Prevención de Caídas en Adultos Mayores en el Hogar

Las caídas en el hogar son un problema significativo para los adultos mayores, conmemorando el Día Internacional del Adulto Mayor, se resalta la importancia de la prevención. Una caída en este grupo de población es mucho más complicada, ya que podrían sufrir fracturas o lesiones que afecten su autonomía. Aunque no suelen tener mayores consecuencias en la vida cotidiana, en ocasiones estas pueden ser graves e incluso fatales, y el riesgo de caídas aumenta con la edad. Una caída se define como un evento que ocurre cuando una persona cae inadvertidamente al suelo u otro nivel inferior.

Foto de un adulto mayor tropezando en el hogar

Impacto en la Salud Física y Mental

De acuerdo con la OMS, anualmente se producen 37,3 millones de caídas que requieren atención médica. Estas pueden resultar en lesiones costales, de columna y cadera, hasta otras más graves como un hematoma subdural, que es un coágulo que se forma entre el hueso del cráneo y el cerebro, comprimiéndolo.

Las caídas también tienen efectos psicológicos, como el miedo a volver a caer. Finalmente, pueden producir problemas socioeconómicos, porque hay circunstancias en las que el adulto mayor no puede seguir viviendo solo y requiere de cuidados permanentes en su casa o ser trasladado a un hogar. En personas de 65 años o más, las caídas son la causa principal de muerte relacionada con lesiones y la séptima causa principal de todas las muertes (1). El número de caídas y muertes relacionadas está aumentando. La tasa de muerte por caídas ajustada por edad aumentó un 41% de 55,3 cada 100.000 adultos mayores en 2012 a 78,0 cada 100.000 adultos mayores en 2021 (3). Las caídas también son más comunes en mujeres que en hombres y más en aquellos que viven en un entorno rural comparado con los que viven en un entorno urbano.

Las caídas ponen en riesgo la independencia de los ancianos y causan una cascada de problemas individuales y socioeconómicos. Muchas personas ancianas se muestran reticentes a informar una caída porque la atribuyen al proceso de envejecimiento o porque tienen miedo de que limiten sus actividades o las internen. Es necesario informar las caídas a los médicos para prevenir futuras caídas. Cuando no se informan caídas y no se instituyen medidas preventivas, los pacientes presentan alto riesgo de volver a caer, lo que supone una carga significativa para el sistema de salud.

Estadísticas de Caídas en Estados Unidos

  • Anualmente, más de 14 millones de adultos de 65 años o más informan de caídas, lo que representa un total de aproximadamente 36 millones de caídas (2).
  • Aproximadamente el 37% de las personas que caen informan una lesión que requirió tratamiento médico o que restringió su actividad durante al menos 1 día, lo que resulta en un estimado de 9 millones de lesiones por caídas cada año.

¿Por qué los adultos mayores son más propensos a sufrir caídas?

Los adultos mayores son más propensos a sufrir una caída por una combinación de factores intrínsecos y extrínsecos:

Factores Intrínsecos (Relacionados con la Persona)

  • Pérdida de masa muscular y huesos más deteriorados (osteoporosis), lo que aumenta la fragilidad ósea y reduce las respuestas protectoras.
  • Reflejos enlentecidos, lo que les hace reaccionar más lento.
  • Problemas con la visión y/o audición: La agudeza visual, la percepción de los contrastes y la profundidad, y la adaptación a la oscuridad se reducen. La pérdida o los trastornos sensitivos y la disfunción cerebelosa pueden disminuir los reflejos posturales y afectar el equilibrio.
  • Disminución de la percepción de sensibilidad profunda.
  • Reducción de rango articular, especialmente en los tobillos.
  • Debilidad muscular de cualquier tipo es un importante predictor de caídas.
  • Deterioro cognitivo, el riesgo de caídas aumenta, en parte porque los adultos mayores con deterioro cognitivo pueden no recordar que deben tomar medidas de seguridad.
  • Trastornos crónicos y agudos: Como la enfermedad de Parkinson, secuelas de un accidente vascular cerebral, demencia, déficit de algunas vitaminas, patologías que puedan afectar el equilibrio, arritmias, e hipotensión ortostática (baja de la presión arterial al ponerse de pie).
  • Efectos adversos de fármacos: El riesgo aumenta en función del número de medicamentos que recibe el paciente. Varias clases de medicamentos aumentan el riesgo, pero los medicamentos psicoactivos (antihipertensivos, diuréticos, tranquilizantes, antidepresivos, inductores de sueño) son los reportados con mayor frecuencia.
Infografía mostrando factores de riesgo de caídas en adultos mayores

Factores Extrínsecos (Riesgos Ambientales)

Estos factores pueden aumentar el riesgo de caídas en forma independiente o, más importante aún, a través de la interacción con los factores intrínsecos. El riesgo es máximo cuando las condiciones del medio requieren un mayor control postural y del movimiento (p. ej., al caminar sobre una superficie resbaladiza) y cuando el entorno no resulta familiar (tras una mudanza a un nuevo domicilio).

  • Alfombras sueltas.
  • Iluminación insuficiente.
  • Objetos o cables en los pasillos y lugares de tránsito habitual.
  • Piso en mal estado, irregular o resbaladizo.
  • Uso de dispositivos de asistencia para la movilidad (bastones, andadores) si no se utilizan correctamente o el entorno no está adaptado.

Factores Situacionales

Algunas actividades o decisiones pueden aumentar el riesgo de caídas y de lesiones relacionadas. Algunos ejemplos son:

  • Estar distraído (p. ej., caminar mientras se habla o se mira un teléfono inteligente) y no notar un peligro ambiental (p. ej., un bordillo o un escalón).
  • Correr al baño (especialmente por la noche cuando no se está completamente despierto o cuando la iluminación puede ser inadecuada).
  • Usar una escalera sin precaución.
  • Recoger un objeto, intentar buscar algo en altura o al tropezarse con una mascota.

La demencia puede exacerbar muchas de estas situaciones peligrosas que causan caídas. El deterioro de la cognición, el juicio y la conciencia de los peligros puede hacer que los adultos mayores se distraigan, se apresuren y no noten los peligros ambientales, lo que aumenta significativamente el riesgo de caídas.

Consejos para prevenir caídas en el hogar

Considerando que en las caídas influyen factores físicos y externos, es importante tomar medidas en ambos ámbitos. Es clave corregir aquellos problemas físicos que aumentan el riesgo de caídas y modificar las condiciones del hogar.

Medidas Generales de Prevención

  • Medicamentos: Tomar correctamente la medicación y, si es posible, revisar los medicamentos con el médico para ajustar dosis o sustituir aquellos que aumenten el riesgo de caídas. Tratar la hipotensión ortostática, y normalizar los niveles de vitamina B12 y vitamina D, ya que su carencia puede producir problemas de fatiga y pérdida de equilibrio.
  • Cuidado de los pies: Cuidar de los pies de heridas o cortes.
  • Calzado adecuado: Usar siempre zapatos cerrados y cómodos. Evitar usar sandalias sin correa en los tobillos, hawaianas o pantuflas.
  • Iluminación: Tener buena iluminación en toda la casa. Mantener una lámpara, linterna o interruptor al lado de la cama.
  • Orden y despeje: Mantener pasillos y lugares de tránsito habitual libres de obstáculos. La bajada de cama debe estar despejada, sin cables y objetos. Evitar que los cables de los artefactos domésticos queden sueltos o cercanos al piso.
  • Suelos: Mantener el suelo regular, con material antideslizante y sin desniveles. Fijar las alfombras al piso con cinta adhesiva. Evitar que el piso esté mojado, especialmente en la cocina y el baño.
  • Muebles: Es conveniente no tener mesas de centro. Los muebles deben estar fijos a la pared y no muy altos.
  • Teléfono y emergencias: El teléfono y números de emergencia deben estar en un lugar accesible.
Ilustración de un hogar seguro para adultos mayores

Adaptaciones Específicas en el Hogar

En el Dormitorio

  • Levantarse de la cama lento y con cuidado.
  • La altura de la cama debiese permitirle apoyar los pies al estar sentado.
  • Utilizar un colchón adecuado.

En la Cocina

  • Ubicar los alimentos en zonas de fácil acceso, ya sea en el refrigerador o despensa.
  • Los utensilios que se usen a diario guardarlos en un lugar de fácil acceso.
  • Las manillas de las puertas deben estar en buen estado y ajustadas.

En el Baño

  • Utilizar gomas antideslizantes dentro de la ducha.
  • Instalar barras de sujeción en la ducha y al lado del inodoro.
  • Siempre mantener el piso seco.
  • Si tiene bajada de baño, que tenga una goma adhesiva para evitar que se deslice.

En Escaleras y Desniveles

  • Usar siempre el pasamanos de las escaleras.
  • Habilitar barras anticaídas en cama y baños.
  • Marcar escaleras y desniveles con puntos de sujeción y luz en la noche.

Cómo levantarse después de una caída

Si se produce una caída y el adulto mayor está solo, debe ayudarse doblando una pierna y haciendo fuerza con el codo que queda pegado al suelo. Después, adelantar la pierna más fuerte dejando una rodilla en el suelo y levantarse usando la fuerza de manos y piernas. Si requiere ayuda, la persona que asiste debe colocarse frente a ella con la pierna contraria a la suya apoyada en el suelo.

Técnica para levantar tras una caída

Evaluación de los Riesgos de Caídas

Los médicos deben preguntar sobre caídas previas, así como sobre las condiciones, los medicamentos y los factores situacionales que aumentan el riesgo de caídas. La evaluación del riesgo de caídas tiene como objetivo identificar adultos mayores que pueden presentar alto riesgo de caídas para implementar estrategias preventivas. Esta evaluación no es un examen físico sino una revisión estructurada usando cuestionarios, observación y herramientas de detección dirigidas.

Después del tratamiento de las lesiones agudas, la evaluación debe intentar identificar los factores de riesgo y las intervenciones apropiadas para reducir la incidencia de futuras caídas y de lesiones relacionadas (1).

Anamnesis y Examen Físico

Cuando se requiere una evaluación más completa de los factores de riesgo de caída, esta debe centrarse en la identificación de los factores intrínsecos, extrínsecos y situacionales que pueden reducirse mediante intervenciones específicas. Sin embargo, puede ser imposible eliminar por completo el riesgo de futuras caídas. A los adultos mayores se les deben formular preguntas abiertas sobre su caída o caídas más recientes, seguidas de preguntas más específicas sobre cuándo y dónde se produjo la caída y qué estaban haciendo (factores de riesgo situacionales).

A continuación, deben realizarse las mismas preguntas a testigos. Asimismo, los pacientes deben informar si percibieron síntomas premonitorios o asociados (p. ej., palpitaciones, disnea, dolor torácico, vértigo, mareos), y si perdieron la consciencia. Se debe preguntar también al paciente si pueden identificar factores extrínsecos o situacionales evidentes. La anamnesis debe incluir preguntas sobre enfermedades pasadas y presentes, consumo de fármacos que se adquieren bajo prescripción médica y de venta libre, y consumo de alcohol o medicamentos psicoactivos. Debe preguntarse a los pacientes si pudieron volver a levantarse sin ayuda después de caer y si se produjo alguna lesión; el objetivo es reducir el riesgo de complicaciones debido a futuras caídas.

Componentes del Examen Físico

  • Medición de temperatura, frecuencia y ritmo cardíaco.
  • Auscultación para detectar trastornos valvulares cardíacos.
  • Medición de la presión arterial en decúbito supino y después de permanecer de pie (para detectar hipotensión ortostática).
  • Examen de la agudeza visual.
  • Evaluación del cuello, la columna vertebral y los miembros (especialmente piernas y pies) para identificar debilidad, deformidades, dolor y limitación de la amplitud del movimiento.
  • Examen neurológico: estado mental, función motora (fuerza muscular, tono, amplitud de movimiento), sensibilidad (propiocepción), coordinación (función cerebelosa), equilibrio estacionario y marcha.
  • Prueba de Romberg, permanencia en un pie y marcha en línea recta para evaluar el control postural.
  • Evaluación de la función vestibular posicional (maniobra de Dix-Hallpike).

Pruebas de Desempeño

Una variedad de pruebas estandarizadas basadas en el rendimiento están disponibles para evaluar la marcha, el equilibrio y la fuerza de los miembros inferiores en adultos mayores con riesgo elevado de caídas.

  • Prueba básica de levantarse y andar (2): Observación del paciente mientras se levanta de un sillón, camina 3 metros en línea recta, gira, vuelve a caminar hacia la silla y se sienta. La evaluación puede identificar debilidad de los miembros inferiores, trastornos de equilibrio al pararse o sentarse o marcha inestable.
  • Versión cronometrada de la prueba de levantarse y andar (3): Un tiempo de > 12 segundos indica un aumento significativo del riesgo de caídas.
  • Evaluación de la Movilidad Orientada al Desempeño: Permite identificar problemas de equilibrio y estabilidad durante la marcha y otros movimientos que pueden indicar un mayor riesgo de caídas.

Pruebas de Laboratorio

No existe una evaluación diagnóstica de laboratorio estándar para determinar la causa exacta de una caída. La evaluación debe basarse en la anamnesis y en los resultados del examen y ayuda a descartar varias causas. Algunas pruebas incluyen:

  • Hemograma completo (para excluir anemia o leucocitosis).
  • Medición de glucemia (para excluir hipoglucemia o hiperglucemia).
  • Medición de electrolitos (para excluir la deshidratación).
  • En caso de neuropatías periféricas, solicitar hemograma completo, nivel de glucosa en sangre y electrolitos, así como niveles de folato, B12 y TSH.

Se recomiendan otras pruebas como electrocardiograma (ECG), monitorización cardíaca ambulatoria y ecocardiografía solo cuando se sospecha una causa cardíaca. Las radiografías vertebrales y la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (RM) de cráneo solo se solicitan cuando la anamnesis y el examen físico detectan trastornos neurológicos nuevos. Puede indicarse un estudio de electromiografía/conducción nerviosa (EMG/NCS) si se sospecha neuropatía, miopatía, radiculopatía u otro trastorno del sistema nervioso periférico.

Técnica para levantar tras una caída

Concientización y Prevención Futura

En Estados Unidos, anualmente, más de 14 millones de adultos de 65 años o más informan de caídas, lo que representa un total de aproximadamente 36 millones de caídas (2). Un gran número de caídas resultan en una lesión, con aproximadamente el 37% de las personas que caen informando una lesión que requirió tratamiento médico o que restringió su actividad durante al menos 1 día, lo que resulta en un estimado de 9 millones de lesiones por caídas cada año. Se espera que esta carga aumente dado el crecimiento proyectado de la población que envejece. Por lo tanto, resulta imperativo implementar intervenciones como educación para la prevención de caídas y ejercicios funcionales (p. ej., para aumentar la fuerza de las piernas y el equilibrio), así como estrategias de mitigación de lesiones.

Es importante destacar que en numerosas ocasiones, las personas mayores ocultan que se han caído porque simboliza torpeza e, incluso en algunos casos, por miedo a que sea cuestionado. A esto se le suma que, en muchos casos, las lesiones que se producen por los accidentes no siempre se diagnostican, lo que puede llevar a la búsqueda de una residencia o cuidadores, algo que limita su autonomía. Los médicos muchas veces no advierten caídas en un paciente que no presenta lesiones porque la anamnesis y el examen físico en general no incluyen la búsqueda específica de este evento.

En el examen físico o de salud periódico, se les debe pedir a los ancianos información sobre caídas en el último año y dificultades con el equilibrio o la deambulación (1).

Referencias

  1. Colón-Emeric CS, McDermott CL, Lee DS, et al. Risk Assessment and Prevention of Falls in Older Community-Dwelling Adults: A Review. JAMA. 2024;331(16):1397-1406. doi:10.1001/jama.2024.1416
  2. Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Older Adult Falls Data. Accessed June 12, 2025.
  3. Kumar S, Cruz F, Yates Z, et al. Falls among older adults: An exploration of trends, clinical outcomes, predisposing risk factors, and intervention strategies. Am J Surg. 2025;245:116385. doi:10.1016/j.amjsurg.2025.116385
  4. West BA, Bhat G, Stevens J, Bergen G. Assistive device use and mobility-related factors among adults aged ≥ 65years. J Safety Res. 2015;55:147-150. doi:10.1016/j.jsr.2015.08.010
  5. US Preventive Services Task Force, Nicholson WK, Silverstein M, et al. Interventions to Prevent Falls in Community-Dwelling Older Adults: US Preventive Services Task Force Recommendation Statement. JAMA. 2024;332(1):51-57. doi:10.1001/jama.2024.8481
  6. Mathias S, Nayak US, Isaacs B. Balance in elderly patients: the "get-up and go" test. Arch Phys Med Rehabil. 1986;67(6):387-389.
  7. Podsiadlo D, Richardson S. The timed "Up & Go": A test of basic functional mobility for frail elderly persons. J Am Geriatr Soc. 1991;39 (2), 142-148.

Esta información es meramente informativa y no sustituye la opinión de un profesional de salud. Ante cualquier síntoma o molestia, te recomendamos consultar con tu médico.

tags: #caida #de #adulto #mayor #hombre #en