Cómo aliviar una tos persistente con mucosidad en adultos mayores

La tos productiva, o con flema, puede ser molesta e incómoda, especialmente en adultos mayores. Este tipo de tos, que produce mucosidad o flema, a menudo indica un problema de salud subyacente. El cuerpo genera la tos intentando expulsar de las vías respiratorias los componentes externos, para así limpiarlas y proteger a los pulmones de partículas inhaladas.

La tos puede ser voluntaria o espontánea (involuntaria). Cuando es muy intensa, puede producir una distensión de los músculos o de los cartílagos costales, causando dolor torácico, especialmente con la respiración, los movimientos o la tos repetida. La tos también puede distorsionar el sueño.

Esquema de las vías respiratorias y la producción de mucosidad

Causas comunes de la tos productiva

La tos productiva suele tener una causa subyacente que desencadena la producción de mucosidad. Comprender estas causas es fundamental para un tratamiento y control adecuados.

Infecciones respiratorias

  • Infecciones virales: Resfriados comunes y gripe son causas frecuentes de tos con flema. A medida que el cuerpo combate la infección, produce más flema. Una tos húmeda causada por una infección viral debería mejorar en unas pocas semanas.
  • Infecciones bacterianas: Enfermedades como la neumonía o la bronquitis suelen provocar una tos productiva. El esputo puede ser transparente, amarillento, verdoso o con trazos de sangre, lo que puede dar pistas sobre la afección subyacente. Los antibióticos no siempre son necesarios, ya que muchas toses con flema son causadas por infecciones virales.

Afecciones crónicas

  • Asma: El asma puede causar tos, incluso en raras ocasiones ser el principal síntoma, conocido como equivalente asmático.
  • EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica): Esta condición crónica también puede provocar tos con flema.
  • Goteo posnasal: La mucosidad que escurre por la parte posterior de la garganta es una causa común de tos.
  • Reflujo ácido (ERGE): El reflujo ácido es una causa común de tos, que puede controlarse evitando los alimentos que lo provocan.

Otros factores

  • Irritación de las vías respiratorias: Una tos con flema sin otros síntomas puede indicar una infección respiratoria leve o irritación de las vías respiratorias. También podría deberse a alergias o factores ambientales, como la exposición al humo, el polvo u otros contaminantes.
  • Aspiración: Los pacientes que padecen demencia o han sufrido un accidente cerebrovascular a menudo tienen dificultad para tragar, lo que puede llevar a la aspiración de pequeñas cantidades de comida, bebida, saliva o contenido gástrico, desarrollando una tos crónica.

Síntomas asociados a la tos productiva

El síntoma principal de la tos productiva es la producción de mucosidad al toser. Esta mucosidad puede variar en color y consistencia, lo que puede dar pistas sobre la afección subyacente. La tos con flema puede resultar más molesta por la noche. Además, suelen ir acompañadas de síntomas como goteo posnasal, secreción nasal y congestión nasal.

Es importante diferenciar la tos con flema de la tos seca. La tos con flema expulsa mucosidad espesa o fluida de las vías respiratorias y los pulmones, mientras que la tos seca no produce flema.

Manejo y alivio de la tos persistente con mucosidad

El tratamiento de la tos productiva depende de su causa subyacente y su gravedad. Sin embargo, hay varias estrategias y remedios que pueden ayudar a aliviar los síntomas y facilitar la expulsión de la mucosidad.

Medidas generales y estilo de vida

  • Mantenerse hidratado: Beber suficientes líquidos es fundamental. El agua puede ayudar a diluir la mucosidad en la garganta, facilitando su expulsión, y aliviar la irritación. Las investigaciones indican que ingerir líquidos a temperatura ambiente puede aliviar la tos, la secreción nasal y los estornudos. Las bebidas calientes como caldos claros, té de hierbas, té negro descafeinado, agua caliente y zumos de frutas calientes también pueden proporcionar alivio inmediato y continuo de la congestión y los síntomas.
  • Descanso: Dormir lo suficiente (entre 7 y 9 horas) permite que el cuerpo se recupere y fortalezca el sistema inmunológico, ayudando a combatir la infección y a curarse más rápido.
  • Evitar irritantes: Dejar de fumar y evitar la exposición al humo de segunda mano, polvo, alérgenos y otros contaminantes irrita los pulmones y puede empeorar la tos. Si no se puede evitar el contacto, usar una mascarilla y aumentar la ventilación.
  • Elevar la cabeza: Si el exceso de mucosidad en el pecho interrumpe el sueño, elevar la cabeza con almohadas adicionales puede ayudar. La elevación estimula el drenaje de la mucosidad y reduce la tos y la molestia.
  • Cambios alimenticios para el reflujo ácido: Evitar alimentos y bebidas que provocan reflujo ácido, como alcohol, cafeína, chocolate, cítricos, grasas, ajo, cebollas, menta, especias, sal, tomates y sus productos, puede reducir la tos asociada.

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Remedios caseros y naturales

Existen muchos remedios caseros que han demostrado ser prometedores para aliviar la tos con flema, especialmente en adultos mayores.

  1. Miel: Este remedio casero muy popular puede aliviar la tos. Para usarla, mezcle 2 cucharadas con agua caliente y un té de hierbas. Beba esta mezcla una o dos veces al día. La miel tiene propiedades antibacterianas y puede calmar la garganta irritada.
  2. Jengibre: El jengibre posee propiedades antiinflamatorias que pueden relajar las membranas de las vías respiratorias, lo que reduce la tos. Para preparar un té de jengibre, añada 20-40 gramos de rebanadas de jengibre fresco a una taza de agua caliente. Deje enfriar unos minutos antes de beber. Puede añadir miel o zumo de limón.
  3. Vapor de agua (inhalaciones y humidificadores): La tos húmeda podría mejorar con el vapor de agua. Tome una ducha o baño de agua caliente y permanezca en el vapor durante unos minutos. Alternativamente, prepare un recipiente con agua caliente, añada hierbas o aceites esenciales como eucalipto o romero, inclínese y cubra la cabeza con una toalla para inhalar el vapor durante 5 minutos. Usar un humidificador de vapor en casa también es recomendable para mantener la humedad del aire y aflojar la mucosidad.
  4. Gárgaras de agua con sal: Este remedio simple es efectivo para tratar el dolor de garganta y la tos húmeda. El agua con sal reduce las flemas y la mucosidad en la parte posterior de la garganta, disminuyendo la necesidad de toser. Revuelva media cucharadita de sal en una taza de agua caliente, deje enfriar y haga gárgaras varias veces al día.
  5. Raíz de malvavisco: Usada históricamente para la tos y los dolores de garganta, esta hierba puede mejorar la irritación debido a su alto contenido en mucílago, una sustancia espesa que cubre la garganta. Se puede preparar como té.
  6. Bromelina (piña): La bromelina, una enzima de la piña, tiene propiedades antiinflamatorias y mucolíticas, lo que significa que puede disminuir la mucosidad. Aunque el zumo de piña tiene poca bromelina, los suplementos pueden ser más efectivos.
  7. Tomillo: Utilizado como remedio común para la tos, la irritación de garganta y la bronquitis. Se puede encontrar en jarabes o preparar un té con dos cucharadas soperas de tomillo seco en agua caliente.
  8. Olmo resbaladizo: Contiene un alto nivel de mucílago, similar a la raíz de malvavisco, lo que ayuda a suavizar la tos y la irritación de garganta. Se prepara como té.
  9. Cúrcuma: Esta especia tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Se puede preparar un té añadiendo una cucharadita de cúrcuma en polvo a una taza de agua caliente.
  10. Cebolla: La cebolla tiene propiedades expectorantes y antimicrobianas. Cortar una cebolla en rodajas y colocarla cerca de la cama mientras se duerme, o consumirla cruda mezclada con miel, puede ayudar.
  11. Té de regaliz: El regaliz contiene compuestos que ayudan a disminuir la inflamación y la tos. Se pueden hacer bebidas calientes hirviendo trozos de regaliz en agua.
  12. Leche caliente con miel: Un remedio reconfortante que puede aliviar la tos.
  13. Aceites esenciales: Algunos aceites como el de árbol de té, eucalipto, menta, albahaca, canela, citronela, romero, orégano pueden facilitar la respiración y aflojar la mucosidad. Pueden inhalarse, usarse en difusor o aplicarse tópicamente diluidos en un aceite base.
  14. Alimentación saludable: Una dieta equilibrada, rica en vitamina C (naranjas, fresas, kiwis), fortalece el sistema inmunológico y ayuda a combatir infecciones.
  15. Infografía con remedios caseros para la tos con mucosidad

    Tratamientos de venta libre y bajo prescripción

    Para la tos con flema, los expectorantes de venta libre pueden ayudar a fluidificar la mucosidad, facilitando su expulsión. La guaifenesina es un expectorante común.

    En casos de congestión nasal acompañante, se pueden usar descongestionantes, pero los aerosoles nasales no deben usarse por más de 3 días consecutivos para evitar el efecto rebote. Sin embargo, los medicamentos para la tos y el resfriado de venta libre no son eficaces para niños menores de 6 años y se recomienda evitarlos en menores de 12 años.

    En el caso de tos intensa que interfiere con el sueño, los médicos pueden recetar antitusígenos como la codeína o el dextrometorfano, pero con precaución debido a posibles efectos secundarios y adicción en el caso de los opioides. El benzonatato actúa como anestésico local, reduciendo la sensibilidad a la irritación.

    Los bloqueadores de ácido pueden ser necesarios si el reflujo ácido es la causa subyacente. La N-acetilcisteína (NAC) es un suplemento que puede disolver la mucosidad en las vías respiratorias y reducir la frecuencia y gravedad de la tos, especialmente en personas con bronquitis crónica.

    Los probióticos, como Lactobacillus, no alivian directamente la tos, pero pueden estimular el sistema inmunológico al equilibrar las bacterias en el intestino, ayudando a luchar contra infecciones o alérgenos.

    Prevención de la tos con mucosidad

    Medidas preventivas como vacunarse, practicar una buena higiene y mantener un ambiente limpio reducen el riesgo de desarrollar tos con flema. Es especialmente importante para personas mayores de seis meses, sobre todo para aquellas con enfermedades preexistentes o mayores de 65 años, vacunarse anualmente contra la gripe y la neumonía.

    • Evitar el contacto con personas enfermas: Mantener una distancia segura con personas que están resfriadas, tienen fiebre o tos.
    • Lavarse las manos regularmente: Usar jabón y agua caliente para eliminar bacterias y virus. Usar desinfectante para manos a base de alcohol cuando sea necesario.
    • Usar desinfectante: Limpiar regularmente superficies y lavar sábanas, toallas y juguetes con agua caliente cuando un miembro de la familia está enfermo.
    • Reducir el estrés: El estrés afecta el sistema inmunológico. Practicar ejercicio, meditar y dormir suficiente ayudan a aliviarlo.
    • Tomar suplementos para el sistema inmunológico: Considerar zinc, vitamina C y probióticos durante la temporada de resfriados y gripes.
    • Controlar las alergias: Evitar el polen, los ácaros del polvo, la caspa de los animales y el moho. Consultar a un médico sobre inyecciones o medicamentos para la alergia.

    ¿Cuándo buscar atención médica?

    Es fundamental consultar a un médico si la tos persiste durante más de tres o cuatro semanas, se vuelve más frecuente o severa, o si se presentan los siguientes signos de alarma:

    • Dificultad respiratoria.
    • Tos con sangre.
    • Pérdida de peso inexplicable.
    • Fiebre superior a los 38 °C o fiebre durante más de 3 días.
    • Flemas amarillas o verdes con mal olor.
    • Escalofríos.
    • Debilidad o deshidratación.
    • Dolor de pecho.

    En el caso de dificultad respiratoria grave o tos con sangre, se debe acudir a un centro de salud de emergencia de inmediato.

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