La arquitectura se adapta constantemente a nuevas necesidades impulsadas por cambios sociales, económicos, tecnológicos, políticos y demográficos. Uno de los cambios más significativos del siglo XXI es el envejecimiento de la población. El aumento en la esperanza de vida y la disminución de las tasas de fertilidad resultan en una población de mayor edad cada vez más numerosa. Esta tendencia ha llevado a la necesidad de repensar y rediseñar muchos aspectos de la atención médica, el diseño de hospitales y, en general, la planificación de ciudades más accesibles.
En Chile, por ejemplo, el porcentaje de mayores de 60 años respecto a los menores de 15 años, conocido como Índice de Vejez, se estimaba en 85,5% para el año 2020. Ante este panorama, los modelos residenciales tradicionales a menudo aíslan a los adultos mayores de la vida social, convirtiéndolos en seres pasivos y dependientes. Surge entonces la pregunta: ¿por qué no vivir esta etapa de la vida de una manera diferente y planificar nosotros mismos cómo queremos envejecer?
¿Qué es el Cohousing? Una Alternativa Habitacional Colaborativa
Las comunidades de Cohousing consisten en viviendas privadas ubicadas estratégicamente alrededor de un Área Común para facilitar al máximo la interacción social entre vecinos. Una característica clave de estas comunidades es compartir el pan regularmente en la Casa Común. Estas comunidades son creadas y administradas por sus residentes, quienes valoran una saludable mezcla de privacidad y comunidad. La sostenibilidad y la innovación son palabras a menudo asociadas con estas comunidades, resultado natural de personas que trabajan entre sí por el bien común.
Las comunidades intencionales de cohousing o viviendas colaborativas ofrecen una alternativa donde se pueden encontrar los elementos de los barrios tradicionales: familia, comunidad y sentido de pertenencia, conceptos a menudo ausentes y olvidados en las sociedades modernas.
Muchas personas hoy en día piensan en la posibilidad de vivir en una comunidad de amigos, familiares o pares, de personas con valores y cosmovisiones diversas pero afines, junto a quienes puedan enriquecer la vida, relevando la amistad, la cercanía con el otro, el placer de una conversación o simplemente realizando alguna tarea cotidiana en compañía. El objetivo es cuidarse y cuidar al otro, relacionarse de una manera colaborativa, centrados en el bienestar de cada uno. Existen comunidades intergeneracionales en las que residen armónicamente familias jóvenes con hijos pequeños, adultos de mediana edad y personas mayores en proporciones diferentes. También están las comunidades de Senior Cohousing, pensadas para personas de 55+.

Las Seis Características Fundamentales del Cohousing
El modelo Cohousing se define por seis características principales:
- Proceso participativo: Los residentes organizan y participan activamente en el proceso de planificación y diseño de la comunidad, siendo responsables como grupo de todas las decisiones finales.
- Amplias instalaciones comunes: Complementan y facilitan la vida diaria, constituyendo el corazón de la comunidad. Son una extensión de las residencias privadas y su uso diario es una parte esencial de la vida comunitaria.
- Diseño intencional de barrio: El diseño físico debe alentar, inducir y animar la interacción entre los residentes, fomentando un sólido sentido de comunidad, vecindario y redes de colaboración.
- Residentes administran y gestionan la comunidad: Los residentes son los únicos responsables de gestionar la comunidad, tomando decisiones consensuadas concernientes al cuidado de sus intereses e inquietudes en asambleas regulares.
- Estructura no jerárquica: No hay jerarquía en la toma de decisiones; la responsabilidad es compartida por toda la comunidad.
- Fuentes de ingresos separadas: Los residentes tienen sus propias fuentes de ingresos, y la comunidad no genera ingresos directos para ninguno de ellos.
Ninguno de estos elementos es único por sí solo, pero la poderosa combinación de las seis características, especialmente al considerar el estilo de vida del siglo XXI con familias pequeñas y ambos padres trabajando, es lo que define el Cohousing.
Senior Cohousing: Autonomía y Bienestar para Mayores Activos
El modelo residencial basado en el Cohousing, que se inició en Dinamarca en la década de los 70 y se reprodujo en otros países de Europa, propone para los adultos mayores activos una forma de vida en comunidad. En este modelo, un grupo de adultos mayores elige vivir de manera colaborativa, evitando el aislamiento y favoreciendo el apoyo emocional y la seguridad, sin ser una carga para sus hijos.
A diferencia de otras viviendas compartidas, el Cohousing se distingue por la autogestión, las comidas comunes y la participación activa de los residentes, asegurando una comunidad de alto rendimiento. Las posibilidades de éxito se garantizan cuando el proceso es facilitado por profesionales capacitados en Cohousing y diseñado por arquitectos que entienden cómo trabajar con grupos de futuros residentes y diseñar vecindarios orientados a la comunidad.
En la última década, el Senior Cohousing se ha convertido en un modelo popular de vivienda para personas mayores de 55 años en muchos países del mundo. Fundaciones dedicadas a este modelo siguen de cerca la labor de expertos, como el arquitecto Charles Durrett, quien ha viajado internacionalmente para facilitar conversaciones sobre cómo hacer de las viviendas para la tercera edad una opción factible y más de apoyo que los métodos actuales.

En Chile, las opciones existentes para los adultos mayores varían desde residencias de lujo y hogares autorizados (pero onerosos), hasta casas de reposo no autorizadas o una vida de allegados. El denominador común en muchas de estas situaciones es que son decisiones en las que los adultos mayores no participan, lo que les determina una vida dependiente. Por el contrario, en las comunidades de Senior Cohousing, las personas mayores toman decisiones de manera autónoma, se hacen cargo de sus vidas y diseñan su futuro.
La Fundación Cohousing propone vivir en comunidad sin que cada residente pierda su autonomía e independencia, con un rol activo para que cada adulto tome sus decisiones, conviviendo y enriqueciendo la comunidad, garantizando su autonomía, respeto de sus tiempos, sus derechos y su dignidad.
Impacto Ambiental y Sostenibilidad en el Cohousing
El Cohousing es un modelo de vivienda comunitaria basado en el concepto de consumo colaborativo. Se comparten varios servicios como lavandería, enfermería, salas comunes, y la generación conjunta de agua caliente y calefacción. Esto permite que la vivienda sea más ligera en su diseño y construcción, reduciendo el consumo de energía por hogar individual al ser más pequeños.
Asimismo, las opciones de calefacción y aire acondicionado se adquieren para la comunidad como un todo, lo que produce economías de escala muy importantes. Se privilegian energías no convencionales como los paneles solares, que además de reducir el costo de consumo, son amigables con el medio ambiente.

Proceso de Formación y Construcción de una Comunidad Cohousing
La Fundación Cohousing promueve las viviendas colaborativas como una estrategia de solución habitacional que impacta positivamente en las personas que deciden formar una comunidad, tanto en lo social como en lo económico y ambiental.
Muchos grupos de cohousing comienzan con pocas personas y necesitan allegar más para empezar a planificar. En esta etapa, profesionales de la Fundación pueden realizar una presentación pública ante un mínimo de 50 personas invitadas por el grupo original, una oportunidad para hacer crecer el grupo y catalizar el proyecto.
Una vez constituido un grupo, se da inicio al Taller I “Envejecer bien. Envejecer en mi lugar”, punto de partida y requisito indispensable para el desarrollo de un proyecto de Cohousing. Durante tres meses, con dos horas semanales, todos los integrantes de la futura comunidad asisten a este taller, conducido y facilitado por especialistas de la Fundación.
Generalmente, y de forma paralela, se lleva a cabo un Taller de Construcción donde el grupo discute cronogramas, costos de desarrollo conjunto, finanzas, proceso de diseño, roles y responsabilidades, y el proceso grupal. Ambos talleres se realizan después de la reunión de presentación pública, momento en que se constituye el grupo de futuros residentes.
Para aquellos interesados en iniciar un proyecto, la Fundación ofrece asistencia para determinar si un sitio, parcela o propiedad antigua es apropiada para el desarrollo de un estudio de factibilidad y una evaluación del sitio, ayudando también a determinar la línea de tiempo.
Ejemplo Concreto: Construcción y Terminación de un Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) en San Ignacio, Chile
El envejecimiento de la población es uno de los cambios más destacados del siglo XXI, lo que lleva a la necesidad de rediseñar aspectos como el diseño de hospitales y las ciudades accesibles, según Clara Ott en su cita "Residencias para adultos mayores: ejemplos de independencia y vida en comunidad".
En este contexto, un hito importante fue el inicio de la construcción del nuevo Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) en San Ignacio, Chile. Esta infraestructura, largamente anhelada, se convertirá en la única del país financiada en su totalidad por un Gobierno Regional. El proyecto alcanzó una inversión superior a los $3 mil millones y tendrá capacidad para 24 residentes en un inmueble de un piso.
Este nuevo centro de acogida es el resultado del trabajo conjunto entre el Ministerio de Obras Públicas, el Gobierno Regional Metropolitano y la Fundación Las Rosas, con el objetivo de mejorar las condiciones de vida, con dignidad y un mejor vivir para adultos mayores.
El Gobernador Óscar Crisóstomo destacó el carácter inédito de la iniciativa y el compromiso con los adultos mayores de la región, mencionando: “Es un hecho histórico, vamos a ser el primer Gobierno Regional del país en financiar completamente un ELEAM. Hace casi 30 años una agrupación de voluntarios empezó un trabajo para atender a los adultos mayores en una escuela antigua, y hoy hemos decidido dar un vuelco completo. Esta va a ser una obra que va a permitir tener a 24 adultos mayores en residencia completa con una inversión de más de 3.000 millones de pesos.”
Por su parte, el Alcalde de San Ignacio, Patricio Suazo, expresó su alegría por el inicio de un proyecto largamente esperado por la comunidad y comentó: “Este hogar lo esperábamos hace 30 años. Ellos están funcionando en una construcción muy antigua, una ex escuela, pero ahora ya tenemos todo listo para en 272 días darles el espacio que se merecen, una instalación digna para que vivan como Dios manda.”
Luis Bocaz, Presidente del Hogar de Ancianos de San Ignacio y uno de los impulsores del proyecto, relató con emoción el largo camino recorrido y el impacto que tendrá el nuevo edificio en la calidad de vida de los residentes: “Nosotros hace 30 años empezamos a trabajar para crear este hogar. Desde ese tiempo hemos estado cuidando a 12 adultos mayores en lo que era una escuela que transformamos gracias a la colaboración de muchas personas. Por eso hoy día estamos felices, vamos a tener una infraestructura de primer nivel.”
Las instalaciones del ELEAM de San Ignacio contarán con dormitorios, enfermería, cocina, lavandería, patios cubiertos, áreas verdes, espacios comunes y zonas de atención especializada, ofreciendo un entorno digno y de apoyo para sus residentes.

NUEVAS OBRAS - INAUGURACION RESIDENCIA DE ADULTOS MAYORES
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