La Terapia Ocupacional es una herramienta de trabajo muy efectiva para afrontar los problemas físicos y psicológicos vinculados a la tercera edad. Gracias a ella, es posible abordar el envejecimiento desde la perspectiva de la autonomía, la actividad y el bienestar general.
¿Qué es la Terapia Ocupacional?
La terapia ocupacional es un trabajo y una actividad del ámbito sanitario que se orienta al desarrollo de tratamientos. Es una profesión donde los terapeutas ocupacionales tienen conocimientos sobre rehabilitación en el ámbito socio-sanitario.
En el caso de los ancianos, la actividad ocupacional, a través de un conjunto de técnicas y tareas, consigue mejorar las condiciones para adaptarse a sus discapacidades. En el mejor de los casos, es una gran ayuda durante el proceso de recuperación de sus enfermedades.
La intervención del profesional se realiza después de valorar las condiciones y capacidades de cada uno de los pacientes, de tal forma que se pueda conseguir una mayor eficacia en los resultados. El trabajo de los terapeutas ocupacionales va más allá cuando desarrollan estrategias y actividades para mantener y mejorar las habilidades de la persona.

En España, más de una tercera parte de los terapeutas ocupacionales trabajan con personas de edad avanzada, sobre todo en situaciones de pérdidas de memoria y en el caso de enfermedades crónicas. Este envejecimiento poblacional y el aumento de la esperanza de vida conllevan factores positivos y negativos. Por ejemplo, en Chile, las personas mayores forman parte del grupo etario más grande, correspondiente al 18,1% (INE, 2022), y se espera que en el 2050 equivalgan al 32,1%.
Objetivos y Beneficios de la Terapia Ocupacional en la Tercera Edad
La terapia ocupacional tiene como objetivo prioritario garantizar la calidad de vida de las personas mayores. El fomento del envejecimiento activo y la promoción de la autonomía son dos aspectos fundamentales en la búsqueda del bienestar. La terapia ocupacional, indistintamente de su tipo de intervención, ofrece interesantes beneficios para las personas mayores.
En la etapa de adulto mayor, se requieren de cuidados específicos para evitar el deterioro biológico, mental y social del individuo, siendo la Terapia Ocupacional una de las especialidades de salud que juega un papel fundamental.
Estas rutinas de ejercicios físicos y cognitivos se adaptan a las condiciones de cada paciente y permiten ralentizar los síntomas propios de la vejez. Algunos beneficios clave incluyen:
- Abordaje de problemas físicos y psicológicos: En edades avanzadas, la sensación de dolor se percibe con mayor intensidad y resulta complicado controlarlo con tratamientos analgésicos. Estos 'achaques' propios de la vejez, que no tienen por qué estar relacionados con una patología grave, muchas veces se manejan mejor desde la terapia ocupacional que desde el tratamiento farmacológico.
- Manejo de la pérdida de capacidades sensoriales: La pérdida de capacidades visuales es algo habitual en los adultos mayores. Los ejercicios de percepción sirven para reactivar las competencias de los ojos y de la parte del cerebro vinculada a la visión.
- Estimulación cognitiva y sensorial: La estimulación cognitiva y sensorial permite mantener un vínculo más estrecho con la realidad, un aspecto esencial a la hora de evitar la exclusión y de hacer que el adulto mayor se siga sintiendo útil.
- Promoción de movimientos adaptativos: La terapia ocupacional ayuda a implementar movimientos adaptativos, es decir, aquellos que la persona necesita para desenvolverse de forma más o menos autónoma en su día a día.
- Fortalecimiento muscular: Mantener activos a los mayores o personas con problemas de movilidad refuerza el sistema muscular y la fuerza asociada, ayudando a prevenir problemas articulares que pueden generar malestar, dolor y frustración.

Áreas de Intervención y Enfoques
El enfoque e importancia de la Terapia Ocupacional en el adulto mayor va dirigida al trabajo en conjunto de distintas técnicas y métodos en donde se ejecutan actividades aplicadas con fines terapéuticos que ayudan conseguir la máxima funcionalidad de la persona, enfocando su intervención tanto en el aspecto físico como cognitivo.
Los terapeutas ocupacionales pueden organizar entornos seguros para los pacientes en sus hogares, formar a los cuidadores de la familia y hasta conectarlos con grupos de apoyo para respaldar una asistencia emocional.
La terapia ocupacional se aplica en diversos entornos:
- En asociaciones de afectados por enfermedades.
- En residencias para mayores o geriátricas.
- En centros y espacios en los que se desarrollan diferentes fórmulas de asesoramiento en materia de prevención de riesgos.
Actividades de la Vida Diaria (AVD)
Cuando nombramos la funcionalidad y la ocupación de un adulto, el primer aspecto involucrado son las Actividades de la Vida Diaria (AVD). Estas son todas aquellas tareas y rutinas típicas que el adulto mayor realiza diariamente y que le permiten ser autónomo e independiente, como la higiene y aseo personal, el vestido, la alimentación, la movilidad o traslado, y la recreación. Directamente con estos aspectos están relacionados las funciones de sus manos y todo lo relacionado con el área cognitiva (atención, concentración y memoria). Los terapeutas también supervisan, guían y dotan de las estrategias necesarias para la realización de estas actividades, minimizando los riesgos de caída y valorando el uso de ayudas técnicas que se puedan necesitar.
Enfoques Específicos de Intervención
Estas actividades y abordajes tienen a su vez un enfoque para cada aspecto, los cuales se describen a continuación:
- El enfoque preventivo: Consiste en mantener el estado de salud y prevenir el deterioro funcional, así como organizar entornos seguros en los diferentes contextos en los que se desempeñan las personas mayores.
- El enfoque adaptador: En este se utilizan estrategias para modificar, ajustar o adecuar el entorno en función de las dificultades que se vayan presentando en el individuo y de esta manera continuar con una vida en condiciones óptimas.
- El enfoque recuperador: Se utilizan técnicas de rehabilitación para ayudar a recuperar la máxima función.
Logros de la Terapia Ocupacional en Adultos Mayores
Trabajando cada aspecto descrito, la Terapia Ocupacional logra en el adulto mayor:
- Mejorar y aumentar la calidad de vida.
- Mantener, recuperar y prevenir la pérdida de independencia que presentan los adultos mayores a la hora de ejecutar sus actividades diarias.
- Conservar y recuperar las funciones físicas disminuidas al pasar el tiempo, con mayor énfasis en actividades motoras finas (habilidades y destrezas de la mano).
- Proporcionar estrategias a través de técnicas y charlas de higiene postural para una buena ergonomía y/o cuidados de las posiciones del cuerpo.
- Fortalecer el sistema cognitivo, el cual está relacionado con el lenguaje, la capacidad de razonamiento, la memoria, etc.
- Promover una vejez satisfactoria, independiente y sin complicaciones.
- Aumentar la participación social de las personas mayores.
Tutorial | Terapia ocupacional - Actividades para adultos mayores
Actividades Comunes en Terapia Ocupacional Geriátrica
En el campo de la geriatría, la terapia ocupacional juega un papel fundamental en el cuidado y bienestar de las personas mayores a través de diversas actividades, entre ellas:
- Estimulación cognitiva: Juegos de memoria, rompecabezas, actividades de lectura y escritura, y el uso de aplicaciones diseñadas para mantener la agilidad mental.
- Terapia artística: Pintura, dibujo, collage y escultura para fomentar la expresión y la creatividad.
- Musicoterapia: Escuchar música, cantar o tocar instrumentos sencillos para estimular el ánimo y la memoria.
- Actividades de la vida diaria (AVD): Practicar actividades cotidianas como vestirse, cocinar, o hacer la cama, supervisando y guiando para su correcta ejecución.
- Intervenciones sensoriales: Actividades que estimulan los sentidos, como el uso de materiales con diferentes texturas, aromaterapia, o la manipulación de objetos sensoriales.
Importancia Fundamental
La terapia ocupacional en adultos mayores es necesaria, ya que uno de los indicadores óptimos de salud y bienestar es la capacidad de la persona para lograr adaptarse a su entorno de una manera eficaz. Gracias a ello, el paciente geriátrico logra distinguirse como una persona activa, dinámica y capaz de tener el control de su vida diaria. El ejecutar actividades cotidianas representa un papel fundamental para la autoestima y participación social.
El envejecimiento conlleva una serie de deterioros que producen en la persona adulta algunas dificultades sociales, físicas y mentales; en este sentido, recibir una correcta atención especializada es primordial, de tal manera que se pueda reducir el impacto físico, mental y social que generan las distintas enfermedades durante la etapa del envejecimiento. Así mismo, permite brindar apoyo a los cuidadores, vincular a los adultos mayores con agrupaciones o aumentar sus redes de apoyo y contención emocional, así como la estimulación de sus habilidades motoras, mentales y de interacción social.
Referencia Bibliográfica
Barrueta Maeztu LM, Ojer Imiricu MJ, Trebol Urra A. Terapia Ocupacional en geriatría y gerontología. TOG (A Coruña) revista en internet 2009, vol 6 supl 4 p 215-258.