Las hemorroides son venas hinchadas en el ano o la parte inferior del recto. Las hemorroides son muy comunes. Son el resultado del aumento de presión en el ano. Esto puede ocurrir durante el embarazo, o el parto, y debido al estreñimiento. La presión provoca que las venas y los tejidos anales se hinchen. Este tejido puede sangrar, a menudo durante las deposiciones.
Qué son y dónde se ubican
Las hemorroides pueden estar dentro o por fuera del cuerpo: Las hemorroides internas se presentan justo dentro del ano, donde comienza el recto. Cuando son grandes, pueden salirse (prolapso). El problema más común con las hemorroides internas es el sangrado durante las deposiciones. Las hemorroides externas ocurren por fuera del ano. Pueden causar dificultad para limpiar la zona después de una deposición. Si se forma un coágulo de sangre en una hemorroide externa, puede ser muy doloroso (hemorroide externa trombosada).
Causas y factores de riesgo en la vejez
El estreñimiento, el esfuerzo durante las deposiciones y sentarse durante períodos prolongados aumentan la presión en la zona anal. Las hemorroides pueden aparecer por Esfuerzo durante las deposiciones, Estreñimiento, sentarse durante mucho tiempo, y ciertas enfermedades como la cirrosis. Con la edad, la probabilidad de padecer hemorroides aumenta porque los tejidos de sostén pueden debilitarse. El sedentarismo, una dieta pobre en fibra y medicación que favorece el estreñimiento o diarrea también influyen.
Síntomas característicos
Los síntomas de hemorroides incluyen:
- Sangre roja brillante indolora proveniente del recto
- Prurito anal
- Dolor anal especialmente mientras se está sentado
- Dolor durante la defecación
- Una o más protuberancias duras o sensibles cerca del ano
Las hemorroides externas pueden producir dolor intenso si se trombosan. Las internas suelen sangrar sin dolor visible, aunque pueden provocar malestar y sensación de recto no vacío.
Diagnóstico
La mayor parte de las veces, el diagnóstico lo realiza el proveedor de atención médica mediante la exploración rectal. En algunos casos se requieren exámenes más detallados como Examen rectal, Anoscopia, Sigmoidoscopia o Colonoscopia para descartar otras causas de sangrado.
Tratamiento y manejo, especialmente para adultos mayores
La mayoría de las hemorroides remiten con medidas simples. Entre ellas:
- Fibra en la dieta y laxantes emolientes para ablandar las heces y reducir el esfuerzo
- Baños de asiento en agua tibia durante 10 a 15 minutos
- Hidrocortisona de venta libre o con receta en cremas para disminuir dolor e inflamación
- Anestésicos locales en cremas para reducir dolor
- Aumentar la ingesta de líquidos
Si no hay mejoría, existen tratamientos ambulatorios no invasivos: ligadura con banda elástica (banding), escleroterapia mediante inyecciones o fotocoagulación infrarroja. Estas técnicas reducen el tamaño de las hemorroides internas. En casos resistentes o con prolapso significativo, puede considerarse la hemorroidectomía (extirpación quirúrgica) o desarterialización guiada por Doppler. La cirugía puede ofrecer alivio definitivo pero con mayor dolor y tiempo de recuperación.
Tratamientos para hemorroides externas e trombosadas
Para hemorroides externas trombosadas, pueden inyectar anestésico local para reducir el dolor y eliminar el coágulo; analgésicos como paracetamol o AINEs también alivian el dolor. Los ungüentos anestésicos y compresas de hamamelis son útiles. El dolor y la inflamación suelen disminuir y los coágulos se resuelven en 4 a 6 semanas.
Tratamientos específicos según el tipo
Hemorroides internas grandes o que no responden a escleroterapia pueden ser ligadas con banda elástica. El procedimiento ambulatorio se realiza cada dos semanas; pueden necesitarse varias sesiones. La desarterialización hemorroidal guiada por Doppler, o ligadura de arteria hemorroidal, es una alternativa. No hay evidencia convincente de beneficio con láseres, sondas de congelación o electrocoagulación para ciertas indicaciones.
Prevención y manejo en la vida diaria
La prevención es clave para mantener una buena calidad de vida en la vejez. Recomendaciones:
- Alimentación rica en fibra: frutas, verduras, granos integrales
- Beber suficiente agua y líquidos
- Actividad física regular y evitar sedentarismo
- Evitar esfuerzos excesivos al evacuar
- Consultar con el médico sobre medicación que pueda predisponer al estreñimiento
Cuándo consultar al médico
Consulte a su médico si:
- Los síntomas persisten a pesar del tratamiento en casa
- Presenta sangrado rectal intenso o mareo/síncope
- Hemorroides con dolor intenso, fiebre o signos de infección
El sangrado rectal puede en ocasiones indicar otras condiciones más graves, por lo que hay que evaluar otras causas.
Notas sobre la edad y el manejo específico en adultos mayores
En la tercera edad, la prevención y el manejo conservador son especialmente importantes. Los tratamientos no invasivos, como pomadas que reducen el dolor o la inflamación, y métodos como el banding, suelen ser eficaces con menor riesgo. La movilidad reducida de las personas mayores puede requerir adaptaciones en la vida diaria para mantener una evacuación suave y evitar el estreñimiento.

Información adicional de interés
Las hemorroides son una estructura normal del cuerpo humano que ayuda a la continencia. La presencia de prolapso o sangrado debe ser evaluada para descartar condiciones graves como el cáncer de colon. Una dieta rica en fibra y una adecuada ingesta de líquidos son fundamentales para prevenir y controlar las hemorroides a lo largo de la vida.
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