Este artículo explora la vida y obra de Antonio Francesco Gramsci, figura central del pensamiento marxista y la política italiana. Nacido el 22 de enero de 1891 en Ales, Cerdeña, y fallecido el 27 de abril de 1937 en Roma, Gramsci fue un intelectual multifacético, abarcando campos como la filosofía, la teoría política, la sociología, la antropología y el periodismo.

Orígenes y Primeros Años
Antonio Gramsci provenía de una familia sumida en la miseria. Sus padres fueron Francesco Gramsci (1860-1937) y Giuseppina Marcias (1861-1932). Francesco, originario de Gaeta, había estudiado derecho, pero la pobreza familiar lo obligó a buscar empleo rápidamente, lo que lo llevó a Cerdeña.
En 1881, Francesco obtuvo un puesto en la oficina del registro de Ghilarza (provincia de Oristán), donde conoció a Giuseppina, quien solo había cursado hasta tercero de primaria. Se casaron a pesar de la oposición de los padres de ella. Al año siguiente, la familia Gramsci se mudó a Sorgono (provincia de Nuoro), donde nacieron sus otros tres hijos: Mario (1893), Teresina (1895) y Carlo (1897).
La Condena del Padre y la Pobreza Familiar
El 9 de agosto de 1898, el padre de Gramsci fue arrestado bajo la acusación de concusión y falsificación. Fue condenado el 27 de octubre de 1900 a una pena mínima de 5 años, 8 meses y 22 días de cárcel, con el atenuante de «escasa cuantía», la cual expió en Gaeta. Esta situación privó a la numerosa familia del sueldo paterno, sumiéndolos en una extrema miseria.
Gramsci comenzó la escuela primaria a los siete años, concluyéndola en 1903 con las máximas calificaciones. Sin embargo, la pobreza familiar le impidió inscribirse en la enseñanza secundaria, ya que debía contribuir a la economía doméstica. Trabajó en la Oficina del Catastro por 9 liras al mes, lo que equivalía a un kilo de pan al día.

Formación Académica y Primeros Pasos en el Periodismo
El 31 de enero de 1904, Francesco Gramsci concluyó su condena y obtuvo un empleo de escribano en la Oficina de Catastro. Esto permitió a Antonio inscribirse en la escuela secundaria municipal de Santu Lussurgiu, a 18 kilómetros de Ghilarza. Al finalizar su segundo año de instituto, solicitó a su profesor, director de La Unión Sarda, permiso para colaborar en el periódico con breves artículos, lo cual fue aceptado. El 20 de julio de 1910, Gramsci recibió su credencial de periodista.
En 1911, el Colegio Carlo Alberto de Turín ofrecía 39 becas de 70 liras al mes para asistir a la Universidad de Turín. Gramsci se trasladó a Turín con 55 liras en el bolsillo, habiendo gastado 45 en el viaje en tercera clase.
Participación Política y Desarrollo Intelectual
El Impacto de las Elecciones y el Socialismo
Durante las elecciones políticas del 26 de octubre de 1913, Gramsci se encontraba en su hogar. En un contexto de guerra de Italia contra Turquía por la conquista de Libia, y la primera vez que votaban incluso los analfabetos, la corrupción y la intimidación electoral persistían. Angelo Tasca, joven dirigente socialista turinés y amigo de Gramsci, observó que este fue "muy golpeado por la transformación producida en aquel ambiente de la participación de las masas campesinas en las elecciones, aunque no supieran y no pudieran todavía servirse por su cuenta de esa nueva arma. Fue este espectáculo, y la meditación sobre esto, lo que hizo definitivamente de Gramsci un socialista".
A principios de noviembre de 1913, Gramsci se instaló en una buhardilla en Turín, período en el que se inscribió en el Partido Socialista Italiano. Se incorporó con retraso a los exámenes debido a una «anemia cerebral» que afectaba su memoria y concentración.

Periodismo y Crítica Social
Desde los primeros meses de 1916, en plena Primera Guerra Mundial, Gramsci fue uno de los redactores del semanario de la sección socialista de Turín, El Grito del Pueblo, y de la hoja turinesa del Avanti en la sección "Bajo la mole". Publicó breves panfletos y crítica teatral. Más tarde, afirmó haber escrito en diez años de periodismo «quince o veinte volúmenes de 400 páginas, pero escritas en un día para morir con el día», y se jactó de haber contribuido a popularizar el teatro de Pirandello, entonces incomprendido.
En sus escritos, Gramsci manifestaba su intransigencia política, su ironía incluso contra los socialistas reformistas, su fastidio hacia la retórica y su formación idealista, con una notable deuda cultural hacia Benedetto Croce, mayor incluso que la que mantenía con Karl Marx.
La Revolución Rusa y su Impacto en el Pensamiento de Gramsci
En marzo de 1917, tras la abdicación del zar Nicolás II de Rusia, Gramsci escribió que «la revolución rusa es [...] un acto proletario y naturalmente debe desembocar en un régimen socialista». En mayo, sostuvo que Lenin «ha suscitado energías que jamás morirán». El 25 de agosto de 1917, Turín se levantó espontáneamente contra la guerra y el hambre, una represión militar que causó más de cincuenta muertos. La ciudad fue declarada zona de guerra.
Los bolcheviques tomaron el poder en Rusia el 7 de noviembre. El 24 de noviembre, la edición nacional del Avanti! publicó un editorial titulado “La Revolución contra El capital”, firmado por Gramsci, donde afirmaba: «La revolución de los bolcheviques se compone más de ideologías que de hechos. [...] Es la revolución contra El Capital de Carlos Marx».

Fundación del Partido Comunista de Italia
Después de los arrestos en Turín, Gramsci se convirtió en el único redactor de El Grito del Pueblo, que dejó de publicarse el 19 de octubre de 1918. Tras la guerra, Gramsci trabajó únicamente en la edición piamontesa del Avanti!.
En 1919, fundó junto a Angelo Tasca, Palmiro Togliatti y Umberto Terracini el periódico L'Ordine Nuovo (reseña semanal de cultura socialista). La línea política de la revista se definió adoptando posiciones netamente obreras. Gramsci participó activamente en el movimiento de los Consejos de fábrica de Turín (1919-1920), defendiendo que, si la democracia burguesa se apoyaba en el Parlamento, la democracia proletaria debía asignar a los Consejos de fábrica esta posición democrática, esencial para el nacimiento del "nuevo orden".
Gramsci apoyó la huelga de abril de 1920, la ocupación de las fábricas en septiembre, y la frustrada huelga de abril de 1921. Polemizó con la dirección del Partido Socialista, tanto contra los maximalistas como contra los reformistas.
La Escisión de Livorno y el Nacimiento del PCI
La resolución de la Internacional Comunista, que exigía a los partidos socialistas el alejamiento de los reformistas y gradualistas (quienes buscaban el poder político por vía democrática electoral para realizar reformas sociales), fue desoída por el Partido Socialista Italiano (PSI). La escisión tuvo lugar el 21 de enero de 1921, en el Teatro San Marco de Livorno, con el nacimiento del Partido Comunista de Italia (PCI), sección italiana de la Internacional.
En el comité central del PCI entraron Gramsci y Terracini, mientras que el Ejecutivo estaba conformado por Amadeo Bordiga, Bruno Fortichiari, Luigi Repossi, Ruggiero Grieco y Umberto Terracini. Desde el 1 de enero de 1921, Gramsci dirigió L’Ordine Nuovo, que se había convertido en uno de los diarios comunistas junto a Il Lavoratore de Trieste e Il Comunista de Roma.

Gramsci frente al Fascismo
Exilio y Relaciones en Moscú
La línea del PCI era dictada por Amadeo Bordiga, aunque Gramsci no compartía sus posiciones sectarias, no se enfrentó abiertamente con ellas. En la dirección del periódico, miraba con respeto las posiciones de los católicos de izquierda de la corriente de Guido Miglioli del Partido Popular Italiano, y confiaba al liberal Piero Gobetti la crítica teatral.
Agotado el empuje revolucionario en los escenarios europeos, Gramsci planteó la necesidad de un frente común entre los partidos socialistas y comunistas. Sin embargo, Bordiga se oponía a todo acuerdo. A fines de mayo, Gramsci partió rumbo a Moscú, designado para representar al partido italiano en el ejecutivo de la Internacional Comunista. Llegó ya enfermo y se recuperó en un sanatorio para enfermedades nerviosas de Moscú, donde conoció a Julia, de 26 años, de quien se enamoró.
Regreso a Italia y Lucha Parlamentaria
Ante el advenimiento al poder de Benito Mussolini, la Internacional estableció que los comunistas italianos se unieran con la corriente socialista de los internacionalistas y ordenó la constitución de un nuevo ejecutivo, poniendo en minoría a Bordiga. En febrero de 1923, Bordiga y los representantes del nuevo ejecutivo fueron detenidos en Italia. Gramsci fue elegido diputado en las elecciones del 6 de abril de 1924 y pudo regresar a Roma el 12 de mayo, protegido por la inmunidad parlamentaria.
Ese mismo mes, cerca de Como, se realizó una convención ilegal de dirigentes de las federaciones comunistas italianas, donde se discutió la táctica del partido. El 10 de junio, un grupo fascista secuestró y mató al diputado socialista Giacomo Matteotti. A pesar de las divisiones de la oposición antifascista, Gramsci creía que la caída del régimen era inminente, afirmando que el fascismo había «logrado constituir una organización de masa de la pequeña burguesía. Es la primera vez en la historia que esto se verifica. La originalidad del fascismo consiste en haber encontrado la forma adecuada de organización para una clase social que siempre ha sido incapaz de tener una buena relación y una ideología adecuada».
Sin embargo, Gramsci sostenía que «las clases medias que habían puesto en el fascismo todas sus esperanzas fueron arrolladas [...] El Partido fascista nunca logrará convertirse en un partido normal de gobierno». El 20 de octubre, Gramsci propuso, vanamente, que la oposición aventiniana, en protesta por la muerte de Matteotti, se constituyera en un Antiparlamento.

El Único Discurso Parlamentario y Análisis del Fascismo
De febrero a abril de 1925, Gramsci estuvo en Moscú para conocer a su hijo Delio y reencontrarse con su esposa. El 16 de mayo, en Italia, pronunció su primer y único discurso en el parlamento, ante su excompañero de partido Mussolini. En pretexto de reprimir la Masonería, el gobierno había elaborado un proyecto de ley para disciplinar las actividades de las asociaciones.
Según Gramsci, «con esta ley ustedes esperan impedir el desarrollo de grandes organizaciones obreras y campesinas [...] Ustedes pueden conquistar al estado, pueden modificar los códigos, pueden tratar de impedir que las organizaciones existan en la forma en que han existido hasta ahora, pero no podrán prevalecer sobre las condiciones objetivas con que están forzados a moverse». Argumentó que, con un capitalismo débil y la agricultura como base de la economía nacional, en Italia persistía el compromiso entre industriales del norte y latifundistas del sur, perpetuándose los males de la mayoría.
Para Gramsci, el fascismo no era, como sostenía Bordiga, la expresión de toda la clase dominante, sino el producto político de la burguesía urbana y agraria que había entregado el poder a la alta burguesía. Su tendencia imperialista era la expresión de la necesidad de las clases industriales y agrarias «de encontrar fuera del campo nacional los elementos para la solución de la crisis de la sociedad italiana», lo que, por su naturaleza opresora y reaccionaria, permitía una solución revolucionaria de las contradicciones sociales y políticas. Las dos fuerzas sociales idóneas para esta solución eran el proletariado del norte y los campesinos del sur.
La Cuestión Meridional y el Análisis Social
A su regreso a Roma, Gramsci pasó algunos meses con su familia. Su esposa, que esperaba a su segundo hijo, Giuliano, dejó Italia el 7 de agosto de 1926. Su cuñada Eugenia regresó a Moscú el mes siguiente con el hijo Delio. Gramsci escribió sobre su hijo que «me parece que ahora se inicia para él una fase muy importante, aquella en que deja los recuerdos más tenaces, porque durante su desarrollo se conquista el mundo grande y terrible».
En septiembre, Gramsci comenzó a escribir un ensayo sobre la cuestión meridional, analizando los años del desarrollo político italiano desde 1894, año de los movimientos campesinos sicilianos, seguidos de la insurrección de Milán de 1896, reprimida por el gobierno. Ante la persistencia de la oposición obrera, Giolitti buscó un acuerdo con los campesinos católicos del centro-norte.
Estructura Social del Sur de Italia según Gramsci
Según Gramsci, la sociedad meridional estaba constituida por tres clases fundamentales:
- Jornaleros y campesinos pobres: Políticamente inconscientes.
- Pequeños y medianos campesinos: No trabajaban la tierra, pero obtenían de ella una renta que les permitía vivir en la ciudad, normalmente como empleados estatales. Despreciaban y temían al trabajador de la tierra, sirviendo de intermediarios en el consenso entre campesinos pobres y la tercera clase.
- Grandes terratenientes: La clase dominante.

Advertencia a los Bolcheviques y el Atentado a Mussolini
Gramsci escribió una carta al comité central del partido bolchevique, donde, tras la muerte de Lenin, se inició una lucha entre las diversas corrientes: «hoy ustedes están destruyendo vuestra propia obra y corren el riesgo de anular la función dirigente que el partido comunista de la URSS había conquistado [...] vuestros deberes rusos pueden y deben ser llevados a cabo sólo en el cuadro de los intereses del proletariado internacional». Sin embargo, Togliatti, delegado del PCI en Moscú, prefirió no entregar la carta.
El 31 de octubre de 1926, Mussolini sufrió un atentado en Bolonia sin consecuencias personales, un evento que fue utilizado como pretexto para eliminar los últimos vestigios de democracia. El 5 de noviembre, el gobierno disolvió los partidos políticos de oposición y suprimió...