Antropología de la Infancia y la Crisis del Sename en Chile

La profunda crisis del Servicio Nacional de Menores (Sename) ha puesto en relieve el tema de la infancia en Chile y la constante vulneración de sus derechos. Esta situación revela la precaria condición que viven cientos de niños y niñas en el país, donde la afectación de su vida emocional, social y económica, junto con la vulneración de sus derechos, no ha sido una preocupación central de la sociedad.

Contexto de la Crisis del Sename

Trágicos Sucesos y Cifras Alarmantes

En abril de este año, la prensa informó el trágico fallecimiento de Lissette Villa (11 años) en el Centro de Reparación Especializada de Administración Directa (Cread) Galvarino en Santiago, un caso que reveló una serie de irregularidades al interior del organismo. Por su parte, hace dos meses el propio Servicio Nacional de Menores publicó la cifra de niños(as) fallecidos(as) en centros pertenecientes al organismo entre 2005 y 2006, alcanzando un total de 210 casos. Lamentablemente, la cifra asciende a 865 decesos ocurridos en 11 años.

Gráfico o infografía sobre las cifras de fallecimientos de niños y niñas en centros del Sename por año

Orígenes y Enfoque Tutelar del Sename

Recordando su origen, el Sename es un organismo creado en 1979, durante la dictadura militar de Augusto Pinochet. Su nombre da cuenta de la concepción de la infancia como un estado irregular. Administrativamente, depende del Ministerio de Justicia y desde sus fundamentos se aprecia su enfoque tutelar hacia la infancia. Como institución, y tal como lo señala su nombre, presta servicios entre cuyos objetivos destacan “reinsertar, rehabilitar y reparar los derechos de los(as) niños(as) que han sido vulnerados”, recalca Viviana Soto, académica del Depto. de Educación.

La creación y desarrollo del Servicio Nacional de Menores ha replicado esta visión del niño-objeto que recibe ayuda y asistencia del Estado, al cual hay que controlar y “reparar” como si fueran “utensilios”, siendo que a los sujetos no se les repara.

Reacciones Gubernamentales y Propuestas de Reforma

Ante la magnitud de la crisis, el 05 de octubre, la presidenta Michelle Bachelet anunció una serie de medidas a corto, mediano y largo plazo para resolver la profunda crisis que vive el Sename, con el fin de reformular el organismo gubernamental. Entre las medidas anunciadas tiempo atrás se incluye el aumento del presupuesto de la institución, su separación en dos entidades y la asignación de mayores recursos.

World Vision y su análisis sobre la crisis del Sename

Desafíos de la Reestructuración Institucional

Dimas Santibáñez, del Departamento de Antropología, piensa que si la iniciativa finalmente se concreta, traería consigo un cambio importante en términos institucionales. Eso sí, dejando atrás el concepto tan instalado hoy en día de la subvención que, en el fondo, “genera una serie de prácticas perversas, porque finalmente la asignación que el Estado realiza por cada niño(a) que Sename atiende es diferencial en función del tipo de problema que éste(a) posee.”

Más allá de la separación, “que me parece una decisión correcta y en ese sentido adecuada, creo que es necesario repensar el conjunto de recursos estructurales para los distintos problemas que van a enfrentar las dos instituciones. Otro elemento a considerar en esta división institucional es si se continuará bajo una estructura centralizada o con políticas que se implementen a nivel local, en los territorios y en las comunas.”

“Tengo la impresión que esa discusión, es decir de cómo el Estado provee condiciones para que se desarrollen dispositivos de carácter local y que hagan el trabajo real, todavía falta por dar y avanzar”, señala Santibáñez.

Nuevos Paradigmas y la Antropología de la Infancia

Viviana Soto señala que el Estado, a través de sus políticas públicas, ha actuado de manera lenta y tardía, por lo que es perentorio anunciar y llevar a la práctica un nuevo trato con la infancia, con un paradigma totalmente distinto al que se ha desarrollado.

La Niñez como Sujeto de Derecho, no un Objeto Inacabado

Hoy, pese a los avances vividos por la sociedad chilena en relación a la infancia, persiste una serie de situaciones que reflejan el maltrato hacia la niñez, cayendo en una “lógica de patrón de fundo, de un Estado tutelar o de ‘padre omnipotente’ que todo lo sabe, discriminando a los(as) niños(as).”

Imagen conceptual sobre la infancia como sujeto de derechos vs. niño-objeto

Si bien desde los años 90 ha habido cambios positivos y alentadores en torno a la infancia, como la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), persisten muchas otras formas de maltrato infantil que “nosotros(as) todavía ni siquiera hemos podido reconocer. Yo creo que, de alguna manera, todavía tenemos un resabio de que los(as) niños(as) son personas inacabadas e insuficientes, como si fueran minusválidos(as)”, critica la psicóloga jurídica y académica del Depto.

En ocasiones, los(as) niños(as) se ven afectados(as) y triangulados(as) por los conflictos no resueltos de sus padres -como los divorcios con la consecuente disputa por la tutela y crianza de sus hijos(as)-, lo que constituye “otra forma de maltrato poco visible”, explica Salinas.

Se ha tendido a separar las infancias, la infractora de ley de aquella que ha sufrido maltrato. No obstante, ambas “son parte de la infancia y son responsabilidad nuestra como sociedad.” Al respecto, la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente (N°20.084) señala lo siguiente: “La sanción no es la intervención” y “los(as) niños(as) son responsables, penalmente, pero no van a ir al sistema penal adulto, sino que tendrán un sistema penal especial”, aclara la psicóloga jurídica.

Necesidad de Formación y Enfoques Integrales

Por otro lado, las personas que trabajan con niños(as) requieren de una formación en educación social. “No se ha discutido en Chile qué tipo de pedagogía se debiera ejercer para trabajar con estos niños y niñas vulnerados(as). Esto no implica que tengamos una pedagogía especial para ellos(as), porque eso también es sesgar, estamos hablando de una pedagogía que mire al sujeto, que sea consciente de él(ella) y lo(a) invite a construir desde sus necesidades”, aclara Soto.

Para lograr una efectiva intervención se vuelve necesario desarrollar un buen diagnóstico e intervención personalizada, cuyos antecedentes e información sean de acceso integrado en todos los niveles: salud, educación, comunidad, redes, entre otros.

Impacto de la Convención sobre los Derechos del Niño y Desafíos Futuros

Chile ha cumplido 20 años desde la firma de la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas (CDN). La realidad del mundo y el país, desde 1990, ha cambiado vertiginosamente en las áreas de la economía, las comunicaciones, las formas de organización de las instituciones y en el plano cultural. Estas transformaciones han modificado las formas de asociación entre las personas, a las familias -tanto en su composición como concepción-, a los adultos y también a los niños y niñas -en sus valores, conductas y representaciones- lo que demanda un esfuerzo permanente de comprensión e interpretación de los nuevos fenómenos para poder influir sobre ellos.

La CDN ha mantenido invariables sus principios y articulado que expresa lo que debiera ser el respeto a los derechos de la población menor de 18 años. La comunidad internacional se ha venido haciendo cada vez más influyente en la vida y respeto de los derechos de los niños, a través de instrumentos como los “Objetivos del Milenio” y los reportes sobre la violencia contra los niños, entre otros.

Diversos medios de comunicación, la opinión pública y expertos se refieren a los “Niños del Sename” dando por entendido que, quien recibe una prestación de parte de la institucionalidad estatal, queda coaptado por la misma al recibirla. Lo señalado, si bien puede parecer una simple utilización errada del sujeto, oculta la lógica profunda del sistema tutelar anclada en nuestra cultura respecto a la infancia en situación de vulnerabilidad.

Transcurridos 25 años de la ratificación de la Convención, aún tenemos el desafío de comprender que la autonomía y corresponsabilidad no refiere solo al conjunto de normas que lo expresan, sino que implica en la cotidianidad, creer efectivamente en los recursos y capacidad de cambio de las familias para enfrentar las problemáticas por las cuales reciben atención de programas especializados. Todos los días vemos casos de niños, niñas y adolescentes junto a sus familias que, con apoyo de nuestros programas, han podido transformar sus vidas.

Mapa o esquema de las redes de apoyo y los distintos niveles de intervención para la infancia

Nuevos Enfoques y Formación Académica

Por otra parte, la instalación del nuevo gobierno ha abierto viejos y nuevos debates sobre la institucionalidad de la niñez y adolescencia, la necesidad de modificar la ley de responsabilidad penal adolescente, la demanda por una ley de protección de derechos del niño que recoja las recomendaciones de Naciones Unidas y de la sociedad civil chilena. Es así que se anuncia la creación de un Ministerio de Desarrollo Social, como la redefinición del SENAME, y la evaluación de programas sociales dirigidos a la niñez o que afectan su vida, entre otros.

En este contexto, emergen enfoques neoconservadores que condenan las cambiantes prácticas de niños y adolescentes, y las formas de ver y comunicar estos temas no terminan de renovarse. El futuro es incierto para las políticas de protección de derechos y de su reparación cuando han sido vulnerados. Son necesarios nuevos enfoques y prácticas que impliquen el reconocimiento de un nuevo estatus que les corresponde a los niños y niñas en la construcción de la sociedad.

Desde el ámbito de las ideas, nuevas corrientes de pensamiento sobre la niñez y la adolescencia, que toman aportes de la antropología, la psicología y la sociología, van mostrando que se requiere de una actualización permanente del conocimiento sobre las transformaciones en el campo de las metodologías de intervención, la institucionalidad y la legislación y también sobre lo que entendemos por niño y niña, sus expectativas, las crisis de relaciones con el mundo adulto, las formas de construir identidad y sociedad, sus costumbres y conductas. Sin esta actualización, cualquier hacedor de políticas o profesional de campo no tendrá las herramientas necesarias para interpretar y desempeñarse en esta nueva situación.

World Vision y su análisis sobre la crisis del Sename

El Diplomado en Niñez y Políticas Públicas como Respuesta

El Diplomado en Niñez y Políticas Públicas aborda la reflexión en torno a la construcción de las edades en la sociedad contemporánea, las tensiones existentes en las formas de representación social sobre niños y adolescentes y los debates emergentes en este campo. A través del diplomado se busca generar habilidades y competencias de carácter profesional que permitan tratar problemas relevantes y actuales vinculados a la infancia y la adolescencia en el contexto de la realidad chilena y latinoamericana.

Este Diplomado tiene un convenio con el Magíster de Análisis Sistémico aplicado a la Sociedad que realiza el Departamento de Antropología y la Escuela de Posgrado de la Facultad de Ciencias Sociales. Los estudiantes conocerán los debates más actuales en las disciplinas de ciencias sociales respecto de la conceptualización de la niñez y la adolescencia, a la vez que debatirán sobre los principales desarrollos en curso de las políticas dirigidas hacia ellos.

Para esto conocerán el enfoque de derechos y las formas que asume en la doctrina de derechos del niño, lo que entregará herramientas concretas a los profesionales ligados a esta problemática. El objetivo es reflexionar sobre el sujeto de estudio y dominar los conceptos fundamentales de la doctrina del niño como sujeto de derecho y sus consecuencias para las políticas públicas.

Fotografía de estudiantes o profesionales participando en un diplomado o seminario

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