la población ha mejorado hasta tal punto que las personas tienen una esperanza de vida al nacer de 78 años, lo que plantea desafíos en la atención a la salud del anciano, la cual está estrechamente ligada a su funcionalidad.
En este contexto, el personal de enfermería tiene una gran responsabilidad en la atención de este grupo poblacional. Por ello, debe trabajar en la adquisición de conocimientos cada vez más sofisticados que le permitan mejorar el Plan de Cuidados diseñado para cada paciente. La implementación del proceso de ampliación del perfil de desempeño del personal de enfermería brinda la posibilidad de identificar necesidades de atención no conocidas en los individuos y sus familias, y de tomar medidas en consecuencia, un aspecto que históricamente ha estado reservado para el accionar médico. Dentro de la evaluación del anciano, es fundamental determinar de forma objetiva su capacidad para desempeñar las actividades de la vida diaria y su grado de dependencia, aspectos que constituyen indicadores clave del estado de salud del individuo.
Pensiones por Incapacidad Permanente
Las pensiones por incapacidad permanente buscan proteger al trabajador que, debido a un accidente o enfermedad profesional, pierde parcial o totalmente su capacidad de trabajo. La pensión se entrega hasta que el trabajador cumpla con la edad legal de jubilación.
Definición y Tipos de Incapacidad Permanente (ACHS)
Existen diferentes tipos de pensiones por incapacidad permanente, que se determinan según el grado de afectación de la capacidad laboral:
- Pensión por incapacidad permanente parcial: Se otorga cuando el trabajador queda con una incapacidad permanente igual o superior al 40% e inferior al 70%. Esta pensión es equivalente al 35% de su sueldo base.
- Pensión por incapacidad permanente total: Se concede cuando un trabajador queda con una incapacidad permanente total, lo que significa una incapacidad igual o superior al 70%.
Grados Generales de Invalidez
Más allá de las definiciones específicas para pensiones por accidentes laborales, una persona puede ser calificada con un grado de invalidez parcial o total de manera general:
- Invalidez Parcial: Corresponde a una pérdida de capacidad de trabajo igual o mayor al 50% e inferior al 66,6%.
Es importante señalar que una persona que ha sido declarada con invalidez puede seguir trabajando. La calificación como inválido y el grado de invalidez deben ser definidos por una Comisión Médica, que depende de la Superintendencia de Pensiones. Esta normativa también aplica para el trabajador independiente o afiliado voluntario que haya cotizado en el mes calendario anterior al siniestro.

Proceso de Calificación y Solicitud de Pensión por Invalidez
El proceso para solicitar una pensión de invalidez implica varias etapas rigurosas:
- La Comisión Médica Regional (CMR) pide a un médico del Registro Público de Asesores que revise los antecedentes y señale si la solicitud de pensión de invalidez se considera fundada.
- Si la solicitud se considera fundada, la CMR designa a un médico para que asesore al afiliado o afiliada en el proceso de evaluación y calificación de invalidez, el cual no tiene costo para las personas.
- Cuando una solicitud de pensión de invalidez se considera fundada, la CMR respectiva cita a la persona solicitante a una entrevista preliminar y le entrega las órdenes para los exámenes e interconsultas médicas de las especialidades que correspondan, de acuerdo con los impedimentos declarados. Si una persona cuenta con exámenes o informes de su médico tratante, puede presentar esos documentos en la administradora de fondos de pensiones (AFP) en la que se encuentra afiliada al momento de firmar la solicitud de pensión de invalidez, aunque no es una obligación.
- Una vez que se tienen los resultados de los exámenes e interconsultas médicas, la CMR determina si el impedimento o enfermedad invocado por el afiliado o afiliada es i) objetivo, ii) demostrable, iii) que se encuentren agotadas las terapias médicas o quirúrgicas accesibles, y iv) que se ha cumplido el período de observación post-tratamiento indicado en las Normas de Evaluación.
- Con la determinación del grado de invalidez, la CMR emite un primer dictamen que otorga una primera pensión de invalidez, que puede ser total o parcial.
Sin embargo, es importante tener presente que si una Comisión Médica emite la declaración de invalidez de un cotizante, esa declaración no implica que se le haya otorgado o que se le otorgue una pensión de invalidez a la persona. La legislación también precisa que, si se trata de una invalidez parcial, posteriormente, con el paso del tiempo, el pensionado o la pensionada tiene derecho a solicitar otra reevaluación de su invalidez si sus impedimentos han progresado. En esa reevaluación, la comisión médica revisará la evolución de los impedimentos que originaron la pensión de invalidez parcial y, de acuerdo con esa revisión, en un nuevo y segundo dictamen resolverá si confirma o rechaza la invalidez.
Apelaciones y Reclamos
El plazo para presentar la apelación ante la Comisión Médica Central (CMC) es de hasta cinco días hábiles desde la notificación de la resolución que contiene el dictamen. Las personas pueden presentar el reclamo ante la CMC dentro del plazo de 15 días hábiles desde su notificación. A su vez, la CMC debe pronunciarse dentro de un plazo de 10 días hábiles desde la recepción del reclamo.
El Instituto de Previsión Social (IPS) interviene en el caso de las personas solicitantes de pensión básica solidaria de invalidez (PBSI). En este último caso, los exámenes serán de cargo del IPS en las proporciones que correspondan.
Documentación Requerida para Pensión por Incapacidad Permanente
Para tramitar la pensión por incapacidad permanente (REIP) que estableció el grado de invalidez del trabajador, se requiere la siguiente documentación:
- Formulario Solicitud de Pensión de Invalidez.
- Cédula de Identidad (trabajadores del sector público).
- Liquidación de sueldo de los 6 meses inmediatamente anteriores al accidente o al diagnóstico de la incapacidad permanente en caso de enfermedad profesional.
- Certificado Histórico de Cotizaciones del IPS o AFP.
- Declaración Jurada Simple Previsional.
- Declaración Jurada Beneficios Anteriores suscrita por Trabajador Social o Ejecutivo ACHS (regiones).
- Certificado de afiliación ISAPRE o FONASA.
Los documentos pueden ser entregados en cualquiera de los centros ACHS o en el Hospital del Trabajador de forma presencial.
Pensiones por Sobrevivencia
La pensión de sobrevivencia se refiere al accidente o enfermedad que produce la muerte del trabajador o si este fallece encontrándose pensionado.
Si existiesen hijos causantes de pensión de orfandad, la pensión corresponderá al 30% de la pensión básica. Los hijos legítimos que le causen asignación familiar tendrán derecho a una pensión del mismo monto señalado. Si los descendientes del afiliado fallecido carecieran de padre y madre, tendrán derecho a que su pensión se incremente en un 50%.
Documentación Requerida para Pensión de Sobrevivencia
No deberá entregarse la documentación que ya haya sido presentada por otro beneficiario.
- Formulario Solicitud de Pensión de Sobrevivencia.
- Cédula de Identidad (trabajadores del sector público).
- Liquidación de sueldo de los 6 meses inmediatamente anteriores al accidente o al diagnóstico de la incapacidad permanente en caso de enfermedad profesional.
- Certificado Histórico de Cotizaciones del IPS o de la AFP respectiva del trabajador fallecido.
- Certificado de afiliación ISAPRE o FONASA del beneficiario.
- Declaración Jurada Simple Previsional.
Los documentos pueden ser entregados en cualquiera de los centros ACHS o en el Hospital del Trabajador de forma presencial.
Incapacidad Funcional en Ancianos: Un Estudio de Caso en La Habana
Un estudio realizado en una comunidad de La Habana, Cuba, se propuso determinar la prevalencia de incapacidad en ancianos residentes, identificar aquellas actividades para las cuales se incapacita el mayor número de sujetos y, a partir de estos resultados, elaborar un plan de intervención. La población objeto de estudio fueron todos los sujetos mayores de 60 años que se atienden en el Consultorio 33.1 de la Circunscripción 33, a cargo del Policlínico Docente de Playa, Municipio Playa, Ciudad de la Habana, compuesta por un total de 109 individuos. Se recogió información sobre una serie de variables cualitativas y cuantitativas: socio-demográficas (edad, sexo, estado civil, convivientes y situación económica), clínico-asistenciales (enfermedades potencialmente incapacitantes y fármacos consumidos), y funcionales (respecto a las actividades básicas e instrumentales de la vida diaria).
Resultados Clave del Estudio
De los 109 pacientes valorados, el 9,6% eran mujeres y el 40,3% hombres, con una edad promedio del grupo de 72,4 años. En cuanto a las variables sociodemográficas, el 58,3% eran casados, y los demás viudos u otros. A pesar de que más de la mitad estaban casados, solo el 37,6% convivía con el cónyuge y el 17,16% vivían solos. En el 20,18% de los casos, los ingresos cubrían solamente las necesidades básicas, y el 4,4% dependía completamente de la asistencia social.

Los principales factores de riesgo detectados en esta población fueron el hábito de fumar y la obesidad, presentes en el 22,76% y 7,24% de los individuos respectivamente. Las patologías identificadas con mayor frecuencia fueron la hipertensión arterial, enfermedades relacionadas con los órganos de los sentidos, las cardiopatías isquémicas y los trastornos del sueño con necesidad de uso de medicamentos.
Prevalencia de Incapacidad Funcional
- El estudio de la prevalencia de incapacidad funcional para las actividades básicas de la vida diaria (ABVD) según el índice de Barthel mostró que el 16% de los ancianos eran dependientes y el 84% independientes. La incapacidad afectaba principalmente a las actividades relacionadas con el movimiento.
- En cuanto a las actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD), de acuerdo con el índice de Lawton, la prevalencia de incapacidad funcional fue del 16,51% (18 ancianos), siendo las actividades relacionadas con la realización de compras y la utilización de medios de transporte las afectadas con mayor frecuencia.
Implicaciones y Recomendaciones
A la luz del análisis de los datos expuestos, se concluye que las actividades más afectadas, tanto básicas como instrumentales, son aquellas que se relacionan con la movilidad. Gran parte de esta incapacidad funcional podría evitarse si se aplicaran estrategias de intervención dirigidas a evitar y/o recuperar la pérdida de la función. La eficacia de estas intervenciones dependerá de la capacidad del equipo de salud para detectar precozmente las deficiencias funcionales en la población anciana en riesgo de deterioro.
Cuidando al cuidador - 8: La movilización en las personas mayores. Paso a paso.
Incapacidad Mental y Designación de Curador
En casos de incapacidad mental, existe un procedimiento legal cuyo objetivo es quitar el derecho de administración de bienes a una persona que no cuenta con las facultades mentales mínimas, designando a un curador para ejercer dicha acción. Este trámite está disponible durante todo el año en el sitio web y oficinas de la Corporación de Asistencia Judicial (CAJ).
Para el patrocinio de un abogado o abogada, la CAJ proporciona apoyo de forma gratuita a personas de escasos recursos que no cuenten con los medios suficientes para costearlos. Para ello, realiza una evaluación socioeconómica por intermedio de un asistente social, quien determinará si la persona puede ser representada judicialmente por un profesional de la CAJ. Como resultado del trámite, se habrá solicitado orientación o información, y posteriormente la asesoría legal. La CAJ Metropolitana tiene competencia sobre las regiones Metropolitana, O'Higgins, Maule y Magallanes.

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