La Histórica Visita de Santa Teresa de Calcuta a Batuco
El 14 de septiembre de 1982, Batuco fue testigo de un acontecimiento memorable: la visita de la Madre Teresa de Calcuta, hoy canonizada, al hogar que las Hermanas Misioneras de la Caridad tienen en la zona. "Desde allá, en ese portón. En ese tiempo no existía, esto era pura tierra. Por ahí entró la Madre Teresa de Calcuta", recuerda María Plaza, vecina de Batuco, sobre aquel día. Uberlinda Cuell Vera, otra vecina, rememora su apariencia: "Era pequeñita, delgadita", imitando los gestos de inclinación y manos en oración por los que la religiosa era conocida. "Fue emocionante. Ella siempre hablaba de los pobres", añade. Julio Henríquez, quien hace una década trabaja con las hermanas, confiesa no haber sabido entonces quién era Sor Teresa, pero recuerda que "llegó mucha gente, había un tumulto".
La casa de madera en el Hogar Paz y Alegría de Batuco, donde actualmente residen cinco hermanas (cuatro de India y una de Perú), es el mismo lugar que fue visitado por Sor Teresa, quien sería canonizada años después en el Vaticano.

El Hogar Paz y Alegría: De Comedor Social a Refugio de Ancianos
Aunque las hermanas de Batuco se dedican a la atención de ancianos abandonados desde la década de los 80, en sus inicios el lugar funcionaba como un comedor al que acudían los vecinos en busca de ayuda. María Plaza, en aquel entonces separada y con dos hijas pequeñas, iba allá para obtener alimentación, ropa e incluso vales por mercadería, evidenciando el amplio trabajo social que la congregación realizaba desde sus inicios en la comunidad.

Las Misioneras de la Caridad en Chile: Misión y Principios
Las Hermanas Misioneras de la Caridad, congregación fundada por Santa Teresa de Calcuta, mantienen dos casas en Chile, reflejo de su compromiso inquebrantable con los más necesitados. Además del Hogar Paz y Alegría en Batuco, dedicado a los ancianos, poseen otra casa en Estación Central. Esta última se enfoca en la atención de 24 niños de entre cero y siete años que sufren de enfermedades neurológicas y físicas severas.
Un pilar fundamental de su misión es la confianza en la Providencia Divina. "Nosotras vivimos de la Divina Providencia. Todo lo que Dios nos manda, (proviene) de corazones generosos. La Madre Teresa nunca quiso saber de subvenciones estatales", explica la hermana argentina Vianney M.C., de la casa de Estación Central, refiriéndose a las siglas que significan Misionera de la Caridad (ya que ninguna da su apellido). Esta filosofía se extiende incluso a las donaciones, ya que no aceptan dinero de forma mensual para evitar depender de cálculos financieros. "Dios hace llegar la ayuda", afirma la hermana.
Los niños y ancianos que las religiosas atienden requieren de mucha ayuda material, incluyendo alimentación, medicinas, vestuario y ropa de cama. Asimismo, valoran enormemente el apoyo de voluntarios. Un ejemplo de este apoyo son tres amigas y vecinas de Lo Barnechea que, por más de un año y medio, acuden todos los miércoles a colaborar con la limpieza. "Somos mamás, pero creo que dar cuatro o cinco horas a la semana no cuesta tanto. Es parte de la vida y una forma de agradecer todo lo que a uno se le da: tienes hijos, una vida agradable. O sea, lo que puedes hacer es dar un poquito de tu tiempo", comparte Rosario Sáez, una voluntaria española.

La Vida Consagrada: Rutina Diaria y Mensajes Inspiradores
La jornada para las once hermanas, todas ellas extranjeras en Chile, comienza de madrugada en ambas casas. Aunque la congregación cuenta con una veintena de religiosas chilenas, todas ellas se encuentran actualmente en misiones alrededor del mundo.
Según la hermana Vianney M.C., las religiosas se levantan a las 4:40 horas para dedicar una hora a la oración, entre las 5:00 y las 6:00 de la mañana. Posteriormente, de 6:30 a 7:30, se dedican a la Adoración del Santísimo, para luego, a las 8:15, iniciar sus labores atendiendo a los niños o ancianos, según el hogar. Este riguroso horario refleja su profundo compromiso espiritual y de servicio.
Las hermanas Vianney M.C. y Jilbert M.C. (de origen indio) comparten recuerdos de la Madre Teresa, quien conversaba individualmente con cada religiosa que asistía a la ceremonia de toma de votos finales. "Ella siempre nos animaba para que fuéramos santas. Que si Dios nos llamaba, era para hacer algo grande, porque nos quería llamar a la santidad. Ella insistía mucho en eso, porque nos decía que la necesidad era muy grande, pero aún así, la congregación no necesita que sean un número, sino que sean santas", expresa Vianney M.C. Jilbert M.C. recuerda un mensaje clave que la futura santa le dio en 1996: "Su mensaje fue que nosotras teníamos que ser fieles hasta la muerte, porque éramos esposas de Cristo Crucificado".

La Canonización de Santa Teresa de Calcuta y sus Celebraciones
La canonización de Sor Teresa, un evento de gran trascendencia para la congregación, fue motivo de fiesta. En Batuco, la hermana Jilbert M.C. anticipó que mantendrían su rutina matutina normal, pero que luego se dirigirían a la Catedral Metropolitana para una misa de agradecimiento. Las religiosas de Estación Central, por su parte, realizaron una novena que comenzaba a las 17:00 horas con la Adoración del Santísimo y finalizaba con una misa abierta a la comunidad.
En un gesto que subraya la sencillez que caracteriza a las religiosas, no hay televisores en ninguna de las casas. Solo para la ocasión especial de la canonización, una colaboradora prestó un aparato con conexión de cable, permitiendo a las hermanas de Estación Central ver la ceremonia en vivo. En Santiago, el domingo 4 de septiembre de 2016, a las 11:00, se celebró una misa de agradecimiento por la canonización de Sor Teresa de Calcuta, presidida por el entonces arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati.
Celebraciones Recientes: El Legado Vivo en los Hogares
El 5 de septiembre, las Misioneras de la Caridad celebraron la fiesta de Santa Teresa de Calcuta con dos Eucaristías. Una se llevó a cabo en el Hogar de Ancianos Paz y Alegría de Batuco, y la otra en el Hogar de la Paz de Estación Central.
En Batuco, la misa fue presidida por el cardenal Fernando Chomali en el Hogar de Ancianos Paz y Alegría, reuniendo a religiosas, residentes y vecinos en un ambiente de recogimiento y gratitud. Paralelamente, en Estación Central, Monseñor Álvaro Chordi presidió la celebración en el Hogar de la Paz, donde las religiosas llevan a cabo un extenso trabajo social. Durante su homilía, Monseñor Chordi evocó la vida y entrega de Santa Teresa, enfatizando que “su fuerza provenía de la oración y del amor a Cristo. Escuchar, tender ayuda, servir… uno no da lo que no tiene”.
Estas celebraciones, realizadas en los propios hogares donde las Misioneras de la Caridad desarrollan su fundamental labor social, contaron también con la participación de seis voluntarios del proyecto Calcuta UC, quienes cada sábado colaboran en los talleres que imparten las religiosas a los niños del sector.
Javier García Ugarte: "La labor de las Misioneras de la Caridad no la hace nadie"
Biografía de Santa Teresa de Calcuta
Santa Teresa de Calcuta, nacida como Agnes Gonxha Bojaxhiu el 26 de agosto de 1910 en Skopje, Macedonia, dedicó su vida al servicio incondicional de los más pobres entre los pobres. A la edad de 18 años, ingresó a las Hermanas de Nuestra Señora de Loreto y se trasladó a la India, donde adoptó el nombre de Teresa. En 1950, fundó la congregación de las Misioneras de la Caridad, con la misión de atender a los necesitados sin distinción de raza, religión o nacionalidad. Su incansable labor humanitaria le valió el prestigioso Premio Nobel de la Paz en 1979, y fue finalmente canonizada en 2016 por el Papa Francisco.
Las Enseñanzas de Santa Teresa de Calcuta
Las palabras de Santa Teresa de Calcuta reflejan su profunda empatía y compromiso con los desfavorecidos. En una entrevista concedida a "El Mercurio" en 1982, afirmó: "Nosotros ayudamos a las personas a morir con dignidad, con respeto (...) bajo un techo, con amor; porque son gente que no tienen nada ni a nadie. En vez de dejarlos morir en la calle, solos... Los tenemos como hijos de Dios". Otra de sus poderosas reflexiones subraya la urgencia de la necesidad: "El pobre tiene derecho a impacientarse si no tiene un pan para comer..."