Marihuana y Alcohol en Adultos Mayores: Efectos, Riesgos y Nuevas Perspectivas

La marihuana y el alcohol son dos de las sustancias recreativas más consumidas globalmente. El alcohol es una de las drogas recreativas más consumidas en todo el mundo, después de la cafeína, mientras que el cannabis es el medicamento no legal más consumido. No debería sorprender que muchas personas las consuman juntas, un fenómeno conocido informalmente como "crossfading", y se sabe bien que el alcohol aumenta la absorción del THC, el principal componente psicoactivo de la marihuana.

A pesar de los peligros potenciales de mezclarlos, es habitual hacerlo. Si se combinan ocasionalmente y con moderación, probablemente no habrá motivos para preocuparse. Sin embargo, hacerlo regularmente supone un riesgo para la salud.

El Consumo de Cannabis en la Población Mayor

La población de adultos mayores de 50 años está experimentando un aumento significativo en el consumo de cannabis. Según un informe de la Encuesta Nacional sobre el Envejecimiento Saludable de la Universidad de Míchigan, una de cada cinco personas (21%) de 50 años o más dijo haber consumido alguna forma de cannabis (ya sea comida, bebida, flores u otro tipo) al menos una vez en el último año, lo que representa un aumento respecto al 12% registrado en 2021.

Foto de adultos mayores en actividades cotidianas, simbolizando la diversidad de la población

Prevalencia y Motivaciones

El aumento de la participación no es tan sorprendente, ya que el uso recreativo de cannabis es legal en 24 estados más el Distrito de Columbia, y otros 14 estados lo permiten para uso médico. "Vemos a más personas usando cannabis ahora que es legal, y aún no tenemos suficiente información para saber: ¿Existen formas seguras de usarlo? ¿Existen pautas recomendadas?", afirma Erin E. Bonar, psicóloga especializada en adicciones de la Universidad de Míchigan. La investigación, apoyada por AARP, se centró solo en productos de cannabis que contienen THC, el compuesto psicoactivo responsable de generar esa sensación de sentirse "elevado". El 68% de los encuestados que usaron productos de cannabis lo hicieron para ayudar con el sueño, encontraron los investigadores.

Interacciones Farmacológicas y Riesgos Específicos

Muchos medicamentos recetados, incluidos algunos que son comunes entre los adultos mayores, pueden interactuar con el cannabis y causar efectos inesperados o no deseados. Además, el cannabis afecta las partes del cerebro que son responsables de la coordinación y de reaccionar rápidamente a las cosas. Por lo tanto, podría resultar más difícil recuperarse si se está a punto de caer, lo que es una preocupación para los adultos mayores.

Infografía mostrando interacciones comunes entre medicamentos y cannabis, con énfasis en grupos de edad avanzada

Los productos más potentes también aumentan el riesgo de dependencia o adicción. A medida que los niveles de THC aumentan en los productos disponibles, las personas están desarrollando trastornos por consumo de cannabis a un ritmo más rápido. La potencia del cannabis actual también puede aumentar los riesgos al conducir, y no existe un nivel recomendado de cannabis que sea seguro para conducir.

Para aquellos con problemas de salud, como afecciones pulmonares o respiratorias, el cannabis podría contribuir a ellas o empeorarlas. Es fundamental consultar con un médico sobre cualquier inquietud, ya que este puede ofrecer orientación sobre las mejores formas basadas en evidencia para abordar estos problemas y los posibles efectos secundarios y riesgos asociados con el consumo de cannabis.

Entendiendo el "Crossfading": Combinar Marihuana y Alcohol

La combinación de marihuana y alcohol puede hacer que una persona se emborrache y se drogue al mismo tiempo. Esta mezcla no se recomienda, ya que influye mucho en los efectos negativos de cada sustancia en el cuerpo, que van desde la sensación de malestar hasta una mayor posibilidad de intoxicación por alcohol.

El Orden de Consumo Influye en los Efectos

El "crossfading" puede tener varios efectos en el cuerpo, los cuales difieren según el orden en que se consuman las sustancias.

Alcohol antes de la Marihuana

Si se bebe alcohol antes de consumir marihuana, el ingrediente activo del alcohol (etanol) puede hacer que llegue más THC al cerebro, ya que el alcohol ensancha los vasos sanguíneos. El alcohol en el torrente sanguíneo puede intensificar los efectos del THC en el cuerpo, provocando un mayor subidón, efectos secundarios más intensos y reacciones potencialmente dañinas como un “greenout”, que se produce cuando los receptores cannabinoides del cerebro son sobreestimulados por demasiado THC.

Marihuana antes del Alcohol

Los estudios han demostrado que la frecuencia de beber cinco o más bebidas en una sola ocasión en las personas que son consumidores simultáneos de alcohol y marihuana es de dos a tres veces mayor que en los que no son consumidores simultáneos. Además, se cree que la marihuana puede cambiar la forma en que se metaboliza el alcohol en el cuerpo, retrasando su absorción y, por ende, el aumento de los niveles de alcohol en la sangre. Esto puede conducir a la intoxicación por alcohol porque, al retrasarse la absorción, se tarda más en sentir los efectos, lo que puede llevar a beber mayores cantidades.

Efectos Secundarios y Riesgos de la Combinación

Existen múltiples efectos secundarios y riesgos asociados al consumo simultáneo de alcohol y marihuana. Es importante tener en cuenta que cada persona experimenta el "crossfading" de forma diferente en función de su tolerancia.

A Corto Plazo

  • Conducción bajo los efectos: Los investigadores han descubierto que, en comparación con las personas que consumen alcohol o marihuana por separado, quienes mezclan ambas sustancias tienen entre dos y tres veces más probabilidades de conducir bajo sus efectos.
  • Conductas de riesgo: El aumento de la probabilidad de realizar conductas de riesgo o de búsqueda de sensaciones puede conducir a una mayor probabilidad de accidentes o lesiones.
  • Pérdida de memoria y desmayo: Hay un mayor riesgo de pérdida de memoria y desmayo en comparación con el consumo exclusivo de alcohol.
  • Reducción del riesgo de vómitos: La marihuana tiene propiedades antieméticas que impiden los vómitos, lo que puede evitar que el cuerpo expulse las toxinas del alcohol, incrementando el riesgo de intoxicación.

A Largo Plazo

  • Deterioro de la función cognitiva: Incluyendo torpeza, confusión, mareos y dificultad para concentrarse, así como cambios en la estructura del cerebro, como en el hipocampo.
  • Aumento de la tolerancia: Significa consumir más para experimentar la sensación de colocón o embriaguez.
  • Dependencia: Las personas que mezclan el alcohol y la marihuana tienden a ser consumidores más frecuentes y más intensos de ambas sustancias, lo que puede llevar a la adicción al alcohol y al abuso de sustancias de la marihuana.
  • Problemas de salud mental: Como mayores síntomas depresivos y reacciones psicóticas.
Infografía detallando los efectos a corto y largo plazo del crossfading, con iconos para cada riesgo

Identificación de Reacciones Negativas y Cuándo Buscar Ayuda Médica

La combinación de alcohol y marihuana puede exacerbar las reacciones adversas a las sustancias individuales, lo que significa que puede empeorar los síntomas de una borrachera asociada al consumo de demasiada marihuana o aumentar las reacciones negativas causadas por el consumo excesivo de alcohol e incluso provocar una intoxicación etílica, que puede ser mortal.

  • Reacción adversa al alcohol: Incluye visión y audición distorsionadas, somnolencia, náuseas y vómitos, ritmo cardíaco lento, temperatura corporal baja y convulsiones.
  • Reacción negativa a la marihuana (greenout): Incluye ataques de tos, ansiedad, molestias en el pecho y los pulmones, ataques de pánico, desmayos y aumento del ritmo cardíaco.

Cuando se combinan las dos sustancias, los síntomas pueden ser peores que una reacción adversa a las sustancias individuales y pueden incluir alucinaciones, delirios, paranoia y otras reacciones psicóticas.

Cualquier sospecha de intoxicación etílica requiere una intervención médica inmediata porque puede poner en peligro la vida. Los síntomas de la intoxicación por alcohol incluyen confusión, convulsiones, ritmo cardíaco lento, un ritmo respiratorio irregular o lento, reflejos apagados, piel azulada o pálida, temperatura corporal baja y pérdida de conciencia.

Impacto del Cannabis en la Función Cognitiva y Cerebral

El abuso de cannabis está asociado con alteraciones de la motivación y la cognición, así como con un mayor riesgo de desarrollar diversas psicopatologías. Los efectos agudos del cannabis sobre el funcionamiento cerebral generan una hiperactivación de regiones hipocampales durante la codificación de información y una degradación de la activación del estriado durante la recuperación de información.

Mecanismo de Acción del Cannabis en el Cerebro

El cannabis produce sus efectos psicoactivos en el sistema nervioso central a través de su acción sobre los receptores cannabinoides CB1. A su vez, estimula la producción de dopamina de un modo indirecto. Los estudios neurobiológicos han demostrado que los receptores CB1 se expresan abundantemente en diversas regiones cerebrales, incluyendo varias secciones de la corteza prefrontal, el hipocampo, los ganglios basales y el cerebelo. En humanos, destaca la alta concentración de receptores CB1 en regiones frontales neocorticales y de la corteza cingulada anterior y posterior, además del hipocampo y el estriado.

Diagrama cerebral destacando las áreas afectadas por el sistema cannabinoide (corteza prefrontal, hipocampo, estriado)

Las regiones frontales neocorticales son responsables de las funciones de dirección y control de la conducta dirigida a objetivos (funciones ejecutivas), incluyendo la motivación, la inhibición y la toma de decisiones. Las regiones mediales de la corteza prefrontal y el cíngulo posterior conforman nodos esenciales de la "red cerebral por defecto" (brain default network) que regula los patrones de activación cerebral "en reposo". El hipocampo y el estriado comparten roles relacionados con la detección de estímulos relevantes en el entorno y el procesamiento de incentivos, procesos implicados en el aprendizaje reforzado y la memoria.

Alteraciones Neuroadaptativas y sus Consecuencias

Teniendo en cuenta las bases cerebrales del sistema cannabinoide y sus interacciones con los sistemas dopaminérgico, glutamatérgico y gabaérgico, se anticipa que los efectos del consumo exógeno de cannabis, sobre todo en patrones severos y crónicos, pueden generar alteraciones significativas en regiones fronto-estriadas, cinguladas y del hipocampo, así como alteraciones de la motivación, el aprendizaje y las funciones ejecutivas. Estas alteraciones en procesos básicos pueden estar en la base del deterioro de las actividades de la vida diaria y la emergencia de distintas psicopatologías en consumidores severos de cannabis.

Hallazgos de Neuroimagen en Consumidores

Los estudios de neuroimagen visualizan los efectos de la administración aguda de THC, detectando un incremento de la producción de dopamina en el núcleo estriado y un aumento de la activación funcional de las regiones parahipocampales durante la codificación de información. El consumo de cannabis, al igual que otras drogas psicoactivas, produce elevaciones artificiales de los niveles de dopamina, lo que contribuye al bucle de escalada del consumo y a sus efectos negativos sobre la motivación de los consumidores (el tradicionalmente llamado "síndrome amotivacional").

Bajo los efectos del THC, la hiperactivación de la región parahipocampal durante la codificación de información sugiere que el aprendizaje está descansando de manera excesiva en la estrategia superficial y descontextualizada. Adicionalmente, se produce un desvanecimiento del gradiente de activación ventroestriada asociado a la recuperación de información, lo que correlaciona con la intensidad de los síntomas psicóticos subclínicos.

Déficits Neuropsicológicos: Énfasis en Aprendizaje y Memoria

Los estudios de neuroimagen estructural en consumidores severos de cannabis demuestran reducciones significativas del volumen de materia gris en las regiones del hipocampo y la amígdala. Los volúmenes de materia gris del hipocampo y la amígdala correlacionan negativamente con la severidad del consumo de cannabis a lo largo de la vida, y las reducciones de materia gris del hipocampo conectan positivamente con la intensidad de los síntomas psicóticos experimentados por los consumidores.

Las técnicas de neuroimagen funcional en situación de reposo demuestran una hiperactivación de las regiones hipocampales y una hipoactivación de regiones fronto-laterales, fronto-mediales y de la corteza cingulada anterior en consumidores de cannabis. Estos hallazgos indican que las alteraciones vinculadas a los efectos agudos del cannabis se mantienen en el tiempo, extendiéndose a regiones implicadas en la motivación y el control ejecutivo en consumidores habituales de la sustancia.

De entre todos los déficits neuropsicológicos asociados al consumo de cannabis, los déficits de aprendizaje y memoria episódica son los que aparecen de manera más consistente a través de distintos estudios y los que generan deterioros cognitivos más importantes y duraderos. La determinación de los subprocesos del aprendizaje y la recuperación de información más afectados por el consumo de cannabis puede ser crucial para comprender la relevancia de los déficits de memoria en relación con trastornos psicopatológicos.

Nuevas Perspectivas: Cannabis y Cognición en la Tercera Edad

Dos nuevos estudios revisados por pares invitan a repensar cómo el cannabis interactúa con la edad, la salud y el comportamiento cotidiano, sugiriendo un panorama más matizado que el que se ha presentado tras décadas de historias alarmantes sobre cannabis y adultos mayores.

Fotografía de un adulto mayor concentrado en una actividad, como leer o resolver un crucigrama

Estudios Recientes que Reevalúan los Daños Cognitivos

Un estudio, destacado por NORML, se basa en datos de más de 67.000 adultos con una edad media de 67 años. Los participantes que reportaron antecedentes de uso de marihuana obtuvieron mejores puntuaciones en todas las áreas cognitivas que quienes nunca la habían consumido. La asociación fue más fuerte entre los exconsumidores. Por su parte, los usuarios actuales de cannabis mostraron un patrón más limitado, con diferencias significativas observadas con mayor claridad en la memoria de trabajo.

Los autores enfatizaron que a menudo se asumen daños cognitivos entre los usuarios de cannabis mayores, pero sus datos apuntaban en una dirección diferente. Estos hallazgos concuerdan con otros trabajos que han encontrado poca evidencia de daño cognitivo significativo a largo plazo entre adultos que usan marihuana moderadamente, especialmente cuando comenzaron a consumirlo después de la adolescencia.

El Cannabis como Potencial Sustituto del Alcohol

Un segundo estudio analizó la relación entre el acceso legal al cannabis y los patrones de consumo de alcohol en Oregon entre 2014 y 2022. Se descubrió que los adultos que vivían más cerca de los minoristas de cannabis eran más propensos a usar marihuana, y lo que destaca es que el estudio no encontró evidencia de que el acceso a los minoristas aumentara el uso de cannabis entre menores.

Los autores formularon sus hallazgos en términos de sustitución. El consumo excesivo de alcohol conlleva riesgos bien documentados para la salud, tanto agudos como a largo plazo. El estudio de Oregon no es el único; otros análisis realizados en estados con cannabis legal han reportado tendencias similares, con algunos adultos reduciendo o dejando el consumo de alcohol tras la apertura de dispensarios en su zona.

Las personas mayores de 60 años constituyen uno de los segmentos de mayor crecimiento en el mercado legal del cannabis. Muchos padecen dolor crónico, problemas de sueño u otras afecciones relacionadas con la edad, mientras que otros usan marihuana para relajarse, ser creativos o por motivos sociales.

Limitaciones y Consideraciones Finales

Los nuevos datos cognitivos complican la idea tradicional de daños. En esta amplia muestra de adultos mayores, quienes habían usado cannabis no obtuvieron peores resultados que quienes no lo habían hecho; en promedio, obtuvieron mejores resultados, especialmente los ex-consumidores. Sin embargo, esto no significa que los adultos mayores deban fumar cannabis para mejorar la cognición. Ambos estudios son observacionales e identifican asociaciones, no relaciones causales definitivas. Las personas que eligen la marihuana en algún momento de su vida pueden diferir significativamente de quienes nunca lo hacen.

Los consumidores anteriores y actuales también mostraron patrones diferentes, lo que sugiere que la exposición a lo largo de la vida, la frecuencia, la dosis y las razones de consumo son importantes. Además, los adultos mayores tienen más probabilidades de tomar medicamentos recetados, y el cannabis puede interactuar con algunos de ellos.

Los hallazgos sobre el alcohol también requieren una interpretación cuidadosa. Una correlación entre el acceso a tiendas minoristas y la reducción del consumo excesivo de alcohol no demuestra que el acceso al cannabis por sí solo haya provocado que las personas beban menos; las tendencias sociales más amplias, los cambios en las normas locales u otras modificaciones en las políticas también pueden influir.

A pesar de estas limitaciones, ambos estudios aportan un peso significativo a un cambio más amplio en la literatura científica. Los investigadores no están encontrando el tipo de daños cognitivos importantes y duraderos en adultos que alguna vez dominaron el debate público sobre cannabis. En un contexto que desde hace tiempo se ha visto marcado por el miedo y el estigma, la nueva investigación no declara que el cannabis sea inocuo ni universalmente beneficioso. En cambio, ofrece una visión más clara de lo que realmente sucede cuando los adultos mayores tienen contacto con la marihuana en el mundo real.

Preguntas Frecuentes

¿Qué ocurre cuando se mezclan el alcohol y la marihuana?

Mezclar alcohol y marihuana aumenta la influencia de cada droga en nuestro cuerpo. Puede distorsionar nuestros sentidos, perjudicar nuestra capacidad cognitiva, aumentar la probabilidad de una sobredosis y provocar consecuencias a largo plazo como el trastorno por consumo de sustancias o cambios en la estructura del cerebro.

¿Se puede beber alcohol después de fumar hierba?

Sí, se puede beber alcohol después de fumar marihuana. Esto no es peligroso en sí mismo. En cambio, es lo que ocurre después lo que tiene el potencial de causar daños debido a la alteración en la percepción de los efectos y el riesgo de un mayor consumo de alcohol.

tags: #anciana #fumando #marihuana #y #tomando #alcohol